domingo, 16 de enero de 2011

Oliviero Toscani vuelve a liarla con su calendario de pubis femeninos

NO PUEDO EVITARLO: ME ENCANTA.




12 meses, 12 pubis femeninos. Rubios, morenos, pelirrojos, los hay de todos los colores y la sociedad italiana ya se ha propuesto prohibir el nuevo calendario del cada vez más polémico Oliviero Toscani mundialmente conocido por sus escandalosas campañas para Benetton.

jueves, 13 de enero de 2011

GUINOVART EN MEDINACELI



El Palacio Ducal de la localidad soriana de Medinaceli acogerá a partir del próximo 16 de enero una exposición del pintor, dibujante y grabador catalán Josep Guinovart, quien en 2007 fue galardonado con el premio 'Una vida Dearte' que concede la Fundación Dearte.

Josep Guinovart, (Barcelona 1927-2007) es uno de los artistas contemporáneos más importantes de los últimos 45 años

La obra presentada pertenece a la colección privada de la Asociación Art Public que preside el coleccionista Lluis Torrens y más de 20 obras mostrarán toda su trayectoria vital y artística que bien puede clasificarse de antológica.

Guinovart capta, en su obra "lo objetivo como la prolongación misma del hombre", por lo que hay en ella "cierta resignación humana". Además, su obra tiene una "importancia extrema para" poner de manifiesto que el mundo objetivo "es un mundo elaborado y tratado por las entrañas humanas y no algo indiferente al hombre", según asegura la Fundación Dearte.

De ahí que sus creaciones, lejos de encerrase en esteticismos refinados, en una plástica de lo bello y lo bien hecho, "se envuelve de lo rotundo, con todo lo que es potente y comprometido en la sociedad".

La muestra podrá ser visitada hasta el 28 de febrero el Palacio Ducal, sede del centro de arte contemporáneo Medinaceli Dearte.

(EUROPA PRESS) -

WILDE


"Perdona siempre a tu enémigo , no hay nada que le enfurezca más". Oscar Wilde

miércoles, 12 de enero de 2011

"TRAS LOS ECOS"



Mi amiga Eva Ortega que dirige junto a Sara Ledoux y Gael Zamora el Departamento de Educación del MUSEO ESTEBAN VICENTE DE SEGOVIA, me envía la interesante propuesta educativa para la exposición actual: LA DAMA DE CORINTO. UN ESBOZO CINEMATOGRÁFICO DE JOSE LUIS GUERIN. (Del 15 de diciembre al 24 de abril de 2011).

CONVOCATORIA "TRAS LOS ECOS"

Os invitamos a fotografiar siluetas de personas, objetos o animales, a capturar reflejos y a dejaros sorprender por los efectos de la luz y la oscuridad.
Enviadnos vuestros hallazgos a educacion@museoestebanvicente.es contándonos algo sobre vuestras imágenes y las colgaremos en el blog http://traslosecos.blogspot.com/


martes, 11 de enero de 2011

EL NARCOTRÁFICO


Después de un largo viaje, cruzando nueve provincias españolas, contemplo los almendros mediterráneos empezando a florecer. Nada más comenzar el invierno quiere ser primavera. El paisaje del Cantábrico, nada más partir, se muestra gris, llueve con delicadeza. Los prados verdes se entreven entre la pertinaz niebla que produce esa tenue cortina de agua. Sin embargo, en la tarde mediterránea, la luz del paisaje se agradece, con esa claridad característica que tan bien captó Sorolla, suave, blanca, delicada. Sin casi darnos cuenta nos encontramos en la segunda década del segundo milenio.

Cuando me recupero de los kilómetros, me impacta una fotografía en el periódico. Una chica, con el torso desnudo y un ajustado pantalón, aparece colgada con una cuerda atada a su cuello en un puente peatonal. Es sobrecogedora. Antes de leer la noticia analizo la foto y no doy crédito a lo que veo. Tiene el pelo corto, pelirrojo, senos menudos y en la espalda una firma con tinta negra: Yair. La foto está tomada en México, concretamente en Monterrey. La chica tenía unos treinta años. Se llamaba Gabriela Muñiz, alias “La Pelirroja” y era, al parecer, jefa de secuestradores. Se trata de un ajuste de cuentas, narcotráfico, bandas rivales. Estremecedor.

