lunes, 31 de marzo de 2008

PREMIO


No soy muy partidario de los premios. Considero que no hay mejor premio que disfrutar de la belleza. Y como siempre es agradable y bello recibir un halago de un amigo, puedo decir que esta vez, y sin que sirva de precedente, lo voy a aceptar. Mi agradecimiento a c.c., siempre es bueno que te recuerden, aunque sea para bien.
Recapacitando sobre todo esto, nuevo para mí, no he sido muy propenso a recibir premios, nunca he sobresalido en nada salvo en el deporte y en la fotografía.

Aunque –reitero- no soy partidario de los premios, agradezco sinceramente este brillante weblog 08 venido desde la Ciudad Dorada. Un orgullo para mí. Siempre estará expuesto en mi blog.

Entre las reglas, no preceptivas, he de elegir los blogs que brillen por su temática y/o su diseño. Los premiados desde mi punto de vista son: TODOS LOS QUE FIGURAN EN EL MARGEN IZQUIERDO DE MI BLOG y que considero mis favoritos.

Gracias. Un honor compartirlo con Ana de la Robla, Andybel, el_situacionista, Jorgewic, Ottinger y Reverendo Pohr. Felicidades a todos.

ABSTENERSE SEÑORAS





La educación que he recibido académicamente y por parte familiar me ha permitido tratar de la misma manera a las mujeres que a los hombres. Siempre han sido iguales; mismos derechos, mismas obligaciones. Nunca he visto diferencias entre ambos géneros.

Estoy participando en Valladolid en un curso relacionado con mi profesión y, claro, “la tentación vive al lado”. Aprovechando el fin de semana me he acercado a Zamora –a menos de una hora de Pucela-. Hacía semanas que no aparecía por allí -incluso he faltado a la Semana Santa, algo inusual desde hace años-. Me vuelven loco los “blinis” y “chupa chups” del Rincón de Meneses, los pinchos que elabora Luis en “Viriato” (he probado el que va a presentar al concurso de pinchos: excepcional) y Rubén en “Lasal”, el crocante del Capitol, los embutidos y quesos de la Vinacoteca, las gambas y pulpo del Brasilia, los callos de Tupinamba y los pinchitos del Lobo, la carta de Casa Antonio. Todo ello bien regado con unos vinitos de Toro.

Estando en Zamora aparte de realizar ese recorrido por los templos de la cocina en miniatura leo el periódico local (tal vez para demostrar que sigo juicioso). Esté donde esté me gusta hacerlo. La polémica en la capital del Duero está servida. La Cofradía del Cristo de Valderrey ha sugerido a la Alcaldesa de Zamora que delegue en un hombre la representción municipal en la comida de vísperas. Al parecer la tradición limita a participar en los actos de la Cofradía a las mujeres. Obviamente en dicha comida de hermandad no ha estado presente Rosa Valdeón, alcaldesa de la ciudad, ni ningún representante municipal. La subdelegada del Gobierno en la provincia castellana, Josefa Chicote, que un principio tenía intención de asistir tampoco compareció.

El presidente de la hermandad se mostraba molesto y abrumado por las dimensiones que había adquirido la noticia. Se escuda en que se votó en asamblea la decisión de que las mujeres no entraran a la comida, un acto reservado para cofrades. Anclados en el medievo además quieren darnos lecciones de democracia.

El portavoz de Izquierda Unida en el Ayuntamiento propondrá retirar a la Cofradía la subvención municipal. Personalmente defiendo esa propuesta ya que esos señores están incumpliendo el derecho a la igualdad. De llevarse a cabo tengo la seguridad de que la Alcaldesa estará sentada con ellos el año que viene. El dinero es el que manda. Mientras tanto: que les aproveche señores machistas, no se indigesten.

Pero la noticia sobre discriminación de género no era la única que contenía el periódico. Comentaba que en Cádiz una clínica privada "reduce el sueldo a varias enfermeras por no llevar minifalda" y que una sociedad de Benavente convida a sus socios a tomar café, pero con una advertencia en letras bien gordas: "Abstenerse señoras”.

¿Siglo XXI? Nos estamos volviendo locos.

sábado, 29 de marzo de 2008

CARTA A UN BLOGUERO

Carta a un bloguero
Valladolid, 29 de marzo de 2008


Estimado M:

Cuando contaba tu misma edad tenía un amigo, éramos inseparables. Tx, mi amigo, era vasco, hijo de uno de los industriales más prósperos del País Vasco, tenía un hermano en la cárcel. Siempre he sido antimonárquico. Un buen día estaba con Px y otros amigos en un bar, en la tele apareció el Rey Juan Carlos en una visita al Parlamento Vasco e hice un comentario favorable al Monarca por su sentido común al afrontar una disparatada protesta de varios parlamentarios abertzales . Desde entonces Px dejó de hablarme. Nunca volví a saber nada de él.

Hay veces que la intolerancia, el fanatismo, la obstinación, la exaltación, el acaloramiento, la intransigencia, hacen que nos comportemos de esa manera. Con tu edad, que era la misma que teníamos Px y un servidor entonces, es posible que la personalidad no esté excesivamente consolidada (no quiero cuestionar la tuya). La experiencia (te hablo desde ella) nos va haciendo más tolerantes, menos exaltados, más sabios. ¿Y todo esto a qué se debe? Te lo explicaré a continuación si es que todavía no lo has adivinado.

En tu bitácora (eludiré dar el nombre), debajo del título, citas esta aparente frase: “Basta ya de silencios, gritad con cien mil lenguas, porque por haber callado el mundo está podrido”. Estoy totalmente de acuerdo con esa cita, siempre me gusta ir de frente y decir lo que pienso.
Sigo visitando tu blog y lo seguiré haciendo, es divertido y tiene muchos visitantes, te doy mi enhorabuena por ello. Tú hacías lo propio visitando el mío e incluso en muchas ocasiones eras el primero en dejar un comentario ante una nueva entrada. Sin embargo, desde hace varios días ya no lo haces, incluso he detectado que has quitado mi blog de entre tus favoritos. Ya no se puede acceder directamente desde el tuyo, lástima. A pesar de ello yo te mantengo entre mis favoritos. Tu blog seguirá siendo uno de ellos. No me considero tozudo, competitivo ni mal perdedor, tal y como te ves tu mismo. La competición siempre ha de ser deportiva e intentar no llevarla a otros terrenos. La vida te enseña a perder.

Me cuestioné durante unos instantes qué podía haber pasado entre nosotros para romper (rompieras -unilateralmente-) esa bonita relación y, claro, enseguida lo supe. Todo se debe a un apartado en el que nos conminas a darte nota. Entendí darte nota como dar nota a tu blog –evidentemente-, no te conozco y no sé cómo eres, sólo sé lo que escribes. Antes de votar analicé los blogs que conozco y te concedí un 5 o un 6, no recuerdo. Para tu tranquilidad a mi blog “Escritos en la cresta de una ola” le hubiera dado esa misma puntuación. Conozco muchos blogs que merecen sobresaliente, otros que son notables, pero amigo M, siento que el tuyo o el mío no estén a esa altura. Tendremos que, desde mi humilde opinión, conformarnos con ser aprobadillos, y gracias. Conformarnos con ir aprendiendo de los demás. A eso me dedico habitualmente y suelo sacar buenas conclusiones.
No obstante, para tu tranquilidad, y como he podido cambiar mi voto (das esa opción), he decidido puntuarte con un 10. Considero que eso es lo que deseas y si es así es muy fácil para mí mentir. La autoestima es una buena causa.

