domingo, 6 de enero de 2019

"THUNDER FOLLOWS". MUTUAL BENEFIT





Thunder Follows The Light 

de Mutual Benefit. Para mí uno de los mejores álbumes del 2018.

domingo, 30 de diciembre de 2018

ABEL ANTÓN

Con Abel Antón en Trastevere -Roma-. Septiembre 2018

Palmarés de ABEL ANTÓN  

  • 2 veces Campeón del Mundo de Maratón
    • Atenas 1997 2h13:16.
    • Sevilla 1999 2h13:36.
  • Medalla de Oro en 10.000 metros en el Campeonato de Europa de Helsinki (1994)
    • Helsinki 1994 28:06.03
  • Medalla de Bronce en 5.000 metros en el Campeonato de Europa (1994)
    • Helsinki 13:38.04
  • Medalla de Plata en 3.000 m en el Campeonato de Europa de Pista Cubierta (1989)
    • La Haya 1989 7:51.88
  • Primer puesto en la superliga en la prueba de 10.000m Praga 1987)
    • Praga 1987 28:46.65
  • Tercer puesto en la superliga en la prueba de 5.000m Roma 1993
    • Roma 1993 13:31.25
  • Medalla de Bronce en los Juegos del Mediterráneo en la prueba de 5.000m Latavkia (1987)
    • Latakia 1987 13:48.26
  • Medalla de Oro en el Campeonato Iberoamericano en la prueba 5.000m La Habana (1986)
    • La Habana 1986 13:49.76

WINTER BLUES



He pasado una semana en Levante aprovechando las festividades navideñas. Ha sido una semana tremendamente luminosa, con un sol prácticamente despejado de nubes, y un mar tan sereno que más que mar parecía un lago o un embalse.  A finales de diciembre se agradece tomar el sol, el cuerpo recibe vitamina D, estimula las defensas y, sobre todo, produce una sensación de bienestar que hace sentir el lado positivo de la vida.
Hace años se describió una alteración afectiva estacional (“Winter Blues”) que afecta a cerca del 10% de la población, casi al doble de mujeres que a los hombres, y que se caracteriza por la aparición de síntomas depresivos en verano que desaparecen al llegar el buen tiempo. En un estudio realizado por el Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario de Basurto los síntomas ocasionados por dicha alteración son los siguientes:
Disminución de la actividad física (96%); tristeza (96%); ansiedad (96%); aumento del tiempo de sueño (76%); dificultades laborales (84%); aumento del apetito (65%)…
El tema, por tanto, es serio. Personalmente no creo que tenga el “ Winter Blues” pero no es de extrañar que muchos individuos lo padezcan, principalmente en los países nórdicos o en lugares donde se ve poquito el sol.

Debajo de mi apartamento hay una terraza de un bar italiano donde da el sol desde que nace hasta las tres, aproximadamente, en invierno. Cuando el día es soleado la terraza se llena de parroquianos, principalmente alemanes, cuya finalidad es exponerse a los rayos de sol. Sin embargo, tiene que haber de todo en la viña del señor, tengo un vecino enfrente de mi vivienda que permanece todo el invierno encerrado “a cal y canto”. Todas las persianas bajadas durante todo el día y la noche, a pesar de tener vistas privilegiadas sobre el Mediterráneo, y la única puerta exterior sin persiana, correspondiente a la cocina, anulada por una cortina que no es otra cosa que una sábana bajera.  Sé que permanece allí una persona, más concretamente un varón de unos 45 años. Por las noches hay veces que enciende la luz de la cocina, no más de 5 minutos, y se ve su sombra como en esas películas de terror que reflejan las articulaciones humanas mucho más alargadas que la normalidad. Le llamo el invisible y pude verle una vez que se dirigía desde su puerta en el aparcamiento hacia la salida a la calle. No creo que él me viera a mi pero iba escondido en sus ropas. He pensado mucho en él, desde que puede ser un terrorista que se pasa el invierno fabricando bombas hasta que puede padecer tanofobia (sienten un miedo irracional al sol). O tal vez se trate de una alteración afectiva estacional que le doy por nombre “Summer Joys”. Seguiremos informando...

jueves, 20 de diciembre de 2018

NAVIDAD Y ABOLICIÓN DE LA SOCIEDAD DE CLASE



La Navidad es una época donde los sentimientos parecen estar a flor de piel. Los expresamos por medio de detalles, celebraciones, afecto, cariño y todo eso que nos hace sentir más humanos. Personalmente la he vivido desde pequeño y siempre con ilusión por todo lo que significaba. Sin embargo, algunos de mis seres queridos han desaparecido y la Navidad ya no es lo que era. Cuando vas cumpliendo años y la experiencia es uno de tus mejores aliados te das cuenta de que todo lo concerniente a esta época de “paz y amor” tiene mucho de materialista y poco de espiritual. Con una anterioridad de casi un mes,  nos bombardean constantemente con productos innecesarios y nos volvemos masoquistas. Cada vez aguanto menos los gastos superfluos, los villancicos, los anuncios de colonias, los lacerantes gastos municipales para que la ciudad esté acorde a las circunstancias, con adornos y luces de presupuestos que quitan la respiración.  Todos nos volvemos locos y, cuando esta fase anual toca a su fin, respiramos aliviados pero con la cartera vacía para afrontar lo que nos queda de enero. Somos así y estamos en manos de unos agentes mediáticos, subvencionados por el capital. Tan enredados en sus redes que es imposible escapar.
Hace escasas fechas escuchaba en la radio una noticia sobre los ricos en China. Hasta hace poco el comunismo era lo contrario del capitalismo, ahora todo se universaliza, todo se acerca y, al final, es más de lo mismo. Muchos pobres padeciendo calamidades y un porcentaje de ricos, muy ricos, que se reparten el pastel. Esto no puede continuar así. Las nuevas generaciones tienen que alentar una revolución para intentar que esto cambie.  En mayo del 68 se inició una protesta en Francia por grupos estudiantiles del izquierda, influenciados por el movimiento  hippie, y secundada por más de nueve millones de trabajadores, que luego se extendió a Alemania, Suiza, España, Mexico, Argentina, Estados Unidos, Italia… pero claro, cuando París estornuda toda Europa se resfría. Los franceses tienen una genética especial para vislumbrar la realidad, nosotros, los españoles, estamos a años luz de eso. 
La Navidad está aquí, disfrutémosla, aunque sin perder de vista  que somos parias en manos del capital. Hagámosle el juego de la manera más coherente posible.


