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viernes, 6 de febrero de 2026

ZAMORA. LUGARES SECRETOS- 9: "LA CABEZA DE PIEDRA"



En la fachada sur de la Catedral de Zamora se encuentra la llamada "Cabeza de Piedra", está incrustada en una especie de ventana. Su leyenda se remonta a la Edad Media.
Con el tiempo, una piedra sustituyó el cráneo real. Sin embargo, la leyenda dice que en ciertas noches la cabeza cobra vida y lanza maldiciones a quienes se atreven a cuestionar su origen. Hoy, se puede ver desde los paseos junto al río Duero. Es uno de los rincones más fotografiados por los visitantes interesados en lo oculto. La figura está muy erosionada, lo que acentúa el misterio y la sensación de una cabeza humana real convertida en piedra.
Esta historia ha pasado de generación en generación. Aunque no aparece en  documentos oficiales, es una de las favoritas de los guías turísticos. Un paseo nocturno por esta zona resulta ideal para quienes buscan leyendas con un toque sobrenatural. Hay, al menos, dos versiones. Una de ellas cuenta que un muchacho, llamado Diego Alvarado, intentó robar los tesoros y los fondos de construcción la Catedral. Al intentar escapar por una ventana de la Puerta del Obispo la estructura se estrechó aprisionando la cabeza del joven, petrificándose en el lugar como castigo eterno.

Otra versión narra que un noble, tras un duelo o romance prohibido, fue castigado y su cabeza colocada allí, convirtiéndose con el tiempo en piedra. 

domingo, 18 de enero de 2026

LA SANANTONADA DE ZAMORA. COFRADÍA DEL CENCERRO


Fotografía: Juanmi Colino

La  "Cofradía del Cencerro" celebró ayer, en la capital zamorana, sus actos en honor a San Antón, incluyendo el desfile con su burro zamorano-leonés y el tradicional reparto de roscas por bares y calles de la ciudad, incluso bajo la lluvia, como ocurrió ayer tarde.
El itinerario se inicia en su sede local, situada en la Plaza de Alemania, recorriendo el centro de la ciudad, acompañados por "los hermanos burros" con sus inconfundibles sonidos de cencerros, los Gaiteros de la Calle Real de Soria (que ponen la banda sonora a "La Sanantonada) y el burro Bochinche, mascota de la Cofradía.

El recorrido incluye paradas en la Iglesia de Santiago;  carnicería Díaz; restaurante "El Horno"; bodega Chimeno;  "La Parrilla de los Pinchos; "la Vinacoteca"; Bar Bibey y la cena ("Pesebrada") en el restaurante "Gofer", con productos típicos de ese día de San Antón. Durante dicho itinerario los hermanos burros reparten roscas de anís (los ingredientes de la Rosca de San Antón son: harina, agua, leche y anís. Un pan muy especial para acompañar otros platos o para servir de bocadillo dulce o salado, al gusto de cada uno). Como curiosidad, se cuenta que antaño la Rosca de San Antón era compartida por todos los habitantes de la casa y los animales que allí vivían.

La tradición cumple 63 años, fue fundada en 1962 por Ángel Centeno, y no incorpora nuevos miembros a no ser que haya bajas. La anécdota de este año ha sido, que ante la normativa sobre tenencia de animales, el Burro Mayor, propietario de Bolinche, ha tenido que registrarse como ganadero para legalizarse como dueño legal del animal.

Como todos los años, mi amigo Juanmi me envía videos sobre la jornada y puedo comprobar que tanto la sociedad zamorana como los propios cofrades disfrutan de ese recorrido tan especial y tradicional.

 




viernes, 16 de enero de 2026

HUSOS HORARIOS


De los 195 países del mundo (más 2 Estados observadores: Vaticano y Palestina) Francia es el país con más husos horarios del mundo. Siempre pensamos  en los grandes países como Rusia, Canadá, Estados Unidos, China, Australia, pero  no en los países repletos de posesiones en el ultramar.

De esos 197 países solamente 22 tienen más de un huso horario. España tiene 2, con 1 hora menos en Canarias. Hay países inmensos que gastan el mismo huso en todo su territorio, como China y la India, aunque supongo que eso será solo de manera oficial, porque si aquí nos llevamos las manos a la cabeza por la diferencia a la hora del amanecer entre Gerona y La Coruña, qué no sucederá en China.

Dinamarca tiene cinco husos debido a su desgraciadamente lugar de moda: Groenlandia. Segundos en la clasificación, ex-aequo comparten  Rusia y Estados Unidos, con once husos horarios cada uno. Francia es el campeón gracias a sus doce husos (mapa).