Para finalizar, decirte que agradezco la frase que finaliza tu espacio:” Gracias por vuestros comentarios, que le dan sentido a todo esto”. Eso es lo que he intentado hacer, espero que esta carta abierta sirva para eso, para dar sentido a tu blog y para hacerte recapacitar sobre estos gritos al aire, ya que no he sabido (ni querido) callar ante una situación que considero, a todas luces, intransigente e intolerante. Desgraciadamente de esas cosas sé bastante.
Un cordial saludo y siempre a tu disposición.

Luis

jueves, 27 de marzo de 2008

"EUROPA". LARS VON TRIER


Lars Von Trier es uno de mis directores de cine favoritos -no lo puedo evitar-, ya lo he dicho alguna vez en este mismo espacio. Tiene visión catastrofista del mundo no da concesiones a la esperanza y un espíritu rebelde y provocador.
En “Europa” (tercer filme de una trilogía sobre el viejo continente) , una de las obras mas personales de Von Trier, utiliza de manera desconcertante el color y el blanco y negro (¿refleja el color las emociones?), así como una voz en “off” que va dirigiendo, de manera hipnótica, al personaje por un continuo infierno con pocos destellos de escapatoria. Pero el exterior es un decorado de la Alemania post nazi en el que todo el mundo miente y todo está patas arriba. Tras la guerra, los odios, las envidias, las heridas están recientes. Leopold, un joven americano, llega a esta Alemania de la posguerra con lo puesto. Los aliados son sus compatriotas y por medio de un familiar ¿lejano? aprovecha esa situación para ocupar un puesto de trabajo de manera provisional. Trabaja de inspector en un tren de la línea más importante de Alemania. En ese tren ocurren muchas cosas trascendentales, conoce a su amor, hay graves atentados, es amenazado por las mafias para explosionarlo al paso por un puente. El idealista Leopold se encuentra desorientado, viene de una sociedad que pregona los principios de igualdad y justicia, considera de la humanidad es buena, está convencido que todo va a cambiar para mejorar y él quiere ayudar. Pero poco a poco, a través de las escenas –con grandes recursos técnicos y estéticos- va desengañándose hasta llegar a un final que, de alguna manera, es la única salida posible.
Al igual que otras películas de Lars no deja indiferente a nadie. Comedia, melodrama, denuncia, thriller, suspense (no falta un homenaje a Hitchcock) y una extraordinaria utilización de los tiempos hacen de este film, a mi modo de ver, una obra maestra imprescindible.

SUSANNE BIER


SUSANNE BIER nació en Copenhague (Dinamarca) el 15 de abril de 1960. Estudió en la Escuela Nacional de Cine licenciándose en 1987 (ganó el premio del Festival de la Escuela de Cine de Munich por su corto de graduación, siendo semifinalista en los Premios de la Academia)

Es una de las cineastas más destacadas de su generación. Comenzó a dirigir películas en 1990 y, casi una década después, consiguió buena taquilla en su país con “The one and only” (El amor de mi vida) 1999.

FILMOGRAFÍA
• Cosas que perdimos en el fuego (2008) Directora
• Después de la boda (2007) Directora, Guionista
• Hermanos (2004) Directora
• Te quiero para siempre (2003) Directora, Guionista
• El amor de mi vida (1999) Directora
• Problemas de familia (1993) Directora

En 2002, su brillante contribución al movimiento Dogma, 'Te quiero para siempre', obtuvo múltiples galardones internacionales, mientras Connie Nielsen y Ulrich Thomsend, los dos protagonistas de su siguiente trabajo, 'Hermanos' (2004), ganaron los premios a Mejor Actriz y Mejor Actor, respectivamente, en el Festival de San Sebastián.
Susanne acaba de finaliza el rodaje de su primer film americano: “Things we lost in the fire” con Halle Berry y Benicio del Toro.

miércoles, 26 de marzo de 2008

MUJERES PPOPULARES



Monserrat Nebrera, la gran esperanza centrista del PP catalán y diputada autonómica, habitual tertuliana de TV-3 ha vuelto a dar muestras de que lo suyo no es morderse la lengua. En uno de los últimos programas del canal televisivo catalán pronunció frases como estas: “Los partidos están podridos y en todos hay caciques”. “El panorama político es una charca asquerosa”. Además llamó “jarrón chino” a Aznar y exhorto a Rajoy a desprenderse de los dirigentes que provocan un “rechazo emotivo”, como Ángel Acebes y Eduardo Zaplana, e invitó a la dirección catalana de su, todavía, partido a ponerse las pilas.

Por su parte Ana Mato, diputada electa del mismo partido, amiga de Aznar en los ochenta, dijo en plena campaña electoral que “los niños andaluces son analfabetos… es que Chaves no ha hecho nada por la educación. Parece que le guste y quiere que estén así”.
Pronto rectificó el exabrupto desdiciéndose: “No he querido decir que los niños andaluces son analfabetos, porque todo el mundo sabe que hoy en día no hay analfabetos en España”.

“Las chicas (del PP) tienen algo especial, en ese casposo mundillo popular: las chicas son guerreras”.

martes, 25 de marzo de 2008

lunes, 24 de marzo de 2008

KAMCHATKA


Tras diez días de vacaciones cuesta volver a la rutina. Cuando salí de casa para reincorporarme al trabajo estaba nevando. De acuerdo que puede ser placentero en ocasiones pero ya ha llegado la primavera. Mejor las cosas a su tiempo ¿no les parece? máxime si el día anterior has estado en plan “hooligan” (en el mejor sentido de la palabra) sentado en una terraza, descamisado, contemplando el mar y disfrutando de los primeros rayos del sol primaveral.
Una vez dentro del auto escucho las noticias que proporciona la radio. Todas ellas acerca de la Semana Santa que acaba de finalizar. Me entero que ha bajado la siniestralidad en la carretera y que en Italia habrá elecciones. En ese país ha bajado durante estos días (al parecer todo baja menos el Racing, hay que ver) un cinco por ciento en relación a la temporada anterior la ocupación de los hoteles, un diez por ciento la asistencia a restaurantes, un ocho por ciento los visitantes estadounidenses y un seis por ciento los japoneses. Vaya, al parecer lo de la crisis es un cáncer extendido. Sigue nevando, los copos chocan contra el cristal pero no cuajan, por fortuna, en la carretera.

Harto de noticias cambio de dial y sigo el trayecto escuchando a Charles Mingus. Se agradece un poquito de jazz y la música me traslada, de nuevo, a la terraza del día anterior. Tomaba junto a un amigo unas cervecitas. Una chica menudita con acento extranjero nos sirvió y le preguntamos de dónde procedía. Nos respondió que era rusa. Cuando regresó con la tapa que habíamos pedido quisimos seguir indagando. ¿De qué parte de Rusia? De Kamchatka nos reveló. ¡Anda! como la película. Indudablemente ninguno de los dos conocíamos su situación en el mapa. Es más, yo siempre había creído que se trataba de un paraíso perdido, un lugar idílico inexistente, uno de esos territorios imaginarios que tienes en mente pero que sabes son quiméricos. Esa chica endeble era la prueba irrefutable, categórica, innegable de que existía. Incluso me alegré que existiera, aunque la siguiente cuestión era: ¿dónde situamos Kamchatka cartográficamente? Mi amigo y yo hicimos varias cabalas pero la conclusión fue: ni puñetera idea. Cuando pasó la chica a nuestro lado le solicitamos ayuda y nos dijo que se trataba de una península ubicada encima de Japón, en el Mar de Bering. Cuando le pedí la cuenta le hice otra pregunta -pesados españoles, pensaría la pobre-. ¿Si eres de esa península situada al lado de Japón por qué no tienes los ojos rasgados? (obviamente con ayuda de los dedos índices coloqué mis ojos en posición oriental, ella desconocía casi por completo nuestro idioma). Tras una sonora carcajada respondió que por allí todos eran como ella, no conocía a nadie que tuviera los ojos como los orientales.

