sábado, 30 de junio de 2012

VACACIONES. DÍA 2


 DÍA 2
Mi, por llamarlo de alguna manera, disritmia circadiana, parece que ha pasado. Ayer por la tarde estaba sentado en el sofá y notaba cierta fatiga que me adormilaba, tardaba más de la cuenta en recuperar el ritmo habitual. Han sido días duros los últimos que he pasado en el trabajo, excesivo calor, preocupaciones diversas… lo que me ha llevado a una situación de agotamiento en todos los sentidos. Ahora, cuarenta y tantas horas después de llegar, es cuando empiezo a recuperar mi equilibrio físico y mental, esperando  que llegue la hora para, con mi amigo Manolo, realizar una cata de Caro Dorum, que aquí, al lado del Mediterráneo -espiándolo mientras escribo- sabe a gloria, incluso me atrevería a decir que mejor que en el interior, pero no, no creo que sea así, más bien es el “sincio” (las ganas) de beber un buen vino con alguien al que me une más que una amistad. Momentos imprescindibles para recuperar el tono amable que produce el afecto y que hace olvidar otros tantos más amargos.

Día 2, veintiséis grados a las ocho de la tarde, mar tranquila, buena música  y días de vacaciones. Cuando he llegado del hiper me he topado con Olga y Víctor  que iban con Arthur, su perrito,  a la  sierra de Irta. Ahora veo a Ramón que se va de la playa y lo espera Isabel. Un velero se desliza a gran velocidad y  el horizonte se va cubriendo de una bruma que produce un efecto algo raro en contraste con el sol.  El tiempo transcurre con normalidad cuando acabo de recuperar la medida de mis sensaciones. Espero que todo vaya despacio ahora.

La luz se va y comienza la noche con su orden instaurado.

martes, 26 de junio de 2012

EQUILIBRIO MENTAL


Hay momentos en que los circuitos cerebrales están saturados por el insistente ataque de factores externos que influyen en el comportamiento y en muchos actos vitales. Eso me pasa a mi estos últimos días, previos a otros  de vacaciones, tan necesarios que llevaría muy mal tener que trabajar una sola jornada más. Es lo que tiene mi trabajo, hay ciertos periodos que todo se une para, poco a poco, desembocar en situaciones, previsibles, pero aún así desquiciantes. Parece que todo el mundo se pone de acuerdo para desestabilizar mi paciencia, tan entrenada por otra parte. Sin embargo, por fortuna, no hay mal que cien años dure y, precisamente, mañana a las cinco y media de la tarde, con una previsión ambiental de treinta y seis grados centígrados, dejaré atrás un mes de junio repleto de instantes desquiciantes, situaciones adversas y momentos laborales convertidos en auténtico infierno.  Mi trabajo es así, como ya he dicho, pero cuando se llevan treinta y cuatro largos años en lo mismo, al lado de personas con discapacidad intelectual, cada vez resulta más cuesta arriba afrontar periodos críticos …Y lo peor no ha pasado, el Gobierno me ha aportado un bonus de vitalidad y optimismo: la jubilación a los sesenta y siete años. Para entonces estaré  más perturbado y deprimido. De llegar a esa edad cumpliré casi cincuenta años desempeñando mi empleo -lo mejor que pueda hacerlo- de educador de discapacitados. Sólo espero mucha salud y un equilibrio mental a prueba de bombas que me permita cumplir con mi cometido, aunque lo veo difícil, muy difícil.

jueves, 21 de junio de 2012

Sarabeth Tucek

Bajo la influencia de Dylan, Cat Stevens y Neil Young , su voz de canto ha sido comparada con la de Karen Carpenter y su estilo al  de Cat Power y Neil Young. ¿ Alguien puede dar más?

Blowing Kisses by Sarabeth Tucek on Grooveshark

miércoles, 20 de junio de 2012

FELIZ SOLSTICIO DE VERANO.