Dato curioso: agunos paises tiene 30 o 45 minutos de diferencia, no solo horas enteras (India + 5:30, Nepal + 5:45 o Afganistán + 4:30).

domingo, 16 de noviembre de 2025

HACHIKŌ, EL PERRO CON ESTATUA



En muchos programas televisivos de viajes, cuando la temática es sobre Tokio,  me llama la atención que aparece la estatua del perro Hachikō en su contenido,  situada justo en la salida de la estación de Shibuya, que es un importante centro de transporte en la capital de Japón. La curiosidad por conocer la historia del perro me ha hecho investigar en Internet. 


El perro Hachikō esperó a su dueño, el profesor Hidesaburo Ueno, cerca de la estación de tren de Shibuya, en Tokio, durante casi diez años tras la muerte de este. Hachikō era un perro de raza Akita Inu que acompañaba a su dueño a la estación de tren por la mañana y lo esperaba allí por la tarde. Hachikō se convirtió en un símbolo de lealtad en Japón y murió en la misma estación en 1935, esperando a su amo que jamás regresó. Su dueño, Hidesaburo Ueno, un profesor reconocido, murió un día dando clases y por supuesto, no regresó al sitio en donde dejaba todos los días a su fiel compañero. Nunca se quiso ir con ninguna persona de todos cuanto lo ayudaron. En 1935, se tomó la iniciativa de hacer una estatua para conmemorar esa muestra incondicional de amor. En el mismo sitio en donde siempre lo esperaba.

Como si finalmente hubiese intuido que ya nunca vendría su dueño a buscarlo, el perro murió el 8 de marzo de 1935. Por supuesto, a los pies de la estatua en donde siempre esperaba por Ueno.

jueves, 1 de mayo de 2025

COLEGIO SAN VICENTE DE PAÚL. LIMPIAS. "Cuento de Navidad"


Foto: viajarporcantabria.com


Desde que llegué al colegio Lolo fue mi hermano mayor, me protegió en todo momento de los compañeros que manejaban "el cotarro". En un internado siempre hay privilegios, pandillas, líderes y yo era el nuevo. Los 16 o 17 años son una edad muy expuesta, pero yo me sentía privilegiado por la custodia que recibía de uno de los cabecillas del colegio. Mi hermano era íntimo amigo de Lolo, también compañero de curso, mi hermano finalizó los estudios, pero Lolo repitió. 
Estuve con él tomando una cerveza en la Virgen del Mar (Santander), hacía años que no lo veía. Trabajaba en el aeropuerto de Lavacolla en Santiago de Compostela. Falleció por culpa de un cáncer nada más jubilarse y abandonar Santiago para residir en su ciudad natal, Santander.


"Faltaban pocas fechas para las vacaciones de Navidad. Estudiaba COU interno en los Paúles de Limpias. Compartía mi habitación, corrida, con otros siete compañeros. A mi lado siempre mi inseparable Lolo, encargado de despertarnos todas las mañanas con la música más atrevida. No recuerdo a quién se le ocurrió días antes, era temporada de angulas en la ría, muchos habitantes de Limpias las recogían para luego venderlas, a muy buen precio, por la proximidad de las fiestas. La noche elegida era de luna llena. Habíamos comprado una cuerda, gruesa y larga –a la que hicimos varios nudos-, un cubo y algunas nasas. Nos deslizaríamos por la cuerda desde nuestra ventana del primer piso. Uno de nosotros se quedaría en el interior del internado para recoger la maroma y al regreso volverla a lanzar. Lo echamos a suertes y me tocó a mí quedarme. La cólera era tremenda, me ilusionaba tremendamente esa salida. Ni que decir tiene que repartiríamos las ganancias. Apostábamos que serían golosas. Todo estaba dispuesto, tan sólo había que esperar a que llegara la una de la madrugada. Até un fuerte nudo al radiador y lancé al exterior el cabo. Mis compañeros fueron descolgándose sigilosamente. Nuestros corazones latían con furia. Una vez que estuvieron abajo recogí la cuerda y la escondí bajo la cama. Habíamos dispuesto que la hora de regreso fuese las tres de la madrugada. Permanecí inquieto, no podía dejar de moverme por la amplia galería. Las agujas del reloj tardaban en dar la vuelta a la circunferencia. Me sentía fatal, miraba por el ventanal cada cinco minutos y todo estaba oscuro, la normalidad era el estado habitual a cada instante. Hacia las tres menos cuarto escuché muchas pisadas, alguien subía las escaleras. De repente se encendieron las luces del pasillo, Lolo me hizo una seña y me hice el dormido, detrás llegaba el resto de compañeros y por último el Padre Fonseca, responsable del internado. Disimulé y me incorporé frotándome los ojos. El Padre Fonseca se cercioró que estaba en mi cama. Luego desapareció. Mis compañeros lloraban mientras me explicaban lo sucedido. No hubo suerte, tan sólo capturaron kilo y medio de angulas. Al llegar al colegio estaba encendida una luz. Se trataba de la habitación del Padre Otero, profesor de literatura. Desgraciadamente en ese momento estaba asomado a la ventana y se cercioró de los movimientos del grupo. Avisó al responsable de internado y se encendieron los focos exteriores. Cuando ocurrió se quedaron inmóviles.