Nada más regresar de mis vacaciones busqué en un atlas Kamchatka, inculto de mí, y he sabido que se trata de una península de 1250 kilómetros de largo en el extremo este de Rusia. Se encuentra junto al Pacífico Norte separando los mares de Bering y Ojotsk. Entre la península y el Pacífico se encuentra el abismo de Kuril-Kamchatcka de una profundidad de 10,500 m. El valle central y el río Kamchatka están rodeados por formaciones volcánicas, consta de cerca de 160 volcanes de los cuales 29 aún están activos. Tiene 472.300 km² y está recorrida por varias cordilleras, siendo el punto más elevado el volcán Kliuchevskoi, de 4.835 m. de altura.Curiosamente tiene la misma proporción de habitantes por kilómetro cuadrado que Soria: dos. El promedio de temperatura en el mes de enero es de -49º (normal que la chica sudase “la gota gorda” en la terraza de la cafetería.

En Kamchatka una camarera tiene un salario mensual de entre cien y trescientos euros, dependiendo de la categoría del establecimiento. La juventud emigra a Europa, Japón o Estados Unidos en busca de prosperidad. Generalmente tienen una cultura superior a la media de inmigrantes en España de otros países. Su inglés es avanzado y aprenden con facilidad el castellano. No olvidemos que pertenecemos a una aldea global, que todos los habitantes del mundo tienen las mismas necesidades y han de tener los mismos derechos. La inmigración está cambiando nuestra manera de pensar aunque si los que vienen están así de preparados, mejor que mejor. Con seguridad les acogeremos de buena gana (siempre y cuando no vengan imponiéndonos su cultura y sus costumbres). Sabemos que son necesarios pero, vengan de donde vengan, es preferible que sea buena gente. Gracias por atendernos amiga rusa, merced a tus explicaciones he aprendido una lección.

domingo, 23 de marzo de 2008

CINE, LITERATURA Y SUEÑOS



He acabado de leer “Expiación” de Ian Mc.Ewan y he vuelto a ver el clásico de cine negro “Detour” de Edgar G. Ullmer. Tanto el libro como el film, de 1945, tratan de historias de amor un tanto espinosas, acaeciendo situaciones realmente extrañas que hacen que los desenlaces de ambas tramas sean inesperados.

Al terminar de ver “Detour”, en la que el protagonista hace auto stop y es recogido por un hombre que fallece durante el trayecto a su destino, Los Angeles, soñé que conducía uno de esos autobuses londinenses de dos pisos, Double-Decker Bus- realmente lo manejaba bien pero mi mayor problema era aparcar y dar marcha atrás-. Me suele pasar, cuando algo que he visto o leído deja poso en mí, suelo trasladarlo al mundo de lo onírico, obviamente distorsionado y con situaciones que nada tienen que ver con lo acontecido, o lo narrado, pero que son proyectadas así desde mi cerebro.

Hace unos días también tuve sueños relacionados con lo que estaba leyendo. Se trataba de “Las enseñanzas de Don Juan” de Carlos Castaneda, un libro que ya leí hace algunas décadas y que me apetecía releer. Su autor en 1960 era estudiante de antropología en la Universidad de California, los Angeles, e hizo varios viajes al suroeste de EE.UU. para recabar información sobre las plantas medicinales usadas por los indios de la zona. Describe la propiedades de tres plantas alucinógenas: peyote (Lophophora williamsii), toloache (Datura inoxia syn. D. meteloicles) y un hongo (posiblemente Psilocybe mexicana) que han sido muy utilizadas por placer, para curar, en brujería y para alcanzar estados de éxtasis.
Mi sueño tenía lugar en una zona desértica. Allí se rodaba una película con muchos actores. La confabulación estaba relacionada con el mundo de la droga y una de las protagonistas era mi novia (desconocida en mi vida real. Lástima, era preciosa). Ese día me había acercado, sin avisar, a ver el rodaje de una de las escenas. Mi alta y rubia novia no sabía que yo me encontraba allí. En uno de los descansos de las pruebas –era de noche- el director de la película y mi (supuesta) chica salieron de la mano dirigiéndose a una zona de lujosas “jaimas”, iluminada por antorchas, que proporcionaban un ambiente cálido y relajante. Sin que ellos llegaran a verme me asomé al interior de su tienda de campaña encontrándolos en situación muy obsequiosa. Cuando decidí abandonar aquella amarga situación personal, aquella pesadilla infernal, avancé por el resto de jaimas alineadas en fila india. Todas ellas estaban ocupadas por actores y actrices afectuosamente hermanados. Al tiempo que avanzaba por las iluminadas tiendas de campaña maldecía las drogas y sus efectos. Sabía que ellas; o tal vez el hecho de la fama; o ambas cosas a la vez, eran las culpables de la decisión que acababa de acometer: mi ruptura con ese ser que hasta entonces tanto había amado.

Los sueños, al igual que la buena literatura o las buenas películas, simplemente son efímeras situaciones, composiciones para hacer pensar, para intentar vernos en ese espejo desfigurado de la vida, de las emociones… para obsequiarnos con un trocito de buenas intenciones: ese producto intangible de la imaginación que somos nosotros mismos.

viernes, 21 de marzo de 2008

PROVOCACIÓN


La urbanización en la que vivo consta de dos bloques gemelos separados por una amplia plataforma. Para acceder a ella hay que subir unas escaleras precedidas por un cartel azulón que anuncia que se trata de una propiedad privada.

El otro día una pandilla de muchachos y muchachas (como gusta decir a los políticos) estaban jugando al fútbol en la plataforma. Cosa, como otras muchas, que está prohibida. Pero el principal problema era que lo hacían de manera contundente, a lo bestia. Uno de sus pelotazos impactó contra el cristal de una vecina del segundo piso. Otro vecino al cruzarse con ellos les advirtió, mediante la indicación de una señal que revela mediante un dibujo la prohibición expresa, que dejaran de hacerlo. Uno de los jugadores, el líder, comenzó a insultar al señor, de edad avanzada, al tiempo que le acompañaba hacía las escaleras que dan acceso al exterior. Yo estaba asomado a la terraza y esta situación me enardeció. Un grito sonoro salió de mi garganta exigiéndoles que depusieran su actitud. El gallito comenzó a insultarme al tiempo que me invitaba a bajar a su lado. Varios vecinos permanecían asomados a sus ventanas en silencio. Todo el grupo empezó a silbarme y a insultarme. Eran siete. Dos chicas, de mi urbanización, y cinco chicos que llevan tiempo asediándolas. Ni corto ni perezoso me planté a su lado en pocos segundos. Me sentí rodeado por el grupo (todos menores de edad) y una vez frente al líder le informé: ya estoy a tu lado, ¿ahora qué pasa? Colocó su cara junto a la mía y me dijo: tienes que pegarme aquí. Le participé que estaba en contra de cualquier tipo de violencia y que sabía que no debía (ni quería) pegarle. Entonces me apuntó que de hacerlo podía considerarme muerto. Uno de ellos, el más bajito, me conminó a golpearle. Por suerte estaba tranquilo, desgraciadamente mi vida profesional me depara en ocasiones puntuales momentos de gran crispación, habitualmente sé controlarme. Les participé que se encontraban en una propiedad privada y que hicieran el favor de abandonarla. El fanfarrón seguía con ganas de “bulla” pero en ningún momento entré en su juego. Le gané la batalla. Les di la espalda y me dirigí a mi portal, nadie dijo nada y cuando me asomé de nuevo a mi terraza, por suerte, ya habían desaparecido.

