lunes, 29 de abril de 2013

SAN CRISTO MEJIDE


Hace pocas fechas vi en la televisión un grupo de chicas que tocaba las castañuelas y actuaba para un jurado compuesto por tres o cuatro personas. Al finalizar su actuación, acompañaban una melodía de Bach con sus castañuelas, irrumpió Risto Mejide, anteriormente llamado Ricardo, para decir una de esas barbaridades a las que nos tiene acostumbrados ese tipo que parece no le cabe un piñón en  el culo. Esta vez su necedad iba destinada a los funcionarios. Dijo algo así: ya era hora que alguien haga tan bien lo que suelen hacer los funcionarios de este país, tocar las castañuelas. Ciertamente,  no sé ni me importa, si él hace bien su trabajo o no, pero yo, puedo asegurarlo, intento realizarlo lo mejor posible educando a personas con discapacidad intelectual, un trabajo agradecido, motivante, pero al que hay que dedicarle ciertas dosis de paciencia y otros aliños que no suelen ser las castañuelas.  Me gustaría recordar a Risto que hay muchos funcionarios en nuestro país que se juegan la vida diariamente, los hay que apagan incendios, que atienden a los enfermos, que están destinados en países conflictivos para mejorar la seguridad de sus habitantes, que trabajan en cárceles con evidentes riesgos, que diariamente intervienen quirúrgicamente a sus pacientes, que tratan a poblaciones marginadas… Tal vez Risto no se haya parado a pensar en ese tipo de funcionarios ya que está inmerso en ese humor irritante y desnaturalizado que me produce vergüenza ajena. Tal vez Risto se merezca que algún funcionario, al que se le pisotean día a día sus derechos más elementales, al igual que al resto de los trabajadores, le parta la cara y lo tenga que atender un sanitario beneficiado, según él, por ser ser uno de esos funcionarios que para él tocan las castañuelas en sus destinos laborales. La próxima vez que te cambies el nombre será mejor que te llames Cristo, te pega más, y si es posible, como decía una niña de mi cole, “¿San Cristo? un crimen” (en relación a la serie televisiva “Se ha escrito un crimen”).

PITCH AND PUTT "EL MADERAL"

Mi pequeño homenaje a un gran club. 

miércoles, 24 de abril de 2013

EL LEGADO DE VIVIAN MAIER (Fotografía)


El protagonista del relato viaja al norte desde la capital londinense y, como es habitual, al tren donde viaja le cuesta abandonar los suburbios para adentrarse en la campiña. Mientras tanto, miró de soslayo el mar, un poco alborotado ahora, recordando otro viaje en tren que hice abandonando Londres hacía el oeste. La lectura tiene esas cosas, de repente nos hace renunciar a la realidad del relato para transportarnos  a otros lugares, conocidos o desconocidos.
En mi viaje “real”, viniendo de la meseta castellana  hacía levante, disfruté de paisajes sorprendentes que nos regala la primavera.  Cerca de Calatayud los cerezos estaban floreados de manera espectacular;  pasado Cariñena, las vides mostraban sus primeras hojas verdes. Hacía las nueve anochecía a la altura de Morella, todavía sin iluminación en sus murallas y castillo. Ya en la costa, la temperatura subió algunos grados en relación al interior del alto Maestrazgo.
Vivian Maier