No dormimos, permanecíamos juntos esperando inquietos el devenir de la siguiente jornada. A las ocho de la mañana Lolo puso música para despertar a todos los internos. Nos aseamos, hicimos la cama y desayunamos. A las diez me llamó el Director a su despacho. Le expliqué que no había participado con el resto de compañeros en la fuga ya que me parecía un riesgo que podía traer consecuencias graves. Cuando salí del despacho me crucé con mis siete compañeros, el Director les esperaba ahora a ellos.

A las cuatro de la tarde llegaron sus padres, estaban compungidos, pálidos, impacientes. Tuvieron una reunión con el órgano superior del Colegio. Hacía las seis de la tarde despedía entre abrazos, emocionado, a mis queridos amigos, estaban expulsados.
La mañana siguiente, el Padre Fonseca me comunicó que desde ese momento yo era el responsable de la música. Lolo me regaló antes de irse un disco de Led Zeppelín que sonó todos los viernes de cada semana como homenaje y agradecimiento.
El curso se me hizo eterno. Me sentía solo y aburrido. Durante las noches no dejaba de pensar en lo sucedido, incluso me dio por especular que el Padre Fonseca había visto la cuerda que permanecía bajo mi cama el día de autos. No podía saberlo con certeza pero supuestamente la tuvo que ver, sobresalía un poco bajo mi litera y el Padre era muy avispado e intuitivo.
En junio se despejó la incógnita. Me suspendieron todas las asignaturas. Era el pago por mi colaboración en la escapada. Se hizo justicia.
Al año siguiente repetí curso en un instituto de Santander, nocturno, saqué el curso con notas más dignas. Los Paúles ya eran historia".

24 de diciembre de 2007


El Colegio de San Vicente de Paúl se encuentra en la Localidad de Limpias (Cantabria). El Colegio de San Vicente de Paúl fue construido a fines del siglo XIX e inaugurado en el año 1900. El edificio es de base rectangular y cuenta con tres pisos de altura. La entrada principal presenta tres arcos de medio punto. Este inmueble es de grandes proporciones puesto que el área en la que fue emplazado superaba los 2400 metros cuadrados.

sábado, 26 de abril de 2025

CLUB PIRATA (2)




Escribo justo a la altura de la ventana que fue la habitación de mis abuelos. Desde aquí se asomaban para controlar que estuviéramos bien. Eran otros tiempos, hoy en día con el tráfico que hay, la cantidad de personas que pasan por aquí... sería impensable vivir aquella experiencia. Hace 50 años todo era más tranquilo, pasaban por la carretera muy pocos automóviles y la gente que pasaba era conocida, vecinos del barrio. Esa bandera y los "socios" del Club Pirata permanecen por siempre en mis pensamientos.



"El otro día paseaba por la ciudad y me sorprendió una bandera colgada de un balcón. Era un día de Navidad en el que todo se convierte en violencia social. La gente va deprisa a realizar sus últimas y obsesivas compras y se nota un tumulto habitual en estos días tan extraños. Los coches parece que intentan atrapar a los peatones, los peatones se llevan por delante todo lo que les molesta, los niños emiten generosos gritos para poner nerviosos a sus padres. Todo se convierte en un incesante ir y venir hacía los reclamos despiadados de las navidades.

Miraba hacía ningún sitio en concreto y veía en las fachadas numerosos y similares papanoeles trepando por los exteriores de las casas en lo que a mi me parece un delito para el buen gusto. De repente y en medio de todos esos Santa Claus de trajes rojos y mejillas coloradas escalando las paredes (sin escrúpulos para quienes pudieran habitar sus interiores) apareció la bandera pirata. Quiero significar que en medio de tanta elocuencia consumista me pareció un maravilloso oasis en el desierto.

Y, es que ciertamente, Papa Nöel nunca significó nada para los niños de mi generación, sin embargo lo pirata me marcó mucho a mí y a mis familiares más coetáneos. Cuando tenía trece años junto a mis primos Ramón, Margarita y Mara fundamos lo que denominamos el Club Pirata. En la huerta de mis abuelos había un columpio que nos habían comprado cuando éramos más pequeños y lo que hicimos fue reciclarlo para que tuviera utilidad. Cubrimos su armazón con mantas y otros enseres para fabricar nuestra casa y lo habilitamos por dentro de manera que fuese lo más acogedora  posible. Teníamos linternas y varias velas. Por tanto la noche era algo maravilloso, todo se trasformaba en luces y sombras que hacían que nuestros sueños se convirtieran en realidad. Recuerdo que confeccionamos unos carnés, con fotografía incluida, y un gran dibujo con la bandera pirata, el icono de nuestra insurrección. Aunque, obviamente, había mandos en el Club, elaborábamos el decálogo de obligaciones y funciones de manera democrática, todas las voces eran iguales. Convencimos a mis pobres abuelos para dormir una o dos veces a la semana en nuestra caseta, y aunque era un suplicio para ellos, se asomaban cada media hora desde su habitación para convencerse de que estábamos bien, asumían nuestro reto con sutil advocación. Quiero suponer que les hicimos socios de honor.