miércoles, 19 de diciembre de 2018

NO ES NO. TODOS SOMOS LAURA



 Por desgracia, en las ciudades de provincias, están desapareciendo las librerías, antes ya lo hicieron las tiendas de discos. Es una lástima, puesto que se trata de pequeños espacios culturales abiertos y, también gratuitos, algo que se valora cada vez más en esta sociedad cada vez más contaminada y consumista.
Todo ello viene a colación por mi última visita a una librería. Es significativo que en Zamora se vendió dicha librería por jubilación y se mantenga abierta con cambio de dueño. Todo un lujo para los zamoranos ya que, desafortunadamente, quedan tan pocos comercios de este tipo en la ciudad del Duero. Es pequeña pero tiene bastantes estantes con una división por estilos muy bien definida, o eso me parece a mí. Por cierto, me llamó la atención el gran número de ejemplares existentes sobre el feminismo. Es una corriente que es como una marea, va a más. Desde luego hay que cambiar en nuestra sociedad muchos de los modelos caducos machistas y avanzar hacia una sociedad más igualitaria. Toda lucha es poca. Tomando un café en un bar de la céntrica calle Santa Clara, leí en el periódico local, “La opinión”, los datos de la autopsia de Laura, la profesora zamorana asesinada por Bernardo Montoya en un pueblo de Huelva cercano a Badajoz. Dicha autopsia ha revelado que murió entre el 14 y el 15 de diciembre, lo que supone que estuvo viva  dos o tres días después de su desaparición. Zamora (y toda España) está consternada  por la noticia. No hay derecho, un cabrón se cruza en tu camino y te parte la vida. La justicia tiene que ser ejemplarizante en estos casos, no se puede permitir. Se debe implantar en nuestra sociedad una educación mucho más comprometedora en cuanto a roles y  comportamientos orientados a la igualdad de genero. Es la única manera de avanzar y  nuestro deber como seres humanos que somos. 
No quiero más estrellas en el cielo, prefiero a las mujeres a ras de suelo. Vivas, libres, sin miedo y sin razones para tenerlo.





martes, 16 de diciembre de 2014

MI TOP 10- 2014 DE ÁLBUMES DE MÚSICA NEGRA





Mi TOP 10- 2014 de álbumes de música negra:
CATHERINE RUSELL- BRING IT BACK
CURTIS STIGERS- HOORAY FOR LOVE
KEITH JARRETT-LAST DANCE  
WES MONTGOMERY-LIVE AS THE TURF CLUB
CURTIS STIGERS- HOORAY FOR LOVE
ST. PAUL & THE BROKEN BONES- HALF THE CITY
RON CARTER- IN MEMORY OF JIM
PAT METHENY-KIN
PHRONESIS-LIVE TO EVERYTHING
MEDESKI SCOFIELD MARTIN AND WOOD- JUICE

lunes, 15 de diciembre de 2014

ORGANICIDAD. GALERÍA ÁNGELES PENCHE. MADRID

Atravesamos la calle Génova y, cómo no, salieron a colación temas relacionados con  manifestaciones, relativamente recientes,  acontecidas delante de la sede del Partido Popular. Mi amiga M detallaba la colocación marcial de filas y filas de policías nacionales acordonando la sede, y ella, que es muy valiente, había sentido un miedo atroz. De repente, nos paramos en una vitrina de una galería de arte. A mí me recordó el escenario de una de esas comedias de éxito americanas. Para acceder a ella había que subir cuatro o cinco escalones y el escaparate, iluminado, se situaba por encima de nuestras cabezas. L y yo paramos en seco a contemplar cuatro o cinco pinturas minimalistas y prácticamente monocromáticas. M. que seguía hablando sobre derechos humanos y libertades, retrocedió para comprobar lo que mirábamos. Los tres parecíamos poseídos por la belleza de ese instante. Al apartar la vista de los cuadros, una mujer con pinta nórdica, vestida como si se tratara de una azafata de congresos, que hablaba en el interior por teléfono, nos miró y con un gesto de su  mano nos invitó a visitar la exposición. Se trataba de una mujer muy guapa, siempre sonriente y con una amabilidad fuera de lo común. Mientras hablaba yo quería mirar las obras pero era imposible, tenia un carisma y una atracción que era imposible abandonar su luminosa presencia. Con anterioridad, cuando permanecía en la calle observando las pinturas, le decía a L que algo en esas obras me recordaban a Gran, un pintor impresionista abstracto natural de Santander y que participó en la película de Víctor Erice sobre Antonio LópezEl sol del membrillo”.  Cuando pude apartar la vista de la atractiva mujer, con el rabillo del ojo comprobé que la firma era de Gran (o eso me pareció a mí). Entonces le pregunté, ¿son obras de Gran, verdad? Ella respondió que sí y L certificó  que yo se lo había advertido cuando estábamos en la calle mirando los cuadros. Nos dijo que efectivamente era ella y que la obra expuesta era suya y de un compañero, José Antonio Menéndez Hevia. Algo no cuadraba, Enrique Gran murió en 1999 y, por el aspecto, ella no podía ser su hija. Pasados los minutos comprobé que lo que yo suponía era Gran se había convertido en Gronn (la pronunciación en noruego  es similar a Gran).  Recorrimos la parte superior de la sala intercambiando información. Mina Gronn explicaba sus obras de manera natural y envolvente, hacía comparativas con las de José Antonio y  cómo surgió la idea de “Organicidad”, título de la exposición que se presentó en Gijón (Fundación Barjola) y parte de ella se exponía ahora en la Galería madrileña  “Ángeles Penche”.  En la parte baja de la Galería, Nina nos enseñó más obra sin colgar y pude comprobar que la Galería tenía cuatro obras del gran Vela Zanetti. Seguimos hablando sobre Zóbel y el Museo de Arte Abstracto de Cuenca mientras le enseñaba en el teléfono algunas de mis fotos, que al parecer, le encantaron. Por casualidad, en una de ellas apareció mi libro “Sé dónde duermen las ardillas” y anotó el nombre para adquirirlo en Amazon (espero que le guste). Cuando nos despedíamos nos dio su autógrafo diciéndonos que al día siguiente viajaría a ver a su familia en Noruega. Me despedí diciéndole que diera recuerdos a Papa Nöel acompañándolo de un sonoro Ja, ja, ja, ja, de esos que emiten a los niños los papanoeles “de mentirijillas”. Su despedida fue una amplia, limpia y enorme sonrisa. Todo lo ocurrido en la Galería formaba parte de la belleza y, una vez fuera, después de recorrer unos metros, no pude menos que mirar hacia el gran ventanal donde estaban expuestas esas fascinantes obras que nos habían maravillado a los tres. Pude evidenciar otra vez que el decorado parecía sacado de una de esas películas románticas americanas y, además, llovía.


martes, 21 de octubre de 2014

DORIAN WOOD EN SALA BERLÍN

Foto: Pedro Anguila.

