lunes, 30 de julio de 2012

CURIOSEANDO BRUSELAS EN INTERNET


Estoy curioseando todo lo que encuentro escrito sobre Bélgica. Dentro de poco más o menos una semana viajo desde Barcelona a Bruselas para pasar tres días en la capital belga y otros tres en Brujas.  Siempre he tenido ganas de visitar Bélgica y aunque no es el viaje que tenía previsto, he aprovechado una oferta que incluye hoteles de cuatro estrellas, algo impensable cuando estudiaba la manera de alojarme allí. 
Más o menos tengo claro lo que tengo que ver, aunque la mayoría de las bitácoras sobre viajes son parecidas y muy aburridas. Hecho en falta curiosidades, anécdotas, lugares con encanto, bares especiales, vivencias personales… pero, sin embargo, todos los escritos se centran en lo mismo y acabo hastiado.
Por suerte he dado con algún detalle digno de sorpresa e intentaré visitarlo. Todavía no he llegado a leer sobre Brujas (la ciudad de los puentes) pero muchos de los blogs sobre viajes destacan en Bruselas  una cervecería, cerca de  las Galerías de Saint Hubert, que se llama "A la Mort Subite", posiblemente la más clásica de Bruselas. Toda una obligación la visita y la cata de cervezas como la “Gueuze”, la “Blanche” o la “Peche”. Otra recomendación que he encontrado y que me ha recordado  “A Pedra” en Vigo  es una pescadería que se encuentra en la calle y que se llama “Mer du nord” (Zee Nord). Por lo visto, al igual que en “A Pedra” colocan raciones de pescado y marisco, ya cocinado, en un mostrador de acero. Otro lugar que quiero visitar es “Poechenellekelder”, un pub lleno de marionetas de todos los tamaños. Es muy típico en Bruselas ver espectáculos de marionetas en algunos bares. Por lo visto se cena muy bien y tienen variedad de queso a  buen precio.
De momento, poco más he descubierto aunque durante la semana que me queda, antes de irme revolveré, en Internet, Roma con Santiago, para intentar sacar pólvora de aquellos lugares. Cuando regrese quiero escribir algo totalmente diferente a lo que encuentro, algo que me haya permitido descubrir lugares secretos, íntimos y que sirva de recurso favorable para el resto de viajeros a aquella parte de Europa.


sábado, 28 de julio de 2012

LONDRES 2012

Como cualquier  deportista  que ha defendido el pabellón nacional en alguna disciplina olímpica, anoche, viendo la jornada inaugural de los Juegos Olímpicos de Londres, me emocioné y rememoré los Juegos de Barcelona 92 y las veces que he sido internacional con la selección sub 16, en calidad de entrenador, de bádminton con España.


Fotos 1 - En la fiesta que el Comité Olímpico de Checoslovaquia (último año que competían juntos Rep. Checa y Eslovaquia) ofreció a los piragüístas de aguas bravas que consiguieron varias medallas en la sede de la Seo d´Urgell. Foto 2- Con tres medallas olímpicas: una de oro y dos de plata. Foto 3- En el Estadio Olímpico de Montjuic en la final de 100 metros.
En Chester (Inglaterra) con la selección nacional sub 16 de bádminton. A mi izquierda. Joana Martínez que compitió en las pasadas olimpiadas de Pekín.

viernes, 27 de julio de 2012

ENCLAVE DE AGUA- 2012

Hoy y mañana (27 y 28 de julio) se celebrá en Soria el Festival "Enclave de agua". Se trata de un festival dedicado a música de raíz afroamericana: blues, funk, soul, jazz,  afrobeat, reggae... y cumple su quinto aniversario. TVE emitirá un programa de una de duración dedicado al festival.
Más información en: http://www.enclavedeagua.com/festival.html

miércoles, 25 de julio de 2012

WITHIN AND WITHOUT


Escucho los mismos temas que he escuchado durante horas anteriores sin apenas darme cuenta pero que formaban parte del aderezo de un intenso momento pasado. Permanecía inmerso en algo que iba pasando, como en el cine, sin ser una película. Alguien me ha dicho esta misma mañana que era realidad, pero no tengo la certeza que se trate de un sueño o de algo que verdaderamente pasó.  Me encanta y me anima la música que suena ahora y, casi seguro, la disfruto con más concentración que en esa especie de sueño convertido en película y que, al parecer, fue realidad.  No lo sé, es difícil discernir en estos momentos de trance. Evoca tiempos ya pasados, de esos que se guardan en el corazón, en lo más intimo de tu cerebro, de tu mente, justo donde se guardan   las ilusiones y los sueños.