Hoy, en uno de esos días en que los padres se gastan tremendas cantidades económicas en hacer felices a sus hijos con videojuegos y otras realidades virtuales poco ingeniosas, esa bandera pirata, que homenajea a esas personas de igual condición que se dedicaban al abordaje de barcos en el mar para robar todo lo que encontraban, y que ha servido para recordar esos juegos de infancia que nunca volverán, pero que perduran en lo más profundo de mis sentimientos, me ha demostrado una vez más que lo diferente, muchas veces, es significativo para el ser humano aunque vaya a contracorriente de las modas y de los momentos que hacen que los humanos nos volvamos más animales que nunca".

27 de diciembre de 2006

domingo, 20 de abril de 2025

DOS Y PINGADA




                                                                             Foto. Lápiz y mantel


    «Ya resucitó el señor
    y repican las campanas.
    Prepara el almuerzo, chica,
    y fríe dos y pingada.»

    La gaita zamorana. Cantares – Joaquín del Barco – 1899

DOS Y PINGADA


Al finalizar la procesión de "El Encuentro" y una vez han regresado las imágenes, después de procesionar por la ciudad, al templo de partida, la iglesia de la Horta, los cofrades y el resto de zamoranos (y muchos visitantes) acuden a los establecimientos hosteleros para tomar el plato tradicional del día,  el "dos y pingada". Es un plato en el que se rompe la abstinencia que establece el tiempo de Cuaresma.

Está constituido por ingredientes sencillos: dos huevos fritos con una loncha de jamón al que se ha ido incorporando pan frito para untar la yema del huevo y otros embutidos como el chorizo frito (opcional). Aunque este menú típico se sirve a la hora de comer en la mayor parte de restaurantes zamoranos (y en muchos hogares de la ciudad), aunque en  sus orígenes se ofrecía únicamente en los bares Oviedo y La Herminia del barrio de la Horta.



INGREDIENTES


Dos huevos fritos. Un poco de pimentón, por encima una vez fritos.

Dos o tres magras de cerdo pasadas por la sartén (la magra es el jamón fresco).

También puede ir acompañado de jamón semicurado y pan para "la pingada".

jueves, 10 de abril de 2025

TIENDAS DE ULTRAMARINOS




Foto: FuerteHoteles

"Las tiendas de ultramarinos son esos establecimientos de comestibles que se pueden conservar sin que se alteren fácilmente y que remontan su origen a los tiempos coloniales donde llegaban mercancías de América. Las grandes superficies comerciales no han podido hacerle sombra a estos pequeños rincones que ofrecen, además de sus productos, un trato cercano y casi familiar al cliente. Los tenderos suelen ser muy serviciales y te aconsejan en todo momento."

Recuerdo la tienda de "Tucho" en Corbán, tenía prácticamente de todo e íbamos varias veces al día a comprar, siempre hacía falta algo para cocinar, algún producto de limpieza... Entonces era un niño y Tucho y su marido me trataban fenomenalmente, ninguna vez me hicieron sentir que éramos pobres, nunca llevaba dinero se lo apuntaban a débito a mis abuelos y cuando éstos cobraban la pensión abonaban la deuda contraída. Curiosamente, también en la calle Madrid de Santander, donde vivimos en el número 5, frente a la Academia Puente había otra tienda de ultramarinos en la que "gastábamos". El otro día pasé por allí y sigue abierta, supongo que estará a cargo de latinos o chinos, pero sigue abasteciendo al barrio.
 