He leído en algún lugar que Dorian es un diamante perfecto.  Escuchando ahora “Pearline” y habiéndolo conocido en persona he de decir que estoy de acuerdo. Gay declarado (en su concierto en Zamora, concretamente en la Sala Berlín, vestía una camiseta negra con la palabra “maricón” en blanco), comprometido con las injusticias contra las mujeres y a cualquier ser humano, americano de raíces costarricenses y nicaragüenses, con una voz especial y carismática, sólida formación clásica y, ciertamente, exclusivo.
En el concierto pensé que iba a presentar su disco “Rattle, Rattle” -financiado en parte a través de crowdfunding- que le ha llevado 4 largos años crearlo. Él dice que lo compuso “como una experiencia total, para escucharlo bajo la influencia de hongos psicodélicos en un bosque cubierto de alacranes”. Sin embargo, tuvo más protagonismo, en el concierto, su nuevo EP “Down, the dirty roof”, que a mí, personalmente, me gusta mucha menos.
Cuando se le pregunta si le gustan los juegos de contrastes, al pasar su música de la experimentación y las disonancias a buscar armonías y melodías, él contesta que todo le sale como le sale.
 El concierto, que duró una hora y veinte minutos, estuvo repleto de esos contrastes musicales. Se mostró simpático e irónico con una sociedad en la que la agresividad, los malos modos, lo oscuro, el rechazo, los días malos, son la tónica general. “Hay veces que quiero dar puñetazos al mundo entero para que todos suframos por igual y nos quedemos calladitos en nuestro sufrimiento colectivo”. Le dio tiempo a hablar de su padre, de su abuelo (pianista), de lo dura que es la vida para un homosexual… y, sobre todo, cantó (con esa voz que recuerda a Antony, evidenciando influencias de góspel o blues y compositores como Tom Waits o Nick Cave) y actúo.  De eso sabe mucho. Durante la presentación de una opera en Estocolmo, salió desnudo cantando el tema principal. La sala estaba llena, todos bebiendo champán y celebrando la inauguración del festival (Fringe Fest). Cuando salió a escena contorneándose, también salieron los teléfonos móviles de todos los espectadores. Hubo risas, susurros sarcásticos y un blog que publicó la crítica del concierto, al día siguiente, hablando de un “mexicano” que había salido a cantar desnudo y no tenía pene. Wood se defendió “obvio, hacia frío esa noche y se me había escondido, el pobre. El propósito de mi presentación era mostrar que existe una forma de desnudez que no es sexy, sino aterradora”… Por suerte, en Zamora, sólo cantó, danzó e interpretó.
La sala llena ovacionó a Dorian Wood al finalizar cada tema interpretado. Emocionado, se despidió de la gira española que le ha llevado por varias ciudades de la península. Espero y deseo que vuelva pronto… y si es a Sala Berlín, mejor que mejor.

martes, 30 de septiembre de 2014

VIAJE A LA TOSCANA. REGRESO.

La última mañana en Florencia visitamos la Santa Croce, la iglesia franciscana más grande del mundo y el auténtico panteón de la nobleza de Florencia (casi 300 tumbas, incluidas las de Miguel Ángel y Galileo). En tamaño, es la segunda más grande de Florencia, por detrás de la Catedral. Aunque su interior no es muy llamativo, las esculturas y las pinturas de sus paredes tienen gran notoriedad. Destacan, en sus capillas, los frescos de artistas como Giotto, Brunelleschi o Donatello. La basílica es conocida por ser el lugar donde Stendhal en 1817 padeció los síntomas que llegaron a conocerse como el Síndrome de Florencia. Realmente fue la iglesia que más me sorprendió, merece la pena aunque sólo sea por contemplar sus frescos y la grandiosidad de la sacristía.
 Con las piernas sobrecargadas por el esfuerzo de tantos días seguimos caminando hacia el hotel. Los adoquines maltratan los pies de tal manera que es imposible fijarlos correctamente sobre el suelo. Es la segunda ciudad, después de Oporto, por la que peor he caminado. Sin embargo, escudriñando sobre ello en las páginas de Internet, no he encontrado que nadie se queje. No lo entiendo. Por el camino iba repasando todo lo visitado en Florencia y todo lo que quedaba por ver. Considero que en tan pocos días he cumplido los objetivos que me había propuesto. No obstante, espero volver más adelante para visitar algunas cosas que me gustaría conocer. Llega un momento en que necesitas descansar de tanto arte y de tanta caminata. El día va a ser duro, tenemos que coger el tren a Bolonia, comer allí y trasladarnos en un autobús al aeropuerto, llegar a Barcelona en avión y viajar en coche a Peñíscola. 
Arrastrando la maleta nos metamorfoseamos en el ambiente cercano a la estación. Anuncian que el tren Italo, procedente de Nápoles y con destino a Milán, con parada en la ciudad de Bolonia, llegará a la estación de Florencia con diez minutos de retraso. Cuando estoy sentado en el vagón me siento relajado pero en pocos minutos ya estoy caminando por los pasillos inacabables de la abrumadora estación boloñesa. Comemos en el mismo restaurante que lo hicimos hace unos días, el camarero nos reconoce y parece que está algo más activo que la vez anterior. Luego como un helado exquisito sentado en el banco de unos jardines mientras me despido de Bolonia. El autobús hacia el aeropuerto sale nada más entrar en él y luego esperamos casi tres horas hasta que salga nuestro avión. Aprovecho para descansar, leer un poco y comprar en el Duty Free embutido boloñés y bombones. El avión sale puntual. Agradezco permanecer sentado una hora y cuarto, que es el tiempo que tarda en llegar a El Prat. Desde el aire, ese atardecer despejado, veo las afueras de Bolonia, más tarde Génova, Mónaco, Niza, Cannes y St. Tropez. Me gusta dominar la geografía mediterránea desde allá arriba. Deseo que el viaje hasta Peñíscola pase rápido y descansar mis últimos tres días de vacaciones junto al mar. En Italia he estado, de nuevo, como en casa. Es cierto que no te acostumbras a las oleadas de turistas por todos lados pero nada importa demasiado si estás conociendo Florencia.