El 20 de Junio de 2012 a las 23:08 UTC ha tenido lugar el “Solsticio de Junio”. En el Hemisferio Norte es llamado de “Solsticio de Verano” y es el día más largo del año, marcando paso de la Primavera al Verano (al mediodía el sol alcanza el punto más alto de todo el año). En el Hemisferio Sur es llamado de “Solsticio de Invierno” y es el día más corto del año, marcando el paso del Otoño al Invierno (al mediodía el sol alcanza el punto más bajo de todo el año). Los Solsticios son aquellos momentos del año en los que el Sol alcanza su máxima declinación norte y máxima declinación sur con respecto al ecuador terrestre. Ocurre dos veces al año: en Junio y Diciembre. 01 - Living in the Country by George Winston on Grooveshark

martes, 19 de junio de 2012

CARO DORUM. VINO DE TORO

He tirado de agenda y comprobado que no veía a Luis y Carmen, de la Bodega Caro Dorum, desde finales de mayo de 2009 ¡Cómo pasa el tiempo! En aquel mayo nada francés y muy español visitaba una feria sobre, creo recordar, lo relacionado con la gastronomía zamorana. Nunca se me olvidará que en uno de los stands sobre el vino aparecía una marca que Parker había valorado con más de 90 puntos, creo que eran 93… ¡a un vino de Toro! Era conocedor de buenas puntuaciones del “advocate” a vinos de la tierra como Termanthia,  Pintia o Numanthia, ¿pero  concedérselos a un auténtico desconocido? Probé los distintos vinos de la Bodega Caro Dorum, y, ciertamente, se trataba de unos caldos exquisitos.  En aquel momento, con sus 20.000 botellas de producción anual su calidad nada tenía que envidiar a las bodegas de más solera.  Carmen y Luis se mostraron muy amables conmigo y fueron, a lo largo de aquella mañana primaveral, explicándome los entresijos de su pequeña empresa familiar. Hablaban con el mismo cariño de sus vinos que si se tratara de un hijo. El proyecto que comenzaron ellos continuaba con uno de sus hijos, Guillermo, que había demostrado ser uno de los mejores enólogos de la zona.
En sus vinos destaca la delicadeza de la madera, barrica de roble francés, así como  aromas especiados como la vainilla y el cacao. En boca es amable y afrutado con las caracteristicas que aporta la uva “tinta de Toro”.
El pasado sábado, visité la Feria del Vino de Toro que se realizó con motivo del XXV aniversario de la constitución de la D.O. Nada más entrar al recinto me topé de bruces con el stand de Caro Dorum, me produjó una alegría inesperada ver de nuevo a mis amigos Carmen y Luis. Primero tomé un Issos, más tarde un crianza de botella naranja y al cabo de una hora, más o menos, Luis me animó a tomar el crianza de botella roja, selección especial, al que Parker concedió una puntuación de 94/100.  Ciertamente, fueron los mejores vinos que pude degustar de las bodegas que visité.
Al día siguiente, aprovechando que viajaba de Zamora a Soria, quedé con mis amables amigos. Siento decir que les fastidié la siesta a esa hora tan taurina que significa las cinco de la tarde. Carmen abrió, voluntariosa, la puerta de su finca y todavía llevaba en la piel los pliegues que se forman al dormir. Sin embargo, tuvo la gentileza de enseñarnos la bodega, pulcrisima y ordenada, las obras que se están llevando a cabo en la actualidad y que agrandarán la coqueta bodega y nos dio a probar, junto a su marido y su hijo, los nuevos vinos que se encuentran todavía sin embotellar. Me contaron que practicamente la totalidad de las botellas se exportan al exterior, principalmente a Canadá y EE.UU. y que han comenzado a exportar a China.
Me hice con el botín de 6 botellas de cada tipo y Guillermo, el gran enólogo, me hizo un regalo de una botella de Caro Dorum del 2003.
Ya en casa he colocado mi captura a buen recaudo, en el lugar más oscuro y con  clima similar al de la bodega toresana. Ahora sólo me queda beberlo en momentos
especiales.  Y cuando se acabe, si la crisis lo permite, realizaré otra visita a mis amigos para avituallarme. Que no falte salud, alegría y un poco de Caro Dorum.