"El otro día cenaba en casa de mi hermana con ella, mi cuñado y mis dos sobrinos G y J. Algo nada común por otra parte, pasa muy pocas veces al año, vivimos en ciudades diferentes. Hablábamos durante la cena de varios temas, mis sobrinos son muy educados, tienen una mezcla de educación tradicional y moderna, pero lo interesante, siempre desde mi punto de vista, es que sus padres han sabido discernir lo mejor de cada una de ellas para írselo instruyendo día a día. Creo que encontrar esa justa medida puede ser un gran éxito para el futuro de nuestros hijos. Si hubiese tenido hijos me hubiera gustado que fuesen educados de la misma manera que G y J. Como decía, hablábamos de multitud de temas y mis sobrinos, como siempre, no perdían “comba”. En un momento dado yo estaba hablando de algo referente a una tienda de ultramarinos que había en nuestro barrio cuando éramos niños.
G, el mayor, 13 años, saltó como un resorte preguntando ¿qué significa ultramarinos? Su padre, con voz tranquila y acostumbrado a responder a ese tipo de preguntas le explicó que el nombre de "ultramarino" proviene de los productos que antiguamente se vendían en esos establecimientos, tipo tiendas, solían venir de “ultramar”, principalmente de América y Asia, generalmente productos al peso, “a granel”, así como comida envasada: latas, escabechados… Acabamos explicándoles que eran tiendas oscuras con mostrador o mostradores de mármol blanco en donde siempre había impregnado en el ambiente un aroma que les hacía distintos del resto de tiendas. Estoy seguro que pensaron, una vez más, que tipos más carrozas, que aventuritas nos relatan.
De esta maravillosa cena en la que no recuerdo lo que comimos y no hace más de quince días que se celebró, lo que sí recuerdo nítidamente es esa unión alrededor de la mesa, sin tele, sin nada que molestará (ni siquiera sonó ningún teléfono), esa sensación de estar traspasando datos concretos sobre aconteceres íntimos y tradicionales de una generación a otra, como antes lo hicieron nuestros padres y nuestros abuelos, y seguramente lo harán estos pequeños sobrinos.
No hay que perder la costumbre de estar juntos todos los miembros de la familia alrededor de la mesa, para intercambiar información sobre lo que somos, lo que hemos sido e ir avanzando hacía lo que seremos, ganando en progreso sin perder nuestras costumbres familiares más íntimas. Eso trataba de explicar."
28 de noviembre de 2006

domingo, 30 de marzo de 2025

ORDENADOR DE A BORDO


Foto- Mi primer coche. Enero de 1979


Siempre he viajado mucho, sobre todo haciendo kilómetros a los cinco coches que he tenido. Hasta que me jubilé hice una media de treinta y cinco  mil kilómetros al año. Mucho más de la media de conductores en España (creo que está en los diecisiete mil). Desde que cumplí sesenta y tres años, con la jubilación, esa media ha descendido a la mitad, unos dieciocho mil kilómetros anuales, que tampoco es mala proporción.

Los últimos meses he realizado viajes muy largos en el día, primero desde Zamora hasta Islantilla (Huelva) a primeros de diciembre del pasado año, total 660 km. Poco antes de pasar la ciudad hispalense el ordenador de a bordo empezó a fallar, primero el navegador y luego la radio. Cuando llegamos a Islantilla, al aparcar en el hotel y quitar la llave de contacto la radio seguía funcionando a un volumen muy alto, el mismo que tuvimos que padecer la hora y media que duró el trayecto desde Sevilla hasta nuestro destino. Tras tomar posesión de la habitación regresé al coche y la radio se había apagado. No volví a tener problemas durante los diez días que pasamos por Huelva y el Algarve. El regreso desde Albufeira a Zamora supuso otros 720 Km.

Otro de esos viajes largos lo realicé a finales de enero de este año entre Zamora y Peñíscola, 752 km. Atravesar las carreteras de circunvalación de Madrid fue agobiante, después el tráfico intenso en los kilómetros de la AP 3 de la provincia de Madrid, atravesar el denso tramo de la autovía A-7 que rodea la primera corona del Área metropolitana de Valencia. Un viaje muy intenso.

El último de estos largos viajes realizados en una jornada fue desde Peñíscola a Torremolinos, 800 km, sobre el mapa parece que esos dos puntos del Mediterráneo están más cercanos, pero ciertamente es un viaje bastante pesado, al regreso, en Murcia capital tuvimos muchas retenciones. Volviendo de Málaga, uno de esos días que permanecimos en Torremolinos, el ordenador de a bordo del coche nos jugó otra mala pasada. Al llegar esa noche al hotel me advertía que tenía que cambiar urgentemente la caja de cambios y me dirigiera inmediatamente a un taller de reparación. Arranqué varias veces y me daba siempre el mismo error. Después de cenar regresé al auto y arranqué, no me dio error alguno, así que di varias vueltas por los aledaños del hotel, cambiando automáticamente de marchas y todo fue bien. Me encontraba a 800 km. de mi domicilio y me preocupó durante el resto de los días esa posible avería, que suponía un problema muy grave. Fue tanta mi ansiedad que, sin darme cuenta, me fui del hotel un día antes, perdiendo por lo tanto una jornada de media pensión en el hotel de cuatro estrellas ya abonado. 