Dejo un momento la terraza para coger mi sombrero blanco que descansa encima de una de mis fotografías enmarcadas y, de paso, cambiar de lectura y de soporte. Cierro mi Kindle dejando   “Atlas de las nubes” para otro rato y abro El País por su apartado cultural. Una de sus páginas habla del legado fotográfico de Vivian Maier, con el siguiente titular, “La niñera escondía un tesoro”. Acompañan al titular tres fotografías que datan de 1953 y 1954.  Vivian fue niñera durante 40 años muriendo en 2009 pobre, sola y sin saber que su pasión, la fotografía, la sacaría del anonimato. La historia de Maier esta envuelta en incógnitas, en una modesta subasta en Chicago, un veinteañero de nombre John Maloff compró por 300 euros un archivo desconocido que podría servirle para documentar un libro en el que trabajaba acerca de su barrio. Decidió revelar una parte del material y ponerlo a la venta por Internet ya que se trataban de fotos antiguas. Fue entonces cuando Allan Sekula, critico e historiador de fotografía, se puso en contacto con John para que no siguiera desperdigando aquel material prodigioso. Aquellas instantáneas de los años 50 y 60 estaban llenas de talento. Ahora, una exposición itinerante producida por Dichroma Photography, comisariada por  Anne Morin y programada en la Sala San Benito de Valladolid a partir del 8 de mayo –viajará también a Estocolmo y París- mostrará 120 fotografías y 9 peliculas en Super 8.
En una de las cintas grabadas que encontró Maloff, Vivian había grabado su idea del paso por la vida: “Tenemos que dejar sitio a los demás”. “Esto es una rueda, te subes y llegas al final, alguien más tiene tu misma oportunidad y ocupa tu lugar, hasta el final, una vez más, siempre igual. Nada nuevo bajo el sol”.
Les dejo con esa cita mientras voy a prepararme un vermú escuchando a Lambchop, esto es una rueda y alguien puede ocupar mi lugar… aprovecharé el tiempo, por si acaso.



FOTOGRAFÍAS DE VIVIAN MAIER


domingo, 14 de abril de 2013

COLECTIVO 6,21

Un valor en alza.
COLECTIVO 6,21 es un colectivo formado por 9 chicos (as) discapacitados psíquicos.
Título: FORMER LIVES- 1
Título: TO ETELKA

viernes, 12 de abril de 2013

jueves, 11 de abril de 2013

SCARLET DIVISION (La banda de Jamie Oliver)

Shooting Star (Oliver's Twist Opening Song) by Scarlet Division on Grooveshark

JAMIE OLIVER "THE ANTI-RESTAURANTS"




Ayer estuve viendo por la tele un programa de Jamie Oliver. Es uno de los mejores cocineros de Londres y se hizo famoso internacionalmente gracias a un programa de televisión. Yo lo descubrí, precisamente, en Canal Cocina, hace unos años.  Sus programas eran muy divertidos, saliéndose siempre  de las estructuras habituales.  En ellos, cocinaba en su apartamento londinense e invitaba a familiares, amigos y profesionales que se encontraba por la calle. Su manera de cocinar también era curiosa. Recuerdo que me gustaba mucho la sintonía del programa, estaba compuesta por su grupo musical "Scarlet Division", donde el polifacético Jamie tocaba la batería. Las compras para realizar cada comida las hacía con una moto scooter y siempre tenía productos de primera calidad.
En el programa de ayer, creo que emitido por la cadena televisiva Viajar, visitaba Nueva York.  Se dirigió en el metro hasta la finalización de la línea en un barrio plagado de asiáticos. Ciertamente se trataba de un microcosmos dentro de la universal ciudad de los rascacielos. Se veía como se introducía en las cocinas de los restaurantes y ayudaba (y aprendía) a cocinar los platos más populares. Anteriormente, había visitado la casa de un colombiano que, como tantos, llegó a Nueva York de ilegal pero que gracias a una amnistía del gobierno norteamericano, tanto él como su familia se habían convertido en legales. El colombiano trabajaba por las mañanas de conductor de autobús escolar y por las tardes preparaba, junto a otros familiares, comida para los vagabundos, casi todos latinoamericanos. Jamie acompañó una noche al conductor-cocinero al distrito donde se agolpaban los ilegales para degustar la única comida que hacían durante el día.
Tras esos dos episodios, Jamie visitó uno de los llamados “the anti-restaurants”. Se trata de casas particulares que, sobre todo, las noches de los viernes y sábados, preparan un menú que publicitan en internet. Obviamente se trata de lugares ilegales pero muy populares. Jamie llegó a un portal, llamó al timbre y dos mujeres le dieron la bienvenida. Anteriormente se había puesto en contacto telefónico (o por E-mail) para decirles que le reservaran mesa. Todos tienen unas normas muy personales, pero la mayoría de esos lugares no cobran sino que dejan en un lugar visible una especie de hucha para que cada uno de los comensales introduzca allí su donación por la comida. El caso del anti restaurante que visitó Jamie era diferente  ya que cada comensal tenía que llevar una botella de vino y pagar 45 dólares.
Finalizaba el interesante programa con una especie de compendio de todo lo allí vivido por Jamie. En el piso que compartía, preparó una cena y la publicitó por internet. Pronto se pusieron en contacto con él las 8 personas que correspondían al aforo del comedor. Preparó comida asiática que había practicado en aquel alejado distrito y en los postres informó a los comensales que podían depositar lo que consideraran oportuno. Lo recaudado iría destinado a la fundación que tenía el colombiano para alimentar a los vagabundos.