viernes, 15 de junio de 2012

PASEO NOSTÁLGICO POR SANTANDER UN DÍA LLUVIOSO DE PRIMAVERA


Era una tarde de sábado, no de domingo como me gustan a mí en Santander, y paseaba por el Paseo de Pereda mirando, de reojo, hacía la bahía. Tuve la suerte de aparcar a la altura de Godofredo y, claro, me metí en ese bazar detenido en el siglo pasado. Unas mujerucas preguntaban el precio de prendas marineras para la lluvia. La bahía parecía un cuadro de colores verdosos y azules oscurecidos. Al fondo, algunas nubes se desperezaban en las montañas e iniciaban su flotación ascendente. Era sábado pero parecía uno de esos domingos de invierno por la tarde. Pasé por el Suizo y recordé el último libro de mi paisano, residente en Madrid, Jesús Ruiz Matilla, de título “Ahogada en llamas” y que está basado en la explosión y posterior incendio del Machichaco (aquel 3 de noviembre de 1893 el buque vizcaíno “Cabo Machichacocuando me desgraciasis economicaacs la ciudad tenatracó en el puerto de Maliaño con 51  toneladas de dinamita, declarándose un incendio que tuvo un balance de 590 muertos y 524 heridos. Entonces la ciudad tenía 50.000 habitantes censados)  y  el incendio de Santander de 1941. El terrible incendio comenzó en la Calle Cádiz (paralela a Lealtad, donde yo nací) y se fue extendiendo hacía Puerto Chico, justo en los lugares por donde paseaba esa tarde. El Club Náutico me pareció  todavía más deslucido que en otras ocasiones. Muchas tienducas o negocios familiares estaban cerrados por la maldita crisis económica, como pasa por desgracia en todas las ciudades, produciéndome una tristeza enorme. En la plaza del Pombo, al igual que en mis tiempos de adolescencia y primera juventud, estaba detenida la furgoneta de los perritos calientes. Cuando tenía algún dinero sobrante y mucha hambre compraba uno regado con abundante tomate y un poquito de mostaza. Era todo un placer entonces. Hace poco compré un perrito allí mismo para intentar recordar aquellos sabores de hace tantos años y, aunque no era nada del otro mundo, me devolvió  a días lluviosos, angustiosos a veces, pero rodeado de buenos amigos que nunca se olvidan. Recuperé sensaciones gratificantes, similares a las que tengo cuando fuera de mi ciudad  preparo un vermú solera del tipo a los que ponía Papi en “La Cepa”.
Seguí paseando en el presente con la mirada puesta en el pasado y evoqué  momentos vividos que no volverán. Malos y buenos, claro. Penurias, tristezas,  personas que marcaron mi vida, momentos angustiosos, estudios, caminatas al instituto, chaparrones… y también recuerdos nostálgicos de primeros amores, pasiones, emociones, “mazajones” en el Niza y en La Flor de Carriedo, blancos en Peña Herbosa y Vargas
Estaba en Santander, en un día lluvioso de primavera con una luz  que era la culpable de retomar la melancolía del pasado.

jueves, 7 de junio de 2012

JAZZ PEÑÍSCOLA 2012




La IX edición del Festival Internacional de Jazz de Peñíscola se celebrará, del 5 al 28 de julio, con actuaciones en tres grandes espacios: el Palau de Congressos de Peñíscola, el Mandarina Jazz Club y la plaza Santa María de Peñíscola.
En el Palau de Congressos de Peñíscola tendremos grandes personalidades del mundo del jazz. Eddie Henderson & Jean Tousaint Quintet -Remember the Messengers- serán los encargados de abrir la sección oficial del certamen. el viernes 6 de julio. Considerado como un gran showmen del jazz Ray Gelato & his Giants Orchestra,Tribute To Louis Prima, actuarán el viernes 13 de julio. El viernes 20 de julio lo hará el celebre maestro del latin jazzEddie PalmieriAfro-Caribbean Jazz All Stars, y el viernes 27 de julio clausurará el festival una magnífica voz y técnica impresionante, Deborah Brown and the Bobby Watson All Star Quartet.
Al igual que en las pasadas ediciones, las actuaciones gratuitas que forman parte del ciclo Jazz a la serena tendrán lugar las noches de los jueves: la formación especializada en música dixieland, Jazz Street Marching Band actuará el 5 de julio. Pere Soto TríoDe Django a Wes, actuará el 12 de julio.  Dmitry Baevsky Quartet, actuará el 19 de julio, yLarry Martin Band, tocará el 26 de julio. Las actuaciones de este ciclo tendrán lugar en la plaza Santa María.
Además, disfruta de los conciertos gratuitos en el Mandarina Jazz Club, con las actuaciones de Nadia Sheikh (7 julio),Leo Tejedor Quartet (14 julio), Daniel Picazo Quartet (21 julio) y el cuarteto Greenish Blue (28 julio).

El festival se completa con un seminario compuesto de tres clases magistrales que estarán impartidas por Pere Soto, guitarra (12 julio), Dmitry Baevsky, saxo (19 julio) y Larry Martin, batería (26 julio)
.