MUESTRA CIUDAD. Zamora.





Del 4 al 19 de octubre tendré el privilegio de exponer en la Muestra de Arte Independiente "MUESTRA CIUDAD" de Zamora. La organización me ha asignado el Restaurante Portillo de la Traición (número 1 de la ciudad para Tripadvisor), situado en la calle de vinos por excelencia, "Los Herreros", junto a la Plaza Mayor, en pleno centro de Zamora. Espero vuestra visita. Gracias.

lunes, 29 de septiembre de 2014

FLORENCIA, LA CIUDAD MUNDIAL DEL ARTE


Dos de los museos imperdibles a nivel universal son la Galleria degli Uffizi y la Galleria dell´Accademia. Desde el siglo XXII hasta el XVI se originó en Florencia una corriente interminable de obras artísticas y genios italianos. Miguel Ángel y Dante nacieron allí. El Renacimiento italiano comenzó cuando Brunelleschi finalizó la construcción del Duomo con su enorme cúpula. Los Uffizi, el museo más famoso de Florencia alberga obras de Miguel Ángel, Botticelli, Leonardo da Vinci, Tiziano o Rubens, entre otros. En Florencia, la consolidación de la nueva burguesía ayudó al desarrollo de todas las concepciones artísticas del Renacimiento; la ciudad se convirtió en el punto principal de ese nuevo movimiento, surgiendo, bajo la protección de los Médicis, las primeras obras de arte y desde aquí se va a extender al resto de Italia y a toda Europa. 
 Un mes antes de mi viaje, visité foros de Internet para que mi visita a ambos museos fuese lo más ordenada posible. Todos los comentarios se referían a las interminables colas que se forman para adquirir las entradas, así que reservé para el día de hoy con casi un mes de antelación. Después de las lecturas pertinentes en los foros, tuve el convencimiento de que la Accademia tenía que visitarla a primera hora de la mañana y los Uffizi, a primera de la tarde. Con ese horario hice mi reserva. Calculé el tiempo que tardaría andando desde mi hotel hasta la Academia de Bellas Artes, unos veinte minutos aproximadamente, y metí los datos en el Google Maps de mi iPhone. Salí del hotel a las 9 para llegar con tiempo a mi cita de las 10. Sin embargo, quedando menos de media hora, me di cuenta de que estaba situado en una perpendicular a la calle de la Academia pero en dirección contraria. Entré a un pequeño hotel y pregunté al recepcionista por dónde se iba más recto a la Galleria dell´ Accademia. Como no reaccionaba le dije que era donde se encontraba la escultura de David. ¿Qué David?, me respondió. El de Michelangelo, contesté. No tengo ni idea, finalizó la conversación. No daba crédito, estaba a trescientos metros del museo y un recepcionista de hotel para turistas no sabía qué era la Academia, ni David, ni Miguel Ángel. Miré alrededor para comprobar que no hubiera ninguna cámara oculta y se tratara de una broma, pero no, todo era real. Con ayuda de mi mapa telefónico llegué a la puerta un par de minutos más tarde. ¡Vaya rato! Comprobé que había dos filas y pregunté a una chica dónde tenía que recoger mis entradas. Con ellas en la mano me puse en la fila más pequeña. La fila grande, unas cuatro veces mayor, unos 400 metros de clientes, era para sacar las entradas. En la que yo estaba, de unos 100 metros de personas, era para los que ya las teníamos. La entrada cuesta once euros y si la tramitas por Internet, quince. Lo mismo cuesta la Uffizi. Una vez pasado el trámite, considero que no es necesario reservarlas con anterioridad, al fin y al cabo va a suponer diez minutos más de espera. Recomiendo, eso sí, visitarlo a primera hora de la mañana, luego llegan grupos que proceden de los cruceros anclados en Venecia y Livorno y las salas están abarrotadas. La Accademia de Bellas Artes es un museo muy pequeño, esperaba que fuese bastante más grande. Fue fundado en 1563. La colección se formó en 1784 para que sus estudiantes tuvieran material de primera magnitud. En 1873 se trasladó la estatua de David, ¿qué David?, desde la Plaza de la Señoría. La primera sala tiene obra de los siglos XV y XVI, luego se pasa a la galería de Miguel Ángel, con sus cuatro prisioneros y el gigantesco David, entre otros. Después se accede al aula donde trabajaban los estudiantes. Allí hay acumuladas cientos de pinturas y esculturas, destacando obras de Botticelli, Filipo Lippi o Ghirlandaio. Antes de comer, lo íbamos a hacer en Il Portone, un restaurante debajo de nuestro hotel con comida típica toscana (la mejor que hicimos durante esos días, chuletón de un kilo incluido), visitamos el Mercado Nuevo. Lo más curioso es que hay puestos con comida recién cocinada y muy variada. Eliges y te sientas en las numerosas mesas que hay en un lateral. Estaba plagado de asiáticos degustando pasta y embutidos de la zona. A las tres y media, con una antelación de unos veinte minutos, accedimos a la Galleria degli Uffizi “sobre el río y casi en el aire”. Aquí todo fue mucho más cómodo. El palacio fue comenzado en 1560 por Vasari y tiene una de las más antiguas y famosas colecciones de arte del mundo. Se llama así, “Galería de los Oficios” porque su finalidad inicial era albergar las oficinas de las magistraturas. Las salas se dividen en dos plantas. Las colecciones acumuladas durante cuatro siglos se deben, sobre todo, al mecenazgo. Las primeras de los Médicis constituyen el núcleo originario de la Galería. En el siglo XVI hay casos de mecenazgo gracias a las corporaciones mercantiles que tuvieron una creciente importancia. El gremio de los banqueros encargó a Orcagna el tríptico de San Mateo, el de los mercantes pidió a Piero Pollaiolo y, posteriormente, a Botticelli una serie de Virtudes para la sala de Audiencia. A principios del XV, el rico y culto Palla Strozzi, encarga a Gentile de Fabriano la Adoración de los Reyes Magos. Cosme I también se convirtió en protector de artistas, concretamente de Fra Filipo Lippi y a Paolo Uccello. Las colecciones fueron ampliándose gracias a regalos matrimoniales o herencias de los grandes duques. En el siglo XVIII se compraron pinturas más antiguas y se organizó el núcleo de pintura francesa. En el XIX se preparan nuevas salas y la pinacoteca adquiere “El nacimiento de Venus” de Botticelli y “La Anunciación” de Leonardo da Vinci. “La primavera” de Botticelli se cuelga en 1919. En el siglo XX se adquiere la colección Contini Bonacossi. Nuestra visita duró tres horas y cuarto. Fue dificultoso ver las primeras salas debido a varios grupos que se aglomeraban alrededor de algunas de sus obras. Luego la visita fue más relajada. Destacar una pareja alemana que visitaba la Galería con su dos hijas, dos preciosas niñas rubias de unos 7 u 8 años, que se quedaban prendadas con todas y cada una de las obras. Nunca había visto a niñas de tan poca edad disfrutar tanto de un museo. Al salir, algo agotados con la visita y la acumulación de cansancio, decidimos ver la puesta, de espaldas al sol en el puente de la Trinitá. El Ponte Vecchio iba de derecha a izquierda sombreándose para después iluminarse artificialmente. Posteriormente, recorrimos parte del casco antiguo contemplando los edificios perfectamente iluminados. Se trataba de la última noche en Florencia. Realmente estaba fascinado por tanta belleza.