CITAS


De muchas ideas nuestras no nos habríamos enterado jamás, si no hubiésemos sostenido largas conversaciones con otros. ( Noel Clarasó )

miércoles, 10 de abril de 2013

La esposa del presidente del Congreso, Jesús Posada, ocultó 2,5 millones de euros entre 1988 y 1991


Si fuese por la prensa soriana no nos habríamos enterado. Por más que miro no encuentro ni una noticia sobre los millones de la mujer del diputado por Soria Jesús Posada. ¿Por qué será? Merecemos un respeto y conocer la verdad, venga de donde venga. De no ser así nos están tomando el pelo haciendo un periodismo partidista y miserable.

Por suerte, la noticia recorre el país. Una muestra de ello: 


La mujer y los cuñados de Jesús Posada escondían hasta 1.200 millones de pesetas de Hacienda

Mientras el actual presidente del Congreso era consejero y presidente de la Junta de Castilla y León, su mujer, sus cuñados y su suegra mantenían a título personal o mediante sus empresas familiares importantes sumas de dinero en un refugio fiscal
Los gestores que hicieron la estrategia fiscal para eludir el pago de impuestos siguen al frente de las empresas de la familia
La empresa de la familia política del presidente del Congreso rechaza dar explicaciones o aportar pruebas de que eran ingresos en A. "¿Usted qué cree? ¿Que yo tengo la declaración de estos señores del año 1988?", afirma el director financiero, que ya trabajaba en el momento de estas operaciones financieras opacas
González Pons traslada la pelota a la esfera privada de los negocios de la esposa de Jesús Posada y se abstiene de dar aclaraciones sobre el manejo de las cantidades de dinero negro
Sigamos pagando religiosamente a Hacienda lo poco que nos queda porque hay que mantener a estos hijos de puta que se lo llevan en crudo y no pagan un puto duro.
La esposa del presidente del Congreso ocultó 2,5 millones de euros entre 1988 y 1991
La mujer de Posada también habría utilizado esta fórmula para ocultar dinero negro a título individual en 1988, mientras Jesús Posada era consejero de Fomento de Castilla y León y un año antes de ser nombrado presidente autonómico. La cifra total invertida en estos pagarés a través de Eurocapital sería de 188 millones de pesetas, unos 2,5 millones de euros al cambio y teniendo en cuenta la inflación
Cuando quebró Eurocapital y fue intervenido por el Banco de España en 1991 se destapó que tenía una caja B de 5.000 millones de pesetas. Tras sanearse, la entidad fue vendida a Unicaja. La información publicada este lunes asegura también que durante los años previos a la quiebra, la familia De la Mata y Pobes era uno de los principales accionistas del banco y que el cuñado de Jesús Posada formaba parte de su consejo de administración.