Hablé con un amigo que me asesora siempre en mi compra de vehículos y me dijo que si el coche iba bien no me preocupara y que cuando tuviera un problema grave lo cambiara, tan solo había que dejarlo en un taller de reparación y alquilar uno de sustitución. Realmente mi coche, un Citröen C5 “me ha salido muy bueno”, tan solo he cambiado tres lámparas y la cadena de distribución. Tiene diez años y más de 250.000 km. Por el momento seguirá acompañándome en mis numerosos desplazamientos. Tocaré madera.

domingo, 23 de marzo de 2025

LIÉBANA. CUARTA ENTREGA (Potes)




Por la noche muchos establecimientos de restauración estaban cerrados en Potes. Cenamos una tabla de quesucos lebaniegos que estaban deliciosos. El hotel de Ojedo donde nos hospedamos estaba lleno de británicos, alrededor de 18 motos con matriculas inglesas e irlandesas estaban allí aparcadas. Los motoristas tomaban en la cafetería del hotel pintas de cerveza  acompañadas de carcajadas y sonora conversación. Durante el desayuno del día siguiente nos percatamos de que todas las parejas de séniors eran también británicas, los únicos nacionales éramos nosotros. En Potes también había varios autobuses de escolares franceses, algunos de Vienne, cerca de Lyon nos dijeron los estudiantes, que antes nos preguntaron sobre Potes. ¿Cómo se llama el puente dónde estamos ahora?, contestamos con ayuda de una vecina que pasaba por el puente. -Estamos en el puente Nuevo y el de enfrente, medieval, es San Cayetano. ¿Y el río?, volvieron a preguntar. Es el Quiviesa, que un poco más abajo, cerca del instituto, se junta con el río Deva en dirección al desfiladero de la Hermida. También había autobuses británicos, vascos y uno asturiano. Caminaban en grupos por el barrio de la Solana, que es uno de los más emblemáticos de la Villa. Sus empedradas y estrechas callejas están salpicadas de centenarias casas solariegas y pequeñas casas adosadas, esta apariencia no ha cambiado en cientos de años lo que nos traslada a un ambiente de otra época. También por los barrios colindantes del Sol, barrio Colgante, La Serna (donde aparcan los autobuses) y también por la Plaza. Por tanto había cierto ambiente, pero disfrutando de los visitantes justos, más adelante Potes es un hervidero de turistas.

Desde nuestra habitación divisábamos un paisaje espectacular, una montaña con árboles de unos 600 metros de altura, virgen, salvo una aldea colgada en la pendiente a 482 metros de altura sobre el nivel del mar, con 5 habitantes, que durante la noche permanecía iluminada. También una vaquería. Una tarde vimos un grupo de unos 14 buitres merodeando por encima de las vacas. Nos dimos cuenta que había una ternera recién nacida y pronto las vacas la acorralaron para que los buitres no la atacaran. Enseguida llegó el vaquero y espantó a las rapaces que estuvieron varios minutos sobrevolando los alrededores. 

miércoles, 5 de marzo de 2025

MI PERSONAL VISIÓN DE MÁLAGA. 2- LA CAPITAL




El turismo en Málaga se ha convertido en un problema para la mayoría de la población. Hace unos meses una de las guías turísticas más importantes del Reino Unido y anglosajones, en general, desaconsejó a sus usuarios a visitar algunos puntos de España, tales como Mallorca, Barcelona, Málaga y Canarias. Se refería también a qué, además de que la saturación perjudica a los lugareños, también a los visitantes, pudiendo degradar la experiencia que tienen en la ciudad.


Me sorprendió que visitar la catedral de Málaga tenga un costo de 10 euros, por ejemplo, y para jubilados tan solo 9, cuando en cualquier visita a “los séniors” se les suele hacer el 50% de descuento. El Museo Picasso cuesta 13 euros y para los mayores 11, el museo de Tita Thyssen 12 euros, el Museo del automóvil 12 euros y para “los séniors” 11. En ninguna ciudad he visto esta situación. Pero es que Málaga, en general, tiene precios alemanes, por ejemplo por un vino Manzanilla de la región (cuya botella cuesta alrededor de 7 euros) te cobran una media de 3,5 a 4,5 euros en un bar normal y sin sentarte en la terraza. Además, es casi imposible encontrar un local ya no solo castizo sino con tradición. 


Pero ha que reconocer que a pesar de la masificación es un gusto pasear por la parte antigua de la ciudad, peatonalizado y con suelo de mármol que da mucha elegancia a sus calles, aunque los malagueños dicen que es una trampa mortal cuando llueve. 


Siempre contratamos una visita guiada a las ciudades que visitamos  ya que adquieres conocimientos sobre los lugares de manos de un profesional. El guía nos dijo que Málaga nace en el siglo VIII a.c. cuando los fenicios, pueblo de comerciantes y navegantes  llegan a sus costas atraídos por las buenas condiciones geográficas existentes  como puerto natural, y dada la gran cantidad de yacimientos de  plata y cobre, deciden asentarse allí denominando a la colonia «Malaka». Comenzamos la visita en la famosa

calle Larios, vía por excelencia de la ciudad, nacida en el siglo XIX. Se extiende desde la Alameda Principal, en dirección norte, hacia la Plaza de la Constitución, la más importante del casco antiguo de Málaga. La calle mide alrededor de 300m en los que alberga gran cantidad de tiendas, hoteles y comercios de ropa, conformando uno de los paseos comerciales más elegantes de Europa y más caros de España en cuanto a la renta del alquiler. Acabamos la visita en el Mesón El Pimpi (antes pasamos por el Pasaje Chinitas), con vistas a la Alcazaba y justo al lado del Teatro Soho, frente a él un ático de 500 metros cuadrados de Antonio Banderas, dueño del teatro y mayor accionista de El Pimpi.