domingo, 28 de septiembre de 2014

BERTA BETANZOS



Berta Betanzos es una de las muchas deportistas españolas que destacan a nivel mundial. Hace unos días, en el campeonato del mundo de vela, disputado en Santander, mi paisana se clasificó octava en la clase 49erFX. Hasta el pasado año su especialidad fue la clase 470. Cuando posaba junto a ella tuve la sensación de estar al lado de una de las mejores deportistas que he conocido... y, además, pasisanuca. 

Este es su palmarés. Envidiable!!!!!



TítuloPaísAño
Silver medal.svgCampeonato Mundial Junior de 470Bulgaria2007
Silver medal.svgCampeonato Mundial Junior de 470Polonia2008
Skandia Sail For Gold RegattaReino Unido2008
Gold medal.svgCampeonato Mundial Junior de 470Grecia2009
Silver medal.svgCampeonato Mundial de 470Dinamarca2009
Silver medal.svgCampeonato Europeo de Vela (clase 470)Austria2009
Christmas Race de PalamósEspaña2009
Christmas Race de PalamósEspaña2010
Semana Olímpica FrancesaFrancia2011
Gold medal.svgCampeonato Mundial de 470Australia2011
Gold medal.svgCampeonato Europeo de Vela Olímpica 2011Helsinki2011

SIENA

Esperamos, a primera hora de la mañana, un autobús que nos llevará a Siena. Dos chicas inglesas “desayunan” un bollo gigantesco. Uno de los numerosos vagabundos que invaden la zona de la estación, se acerca con cierto sigilo a la altura de una de ellas y le pide algo de comer. La chica parte un gran trozo del bollo que está comiendo y se lo ofrece. Él mastica un trocito y, con cara de asco, tira el resto a la carretera.
 Atravesamos Florencia y divisamos una de las puertas de entrada a la ciudad y la zona amurallada. La población de la ciudad vive, mayoritariamente, en los barrios ya que se hace imposible vivir en el centro, invadido por los turistas. Además, los precios de las viviendas son inaccesibles en la parte monumental suponiendo la reducción de  vecinos y mayor número de oficinas y edificios deshabitados. Nos dirigimos por la región vinícola de Chianti hacía nuestra primera parada, el pueblo medieval de Monteriggioni, asentado en una pequeña colina natural, ya en la provincia de Siena. Dicen que las murallas y las casas que se construyeron en el siglo XVI están dentro de los mejores ejemplos conservados de su clase en Italia. Es circular y sus murallas tienen una longitud de 570 metros, siguiendo los contornos naturales de la colina. Tiene 14 torres colocadas de manera equidistante. En su interior hay una pequeña iglesia románica y negocios relacionados con el turismo. El poeta toscano Dante evocó con las torres de Monterrigioni una visión del círculo de gigantes rodeando el abismal infierno en la “Divina Comedia”. Este pueblecito medieval toscano ha aparecido en muchas películas de cine, destacando “Belleza robada” de Bertolucci, “El paciente inglés”, “La vida es bella” de Roberto Benigni, “Té con Mussolini” de Franco Zefirelli o “Gladiator”. Por la noche, el pueblo parece flotar sobre el valle, iluminado por una bella luz dorada. 
El centro histórico de Siena fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1995 por considerar que es la encarnación de una ciudad medieval. Lo primero que visitamos en su catedral, un ejemplo de la arquitectura gótica italiana. Está inacabada. Todavía pueden verse los restos de la parte abandonada tras los estragos de la peste en 1348. Allí se encuentra una escultura de Senio y Asquio siendo amamantados por la loba. Es el emblema de la ciudad. Según la leyenda, Siena fue fundada por Senio y Asquio, hijos de Remo. El interior de la catedral es impactante, todo lo contrario a la de Florencia que, salvo la cúpula, decepciona bastante. Hay un púlpito octogonal sostenido por leones y un pavimento de mosaicos perfectamente conservado. Destaca el altar y la biblioteca Piccolomini, joya manierista, con pinturas al fresco de Pinturicchio. En el techo se representan las Virtudes junto a escenas paganas, una armonía perfecta. 
Paseando por las calles de Siena destacan multitud de banderas de diversos colores según la zona correspondiente. Al parecer, Siena está dividida en diecisiete secciones. Cada sección se desafía con otras en Il Palio, la más grande e importante fiesta de tradición sienense, y la rivalidad existente es parte de la atmósfera que se vive los meses precedentes a la fiesta. Admiramos desde la parte más alta la Piazza del Campo que tiene forma de abanico. Sobresale el Ayuntamiento y el Campanile. Aquí se celebra la famosa carrera de caballos que tiene lugar dos veces al año, representando cada jinete a su distrito. Me encantan las plazas de las ciudades, cuando estudiaba en Valladolid sentía la necesidad de pasar todos los días por la Plaza Mayor. Conozco muchas plazas importantes de diversos países pero he de reconocer que la de Siena es especial, tal vez la que más me guste de las que he contemplado hasta el momento. He visto en varias ocasiones, por televisión, la Piazza del Campo, en la fiesta de Il Palio y he conocido en Siena cómo se desarrolla. La plaza se cierra minutos antes del comienzo de Il Palio. Los espectadores abarrotan la plaza y todos los balcones de los edificios, se calcula que más de cuarenta mil personas. La carrera dura apenas dos minutos y la zona que vence celebra durante semanas banquetes y “discusiones”. Los que pierden esperan vencer al año siguiente. Il Palio es ganado por el caballo, con o sin jinete, después de llegar primero tras recorrer tres vueltas a la plaza en el sentido horario. Las personas que asisten al evento son los propios habitantes de Siena y la mayoría de ellos, situados en el centro de la plaza, no ven absolutamente nada de la carrera.
Comemos un auténtico "panini" toscano relleno de sabroso jamón parmesano sentados en el banco (donde se sientan los espectadores de Il Palio) situado en el primer piso de un restaurante, con vistas privilegiadas a la Plaza del Campo. 
 En el regreso a Florencia hacemos dos paradas más, la primera de ellas en San Gimignano. Kilómetros antes de llegar se perfila inconfundible en el verde de la campiña toscana, surgiendo 13 antiguas torres (en tiempos de esplendor llegaron a ser 72) que le otorgan fama mundial. La torre era símbolo de poder en la Edad Media (Florencia tuvo más de un centenar), y las familias poderosas se desafiaban para construir la torre más alta como muestra de riqueza. Tras perdernos por sus bellas calles y contemplar las torres, las iglesias, las casas… tomamos , en la plaza de la Cisterna, un helado en la “Gelateria della Piazza”, que ha ganado varias veces el campeonato mundial del helado, aunque he de decir que el mejor helado que he probado, fue días antes, en Bolonia, concretamente de stracciatella. 
Antes de llegar a Florencia tuve la oportunidad de hacer una cata de vinos Chianti. Me decepcionaron los tintos y me encantaron los blancos.
 Al llegar a la estación de Florencia esperaban numerosos vagabundos, con botellas en la mano, que contemplaban amistosamente a los recién llegados.