La esposa del presidente del Congreso ocultó 2,5 millones de euros entre 1988 y 1991

Noticias de Jesús Posada

Posada ve "bien" que Anticorrupción pida a Hacienda los pagos del PP desde el año 2000

05-02-2013
  • El presidente del Congreso es preguntado por la información de El País
  • Cree que se ha demostrado lo que dijo Montoro sobre la amnistía fiscal
El presidente del Congreso, Jesús Posada, ve "bien" que la Fiscalía Anticorrupción haya pedido a Hacienda todos los pagos declarados por el PP desde el año 200...

lunes, 8 de abril de 2013

¿LA PRIMAVERA?


Hoy, por suerte, he tenido tiempo para pensar, para escuchar música relajadamente,  para estar tranquilo, para que el tiempo pase sin apenas darme cuenta. Comencé la mañana atravesando la ciudad en coche (cuando me preguntan cuánto consume mi coche en ciudad siempre digo que no lo sé, conduzco en Soria) y escuchando un programa de radio que hablaba de la primavera. Mientras lo escuchaba mis limpiaparabrisas separaban los colosales copos de nieve del cristal.  Entrevistaban a dos mujeres, una era japonesa y otra española, supongo,  relacionada profesionalmente con la meteo.  La profesional se explayó con datos sobre el día que entra cada estación. Decía que no había nada lógico, que no era lo mismo la última quincena de agosto en Madrid capital  o en parte del Mediterráneo que en el Pirineo, por ejemplo. La nieve, a seis de abril, daba la razón a la comentarista. En Soria, en plena primavera, la temperatura era de un grado. Luego habló la japonesa. Tengo que   decir que poco y con el acento característico de los nipones. Por lo visto, venía de ver los cerezos en flor que anuncian que la primavera ha llegado. Por cierto, según decían en la emisión, en Asia el primer árbol que florece es el ciruelo y los chinos se han apoderado de él para simbolizar la primavera. Los japoneses, para diferenciarse de los chinos, han acogido, sin embargo, el cerezo para representar la estación anterior al verano.
Y, aunque, normalmente la floración de algunos árboles frutales llega cuando entra la primavera, entre el 20 y el 23 marzo, últimamente veo los cerezos, y otros frutales, en las proximidades del Mediterráneo llenos de  flores, rosas o blancas, a finales de enero. No cabe duda que la primavera es casi eterna por aquellos lares.
La primavera se ha encharcado y parece que el invierno no ha acabado de irse, no obstante, me gusta la idea de meterme en casa, ver nevar desde la ventana mientras escucho la seis de la BBC por la radio, leo un libro y preparó algo para picar acompañado de un vinito de Oporto. En invierno, cuando voy a trabajar y el día es así de triste digo para mis adentros: “hace un día para quedarse en casa y no salir”. A mi, que durante casi veinte años no he parado de viajar todos los fines de semana, muchas veces me apetece precisamente eso, disfrutar de la intimidad que te ofrece tu vivienda, cobijado por una buena calefacción y mejores viandas. Siempre recuerdo que en la última entrevista  que leí antes de morir Julián Marías, decía: “ojalá en la otra vida me encuentre como en mi casa”. Quién me iba a decir a mi hace unos años que sería tan casero.



viernes, 5 de abril de 2013

EL MAYOR ESPECTÁCULO DEL MUNDO


Cuento con el que participo en un Certamen Internacional sobre el circo.