Ese mismo grupo durante el verano ya ha protagonizado incidentes desagradables en la piscina y el conserje en varias ocasiones les ha llamado la atención. Pero como suele ser habitual nadie entra en acción, nadie quiere problemas.
Ciertamente las nuevas generaciones saben que la ley les ampara y, desgraciadamente, algunos lo utilizan a su favor. Soy consciente de que ante la provocación a la que me vi sometido cualquier otra persona, tal vez, hubiese tomado el fácil camino de la violencia. Si soy sincero se hubieran merecido una bofetada.
Ante estas incitaciones mis preguntas son las siguientes: ¿Cómo solucionan en otros países de nuestro entorno estas situaciones? ¿Dónde están los padres? ¿Qué tipo de educación para la vida estamos implantando?

No se puede evaluar a la juventud por el mismo rasero pero ante situaciones como la descrita (y otras mucho peores) necesitamos conocer el camino a seguir. Lógicamente la violencia siempre hay que desecharla pero precisamos medidas urgentes para salvaguardar nuestros derechos. La educación es la principal herencia que debemos dejar a las generaciones que nos preceden. Algo falla y tenemos el deber de remediarlo.

martes, 18 de marzo de 2008

MANDARINA


Conocí a Vanessa Roso en “Mandarina”. Me sirvieron dos copas de verdejo y de propina unas aceitunas. Sobre la barra había un periódico que me llamó la atención. Su nombre “Mandarina News”. Le eché un vistazo rápido mientras con el rabillo del ojo divisaba a una chica, con pinta de azafata, que corregía al camarero oliva por aceituna. Como se encontraba a mi lado le dije que estaba de acuerdo con ella. En su opinión estaba muy extendido por la zona, seguramente por el predominio del idioma catalán, nombrar a las aceitunas olivas. Le extrañaba el desconocimiento tratándose de un camarero que procedía de Castilla. No obstante, pensé, aunque no recoja el diccionario de la lengua española la palabra oliva ¿por qué decimos aceite de oliva?

Vanessa me preguntó qué me parecía el “Mandarina News” (ella es su directora, así como de Radio Mandarina) y le contesté que, aunque no había profundizado en sus secciones, echaba en falta su traducción al inglés. He viajado bastante y cuando estoy en otros países siempre es una molestia no entender los carteles, los periódicos, las indicaciones, por desconocimiento del idioma de cada país. Por eso siempre demando su trascripción al inglés. Por suerte, o por desgracia, es el idioma más extendido por la aldea global y Peñíscola es un lugar muy turístico.

Cuando estoy en Peñíscola (muy a menudo) siempre visito “Mandarina”. Es un local muy bien integrado en el paisaje, se nota la profesionalidad, tiene una amplia carta de cocteles y comida imaginativa. Es uno de esos lugares que te producen una energia positiva y el tiempo pierde su sentido real. El ambiente, la excelente música, hacen que te encuentres, cuando allí estás, en la “cresta de la ola”. Desde el local la vista del Castillo ( la parte amurallada de la ciudad) es espectacular. Siempre me recuerda a la visión, desde la carretera, del Mont St. Michel en Normandía. Es uno de esos lugares desde donde lo controlas todo. Similar al Café de Paris en la plaza Jamaa el Fna de Marrakech o a la panorámica que tienes de la Alhambra desde el mirador de San Nicolás en el Albaicin.
Por todas esas razones considero que “Mandarina” es cita obligada en una visita a Peñíscola.
Vanessa, enhorabuena por tu publicación mensual, todo un gustazo, y mucha suerte para sucesivos números. Tu buen proyecto merece la pena.

jueves, 13 de marzo de 2008

¿EUZKADI O CANTABRIA?


Euzkadi y Cantabria se baten por un enclave con 1.000 habitantes

La pretensión de Vizcaya es un terreno en Ontón de 300 hectáreas, una zona forestal que los últimos años se ha convertido, en parte, en residencial. En ella viven hoy unos 1.000 habitantes.

Las dos localidades implicadas han recurrido a un árbitro: el Instituto Geográfico Nacional, un organismo dependiente del Ministerio del Fomento y encargado de labores como actualizar el atlas nacional de España. En la actualidad este espacio está incluido en el pueblo de Ontón, cuyo ayuntamiento es Castro. Desde Vizcaya, los representantes municipales de Muskiz, alegan que un Real Decreto de fecha 1833 marcaba la frontera en el río Sabiote, y por lo tanto este espacio quedaba incluido en Vizcaya. Desde la parte cántabra, la explicación es que esas 300 hectáreas siempre han pertenecido a Castro, y fue este ayuntamiento el que en su momento formó parte del Señorío de Vizcaya.
Esperemos que reine la cordura. Pero…

domingo, 9 de marzo de 2008

CONTRADICCIONES SOCIALISTAS

Quitar la vida a una persona es lo más desalmado y cruel que existe. Asesinar por la espalda mediante un tiro en la nuca es sádico, salvaje y despiadado. De nuevo un sicario de la banda ETA ha quitado la vida a un ser humano que molestaba. No se pueden consentir situaciones como esta, no se puede avanzar hacia el futuro con acciones tan deleznables, pero mientras existan grupos de desalmados con una manera de pensar tan enfermiza seguiremos llorando a los muertos.

Hoy he visitado la página de un militante socialista. Ya saben ese tipo de blog que hace política dirigida, que ensalza los valores del partido y que arenga a levantarse contra el enemigo. He visto algunos y son clonados, les falta personalidad y les sobra monserga, carecen de creatividad. Pero me parece bien, no seré yo quién proclame que mi blog es un ejemplo, faltaría más. Cada uno en su casa y Dios en la de todos.
En la última entrada de su blog escribe sobre las declaraciones que realizó Sandra, hija del fallecido militante socialista Isaías Carrasco. Comenta que le causaron emoción. Lógico, cualquiera se emociona ante las palabras de una persona que ha perdido a un ser querido, máxime cuando su muerte ha sido por un atentado terrorista. Aunque yo creo que no debería haber utilizado frases como: “no tienen cojones” o “esos hijos de puta”. Debería haber tenido en cuenta que hablaba para millones de personas que en ese momento podían descalificar su discurso por utilizar palabras groseras.
A mi también me causaron emoción. Soy humano. Aunque la emoción se fue diluyendo cuando entraba el féretro en la iglesia del pueblo para realizar el funeral celebrado por el obispo de San Sebastián, Juan María Uriarte, con una emotiva homilía.

Con seguridad Isaías días atrás, en plena campaña electoral, criticaría –como tantos otros- la nota de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española
ante las elecciones generales, con contenidos como estos, alusivos claramente a su partido:

“No es justo tratar de construir artificialmente una sociedad sin referencias religiosas, exclusivamente terrena, sin culto a Dios ni aspiración ninguna a la vida eterna. En ese sentido parece que apuntan, entre otras cosas, las dificultades crecientes para incorporar el estudio libre de la religión católica en los currículos de la escuela pública, así como el programa de la nueva asignatura, de carácter obligatorio, denominada “Educación para la ciudadanía”, que lesiona el derecho de los padres - y de la escuela en colaboración con ellos - a formar a sus hijos de acuerdo con sus convicciones religiosas y morales. Es necesario promover un gran pacto de Estado sobre la base de la libertad de enseñanza y la educación de calidad para todos”.

“El terrorismo es una práctica intrínsecamente perversa, del todo incompatible con una visión moral de la vida justa y razonable. No sólo vulnera gravemente el derecho a la vida y a la libertad, sino que es muestra de la más dura intolerancia y totalitarismo. Una sociedad que quiera ser libre y justa no puede reconocer explícita ni implícitamente a una organización terrorista como representante político de ningún sector de la población, ni puede tenerla como interlocutor político”.