viernes, 19 de septiembre de 2014

FLORENCIA 2

Madrugamos y esa mañana fuimos de los primeros en subir al Campanile de Giotto. Tiene una base cuadrangular de más de catorce metros y una altura de ochenta y cinco metros, quedando, no obstante, seis metros por debajo de la cúpula. Está revestido, como toda la catedral, por mármol toscano blanco, verde y rosa. Tiene cinco niveles y se hace necesario descansar en cada uno de ellos y comprobar la vista de Florencia a medida que se va ascendiendo. Una vez en lo alto, con la fatiga que supone subir los cerca de quinientos escalones, se hace imprescindible respirar el aire puro para intentar reponerse. La panorámica en las cuatro direcciones es espectacular. Vas reconociendo todos y cada uno de los edificios monumentales de la ciudad, fotografías las vistas y regresas, con mucha paciencia, por la hilera de visitantes que te encuentras, en dirección contraria, en todos los tramos de descenso, bajando los cerca de quinientos escalones que te llevan a la salida. Objetivo cumplido con sobrecarga muscular incluida. 
Ya se va notando el calor cuando atravesamos Ponte Vecchio. Las dependientas están abriendo sus pequeñas tiendas de joyería colgantes, con vistas al río Arno. Ponte Vecchio es el puente de piedra más antiguo de Europa. Aquí se han rodado escenas de películas tan conocidas como Hannibal (Ridley Scott. 2001) o Cosi de Alberto Lattuada y como protagonistas, Marcello Mastroianni o Nastassja Kinski. Atravesamos el puente y nos introducimos en el barrio de Oltrarno (al otro lado del río Arno) para dirigirnos al monumental Palacio Pitti y a los jardines de Bobolí. La entrada cuesta 23 euros y, por fortuna, hay muy pocos turistas en la cola. El Palacio es el complejo museístico más grande de Florencia, con 32.000 metros cuadrados. Construido en 1458, fue la residencia del banquero Lucca Pitti y albergó a los Duques de la Toscana, tras ser adquirida por la familia Médicis en 1549. Se divide en Galería Palatina, con las más famosas colecciones de los Médicis; los Apartamentos Reales, con una gran colección de retratos de los Médicis; la Galería de Arte Moderno; Museo de la Plata; Museo de la Porcelana; la Galería de trajes y Museo de carruajes. La subida hasta la tercera planta (Galería Palatina) acabó de destrozar mis doloridas piernas. Nos conformamos con ver la Galería Palatina, la Galería de Arte Moderno, los Apartamentos y una colección de joyas. Saliendo del claustro, una empinada cuesta nos dirige a los Jardines. Me recuerdan un poco a los de la Granja de San Ildefonso. Los jardines de los Médicis están situados en una antigua cantera que aprovechan para crear un teatro exterior con graderío. 
Allí se representaron las primeras óperas de la historia. Hay dos recorridos principales: uno recto (el que hice yo) en el que nos encontramos un ninfeo, el teatro , la fuente de Neptuno y una estatua de la diosa Fortuna y otro, en zigzag, en el que se encuentran varias grutas y numerosas estatuas de diversas épocas. Il Giardino di Bobolí se abrió al público en 1766. Tiene una superficie de casi diez hectáreas que le sitúa entre los más grandes de Europa en el interior de una ciudad. Fue el primer jardín construido en terrazas, ejemplo imitado, algo más tarde, por grandes palacios como el de Versalles. Nuestras piernas ya no responden después de pasear por Bobolí, sin embargo, nos queda ver el interior de Il Duomo y nuestra entrada caduca ese mismo día. Cuando llegamos a la catedral hay una cola de 400 metros pero comprobamos que se accede con velocidad. Al cabo de unos quince minutos estamos dentro. En la puerta, dos empleados de seguridad obligan a las mujeres y a las niñas a cubrirse los hombros. Muchos varones tienen problemas también con sus pantalones cortos. Varias rumanas hacen el agosto vendiendo pañoletas. Durante la visita a Il Duomo me sorprende ver a casi todas las niñas cubiertas de la cabeza a los pies. La Catedral Santa María del Fiore es descomunal, caben allí dentro 20.000 personas. La cúpula de Brunelleschi, la más alta levantada sin armazón, tiene 45 metros de diámetro. Es una de las más bonitas del mundo (he de decir que personalmente me impactó). En el interior de la cúpula se contempla una vista espectacular del fresco de “El juicio final” de Vasari.