Por un momento me he traslado a Colombia por el contenido de la noticia. Me encontraba en Cali, hará unos diez años, impartiendo un curso deportivo en la Universidad del Valle, en el sur de la ciudad. Los famosos carteles de la droga de Cali y Medellín daban sus últimos coletazos pero todavía se vivía con incertidumbre. Cuando veía los informativos, un alto porcentaje de las noticias mostraban una violencia inusitada. No podía creer que me encontrara allí. Vivía en el hotel más alto de la ciudad, si no recuerdo mal en el piso 25 (una semana antes de llegar, parte de la primera planta del hotel quedó inutilizada por la colocación de un explosivo). Mi habitación era una especie de apartamento con grandes cristaleras orientadas hacía los altos farallones. Abajo, se distinguía la gran ciudad con una población cercana a los 3 millones de habitantes. Vehículos y personas parecían hormiguitas.
Para desplazarme del hotel a la universidad, cada mañana, en el garaje, me esperaba un todo terreno con cristales tintados y un conductor que a su vez hacía de escolta, armado y con conexión directa con la policía. Cada vez que subía o bajaba del vehiculo enviaba información. Me costó acostumbrarme a esa férrea disciplina que me convertía en una especie de rehén. Me llevaba muy bien con mis alumnos y al comienzo de cada jornada les transmitía las tribulaciones de un español sometido al encierro tropical. Para que pudiera salir a la calle, me regalaron una camiseta de la selección colombiana de fútbol y me recomendaron llevarla siempre encima para parecer uno de ellos. Tenía que acompañarla con un pantalón corto y no llevar deportivas de marca, nada de relojes y poca “plata”. Les hice caso y antes de que vinieran a recogerme profesores de la universidad o miembros de la alcaldía para cenar o conocer rincones de la ciudad, salía a dar un paseo con mis “galas” de camuflaje. En una ocasión, una alumna que además era colega, educadora social, me llevó a su barrio. Allí los barrios están divididos según el poder adquisitivo de sus habitantes. Su barrio era el último de esa escala que iba del uno al seis. Me presentó a seis quinceañeros con los que trabajaba. Todos habían cometido crímenes. Tragué saliva y fui dándoles la mano uno a uno mientras iban contándome sus fechorías de las que estaban arrepentidos. Mi alumna-colega me explicó el tipo de terapia que seguía con ellos y los favorables resultados. Quedé prendado de la labor que realizaba en ese marginal distrito.

Es curioso como una simple foto puede hacerte recordar tiempos pasados, tan lejanos ya pero que se mantienen instalados en algún lugar de la memoria. Momentos de violencia en Colombia, que ahora, por desgracia, se ha instalado en México. Y todo por culpa de la droga y sus senderos económicos paralelos. Difícil y delicado conflicto.

sábado, 8 de enero de 2011

SORIA, LA PEQUEÑA FINLANDIA DEL INFORME PISA


Es una isla en el suspenso educativo español. LA RAZÓN viaja a la ciudad que compite con los mejores países del mundo

Compártelo: La profesora Rosa habla en inglés con un alumno en el colegio «Los doce linajes» - Foto: Cipriano Pastrano



José Aguado Soria (LA RAZÓN)-

En el «hall» de entrada, en una pequeña estantería, se pueden coger los periódicos, estos artefactos de papel tan ajenos para los niños y adolescentes del Tuenti. Pero en el colegio público «Los doce linajes», en Soria, son un material cercano, para que los chavales lean y comprendan titulares y puedan también comprender el mundo que les espera al traspasar el «hall» y plantarse en el futuro y en la calle, que tanto asusta a los padres.

Por eso, en el instituto Antonio Machado, también en Soria, que en 1585 ya era un colegio de la Compañía de Jesús, tuvieron que tirar, con todo el dolor del mundo, una parte de la construcción para hacer un pabellón y evitar que todos los estudiantes saliesen a la calle a la hora del recreo.

Hay que analizar con cuidado lo que hacen los colegios e institutos de Soria y de Castilla y León, porque, según el Informe PISA presentado esta semana, los estudiantes de esta comunidad superan la media de la OCDE en matemáticas, comprensión lectora y ciencias. Son un oasis en España, donde cada examen a la Educación suele descubrir las deficiencias del sistema. Castilla y León y Soria están más cerca de Corea del Sur y Finlandia, habituales en la cúspide del informe, que de otras comunidades españolas. «Es estadística, no queremos presumir. Además, lo importante en una educación es la familia», dice Ángel Sebastián, director del Instituto Antonio Machado, en el centro de Soria, con un busto del poeta en la puerta e imágenes de los hermanos en las escaleras.