“Hay que evitar los riesgos de manipulación de la verdad histórica y de la opinión pública en favor de pretensiones particularistas o reivindicaciones ideológicas”.

Al leer estos párrafos tengo la seguridad que Isaías entendería que estas orientaciones cristianas iban en contra de su querido partido. Y mira tú por donde que el fallecido Isaías, ya dentro del ataúd, tiene que escuchar las últimas palabras, antes de ir a su sepultura, de uno de esos representantes de la Comisión de la Conferencia Episcopal, el Obispo de su provincia. Contradicciones como esta son las que no entiendo en los socialistas.

Dios lo acoja en su seno. Ha sido su opción personal.

viernes, 7 de marzo de 2008

EL LIBRO DE NUESTRA VIDA


"No podemos arrancar una página del libro de nuestra vida, pero podemos tirar todo el libro al fuego". Aurore Dupin (George Sand)

OLOR A PAN TOSTADO


Me asaltó un olor a pan recién tostado al salir de casa. Es uno de mis olores favoritos junto al que despiden los pimientos al asarse y los que se perciben en las panaderías con horno en su interior. Hay otros olores de mi infancia, difíciles de describir, que también forman parte de mis favoritos, pero están alojados en lo más profundo de mi intimidad. Es curioso, me encanta el olor de los pimientos asados y sin embargo no me gustan los pimientos. He intentado cientos de veces comerlos pero no puedo con ellos, tras el primer mordisco desisto. Sin embargo me encantan los pimientos de Padrón ¿? Recuerdo que cuando estuve en el servicio militar en Ferrol, y no estaba arrestado, después de la salida pertinente regresaba al cuartel con dos kilos de pimientos pequeños y rechonchos (unos picaban y otros no) para compartirlos con uno de los cocineros. De esa manera tan sencilla tenía asegurada la cena, acompañada de cerveza y postre incluido. Cuando estuve en Galicia me acostumbré a comer esos sabrosos y picantes pimientos, pulpo al estilo de la tierra, ostras y un vino de la zona de Albariño, sin denominación de origen, que se llama “Marqués de Vizhoja”. Cuando durante algún permiso regresaba a Santander siempre el maletero de mi Dyane 6 rojo (“Soviet”) iba repleto de ese sabroso y amarillento caldo. (Las veces –muchas- que he regresado a Galicia he hecho lo propio).


Durante los fines de semana, cuando no tenia arresto por cumplir –insisto-, alternaba mis visitas a Santiago, Vigo, Coruña, Lugo y Puentedeume. De Santiago recuerdo grandes manifestaciones con banderas rojas y otras con una estrella de cinco puntas de color celeste sobre fondo blanco, la calle de los Francos con multitud de bares, un café precioso que no recuerdo su nombre y “Modus Vivendi” un cafetín detrás de la Catedral donde bebía absenta junto a una jarra de agua -para rebajar-. En la Rua do Franco comí las mejores vieiras de mi vida y en Santiago descubrí a Silvio Rodríguez.

Cuando llegaba a Vigo lo primero que hacía era perderme en la parte vieja, tomar Ribeiro en los auténticos bares del puerto y hartarme de ostras en “A Pedra”. Algunas veces embarcaba a las Cies o a las Oms y otras a ver a un amigo que vivía en Caldas, al otro lado de la bahía. Siempre me ha parecido que Vigo es la ciudad más cosmopolita de Galicia. Durante ese tiempo aparecieron los primeros grupos de la movida que, aunque a algunos les parezca mentira, nació en Vigo. Recuerdo un garito que se llamaba (tal vez se llame así todavía) “Vamos a la cama”. Allí actuaban Golpes Bajos, Siniestro Total, Semen Up, Os Resentidos, Aerolíneas Federales o Aviador Dro. Se gastaba una broma siempre a las chicas ¿vamos a la cama? Al principio te podías ganar un sonoro tortazo pero luego se hizo famosa la guasa y acababa con una amplia sonrisa.
A Puentedeume (Pontedeume) comencé a ir con los amigos. Se trataba de un árbitro internacional de balonmano (asturiano), un chico que conocía del “Río de la Pila” (Santander) y un vasco, Paxti, que tenía un hermano en la cárcel por asuntos políticos. Allí descubrimos un restaurante argentino con cocina porteña e italiana cuyos precios eran asequibles para nuestros bolsillos. Lo regentaba una señora argentina, de muy buen ver, tendría alrededor de cuarenta años muy bien llevados, y su hijo Héctor que había nacido en Galicia. Él me introdujo en la música gallega del momento y cuando Rejo (mi paisano del Río de la Pila) y yo intimamos con Héctor nos dejaba su moto para desplazarnos por los alrededores de Pontedeume. Su madre nos invitaba a menudo a comer y cuando les visitábamos dejaba que Héctor librara de su trabajo para acompañarnos.
Me encantaba pasear por Coruña. Ver batir las olas en Riazor, visitar los barcos pesqueros, asistir a conciertos de música celta, contemplar las balconadas acristaladas de sus blancos edificios. Cuando llegábamos íbamos directamente a un lugar muy típico y único dónde se bebían las mejores queimadas del lugar. Carlos “O barbas” lo administraba junto a su mujer, tenía un conxuro muy simpático que duraba el tiempo preciso para quemar el alcohol del recipiente. Era un personaje hosco que apenas intimaba con los clientes. He regresado a Coruña varias veces y “O barbas” ya no existe.

Tras año y medio en esas familiares y agrestes tierras me harté de ostras, recuperé mi libertad, perdí la amistad con Patxi por un comentario acerca de la política y regresé con el Soviet y Rejo a Santander, haciendo escala en casi todos los pueblos hermosos que forman parte de la cornisa cantábrica (el viaje de regreso duró casi una semana). Gratos recuerdos, especiales olores y sabores placenteros llenan ahora esta columna, intentando recuperar otros tiempos que han dejado poso en mi intrascendente historia. Y todo por culpa de ese olor a pan tostado que me ha hecho soñar por unos instantes.

miércoles, 5 de marzo de 2008

EL DICCIONARIO DE MI ABUELA. 2


Azorado por guardianes de mi blog he de adelantar una entrada al Diccionario de mi Abuela. (He recibido amenazas camufladas)

“CERNEREQUE” Viene de “cerner”- Mantenerse en el aire las aves agitando las alas y sin desplazarse.

Mi abuela utilizaba la palabra cuando no parábamos ni un momento a cualquier hora del día.