jueves, 18 de septiembre de 2014

MUESTRA COLECTIVA EN ZAMORA

Del 4 al 19 de octubre tendré el privilegio de exponer en Zamora en un evento organizado por el colectivo MUESTRA CIUDAD.Una exposición colectiva que pretende exponer los trabajos de los creadores en distintos locales de Zamora . "Queremos que esto sea un evento donde los artistas puedan enseñar lo que hacen, sin ningún tipo de filtro temático".

martes, 16 de septiembre de 2014

FLORENCIA 1

Uno de los trayectos del tren Italo, similar al AVE español, recorre el trayecto entre Milán y Napolés, abarcando prácticamente la longitud peninsular. Una de sus paradas es Bolonia que cuenta con una de las estaciones más grandes de Italia. Para acceder a nuestro andén tuvimos que descender cuatro pisos. Tarda en recorrer el trayecto Bolonia-Florencia, cerca de cien kilómetros, media hora justa. Atraviesa los Apeninos, por un largo túnel, a una velocidad de trescientos kilómetros por hora. Al llegar a Florencia tienes la sensación de que acabas de tomar asiento en el tren.
La estación de Florencia es más asequible pero cuando sales al exterior una muchedumbre de todas las razas ocupa la calle tirando de grandes maletas. Te sientes aturdido en el desplazamiento al cercano hotel. El calor es similar al de Bolonia, unos treinta grados durante el día, aunque aparenta algunos más. Las obras en la calzada y el denso tráfico hacen dificultoso el recorrido. Tras dejar las maletas tienes la necesidad de perderte por Florencia. Al mirar el mapa y discernir sus monumentos, museos, palacios, paseos, parques… piensas que no lo vas a poder abarcar todo y, por tanto, tienes que seleccionar mucho para que las visitas puedan ajustarse a los días de duración de la estancia. 
Tras un corto paseo, al salir de una calle tengo ante mí Il Duomo (la catedral de Santa María del Fiore). No me lo esperaba, a pesar de seguir con la vista, durante el recorrido hasta allí, su impresionante cúpula. Está tan sumamente cerca que me resulta gigantesca y no me permite abarcarla entera a una distancia tan corta. Nunca me había impactado tanto un monumento. Aprecio sus colores, la fachada neogótica, la cúpula a la izquierda, el Baptisterio a la derecha, con sus celebres puertas … y me doy cuenta de que no estoy solo, miles de personas, la mayoría en grupos, de todas las nacionalidades, aunque con predominio asiático, miran con curiosidad hacia lo alto. Estoy en el corazón de Florencia estremecido por tanta belleza. Visitamos primero el Baptisterio. Contemplo durante varios minutos el techo, representa el Juicio Final, con mosaicos multicolores del siglo XIII; bajo él se haya una pila octogonal donde muchos florentinos célebres, el caso de Dante, fueron bautizados. La visita a la catedral y al Campanile la dejaremos para la mañana siguiente, convencidos de que no habrá tantas visitas como a esa hora de la tarde. En un corto paseo llegamos a la Piazza de la Signoria, un auténtico museo al aire libre. Allí están las estatuas de David (la original se encuentra en la Accademia); Perseo de Cellini (el original está en el Bargello); El rapto de las sabinas de Giambologna; la fuente de Neptuno… Desde ahí bajamos al Arno y vislumbramos el Ponte Vecchio por su lado “este”, lo atravesamos y seguimos hasta el siguiente puente de Santa Trinitá para contemplar el atardecer sobre el Ponte Vecchio. La jornada termina así. Nos dirigimos al hotel, mañana será un día largo y pleno de belleza y arte. Se hace obligatorio el descanso.

martes, 9 de septiembre de 2014

FOTO DE FLORENCIA


Esta foto realizada con un iPhone es la más representativa de las realizadas por mí en Florencia. La hice desde una ventana de la Galleria degli Uffici, hay algún reflejo si se fijan bien. Al fondo se aprecia la cúpula de Il Duomo.

BOLONIA, "LA ROJA"