MANOLO PRECIADO "El hombre que eligió seguir adelante"

Manolo Preciado ha fallecido esta misma noche en Valencia, en su casa de la playa del Perelló (Sueca),   victima de un infarto de miocardio. Mañana iba a ser presentado como nuevo técnico del Villarreal.
Conocí a Manolín estudiando en la Filial número 2 del Instituto José María de Pereda, en el barrio pesquero de Santander. Por entonces ya destacaba como jugador de fútbol llegando a hacerlo con el Racing en primera división. En aquellos años él tenía una novia que se llamaba Asun. Era el primer curso en que los institutos se convirtieron en mixtos. Todo ese desajuste de estudios por géneros nos llevó a descubrir, entonces,  a las chicas, compartiendo con nosotros todas las dependencias escolares  hasta entonces sólo ocupadas por los chicos. Además, justo cuando la testosterona, esa hormona andrógena que promueve el crecimiento de nuestra masa ósea y muscular,  produce un estado extremadamente febril en nuestro organismo. Recuerdo  aquellas primeras chicas del instituto con pantalones de pana ajustados y cuerpos que nos parecían exóticos y exuberantes. Por suerte, o por desgracia, Asun se fijó en mi, posaba sus negros ojos en los míos cuando formábamos en el patio para subir a las clases mientras yo desviaba su directa mirada. Me llegaron rumores de otros compañeros que le gustaba. De pronto, durante un recreo, subimos juntos a los troncos que estaban amontonados  frente al instituto, pertenecientes a una maderera soriana (lo que son las cosas). Ciertamente no sé como nos permitían estar allí. Ahora, desde la perspectiva de la madurez, considero que corríamos un verdadero peligro sentándonos encima de aquellos árboles secos. Pasaron los días allí sentados en  los recreos y un día quedamos para vernos en una cafetería cercana a la calle Burgos, “Don Yo” creo que se llamaba. Era mi primera cita con una chica y estuve muy nervioso. Ella había dejado a Manolo Preciados, su novio, por mí y eso me producía malestar por un lado y cierto placer por otro. Se convirtió en la comidilla del instituto. Ella tenía experiencia con los chicos y yo era un inexperto absoluto. La relación se rompió a los tres meses debido a mi falta de voluntad.
Estando ya en Soria, un domingo jugaba la Gimnástica de Torrelavega contra el Numancia. Manolín era su entrenador así que me acerqué al Hotel Cadosa a saludarlo. Estuvimos charlando de los viejos tiempos mientras tomamos algo, luego me invitó a cenar con el equipo pero no me pareció oportuno aceptar la invitación. Al día siguiente estuve viendo el partido invitado por él. Creo que a raíz de ese tormentoso y aburrido partido dejó de gustarme el fútbol. Luego seguí sus pasos como entrenador. También le di el pésame por la perdida de su esposa, fallecida hace años; por su hijo, fallecido en accidente de tráfico y, más tarde, por su padre, fallecido en un estúpido accidente de circulación. A pesar de las adversidades, siempre se mantuvo firme en la vida, el fútbol, su gran pasión, se convirtió entonces  en afortunada medicación. Hoy, cuando me he enterado por medio de una amiga de su fallecimiento, he entristecido repentinamente. Ahora tengo un nudo en la garganta y una angustia tremenda. Manolo se ha ido de una vida que le había puesto muchas zancadillas, sin embargo, nos ha demostrado que a pesar de mil adversidades se puede convivir con el dolor. Descansa en paz, viejo amigo.  