Show electoral. Votan los artistas

Nuestra época, sin duda alguna, prefiere la imagen a la cosa, la copia al original, la representación a la realidad, la apariencia al ser...». Los síntomas que detectó el malogrado Guy Debord, inspirador del Mayo del 68 y la Internacional Situacionista que no encontró más salida que el suicidio para sus desánimos, no han hecho sino acentuarse: el espectáculo impregna por completo la política, se «actúa» para la televisión, es más importante seducir que convencer. Debord ingresó en la historia de las ideas gracias a un ensayo que le sobrevivió: «La sociedad del espectáculo». En él no sólo recalca que el espectáculo no es un decorado sino «el núcleo del irrealismo de la sociedad real. Bajo todas sus formas particulares —información o propaganda, publicidad o consumo directo de diversiones—, el espectáculo constituye el modelo actual de vida socialmente dominante». Bajo la óptica de Debord acaso se lea mejor el papel de los medios en el ruido general y el de los artistas en un tinglado donde proliferan las máscaras y a menudo se borran interesadamente los lindes entre simulacro y realidad.
A punto de estallar la campaña para las elecciones del 9 de marzo en toda su crudeza (aunque la campaña permanente parece el «modus operandi» del animal político), el acto de adhesión al PSOE y a su líder que celebraron cineastas, actores, cantantes y escritores en el Círculo de Bellas Artes de Madrid sirvió para atizar un viejo debate: la implicación de los artistas en el ring electoral. El gesto del lenguaje de signos formando una ceja circunfleja, que es como los sordomudos «nombran» a Zapatero, se convirtió en señal cómplice,
Al escritor mallorquín Eduardo Jordá, afincado en Sevilla, que acaba de obtener el premio Málaga de novela por «Pregúntale a la noche», el apoyo ostensible a un candidato por parte de un artista o intelectual le parece «una conmovedora muestra de candor y de megalomanía, a partes iguales. Creer que un mileurista que gana cien veces menos que Sabina, Serrat o Almodóvar va a dejarse convencer por su petición de voto es una muestra palpable de desconocimiento de la psique humana y de ese enigma que conocemos como realidad. Y por otra parte, es una prueba —otra más— de una incurable soberbia intelectual. ¿Por qué creemos que un fontanero no está capacitado para pedir el voto de forma pública, y en cambio sí puede hacerlo un cantante o un pintor?».
«Me parece algo normal, no veo por qué no van a expresar sus opiniones o sus deseos en un asunto que para todos los ciudadanos es de la máxima importancia», dice el también novelista Javier Marías, que acaba de completar con «Veneno y sombra y adiós» su trilogía «Tu rostro mañana». En el mismo sentido se manifiesta el folclorista y cantautor Eliseo Parra, y el actor y director José María Pou, quien afirma: «Me parece perfecto. Todo artista e intelectual es ante todo ciudadano y como tal libre de expresar sus opiniones y prestar su apoyo al candidato y al programa que prefiera. Y de levantar hasta donde crea oportuno el volumen de su voz o la ampulosidad de su gesto».
Lo que indignó al también actor Pepe Sancho es la «necedad de algunos políticos y algunos colegas que para apoyar a unos demonizan a otros». En esa línea se pronunció Pilar Rahola, mediante una «Carta incómoda a Boris Izaguirre», que publicó en «La Vanguardia». La ex diputada de Esquerra Republicana de Catalunya dijo no tener «ningún apuro porque un grupo de amigos de toda la vida se reúnan y digan ¡viva Zapata!, o ¡viva Zapatero! Si, además, quieren convertir un bello poema de Mario Benedetti en una insufrible canción dominguera, allá cada cual con su sentido del ridículo. Puestos a pedir, hubiera preferido el estilo rompedor del vídeo de Obama». Rahola lamentó la actuación del cineasta José Luis Cuerda, que habló de «turba mentirosa» y llamó «imbéciles» a los del PP entre aplausos y risas de parte de los congregados. A Rahola el PP no le gusta, pero está en contra de «esos discursos demonizadores, que excluyen a millones de votantes de la cordura y el sentido común (...) y que respiran un cierto tufillo de despotismo ilustrado. Las palabras de Cuerda son propias de un pequeño déspota».
«Apeado» de la dirección del suplemento cultural del diario «Avui» por ser demasiado libre, al novelista y poeta David Castillo, autor de libros como «Sin mirar atrás», le parece que «los candidatos son poco “apoyables”, a pesar de que el que juegue más al centro será el que ganará. En política hay que jugar sin extremos, a diferencia del fútbol». La pintora Menchu Lamas cree que, «como ciudadanos, todo el mundo tiene derecho a expresar con libertad su opinión y su pensamiento», lo mismo que su marido, el también pintor Antón Patiño: «Me parece normal, refleja esa homologación, avanzando hacia una sociedad tolerante. El arte y la creatividad necesitan un escenario de libertad, sin coacciones. La libertad de expresión representa también esta posibilidad de manifestar las distintas opciones». En esa senda se ve la novelista Almudena Solana, que acaba de publicar «Las mujeres inglesas destrozan los tacones al andar»: «Me parece bien; cada uno puede hacer lo que quiera. El compromiso individual me parece una obligación de cada ciudadano, sin embargo, el uso del plural y las acciones concertadas ya adquieren un contenido de mayor voluntad militante; algo así como una forma de hacer públicas y oficiales las simpatías… Y eso, para quien esté convencido de ello, también es legítimo».
No lo ve tan claro otro novelista, J. Á. González Sainz, autor de libros como «Volver al mundo» y afincado en Trieste, que comenta: «Entre los grafiti conservados en Pompeya, recuerdo uno de un panadero que dice algo así: “soy el panadero de la calle tal y todos conocéis el pan tan bueno que hago y sabéis de mi honestidad y rectitud. Pues bien, yo os digo que es conveniente y bueno votar a Fulano de Tal”. Ése es el apoyo que tendría que valer y que se tendría que recabar: el del que hace buen pan y llama al pan pan. Frente a ello, que un partido cuyo actual líder, un “hombre sin atributos” más destacables que su teatralidad, su tacticismo y tejemanejismo por su cara bonita que actúa como en un mundo de ficción donde todo vale, busque el apoyo del mundo de la teatralidad y el espectáculo (incluida la rama intelectual) y éste se lo dé no puede sorprender a nadie».
Jordá, que sitúa su última novela en Burundi, piensa que el que «un artista sea conservador o progresista es tan importante para su obra como el hecho de que sea calvo, zurdo o padezca insuficiencia renal. Un artista, si lo es, está por encima de todas estas circunstancias. En España los artistas siempre han buscado la sombra del poder, y esto es así por dos razones: primero, para garantizarse el sustento, y segundo, por miedo a verse desprotegidos en caso de un conflicto civil. La sombra del fusilamiento de Lorca sigue pesando mucho, aunque no lo parezca. Yo envidio la situación de los EE. UU. ¿A quién vota Cormac McCarthy? ¿Y James Salter? Seguro que no lo sabe nadie. Paul Bowles me dijo que sólo había votado dos veces en su vida, a los comunistas, y eso fue en los años 30, durante la Gran Depresión». Si revela a quién votará lo hace Jordá porque no cree que «haya ningún demente que esté tan aburrido o desesperado como para dejarse influir» por su voto: «Votaré a UPyD, el partido de Savater y Rosa Díez».
«Como gallego, tengo el corazón “bipartito”: me siento reflejado en ese escenario de coalición que nace de la alianza del BNG y partido socialista en el gobierno autónomo», señala Patiño, que acaba de publicar el ensayo «Urbano Lugrís (viaxe ao corazón do océano)». «Una posición corrige a la otra y define bien la pluralidad de la izquierda». A Marías, que en su columna de «El País Semanal» muestra filias y fobias, le parece «una vileza» que se acuse a quienes apoyan a un partido de buscar la sombra del poder: «La mayoría de esas personas, además, también apoyaron al PSOE cuando éste no era “el poder”, sino la oposición. Quienes los acusan de “pesebrismo” y cosas similares son individuos que con ello demuestran no concebir las adhesiones más que en función de un provecho. Al hacerlo, se delatan». A la pregunta de si se puede saber a quién votará, dice: «No, no se puede saber porque a nadie le incumbe. Lo que sí se puede saber es a quién no votaré en ningún caso: al PP. A su frente sigue la mismísima gente que mintió y nos involucró en una guerra ilegal, basada en falacias y que a día de hoy sigue siendo una permanente sangría… inútil, además».
Autor de «Un mundo exasperado», González Sainz asegura que «como escritor» no va a «votar a nadie ni pedir el voto a nadie», y agrega: «Bastante tiene uno con observar, incluso en estos momentos políticos que tan mal nos las van a hacer pasar como no dé un viraje la cosa, a ese animalejo ridículo y dañino que es el hombre, capaz sin embargo de bondades y alegrías. Como ciudadano sí lo haré. Dado que el PSOE e IU, alejándose de lo mejor de sus principios, se han hecho un lío monumental con esas cosas postmodernas tan bonitas de las «diferencias», las «diversidades», las «pluralidades», las «minorías», las «etnias (antes razas)» o los «multiculturalismos», conjugado todo así a palo seco y con cara embelesada en grave detrimento de la igualdad, la libertad, la fraternidad y los derechos y deberes y garantías de los ciudadanos de carne y hueso, que, si no estamos ya todos en babia mirando el espectáculo, eran parte fundamental de las propuestas de la izquierda; y como se han puesto bobos repitiendo toda esa murga preciosa mientras daban vueltas y más vueltas sobre sí mismos hasta estar tan aturdidos que han ido a caer de bruces en los inmundos corralillos tribales de los nacionalismos, que serán lo que quieran menos democráticos y donde a una gran parte de los ciudadanos se les ha despojado, en nombre de Lo-que-sea, de derechos fundamentales de educación, expresión, justicia, igualdad de oportunidades e incluso el derecho a la vida, pues votaré a un partido como la UPyD o a Ciudadanos, que aspiran a decir un basta ya rotundo a toda esa insensata impostura y a toda esa mandanga demagógica que tanto nos va a amargar la vida ya dentro de nada si no se le pone coto».
«Todos los artistas somos conservadores de la tradición», proclama Castillo: «Hay muchos que se acercan al poder por intereses económicos y por la televisión. Deberían ser más honrados, pero mientras no se robe ni se mate, que cada uno haga lo que le dé la gana». A la pregunta de si piensa respaldar a algún partido, propone: «Depende de lo que paguen, pero me parece que no tengo muchas ofertas. Pero casi nunca voto. En eso continuo la herencia libertaria». Pou, que triunfa con «La cabra o ¿quién es Sylvia?», nunca ha participado en ningún mitin electoral. Asegura que «siempre ha sido el poder el que ha buscado la sombra de artistas e intelectuales. Las recientes declaraciones contra los artistas por parte de líderes de la derecha, aparte de ofensivas, son producto de mentes acostumbradas a mentir. Saben bien que no es verdad lo que dicen. Y esto es lo perverso». Sobre el color de su voto, sentencia: «Hay dos cosas de las que nunca hablo en público: a quién voto y con quién me acuesto. El que tenga curiosidad por saberlo que lo desprenda de mis actitudes». ALFONSO ARMADA