La convivencia
Dan ganas de ponerse a estudiar dentro del barroco edificio. Aunque no a todos: «La clave es la convivencia», continúa el director, el respeto entre profesores y alumnos y que se prevean los problemas. Además, claro, de tomar decisiones que pueden generar polémica, pero que acaban siendo necesarias: no se ven, pero al entrar al instituto, en la puerta, hay unas cámaras para grabar a quien pase. Frente a una pequeña oposición a utilizar esta tecnología, los resultados le han dado la razón a Ángel. Ha logrado que al instituto sólo entren los que formen parte del sistema educativo: los profesores y alumnos, nada de elementos extraños que distorsionan el ambiente. Puede que los alumnos se sientan vigilados; para los profesores; sin embargo, la verdad significa que están protegidos.

No son las cámaras lo que ha convertido a Soria en una de las provincias con mejor nivel educativo según las estadísticas. Como Finlandia, uno de los líderes de la educación, Soria es pequeña y la comunicación entre profesor y padres es rápida. Los alumnos que hacen pellas se pueden encontrar en la calle con algún conocido. Es lo malo, o sea lo bueno, de las ciudades no muy grandes.

Otro factor es la inmigración. Aunque en el Antonio Machado el goteo es continuo y llegan jóvenes en cualquier momento del curso, a veces sin conocer el idioma y con un nivel educativo inferior al que debería tener por su edad, el número de inmigrantes es menor que en otras poblaciones españolas y en vez de tirar hacia abajo el nivel, es el grupo con más conocimientos o con más facilidad para aprender el que arrastra a los demás.


La cantera
No es la primera vez que Castilla y León y Soria comandan las estadísticas de la educación en España. Quizá la clave no sea tanto fijarse en los resultados actuales sino en el proceso, en la cantera. En el colegio «Los doce linajes», Martín, que no llega a los siete años, seguido de un grupo de niñas, llama a la puerta de la directora, pide permiso para entrar y ofrece a todos los presentes una lengua de gato. «Somos una familia», dice Milagros Saavedra, al mando de uno de los colegios públicos más solicitado en Soria. Pese a estar en las afueras de la ciudad, donde no llega el autobús, no hay suficientes plazas para la demanda. Hace muy pocos años sobraban. Pero adoptó el bilingüismo y ahora los padres que trabajan en la zona industrial donde se sitúa el colegio se aprovechan de la situación para tener más puntos y que su hijo sea admitido.

A las 12:00 de la mañana, si uno espera guiarse por el ruido de los niños para llegar al colegio, es posible que no lo encuentre nunca. «Están en clase, espérate a que terminen», avisa la directora. Pero tampoco. Los niños cambian de clase siguiendo a su profesor o profesora, con algo de ruido, pero con orden. Es eso lo que manda en el colegio. El orden, la buena organización: la clases no superan los 25 niños, pero muchas veces se dividen en grupos de tan sólo 12; un 40% de las clases se da en inglés, han creado una semana cultural donde se pide la implicación de los padres; el currículum está integrado con el British; tienen cuatro profesores ingleses nativos; llevan a cabo planes metodológicos donde se discute sobre los modelos de dar clase, y en el último curso, los de sexto, planean un viaje a Londres, y en torno a él se dan las materias: desde estudiar los museos, hasta las fracciones para el cambio de moneda. Que se diviertan y que estudien, pero con un objetivo.


Ordenadores
Por un pasillo pasa Tim. Con una coleta pelirroja, una guitarra y por su acento parece un hippie que se ha equivocado de lugar al aterrizar en España. Pero es uno de los profesores nativos que sólo hablan en inglés con los alumnos. Prepara una canción mientras leen en la pizarra electrónica un cuento en inglés donde los personajes se mueven como en una película.

En otro aula, doce niños están frente al ordenador, absortos, respondiendo preguntas de un texto anterior. Hay ordenadores por todos los lados, como si ya por fin los niños no llegasen con un pan bajo el brazo y sí con un portátil. Han llegado al futuro y no parece que dé malos resultados. Mientras, abajo, esperan los periódicos a que los cojan.


Las claves del éxito educativo
- Bilingüismo. Al entrar en el cole, los niños con 3 años ya reciben sus clases en inglés. Aunque se trate sólo de tomar la comida, se dirigen a ellos en otro idioma. Esto, dicen, les ayuda también en la compresión de la lengua española.