miércoles, 6 de junio de 2012

CAPTAIN MORGAN






Aquella mañana me despertaron los pelicanos que iban y venían a un peñasco cercano. Había quedado con un lugareño para que nos llevara en su cayuco a una isla cercana tan sólo habitada por una persona. A la hora concertada partimos hacía la isla que se encontraba a escasas millas de Contadora. Nos daba la impresión de ir en una de esas pateras que recalan en nuestras costas mediterráneas procedentes de Marruecos.  A pesar de la inestabilidad de la embarcación, en poco más de una hora llegamos a una isla poblada. Todos los niños del poblado salieron a recibirnos, varios llevaban en sus manos medusas gigantes; las niñas grandes trenzas recogidas con lacitos de colores. Nos hicimos fotos y caminamos por la calle central hasta el colmado. donde tomamos unas cervezas enfriadas con grandes trozos de hielo.  En menos de una hora llegamos a nuestra isla casi desierta. Aprovechamos para bañarnos en un mar de color turquesa, luego paseamos por la parte más accesible de la isla. Tenía la sensación de ser el único habitante allí, el único Robinson. Ya de vuelta, pagué el precio acordado por el curioso viaje. Por la noche, después de cenar, estuvimos muchos minutos persiguiendo la luz de las luciérnagas con una temperatura espectacular. El día anterior había dado un paseo hasta la mansión de Christian Dior espiado por centenares de  iguanas . Bañándome, con el agua a la altura de mis rodillas, un banco de peces “aterrizó” en la arena de la playa. Cuando miré hacía atrás pude observar a menos de un metro primero tres aletas y justo debajo de ellas sus respectivos tiburones. Salí a toda velocidad del mar tras llevarme uno de los sustos de mi vida. Horas más tarde pude avistar varias ballenas, a escasos cuatrocientos metros, batiendo sus aletas y sumergiéndose continuamente. Mi jornada acabó en “Captain Morgan” bebiendo algunos cubatas con un asturiano que llevaba varios años en Isla Contadora. Estuvimos bailando hasta el amanecer olvidándonos durante ese tiempo de donde veníamos, nos encontrábamos en el paraíso.  El sol apareció inmenso en Punta Galeón ese nuevo día de septiembre que me quedó marcado para siempre.

martes, 5 de junio de 2012

VENUS Y PSYCHEDELIC FURS


Escucho ahora a Psychedelic Furs y lo dejo todo. Quería leer pero mi mente está más cansada que mi cuerpo, así que me dejo llevar por los británicos de mi misma edad y que aparecieron en los años setenta. Por desgracia, no acabo de relajarme, son ya trece jornadas continuadas trabajando, con responsabilidades que no han dejado de preocuparme, aunque, sin embargo, me encuentro bien, muy entero. Pero estos momentos musicales son los que me devuelvan, provisionalmente, a la libertad que llegará cuando esté  en mi tierruca, con los míos,  el próximo viernes.

He sentido la necesidad, escuchando de lejos a P.F. de asomarme a respirar un aire especial, el mismo por el que paseará Venus entre el sol y la tierra ésta madrugada. He visto a mis vecinos, en una comunidad de clase media-baja, donde no estoy a gusto ni a disgusto, donde tan solo paso momentos imprescindibles, con mucha soledad y pocas motivaciones. Comprobé que en el segundo, en ese espacio que queda en la terraza, con vistas a una habitación matrimonial con buen ambiente luminoso, estaba la señora de la casa planchando, la misma a la  que un día desde el mismo espacio en el que ahora me encuentro, pude otear  sus grandes pechos descubiertos en un descuido por su parte. También pude observar la intimidad de un matrimonio andino. Hablaban delante del ordenador cuando sus hijos seguramente estaban acostados. Un hombre fumaba en otra terraza, el ambiente caluroso hacía estragos en el vecindario.

Yo permanecía atento a una posible entrada de un correo electrónico, pero nada, ya estaba avisado aunque seguía esperando, motivado por la música  y la soledad, e intentando    compartir momentos íntimos cuando todo está,  casi,  al otro lado de las emociones.
           
Psychedelic Furs finalizaban el disco y me trasportaban a una ciudad castellana, a mediados de los ochenta. Por las noches visitaba en solitario, nada más dejar a mi dama en el encierro de su familiar hogar , los lugares donde pocas horas antes habíamos encontrado morada y sosiego. Descubrí, en esos momentos solitarios de desazón, grandes grupos musicales justo cuando intentas recordar olores que todavía permanecen en ti y la noche se vuelve enemiga.

Hoy Venus está circulando en la misma soledad con la que yo me encontraba en el “Paraíso Perdido” u otros bares que ahora no recuerdo su nombre (o prefiero no recordarlos). Esperaba un correo que me diera alas pero sigo en esa soledad recordada de hace un montón de años y que ahora ha regresado escuchando a P.F.  Seguiré esperando, siempre lo he hecho. Alguna noche Venus llegará, ojalá  me encuentre despierto. Lo mejor de mi vida han sido las mujeres con las que he compartido deseos inconfesables, no puedo ni quiero olvidarlas, todo lo que soy se lo debo a ellas. Gracias, femeninas Venus.