martes, 4 de marzo de 2008

NARRATOPEDIA

Nace la Narratopedia: cuerpo de 'wiki', cara de 'blog' y alma de 'Second Life'

• Se trata de un taller literario online.
• En las próximas semanas se hará una prueba piloto.
• Ya se está pensando en una versión en inglés.

Contribuir al armazón de la inteligencia colectiva, resultado de la suma de habilidades, es el propósito de la Narratopedia, el primer taller literario de internet con cuerpo de wiki, cara de blog y alma de Second Life, aunque mucho más sencilla que ese mundo virtual tridimensional y, además, en español.
Su promotor, el profesor colombiano de literatura, Jaime Alejandro Rodríguez, ganador del primer premio que se promueve en el mundo dedicado a la literatura expresamente estudiada para medios y soportes digitales, ha explicado en una entrevista que los trabajos están muy adelantados y que ya en las próximas semanas se hará una prueba piloto de la plataforma.
El armazón de la trama se puede tejer con vídeos, sonidos, fotografías, dibujos...
En "Narratopedia" se aportan no sólo "motivaciones para narrar sino las herramientas para hacerlo", explica Rodríguez. El armazón de la trama se puede tejer con vídeos, sonidos, fotografías, dibujos... "en fin, todo tipo de soportes para que la construcción multimedia la haga el público".
Las narraciones singulares construirán a su vez una colectiva, como un formato wiki, aunque la plataforma sea más parecida a la del blog. Los usuarios colocarán entradas y cualquiera que se registre tendrá permiso para editar, calificar o crear una comunidad, con el propósito de "crecer tanto en contenidos como en posibilidades", según Rodríguez.
Pero, además, permitirá "acciones muy sofisticadas" al estilo de Second Life, porque se puede construir una vida paralela, aunque con una estrategia mucho más sencilla y persiguiendo siempre la creación colectiva.
La "Narratopedia" aparecerá inicialmente en castellano, pero también tienen el proyecto de sacar una versión en inglés.

lunes, 3 de marzo de 2008

WERNER HERZOG


Ana Rodríguez de la Robla en la didáctica bitácora “Hablemos de Victorias” se refiere, en su última publicación, a una película de Herzog que desconocía, concretamente a “Muerte para cinco voces”. Esta belleza (Ana), dulce e inteligente, es un saco de sorpresas. Precisamente acaba de finalizar en Soria un ciclo de ocho películas sobre el director alemán, aunque sólo pude asistir a tres. Aguirre y Gaspar Hauser las vi por segunda vez y Fitzcarraldo por vez primera. Curioseando en la filmografía del muniqués, que acompaña la revista anual del cine club, aparecen cuarenta y dos películas y documentales (incluidos los realizados para televisión) y seis cortos dirigidos por él. “Muerte para cinco voces” (1995) es un documental sobre Carlo Gesualdo, excéntrico príncipe de Verona, asesino de su esposa y de su amante (el de ella) y compositor de una serie de madrigales a cinco voces que se adelantaron a su época. Herzog deambula por Italia entrevistando con su cámara a personajes muy diversos, desde académicos hasta una mujer que se dice la reencarnación de la esposa asesinada, todo ello aderezado con la interpretación de varios madrigales de Gesualdo.
Werner Herzog nació en 1942 en Munich. Su infancia se desarrolló en un pueblo remoto de las montañas de Baviera. En esa época no conoció ni cine, ni radio, ni los teléfonos. Cuenta que a los catorce años leyó un artículo en una enciclopedia que le enseñó todo lo que necesitaba para empezar como cineasta. Al mismo tiempo que estudiaba trabajaba en el turno de noche como metalúrgico para conseguir el dinero necesario para financiar su primeras películas. Realizó estudios universitarios en Munich y en Estados Unidos (cerca de Los Ángeles). Es antiacadémico (“El cine no proviene del abstracto pensamiento académico; proviene de tus rodillas y de tus muslos… El cine proviene de las ferias del campo y del circo, no del arte ni del academicismo”)Herzog siempre ha insistido en la búsqueda de lo que llama el éxtasis de la verdad. “En el cine hay estratos de verdad más profundos y existe una verdad poética, extático… puede ser alcanzada solo a través de la invención, de la imaginación y de la estilización”
En una entrevista de la BBC que se filmó en Los Angeles, Herzog explica con su voz profunda e hipnótica que en Alemania a nadie le gustan ya sus películas. De pronto se escucha un fuerte ruido. Herzog queda doblado. Acaban de dispararle con un rifle de aire comprimido por debajo de la línea de los calzoncillos floreados y tiene una herida. "No tiene importancia", dice con su impasible acento bávaro. "No me sorprende que me disparen." Es un momento tan herzoguiano que cualquiera pensaría que él mismo lo dirigió.
Pero para profundizar a Werner es mejor ver sus películas. El propio interesado siempre ha proclamado “yo soy mis películas”.
Ana de nuevo gracias por tus recomendaciones, habrá que seguirlas de cerca y continuar aprendiendo de tí, todo un lujo.

domingo, 2 de marzo de 2008

MOVIMIENTO SLOW


¿Realmente es necesario vivir tan acelerados? ¿disfrutamos lo suficiente de nosotros mismos y de nuestro alrededor? ¿Por qué nos hemos dejado seducir por otras culturas cuando vivimos en una que no tiene nada que envidiar? Ocupados en ganar dinero que nos asegure un futuro cada vez más incierto, nos hemos olvidado de disfrutar de lo cotidiano. ¿por qué no ir andando al trabajo si se encuentra cerca?, ¿por qué no levantarte diez minutos antes y darte un homenaje con un buen desayuno? o simplemente ¿por qué no dejar que sea la vida la que nos marque su propio ritmo?