Paseando por Málaga, más concretamente por el Paseo del Parque hay un sonido estremecedor de cotorras, hay miles en Málaga (también en el paseo maritimo de Torremolinos), algunos calculan que 12.000, ciertamente es una especie invasora que produce alarma en la ciudad, hasta tal punto que el Consistorio aprobó algunas normas para erradicarlas, pero los ecologistas estuvieron en contra.


Una visita obligada es el Muelle 1 y llegar por el faro a la playa de la Malagueta, allí se encuentra el Centro Pompidou como uno de los atractivos principales. Tampoco hay que perderse el Mercado de Atarazanas, siempre atestado de turistas y visitar alguno de sus museos, hay que recordar que Málaga tiene más de 40.


martes, 4 de marzo de 2025

MI PERSONAL VISIÓN DE MÁLAGA. 1- TORREMOLINOS


Había estado en Málaga en varias ocasiones, concretamente en la capital tres veces, otras dos veces visité Marbella, dos veces Benalmádena, otra Torremolinos y otra más Alpandeire, en el interior, en la Serranía de Ronda. Por lo tanto, era la décima vez que visitaba la provincia malagueña. De las nueve anteriores,  cinco de esos viajes los hice por motivos deportivos.


La última vez que estuve en Málaga fue en 2008, en Alpandeire, desde entonces no había regresado. Tenía muchas ganas de volver a la capital, así que nos hospedamos en un hotel de Torremolinos, a escasos 16 km, o media hora en coche sin atascos, con unas vistas a Málaga capital, desde un noveno piso, sorprendentes y espectaculares. El Mediterráneo a la derecha, Málaga de frente, a la izquierda el aeropuerto y a la derecha toda la costa del sol oriental: Rincón de la Victoria, Vélez-Málaga, Algarrobo, Torrox y Nerja. Realmente esa visión panorámica era un privilegio.


El primer día de estancia recorrimos el paseo maritimo de Torremolinos (nuestro hotel estaba en la playa de Los Álamos), al este del municipio, hasta La Carihuela, que abarca desde la playa del Bajondillo hasta el Puerto Deportivo de Benalmádena. Varios kilómetros caminando, con unos 24 grados de temperatura a finales de febrero, increíble. La última vez que estuve en Málaga, como alumno de un curso de Unisport, íbamos a comer todos los días a la playa de La Carihuela, a un restaurante de un conocido de otro alumno y amigo. Antes, preparábamos nuestra lancha hinchable y nos introducíamos en aguas del Mediterráneo para darnos unos cuantos baños. Después de casi treinta años de lo que comento lo encontré bastante cambiado y no sé si para bien o para mal, simplemente transformado. En el paseo encontramos una escultura de Gala, la mujer de Dalí, e indagué sobre ello en Internet. 



En la primavera de 1930 Dalí pasó su luna de miel con Gala en Torremolinos, cuando todavía no se había inventado “la Costa del Sol”. Alquilaron una casa con vistas al mar, en un pequeño acantilado entre La Carihuela y El Bajondillo. En una de las dos habitaciones de que disponía la casa Dalí montó su estudio de pintura, su vida se desarrollaba en la terraza y ambos lucían un color muy bronceado debido al aceite con que untaban su cuerpo y que después Dalí utilizaba para impregnar sus obras. El pintor, durante esos meses de estancia, finalizó el cuadro “El hombre invisible” que había empezado a pintar en Carry-le-Rouet. (Leo en un Blog que no es cierto que alquilase una casita, sino que se alojó en el hotel Santa Clara; y que su amigo Hinojosa, que pagó su factura, no recibió a cambio el cuadro que Dalí le había prometido).


Esa misma tarde subimos desde la playa al centro de Torremolinos en un ascensor que cuesta 0,50 euros, evitando así un duro ascenso por unas  escaleras interminables. Había un ambiente tremendo y por primera vez nos dimos cuenta de “la turistificación” de la costa malagueña en pleno invierno. 