15% de alumnos inmigrantes
- La inmigración es uno de los grandes debates de la educación, pero en Soria no influye tanto en el sistema educativo, porque no es muy grande y con trabajo y con tiempo se integra. Además, el problema sólo aparece cuando es un alumno mayor con dificultades con el idioma; con los niños pequeños no hay ninguna dificultad de integrarlos.
- Profesorado. Los recortes no han llegado al personal que se dedica a la Educación. Todavía son suficientes profesores para atender a los grupos.
- Una población pequeña, como Soria, provoca que los alumnos estén más vigilados, tanto por los profesores como por sus padres. No pueden despistarse tanto como en otra ciudad más grande.

12 alumnos por clase
- Como hay suficientes profesores, las clases de 25 alumnos se dividen en dos grupos, de 12 o 13. La enseñanza se individualiza.

viernes, 7 de enero de 2011

NADIE ES PERFECTO


Cuando alguien que te conoce superficialmente te dice que “nadie es perfecto” y que “afortunadamente no eres el hombre ideal”, sin duda se refiere a que le has decepcionado en algo. Ni mucho menos me considero un hombre ideal, con seguridad tengo más defectos que cualquier humano tomado al azar. El problema, casi siempre, viene dado por el baremo que utiliza la sociedad para medir todas y cada una de las facetas del individuo. Así, nos marcamos unos parámetros determinados para valorar a cada uno sin ni siquiera profundizar en el aspecto individual y dejándonos llevar por los estándares universalizados.
Personas que son esenciales en mi vida tienen carencias como cualquier otro individuo. Hay personas muy ordenadas, cuidadosas, qué, por encima de todo, valoran todo lo referente a la limpieza convirtiéndolos en esclavos de Mr. Proper . Otras, con las ideas muy claras, que les cuesta ordenar los conceptos esquemáticamente. Algunas otras tienen que realizar su vida de manera más lenta que los demás. Por suerte, todos somos iguales pero todos somos diferentes. De hecho, hay parejas que son diametralmente opuestas y han encontrado en el otro (o en la otra) lo que se denomina, lamentablemente, la media naranja.
Paso parte de mi tiempo en un mundo diferente. Eso me hace ver la vida de manera distinta a otros semejantes. He aprendido, tal vez por repetición y monotonía, que la vida puede llevarse a cabo desde múltiples opciones, unas veces elegidas de modo propio y otras, por desgracia, impuestas en beneficio de la persona. Ese mundo diferente es una “institución”, con ese régimen un tanto carcelario que produce “estar dentro”. Los seres que allí habitan, todos ellos muy queridos para mí, son diferentes, o, mejor dicho, la sociedad los ha hecho diferentes. A veces me preguntan ¿cómo son? y siempre respondo lo mismo “personas como tú y como yo”. Personas que han ido cumpliendo años y cuyo registro está ahí. Personas que son diferentes entre sí, que padecen enfermedades, que se alimentan, que necesitan descanso e intimidad, que tienen pertenencias, por extrañas que nos parezcan, que, en la mayoría de los casos, no tienen la vida sexual que les gustaría, que necesitan a alguien en quien confiar, que necesitan cariño y, generalmente, un apoyo de confianza que les vaya indicando la manera correcta de adaptarse a esa sociedad tan exigente que está fuera, para aprender las habilidades precisas e intentar desenvolverse socialmente.
Mis amigos no son los hombres y mujeres ideales. Lo ideal lo marcan los cánones establecidos y ellos luchan justamente para, simplemente, estar en lo más bajo de esa escala. Ellos me han enseñado que hay que saber estar en el escalafón que te ha tocado y, por ello, ni quiero ni podré ser nunca el hombre ideal para nadie. Aunque, les diré un secretillo, cuando estoy a su lado, al menos intento que me vean como su hombre ideal. No tengo más interés que serlo para ellos. Mi objetivo diario simplemente es ese. Aunque, en la mayoría de los casos, he de reconocer que los hombres y las mujeres ideales son ellos y ellas, pero no quiero que se enteren, de ser así nos verían a los “de fuera” como gente simple, vulgar y aburrida. Sería un caos para todos ¿no les parece?

SEPTIEMBRE

Ayer puse  fin a una etapa de dos meses en Santander. Han sido jornadas intensas, cargadas de compañía familiar, de días soleados y otros nu...