jueves, 14 de noviembre de 2013

STOCKHOLM



EL Blu-ray es un formato óptico de nueva generación empleado para el video de alta definición con una capacidad de almacenamiento de alta densidad mayor que de del DVD. Stockholm se proyectó en el Cine-Club de Soria en ese formato pero, desgraciadamente, la película se comenzó a ver en blanco y negro. Parada para solucionarlo. Anteriormente, Carmelo y Javier, director del Cine Club y director del Festival Internacional de Cortos “Ciudad de Soria” respectivamente, junto a Rodrigo Sorogoyen, director de Stockholm y Alberto del Campo, soriano y responsable del montaje de la película, explicaron algunos temas de interés sobre la realización y producción del film. Debido al parón producido, volvieron al estrado para intentar llenar con su presencia los problemas técnicos que duraron algo más de media hora. Hablaron de los premios recibidos en el festival de Málaga, cinco de los más destacados, entre ellos los de Mejor Director y Mejor Actriz y de la producción de la película a través del método Crowdfundig (cofinanciación de pequeñas aportaciones de numerosas personas).

Stockholm es un drama psicológico. Trata de un encuentro casual, un juego de seducción que termina en una auténtica pesadilla. El film, llega un momento en que se rompe por la mitad, como señala Andrea Bermejo “se rompe bien, con elegancia, con la sutileza del cine bien rodado”.
La obra se sustenta en su pareja protagonista, Ana Garrido y Javier Pereira, ambos interpretan una especie de obra de teatro que muestra el padecimiento del Síndrome de Estocolmo.
Leo en una critica de Antonio Sánchez, que Stockholm nos cuenta la locura de enamorarse y de amar, nos habla de la realidad y del peligro de hacer de la vida un frenesí. El guión no deja indiferente a nadie y, de alguna manera, obliga a un examen de conciencia del que todos estamos implicados.
Personalmente tengo que destacar una fotografía muy elegante, con excelentes planos, y la música, justa y sutil. Me gusta también el significado de la noche y el día, conseguido a la perfección en los distintos ambientes.

Una gran película rodado en tan sólo doce días y con un presupuesto más que justo, de las que hacen la “marca España” (sin ninguna ayuda oficial).

martes, 12 de noviembre de 2013

LOTERÍA DE NAVIDAD

Como es tradición todos los años, mi amigo zamorano Juanmi Colino me manda dos céntimos de lotería para Navidad. ¡Lo importante es el detalle! Gracias.

sábado, 9 de noviembre de 2013

EL TIEMPO ENTRE COSTURAS, LOS ELEFANTES SUEÑAN CON LA MÚSICA Y LA FIESTA DEL PCE


La tele y la radio me han traído estos últimos días buenos recuerdos. Cuando tenía dieciséis años, viajé con mis padres y mis hermanos a Marruecos. Salimos de Santander e hicimos una parada de dos o tres días en Granada para ver la Alhambra, la catedral y el Sacromonte. Fueron días inolvidables. Recuerdo que dormíamos en un hotel, a las afueras de la ciudad, que tenía un gran patio andaluz. Días después, atravesamos el estrecho y visitamos Tetuán, Tánger y Río Martín, allí vivió mi padre cuando era niño. Fue una experiencia impactante ya que se trataba de una sociedad con una cultura y tradiciones muy diferentes a las nuestras. Viajando por allí, de repente se cortó la carretera y acabamos con el coche hundido en una duna. Mientras esperábamos una grúa, paseamos por la playa y encontramos una tortuga que, luego, se vino con nosotros a Santander. Le pusimos de nombre Maroc y nos acompañó algunos años. Ahora, rememoro aquellos días viendo la serie de televisión “El tiempo entre costuras”, basada en la novela homónima de María Dueñas. Me gusta su ambientación y recuerdo algunos paisajes de aquel viaje de hace ya “cuarenta años”.
Al igual que en los viajes iniciáticos hay momentos en la vida  que te marcan para siempre: un libro, una canción, una película… En mi teléfono tengo una aplicación de RNE con la que puedo escuchar los podcasts (difícil pronunciación) de mi emisora favorita. “Cuando los elefantes sueñan con la música” que dirige y presenta Carlos Galilea es uno de mis programas imperdibles. “Dice John Berger que toda música trata de la supervivencia: la de nuestros elefantes intenta ser un bálsamo para supervivientes”, así se presenta el blog del programa. Pues bien, ayer mismo tuve la oportunidad de escuchar un programa a la carta del gran cantautor cubano Silvio Rodríguez. Me vino a la memoria la primera vez que lo escuché en un local de Santiago de Compostela. Fui de los que tuvo la desgracia de hacer la “mili” siendo
mi destino  Ferrol, los fines de semana que no estaba arrestado, junto a mi Dyane 6, apodado “El Soviet” por su color rojo, viajaba por Galicia. Uno de mis destinos habituales, cómo no, era Santiago, a veces iba con algún compañero pero al final decidí viajar solo para no tener que cargar con los gastos de otros. El garito en cuestión era Dadó Dadá, en la rúa Alfredo Brañas. Solía ir allí, a el Paraíso Perdido a tomar absenta con agua y al café Casino a leer la prensa y a contemplar el paisanaje. Un día sonó en Dadó Dadá Silvio y, desde entonces, ha acompañado muchas de mis horas. Era el año 80 y al siguiente, en la fiesta del PCE que celebraban todos los años en  la Casa de Campo de Madrid, pude adquirir “Trilogía”, un disco triple, claro, que vendían en la caseta de Cuba y aún no había llegado a España. Los encuentros más maravillosos con músicos desconocidos por mi entonces siempre se han producido en los bares. Silvio ya lo he indicado, Leonard en el 78 en Valladolid y Win Mertens en el 85, también en Valladolid, en un bar cercano a la Universidad sonando “Maximizing the audience”… qué momentazo!!!!



jueves, 7 de noviembre de 2013

LAGUTIK.ES


Mi amigo Vitali tiene nueva página web relativa a su profesión musical. Se caracteriza porque en ella se pueden personalizar videos musicales para todos los gustos por un precio muy competitivo. Echad un vistazo, merece la pena.