Había leído en algún sitio, creo que un blog de un alumno español de Erasmus, que la entrada a Bolonia desde el aeropuerto es algo deprimente. Es cierto, los edificios están poco cuidados y dan  sensación de abandono, hay muchas pintadas, tendido eléctrico y cables de tranvía por todo el recorrido. Cuando llegas a la estación del tren comienza el bullicio y… el mal estado del pavimento. En el corto trayecto de la estación a mi hotel (Millenn) tengo que hacer maravillas para sortear peatones y otros obstáculos debido a los pocos pasos de peatones existentes y a las anárquicas y reducidas aceras. Sentado en una terraza, frente a la estación, contempló el reloj de la izquierda parado a las 10,25. A esa hora, el 2 de agosto de 1980, Bolonia sufrió un ataque terrorista en el que murieron 85 personas al estallar una bomba. Al día siguiente, me detuve en una placa que está justo debajo del reloj, recordando a esas personas fallecidas con su nombre y la edad correspondiente. Casi todos eran jóvenes, también dos niños de 2 y 3 años, respectivamente. Lástima.
El recepcionista del hotel me apunta en un minúsculo plano los lugares más destacados de la ciudad. Caminamos por la arteria principal de Bolonia, la Via Indipendenza, sobresaliendo el Teatro Arena del Sole y los antiguos anuncios publicitarios en la acera de mármol protegidos por los soportales. La portada roja de la catedral de San Pedro destaca al final de la calle, a la izquierda. Tras un par de kilómetros contemplando soportales, palacios e iglesias, nos damos de bruces con la Piazza Maggiore, corazón urbano de Bolonia. De un lado destaca la imponente iglesia de San Petronio, con el contraste del mármol blanco y los ladrillos marrones de su fachada inacabada. Del otro, el Palazzo d´Accursio, sede del ayuntamiento. La adyacente Piazza Nettuno está dominada por una fuente del dios del mar y su correspondiente escultura. Cerca de allí están las Due Torri, símbolo de la ciudad, que llevan los apellidos de las familias que las mandaron construir: Garisenda (48 metros de altura) y Asinelli (cerca de 100 metros de altura). La primera con un grado de inclinación de 3,2 metros y la segunda de 1,3 metros. Visitamos la colegiata di S. Bartolomé para contemplar su impresionante cúpula y avistamos parte de las torres de las  Sette Chiese. Luego el palacio del Archiginnasio, primera sede de la Universidad, fundada en 1088 (aunque el palacio es de 1563) y la más antigua del mundo occidental. Llama la atención la riquísima decoración de emblemas, escudos y memoriales que llenan todas las salas. En el Teatro Anatómico, hemiciclo de madera  construido en 1637, se enseñaba anatomía a través de la disección de cadáveres. En el techo se puede observar a Apolo en madera.
Bolonia es conocida como “la Ciudad Roja” por el color de sus techos y fachadas y por ser uno de los núcleos principales del comunismo italiano que ha gobernado la ciudad en diferentes periodos. Tiene el segundo casco antiguo medieval más grande de Europa, después de Venecia. Sus pórticos, que unen torres, calles y edificios, rondan los 42 km. de largo. Está encajada entre Florencia, Venecia y Milán, y aunque no esté contemplada en los circuitos turísticos del norte de Italia es muy amada por los italianos.
Durante nuestra estancia pudimos descubrir alguno de los llamados siete secretos de Bolonia. Uno de ellos es el reloj de la estación. Otro secreto descubierto fue contemplar el pene erecto de Neptuno (pulgar tensado de la mano izquierda emergiendo del bajo vientre). En la Piazza Maggiore se encuentra el arco de la voz (L´arco della voce), si te pones de cara a la pared y hablas, tu voz se oye a la perfección al otro lado del pórtico. Curiosamente hablé con una señora italiana que iba con su hijo. Me preguntó si era portugués. En Francia, una vez me preguntaron si era inglés, en Cuba si era italiano, en un Hard Rock florentino si era francés, pero nunca me habían confundido con un portugués. Curioso. Otro de los secretos descubierto fue la Finestrella. Desde allí es posible contemplar uno de los pocos canales que quedan en Bolonia.
En la librería Ambasciatori, la primera librería-restaurante que visitaba, pude ojear un libro que se ha puesto muy de moda en la ciudad. Se trata de “101 cosas que se pueden hacer en Bolonia”, de Margherita Bianchini. También, me llamó la atención un disco-libro de cada año. Contenía noticias y una selección de 20 temas musicales publicados  cada año. Me alegró que en el año de mi nacimiento estuvieran algunos de mis músicos favoritos: Miles Davis y Coltrane.
Cuando nos dirigíamos con las maletas en dirección a la estación para tomar el tren a Florencia, un camarero de un restaurante en el que habíamos comimos el día anterior nos saludó con un “Hola, coca-cola”.  Sin embargo, yo pensaba en: “adiós, Bolonia”.






IL MALESSERE DEL VIAGGIATORE DI FRONTE ALLA GRANDEZZA DELL´ARTE.



Llevaba varias semanas investigando sobre la renacentista Florencia y La Toscana, mi siguiente viaje, con la ayuda de mi hermano -con quien iba a coincidir un par de días por tierras italianas-. Sin embargo, días antes de viajar me informó que había pospuesto el viaje debido a una enfermedad que le tiene bajo de defensas. Ya teníamos seleccionados un par de restaurantes para celebrar nuestro encuentro, una vinoteca donde catar el Chianti, el vino regional toscano más conocido, y los hoteles. Él había reservado en Degli Orafi, un cuatro estrellas con vistas al Ponte Vecchio, escenario de la película “Una habitación con vistas” (Pensión Bertolini) y yo otro hotel más económico, el Delle Nazione. Estaba emocionado con el encuentro y, además, me daría alguna pista sobre la ciudad ya que cuando llegara él habría pasado casi una semana en Florencia.  Pero, bueno, así son las cosas y tendré que conformarme sin contar con su entrañable presencia.

Florencia ha sido marcada para siempre por Stendhal. Su famoso síndrome, también denominado “de Florencia” o “estrés del viajero”, se ha convertido en un referente ante la acumulación de belleza, principalmente artística. Stendhal, en su visita a la Santa Cruz en 1817, experimentó vértigo, temblores, palpitaciones, depresiones e incluso alucinaciones.  “… Saliendo de la Santa Cruz me latía el corazón, la vida estaba agotada en mí, andaba con miedo a caerme”. En Florencia ha habido muchas personas que han sufrido desvanecimientos en su visita a la ciudad, sobre todo en la Galleria degli Uffizi, pero no fue descubierto como síndrome hasta 1979, por la psiquiatra Grazziella Magherini. Observó más de cien casos similares de turistas y visitantes y escribió acerca de él.

Varias cosas me han sorprendido indagando sobre la Toscana en libros, artículos e Internet. Una de ellas es que los especialistas han descubierto cierta similitud entre los rasgos genéticos y fisonómicos de los toscanos con los etruscos.  Muchos de los rostros tallados en las urnas funerarias etruscas y las personas que te puedes encontrar en las calles toscanas son muy parecidos. El brustico, que significa asado, es un plato de pescado tradicional que deriva directamente de una receta etrusca. Una vez asado en una parrilla se come con las manos, como siempre se ha hecho.
Dicen que el helado fue creación de un chef de Catalina de Medicis que se llamaba Ruggeri (1519-1589), primer heladero del mundo y florentino de nacimiento. Todos los años se reúnen en Florencia los miembros de la prestigiosa escuela de gastronomía “Cordon Bleu” para celebrar un curso de preparación de helados que se denomina “Gelati Fantasiosi”.
El David de Miguel Ángel, que se puede contemplar en la Galleria dell´Accademia, concretamente en la alargada Sala del Colosso, ha tenido una vida llena de incidentes. Un dedo gordo se rompió accidentalmente con un martillo, perdió un brazo cuando unos gamberros le lanzaron una silla y, también, en una ocasión, le alcanzó un rayo. La escultura está realizada en un bloque de mármol de cuatro metros de largo que era de forma irregular, muy delgado y agrietado. Fue rechazado por escultores de la talla de Jacopo Sansovino y Leonardo Da Vinci. Miguel Ángel convirtió esos defectos del mármol en sus mayores virtudes. La escultura se concibió para ser expuesta en una plaza pública observable desde abajo. Fueron necesarios cuarenta hombres y cuatro días para mover la escultura realizada hasta la Piazza della Signoria, donde se convirtió en un símbolo de libertad.

Los florentinos lamentan que el turismo haya convertido a su ciudad en una de las más caras de Italia y temen que sea, muy pronto, un parque temático renacentista, con el David como mascota.  Personalmente, al igual que pasa con Venecia, creo que ya lo es.