Nos llamó la atención los numerosos gays y lesbianas que se veían por la parte alta de Torremolinos. Luego vimos referencias a ello en un pequeño pasaje llamado Begoña. Desde el año 1962 ese vial ha estado lleno de bares de ambiente gay, todas las personas  eran bien recibidas pese a que en España eran años de dictadura. Sin embargo, el 28 de junio de 1969 la policía franquista llevó a cabo una operación represiva que afectó a más de 300 personas, muchos de ellos fueron encarcelados y los extranjeros deportados a sus países de origen. A día de hoy se ha convertido en uno de los paraísos nacionales de vacaciones de las personas LGBTIQ, junto a Sitges y Maspalomas. Un pequeño rótulo, colorerado con la bandera arcoíris, explica la historia de ese pasaje de Begoña en el centro del pueblo.

domingo, 23 de febrero de 2025

LA TURISTIFICACIÓN






El Diccionario de la Real Academia Española aún no recoge este vocablo, aunque sí el diccionario de la Fundéu. Pero en todo caso, el término suele tener una carga de profundidad muy peyorativa hacia la actividad turística que cala entre la opinión pública. La turistificación es transformar un lugar para las necesidades de los turistas, ocasionando  muchas veces el desplazamiento de la gente local y la pérdida de identidad cultural.


Hace algo más de un año estuve pasando unos días en la isla de Gran Canaria y allí escuché por primera vez la nueva palabra con motivo de varias manifestaciones que se iban a realizar en diversas partes de la isla. Siempre se aludía a los problemas que encontraban los isleños para alquilar o comprar una vivienda. Decían que por culpa del turismo los alquileres habían subido excesivamente mientras que los salarios eran muy bajos.

Antes de la llamada turistificación ya se conocía el “Síndrome de Venecia”. Problemas para descansar debido al incremento de los ruidos,  más suciedad en las calles, aumento en el precio de los alquileres, puesto que muchos apartamentos terminan destinándose al turismo y la oferta para la población local se reduce, detrimento de los negocios tradicionales en favor de grandes empresas, costear la vida es más complicado porque los precios se ajustan al bolsillo de los turistas.

Hace unos días estuve en Málaga, era mediados de febrero y el transporte, la parte antigua de la ciudad, los museos, las terrazas y los restaurantes estaban abarrotados de turistas. ¿Cómo será el tema del turismo en temporada alta? Tardé más de media hora en entrar al Museo Picasso debido a las colas, el primer día no pude entrar al restaurante “El Pimpi” debido a que se encontraba saturado. Increíble. Entendí entonces, y sobre todo cuando viajé en el tren que une Málaga con Fuengirola, la razón de esa turismofobia por parte de los residentes.


Según el último boletín de coyuntura turística elaborado por Turismo Costa del Sol, 1.482.548 turistas visitaron la provincia de Málaga entre enero y marzo de 2024, es decir, un 13,55 más que en el mismo trimestre del año anterior. El informe  explica que “Málaga está experimentando niveles de saturación turística sin precedentes, con un centro que supera su capacidad de carga”. Además, el informe advierte que el turismo masivo podría estar contribuyendo a la proliferación de establecimientos gastronómicos de baja calidad.


Al hilo de todo esto leo en Internet algunas declaraciones de sus habitantes. “Lo estoy viviendo como si llegara una plaga de avispas. No es porque sean de otros países, la inmigración nunca ha sido un problema en el barrio, es porque es un turismo ruidoso y desconsiderado: van de fiesta, se emborrachan, destrozan lo que tenga que destrozar y luego se van”. "Cada día es algo: guiris bañándose a las dos de la mañana en la piscina de la comunidad, llamando al timbre de madrugada, incluso saltando de balcón en balcón. Adoro Málaga; pero últimamente cuando alguien me pregunta por mi ciudad le miento y le digo que no se la recomiendo", se lamenta. "Le cuento que está todo muy caro, que hace mucho calor y que las playas están sucias. Es horrible tener que cambiar mi personalidad para sobrevivir".


He comprobado durante esta semana que he visitado Málaga, que se está convirtiendo en un parque temático, proliferan los museos, llegan cruceros con miles de visitantes y los aviones no paran de llegar de todos los destinos internacionales. El aeropuerto de Málaga es el cuarto de España en cuanto a número de pasajeros, por detrás de Madrid, Barcelona y Palma, con casi 25 millones de pasajeros en 2024. El tren que comentaba anteriormente tiene paradas en el centro de la capital, en la estación María Zambrano, en el aeropuerto, en el centro comercial Plaza Mayor, Torremolinos, Benalmádena, y Fuengirola. Siempre está abarrotado de viajeros, con inmensas maletas. Se necesitarían el doble de vagones para poder realizar un viaje con normalidad y no como en una lata de sardinas. Y repito: hablo de mediados de febrero.


Hace unas semanas, el portavoz de la oposición en el ayuntamiento de la ciudad  ha recriminado al alcalde que “su modelo de ciudad, insostenible y fracasado, está poniendo en riesgo la identidad del centro de la ciudad”, porque “está saturado por el turismo”. Para Pérez, esta situación es “insostenible”. El socialista advierte que “mientras De la Torre prioriza la llegada de un turismo de masas, se obliga a miles de malagueños a hacer la maleta porque la consecuencia directa es que los precios se ponen por las nubes tanto en alquiler como en compra”.

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