TÍTULO: “El mayor espectáculo del mundo”
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Por aquel entonces tenía cinco años y un dominio normal del idioma para su edad. Desde que llegó de su país de origen pocas cosas le habían impactado tanto como la visión de aquella gigantesca “tienda de campaña” plantada en el parque cercano a su casa. Nada más verla preguntó a su mamá qué era aquello. Paciente, su madre le explicó que se trataba de un circo que iba recorriendo el país para entretener a todos los niños. Tirando de su mano, quiso arrastrarla hacía la proximidad de las lonas, los gigantescos vehículos y los animales que permanecían encerrados  tras gruesas barras de acero. Su madre le prometió  que al día siguiente sacarían las entradas para adentrarse en la magia de los trapecistas, payasos, acróbatas, magos, adiestradores de animales…
Eduardo esa noche durmió mal, tuvo algunas pesadillas. Soñó con su tierra de origen, China y con la disciplina, casi militar, a la que  fue sometido durante los tres primeros años de su vida en el orfanato de su ciudad natal. Curiosamente, durante la jornada siguiente, participaría de uno de los espectáculos más antiguos del mundo que se guiaba, en la mayoría de sus funciones, con la misma disciplina  que le aplicaron a él por entonces. Ni imaginaba que los animales, los trapecistas y los acróbatas debían practicar varias horas, a diario, para entretenerle a él y a sus compañeros. Cuando despertó, un poco tarde ya que era sábado y no había colegio, corrió hacía la cocina para recordar a su madre que tenían que ir al circo como ella prometió la jornada anterior. La madre preparó el desayuno mientras se proyectaba en el televisor una película de video que sacó prestada de la biblioteca. Eduardo se fijó en la cajita que contenía la cinta y leyó despacio, “El ma-yyyoooorr  es-peccc-tá-cu-looo de-el munn-do: EL CIRRRR-COOO”. Desayunó con mucha parsimonia mientras disfrutaba emocionado de las artes circenses. El documental duraba tan sólo media hora y repasaba, de manera somera, las principales expresiones artísticas, haciendo hincapié en los animales salvajes y sus cuidados. También recordaba los circos más importantes: Cirque Du Soleil (Canadá); Circo Sarrasini (Alemania); Circo Price (España); Circo Padilla-Ledezma (México y USA); Circo Hermanos Gasca (Perú); Circo Taconhy (Argentina) y Circo Ruso (Rusia), entre otros… y se completaba con fotografías de Charlie Rivel (payaso); Alfredo Codona (trapecista); Eduardo Cardenal (equilibrista); los famosos payasos de la tele: Gabi, Fofó y Miliki; los Hermanos Tonetti…
Hasta que llegó la hora de ir al circo el día se le hizo eterno. A eso de las cinco de la tarde vinieron a recogerlos su tía Castora y su primita Irene. Eduardo se endosó sus mejores galas para la ocasión, dirigiéndose, los cuatro, andando hasta el parque cercano donde se encontraba instalado el CIRCO ITALIANO. Irene y Eduardo no perdían ripio de nada de lo que pasaba en ese fantástico lugar, quedando fascinados por un payaso con una hinchada nariz roja que repartía tarjetas del circo. Castora y Marta, su madre, compraron dos manzanas caramelizadas y dos nubes de algodón de azúcar. Eduardo era el niño más feliz del mundo en ese instante.
Precisamente, lo que más le impactó de lo que vio esa tarde de sábado fueron los payasos. El espectáculo mezclaba diferentes gags humorísticos, finalizando la actuación con una llamada  para acabar con el hambre infantil en el mundo. Eduardo, emocionado, con las lágrimas recorriendo sus mejillas, aplaudió hasta que el dolor de sus pequeñas manos no permitieron más. A la salida del espectáculo dijo a su madre que de mayor quería ser payaso. Un payaso con ojos rasgados y un corazón tan grande como el poder de comunicación que tiene el circo.
 En la actualidad tiene cuarenta años y dirige el Circo “El chino filipino”. Durante el año recorre el sur de Europa actuando de payaso, salvo en invierno que visita, en solitario, los rincones más recónditos de África. Allí, lleva a los niños alegría, ilusión y camiones de comida donados por los visitantes del circo en su gira europea.  Es feliz con lo que hace y nunca olvida su pasado en aquel siniestro orfanato del sur de China.