Veo ahora la caratula de un disco, “Within and Without” del grupo norteamericano Washed Out. Es una foto aérea. Sobre unas sábanas blancas, bastante arrugadas, la espalda de un chico tapa casi todo el cuerpo a una chica situado debajo de él en  posición contraria, tan sólo se ve una parte de su cara con el pelo muy revuelto, su ojo izquierdo cerrado mirando hacía abajo y parte de su oreja izquierda,  sus brazos rodean la cabeza del chico. El brazo izquierdo del chico está apoyado en la parte alta de foto, a la altura de la cabeza de la chica, su otro brazo descansa justo en la dirección contraria. Me produce sensaciones muy placenteras.  Creo que la persona que me dijo que era realidad es justamente la chica de la foto. Ahora caigo.

Aunque lo único que tengo claro ahora es el momento fatídico que significa el hecho de regresar. Retornar al ajuste inmediato que marca el tiempo reaparecido  de la rutina, esa misma rutina u organización vital a la que pertenezco sin, en realidad, ser participe o, más bien, participar sin desearlo.  Esa especie de viaje de retorno que puede durar ocho minutos o varias semanas, de ajustes concebidos y que van haciendo olvidar los sueños más hermosos… o no, tengo un lio.

En un coche voy serpenteando la sinuosa carretera que conduce al río, abro la ventanilla y respiro profundamente, algunas lágrimas me impiden ver con claridad, paro en el stop, tuerzo a la derecha, recorro pocos metros y, ya en la carretera general, vuelven las curvas, no me mareo ya que voy muy lento pero tengo ganas de llegar a mi destino. O, tal vez, tengo ganas de dar marcha atrás  y recorrer el viaje de regreso al sueño y revivirlo otra vez. O, tal vez, desee descansar de esos minutos oníricos que parecen horas o quizás días. O desee escuchar una voz amiga o poner la mente en blanco, u olvidarme de todo ya que tengo la certeza de que ha sido un sueño y me martiriza del mismo modo que atormentan los bellos momentos perdidos, instantes que sean reales o no, marcan el camino que la vida te ofrece cuando ya sólo queda el recuerdo de lo que nunca volverá.

martes, 24 de julio de 2012

LA NIÑA DE LAS TRENZUCAS



Una hora, tres minutos y veinticinco segundos es lo que dura el cedé que escuchamos, vuelta y vuelta, mientras bebemos vino Saint Emilion y vemos instantáneas de tiempos perdidos, en blanco y negro. Momentos que forjaron la infancia de mi acompañante en lugares entrañables, y algunos personajes, por desgracia, ya desaparecidos. Una niña con coletas, la niña con su hermano más pequeño, la misma niña con su familia, la  niña en múltiples posiciones. Mientras voy analizándolas con la rapidez que establece ver muchas   fotos bien ordenadas y con pequeños rótulos de cada lugar donde se realizó cada una, veo a esa niña ya adulta, apacible, nostálgica, enamorada, paciente, madura, culta, que bebe a mi lado y aprecia el buen vino y la buena compañía. Quisiera decirle algunas cosas importantes pero prefiero hablar de menudencias  para no romper la magia del momento, con las estrellas brillando como nunca y el paisaje mucho más ocre que en otras ocasiones. Algunas cosas pasan por mi cabeza en esos momentos que prefiero arrinconar. Hablo de vino y ella habla de… no recuerdo bien, estoy obnubilado por su presencia, recorriendo con la vista su cuerpo con poco atuendo. Ahora me viene a la memoria que hablaba, entre otras cosas, del parpadeo de las estrellas. -¿Recuerdas cómo se llama el parpadeo? Titilar. Aunque, el titilar o parpadeo no es real, sólo lo aprecian nuestros ojos, la atmósfera terrestre crea esa sensación óptica, no lo digo para no perder el ritmo en el que “el tiempo alrededor del vino se detiene”. Y ese instante se detiene para siempre en mi interior porque es íntimo, real,  atormentadamente real y, en cualquier caso, es mi vida que comparte unas horas con esa niña que ya es mujer y ha vivido mil historias, algunas de amor que nunca comenta. Come, bebe, baila y, mientras tanto, yo,  algo descarado, contemplo sus bellas piernas. Fuera las estrellas parecen seguir titilando. Es curioso, hay cosas que son reales y parecen ficción y otras que son engaños (ópticos en este caso) y nos parecen verdad. Así somos los humanos.