El hombre siempre ha vivido condicionado por el paso del tiempo, pero muy especialmente a partir de la Revolución Industrial la idea de velocidad ha estado asociada con la de Progreso. Así por ejemplo, el Movimiento Futurista (a principios del XX) consideraba la velocidad como una muestra del triunfo del hombre sobre la naturaleza. Su frase “Un automóvil rugiente, que parece correr sobre la metralla, es más bello que la Victoria de Samotracia“ resume unos postulados que parecen no haber perdido actualidad.

El Movimiento Slow ("despacio", en inglés) nació en los años ochenta como reacción a un ritmo de vida trepidante. El estrés, considerado por muchos especialistas como la enfermedad del siglo XXI, y las costumbres estadounidenses de recurrir a la comida rápida, almorzar mientras se camina y pasar el domingo en un centro comercial, han terminado calando en nuestra cultura latina, tradicionalmente más sosegada. El Movimiento Slow recupera el placer de vivir sin prisas, disfrutando de la riqueza que supone la diversidad y de los pequeños placeres de la vida. Esa filosofía se ha trasladado al turismo con el llamado slow travel y la creación de slow cities.
Las ciudades que cuentan con este distintivo o el sello de calidad Cittá Slow ofrecen al habitante y al visitante una calidad de vida que se plasma en la abundancia de zonas peatonales y zonas verdes, el cuidado de la gastronomía y la cultura autóctona, y el esfuerzo por mantener un ambiente tranquilo y cálido, lo más libre posible de ruido y contaminación.
Para que un municipio sea slow city debe tener una población inferior a 50.000 habitantes, no ser capital y tener cerrado el casco antiguo al tráfico, además de cumplir otros requisitos de carácter legislativo, medioambiental, y turístico. La primera ciudad lenta fue la italiana Bra. En el año 2003, 30 ciudades europeas fueron declaradas slow cities y otras tantas lo habían solicitado. En España Pozo Alcón (Jaén, Nigüelas (Almería,) Mungia (País Vasco), Begur, Pals y Palafrugell (Cataluña) ya han logrado esa denominación y muchos otros municipios está gestionando su adhesión al movimiento.

EL DICCIONARIO DE MI ABUELA


ACUCHOS:
Llevar "acuchos" significa transportar a otra persona sobre los hombros.

sábado, 1 de marzo de 2008

BICHO MALO NUNCA MUERE




Cuando me dirigía a retirar el coche del garaje una niña de grandes ojos oscuros y larga melena rizada esperaba a que su madre la recogiera junto a la puerta. A su lado llamaba la atención una mochila descomunal. Calculé que dentro de ella cabría la ropa que suelo llevar cuando paso cinco o seis días fuera de casa (el equipaje que en ese momento llevaba preparado para viajar al salir de mi trabajo). Al bajar las escaleras pensé en la responsabilidad que tiene en nuestra sociedad un chaval de, simplemente, nueve años. La niña parecía estar abstraída en algún pensamiento propio de una edad más madura. Al salir en mi coche por la puerta del garaje la niña todavía estaba esperando. Cruzamos nuestras miradas en el espejo retrovisor. Su mirada era penetrante, propia de un adulto. Durante mi corto desplazamiento hasta el centro médico no pude quitarme su perspicaz y triste mirada de encima.

Días atrás había pasado una atípica ¿gripe? y llevaba unos días despertándome por un dolor en el pecho tres o cuatro horas antes de que sonará el despertador. Luego ya no conseguía dormir, tenía que levantarme. Mi médico me envió urgentemente a hacerme un “electro” y unas placas de rayos X. Al volver a su consulta entraba con el resultado de mi electrocardiograma al despacho de un colega. Me hizo una seña para que le esperara. No tardó en salir pero esos momentos se me hicieron eternos, estaba claro que algo raro había detectado. Me enseño un pico o valle que sobresalía un poquito sobre el resto de la lectura y preparó un informe muy conciso para que me trataran en urgencias del hospital. Posiblemente no seria nada grave pero de esa manera se quedaría más tranquilo. Había muchos pacientes en urgencias (luego me enteré que estaba todo colapsado y que no quedaban camas vacías en el hospital) pero mi nombre sonó por megafonía a los pocos minutos de ingresar, fui el primero en ser llamado. Todo me parecía excesivamente extraño y vertiginoso. Una enfermera me hizo entrega de uno de esos pijamas azulones con el logotipo de la institución a la vez que me ordenaba quitarme la ropa y colocando sobre mi muñeca una pulsera de plástico con mi nombre. Nada más ponerme el raquítico pijama me solicitó tumbarme en la camilla. Una doctora de mi edad comenzó a hacerme preguntas sobre mi historia médica y las posibles herencias familiares mientras dos enfermeras me repetían electrocardiograma, me colocaban el termómetro, sacaban de mi cuerpo tres grandes tubos de sangre, comprobaban mi tensión… Luego me abandonaron a mi suerte en una sala repleta de enfermos, todos ellos acompañados de sus familiares. Era el único que se encontraba solo recordando los grandes ojos de aquella niña de la gran mochila, con seguridad sus problemas –si es que los tenía- no serían tan importantes como los míos. En esa sala se encontraban dos rusos, dos ecuatorianos, dos chinos, un chico nacional y yo. Todo un mundo Babel. Pasaba el tiempo y no ocurría nada así que fui analizando todos los zapatos, relojes y colgantes de los pacientes, lo único que nos diferenciaba (además de nuestra nacionalidad) a los unos de los otros. Comprobé que todos, en esa tesitura (y en la incertidumbre) somos iguales. En esos momentos imágenes de familiares que pasaron largo tiempo en el hospital aparecieron en mi mente. Les recordé con nostalgia y con cierta conmiseración.

La médico que me atendió una hora antes me llamó para preguntarme algún dato de relevancia. Le respondí a su pregunta y me informó que si los análisis estaban correctos me daría el alta. No se me había pasado por la imaginación que estaba ingresado en urgencias. Qué horror. Tan sólo había estado, hasta entonces, ingresado en el hospital una vez, como consecuencia de una herida producida por asta de toro. Permanecí una semana allí con grandes dolores y alimentándome (si puede llamarse así) de suero fisiológico. De nuevo estaba en sus manos. En las dos horas que permanecí allí sentado se me pasaron por la cabeza mil historias, el tiempo se hacia eterno, sentía que había perdido mi libertad y que me encontraba retenido contra mi voluntad.

Afortunadamente los análisis descartaban cualquier problema cardiovascular. Eran tan positivos como era habitual en todos los que me realizó anualmente. La doctora me participó que se trataba de un dolor pasajero y que no le diera mayor importancia, se iría como había venido, probablemente producto de esa gripe de días atrás.
Me dieron el alta, mi organismo se encontraba a punto y recobré mi ansiada libertad. Esa misma tarde me puse de viaje y por la noche lo celebré con algunos de mis seres queridos, realmente mis pensamientos habían sido muy negativos y me había instalado en lo peor. Ahora todo lo veía de color de rosas. En este momento me encuentro bien, los dolores (casi) han desaparecido y en mi mente todavía flota la mirada de esa niña, un poco adulta, que, probablemente volveré a ver a mi regreso a casa. Espero que nuestras miradas se crucen de nuevo en el inconsciente espejo con el deseo de poder seguir reencontrándonos día a día. La salud es lo que importa, el resto de problemas puede esperar. CARPE DIEM.