lunes, 16 de julio de 2012

PECULIAR CATA


Realizar una cata a la una  de la tarde no es muy habitual.  Máxime si es verano y entresemana. Sin embargo, mi amigo Manolo, especialista en buenos caldos riojanos de la zona de Haro, Rioja Baja, trajo de su Miranda natal varias botellas, entre ellas un Viña Tondonia reserva. Mano a mano, en su terraza con vistas al mar, nos bebimos casi la botella entera. He de decir que no soy muy amigo de los reservas de Rioja, prefiero los crianzas, sin embargo el Tondonia, demasiado frío al principio y sin oxigenar, una vez conseguida la temperatura correcta, estaba estupendo.    
Al día siguiente, quedamos en mi apartamento, a la misma hora, para hacer lo propio con un Caro Dorum –Issios- de Toro. Poco antes de la una me encontraba en la piscina hablando con una pareja de amigos y cuando iba a despedirme pregunté a Pepe -¿te gusta el vino? explicándole, además, de qué se trataba el asunto. Una vez aceptada la invitación me acerqué a mi casa a decantar el vino. A la una en punto Pepe y Manolo estaban sentados en mi terraza hablando de lo humano y lo divino mientras dábamos buena cuenta de un quesuco de cabra de mi tierra, Cantabria, chorizo de Soria y otro queso Idiazábal.  Bebimos, con ese maridaje perfecto, dos botellas de Caro Dorum y, a decir verdad, tanto Manolo como Pepe abandonaron mi casa un poquito, solo un poquito, perjudicados.
Cuando ya se les había (se nos había) pasado el efecto etílico, ambos me comentaron que se trataba de un vino extraordinario. Pepe, me comentó que era de tal calidad que lo podría comparar con el Valbuena de la Ribera del Duero, segundo vino de la prestigiosa bodega Vega Sicilia. Todo un honor para mí.
La tercera cata íbamos a realizarla en el apartamento de Pepe pero tuvo que abandonar Peñíscola, por razones personales, antes de poder hacerla. Ha quedado pendiente para otra fecha en la que coincidamos los tres. No obstante, tuvo la generosidad, antes de irse, de regalarme un Cariñena reserva que era el elegido para la cata.
  

domingo, 15 de julio de 2012

LIGHTSHIPS

Los escoceses Teenage Fanclub estan en el subconsciente de muchos de nosotros por ser los creadores de algunas de las melodías más exultantes y disfrutables que se han publicado en los últimos veinte años. El pasado 2011 uno de sus cabecillas, Norman Blake, se emancipó temporalmente de la banda "madre" para poner en el mercado, junto al ex Gorky's Cygotic Mynci Euros Childs, el debut de su nuevo proyecto llamado Jonny. Este 2012 es el turno de Gerard Love, que ha juntado para la ocasión a sus compañeros en TFC: Dave McGowan y Brendan O´Hare, a Tom Crossley de los Pastels y a Bob Kildea de Belle & Sebastian. Ese proyecto paralelo de Love se apoda Lightships, es el disco de su presentación, se titula "Electric Cables" y lo ha puesto a nuestra disposición el sello británico Domino Records. Un disco precioso, aderezado con guitarras cristalinas  y que no se aleja en exceso de los parámetros sonoros que pueblan el universo de las últimas entregas de TFC (para ser más exactos las que van desde "Howdy" hasta "Shadows"), quizá con una pátina más relajante y suave que los últimos discos de los de Glalgow, pero igualmente adictivo y disfrutable. El álbum emana una apacible belleza, capaz de transportarte a lugares donde la placidez se respira tumbado en una hamaca, saboreando un jugoso y dulce cocktail de frutal silvestres y en el que el escocés (por el resultado que se escucha) ha vertido buena parte de su enorme talento, lo que hace presagiar nuevas entregas de este experimento sofistipop y (esperemos) lo aleja de un divertimento pasajero.



Sunlight to the Dawn by Lightships on Grooveshark

VACACIONES INTERRUMPIDAS


Retomo algunas notas sobre mis ajetreadas vacaciones que inicié el pasado 30 de junio y que he interrumpido hoy. Cuando comencé estos escritos ni mucho menos preveía la sarracina que ha provocado el gobierno con sus nuevas medidas económicas. Hoy, día 15 de julio, estoy mucho más afectado y, por tanto, indignado del todo. España va a la deriva.

DÍA 3
No hubo cata de vino. Al final, por cuestiones de intendencia, tuvimos que cambiarla por un par de gin tonics con mucho hielo para combatir el agobiante calor.
La noche  fue febril y cuando no aguanté más en mi sudadas sábanas   tuve que bañarme en un mar a buena temperatura. El día permaneció con una calidez y humedad extenuante, incluso Irta apareció brumoso, mezcla de nubes y humo oscuro proveniente de un incendio del sur de la provincia que el incipiente viento había trasladado a muchos kilómetros de allí. Ya por la tarde, desde el mar en dirección a poniente, se formó en el cielo una lóbrega nube   de grandes dimensiones que junto al sol de últimas horas daban al paisaje un aspecto misterioso. Disfruté bañándome y observando el panorama desde una   perspectiva diferente.   
Ahora, después de vestirme, voy a “Mandarina” y allí puede pasar cualquier cosa.


DÍA 4
Comienzo el día en un centro de salud, algo totalmente inédito en  más de diez años que visito Peñíscola. Aquí tengo que hacer una critica constructiva, no me queda más remedio. Tras llegar en una ambulancia, acompañando a un familiar nonagenario, espero en el hall las pruebas de rigor por una desdichada caída en el baño.  No me aburro, doy fe. Frente a mí, sentado en una fila de asientos del tipo a los de los polideportivos, incomodísimos para ver partidos y para esperar a un enfermo, veo frente a mí un letrero, escrito a mano, debajo de los pictogramas del baño para mujeres y hombres, común para ambos géneros, que dice algo así como: “Esto no es un W.C. el baño está en la salida que da a la playa”. Digo yo ¿no sería más fácil eliminar los pictogramas para que no hubiera confusión?   La puerta principal que da acceso al recinto del Centro de Salud se abre mediante apreciación inteligente, pero sólo funciona desde dentro, así que cada vez que se acerca alguien un profesional situado detrás del mostrador, a unos veinte metros, sale de allí y acciona, a la altura de la puerta,   el dispositivo para que puedan entrar los usuarios. No puedo escribir nada más al respecto ya que atentaría contra los profesionales y no deseo echar más leña al fuego…
Peñíscola, siglo XXI, con hoteles, restaurantes y otros servicios  de calidad incuestionable, donde los clientes dejan los dineros y sus impuestos correspondientes , cada vez más gravosos, ¿no podría  adaptar sus centros de salud a esa calidad que ofrecen otros servicios?  Ahora, con esa maravillosa propuesta del gobierno que supone el copago de medicamentos ¿no debería mejorar el servicio? 
Si van a Peñíscola no se pierdan hacer una visita, si es que pueden abrir las puertas, claro,  a esos servicios  de primera necesidad que supone la salud y que en la “Ciudad en el Mar” es tan precaria. “Que mal está el servicioooooo, señoríttooooo”. 

martes, 10 de julio de 2012

NADIA SHEIKH


Nadia Sheikh me ha fascinado. A pesar de recordarme constantemente a Norah Jones –no es mala referencia, por cierto- me parece una niña, 16 añitos, adorable en todos los sentidos, en su actuación de algo más de una hora no ha tenido fallo alguno y eso suele agradecerse cuando escuchas cantantes nacionales, no suele pasar, siempre suele haber algún desafino caprichoso. El escenario, dentro  del  Festival de Jazz de Peñíscola,  ha sido novedoso, pero para nada fuera de contexto, más bien el Festival se ha aprovechado  del que puede ser icono de referencia para este tipo de actividades  con cada vez más seguidores.  Mandarina, sin duda es, a partir de ahora, el referente de los grupos cercanos, de los que desean  darse a conocer. Nadia, al igual que Norah, de padre indio, tuvo varios  protagonistas añadidos, en primer lugar el trio que le acompañaban,    músicos trillados en mil combates que estuvieron a la altura de la “niña”, que es mucho decir. Luego el emblemático lugar de actuación; Mandarina, que, por suerte, todo lo que toca lo convierte en marchamo de calidad. Pero, claro, detrás, Antonio y todo su equipo han pasado muchas horas para que nada se les escape. Las bonitas baladas  de temas conocidos estuvieron aderezadas por el clima adecuado, el lugar perfecto y la profesionalidad de la empresa Mandarina, un genuino que ahora se embarca en la nueva faceta del   jazz de calidad. Enhorabuena y esperemos haya continuidad.