Hoy y mañana (27 y 28 de julio) se celebrá en Soria el Festival "Enclave de agua". Se trata de un festival dedicado a música de raíz afroamericana: blues, funk, soul, jazz, afrobeat, reggae... y cumple su quinto aniversario. TVE emitirá un programa de una de duración dedicado al festival.
Más información en: http://www.enclavedeagua.com/festival.html
viernes, 27 de julio de 2012
miércoles, 25 de julio de 2012
WITHIN AND WITHOUT
Escucho los
mismos temas que he escuchado durante horas anteriores sin apenas darme cuenta
pero que formaban parte del aderezo de un intenso momento pasado. Permanecía
inmerso en algo que iba pasando, como en el cine, sin ser una película. Alguien
me ha dicho esta misma mañana que era realidad, pero no tengo la certeza que se
trate de un sueño o de algo que verdaderamente pasó. Me encanta y me anima la música que suena
ahora y, casi seguro, la disfruto con más concentración que en esa especie de
sueño convertido en película y que, al parecer, fue realidad. No lo sé, es difícil discernir en estos
momentos de trance. Evoca tiempos ya pasados, de esos que se guardan en el
corazón, en lo más intimo de tu cerebro, de tu mente, justo donde se
guardan las ilusiones y los sueños.
Veo ahora la
caratula de un disco, “Within and Without” del grupo norteamericano Washed Out.
Es una foto aérea. Sobre unas sábanas blancas, bastante arrugadas, la espalda
de un chico tapa casi todo el cuerpo a una chica situado debajo de él en posición contraria, tan sólo se ve una parte
de su cara con el pelo muy revuelto, su ojo izquierdo cerrado mirando hacía
abajo y parte de su oreja izquierda, sus
brazos rodean la cabeza del chico. El brazo izquierdo del chico está apoyado en
la parte alta de foto, a la altura de la cabeza de la chica, su otro brazo
descansa justo en la dirección contraria. Me produce sensaciones muy
placenteras. Creo que la
persona que me dijo que era realidad es justamente la chica de la foto. Ahora
caigo.
Aunque lo
único que tengo claro ahora es el momento fatídico que significa el hecho de
regresar. Retornar al ajuste inmediato que marca el tiempo reaparecido de la rutina, esa misma rutina u organización
vital a la que pertenezco sin, en realidad, ser participe o, más bien,
participar sin desearlo. Esa especie de
viaje de retorno que puede durar ocho minutos o varias semanas, de ajustes
concebidos y que van haciendo olvidar los sueños más hermosos… o no, tengo un
lio.
En un coche
voy serpenteando la sinuosa carretera que conduce al río, abro la ventanilla y
respiro profundamente, algunas lágrimas me impiden ver con claridad, paro en el
stop, tuerzo a la derecha, recorro pocos metros y, ya en la carretera general,
vuelven las curvas, no me mareo ya que voy muy lento pero tengo ganas de llegar
a mi destino. O, tal vez, tengo ganas de dar marcha atrás y recorrer el viaje de regreso al sueño y
revivirlo otra vez. O, tal vez, desee descansar de esos minutos oníricos que
parecen horas o quizás días. O desee escuchar una voz amiga o poner la mente en
blanco, u olvidarme de todo ya que tengo la certeza de que ha sido un sueño y
me martiriza del mismo modo que atormentan los bellos momentos perdidos,
instantes que sean reales o no, marcan el camino que la vida te ofrece cuando
ya sólo queda el recuerdo de lo que nunca volverá.
martes, 24 de julio de 2012
LA NIÑA DE LAS TRENZUCAS
Una hora, tres
minutos y veinticinco segundos es lo que dura el cedé que escuchamos, vuelta y
vuelta, mientras bebemos vino Saint Emilion y vemos instantáneas de tiempos
perdidos, en blanco y negro. Momentos que forjaron la infancia de mi
acompañante en lugares entrañables, y algunos personajes, por desgracia, ya
desaparecidos. Una niña con coletas, la niña con su hermano más pequeño, la
misma niña con su familia, la niña en múltiples posiciones. Mientras voy analizándolas con la rapidez que establece ver
muchas fotos bien ordenadas y con
pequeños rótulos de cada lugar donde se realizó cada una, veo a esa niña ya
adulta, apacible, nostálgica, enamorada, paciente, madura, culta, que bebe a mi
lado y aprecia el buen vino y la buena compañía. Quisiera decirle algunas cosas
importantes pero prefiero hablar de menudencias
para no romper la magia del momento, con las estrellas brillando como
nunca y el paisaje mucho más ocre que en otras ocasiones. Algunas cosas pasan
por mi cabeza en esos momentos que prefiero arrinconar. Hablo de vino y ella
habla de… no recuerdo bien, estoy obnubilado por su presencia, recorriendo con
la vista su cuerpo con poco atuendo. Ahora me viene a la memoria que hablaba,
entre otras cosas, del parpadeo de las estrellas. -¿Recuerdas cómo se llama el
parpadeo? Titilar. Aunque, el titilar o parpadeo no es real, sólo lo aprecian nuestros
ojos, la atmósfera terrestre crea esa sensación óptica, no lo digo para no perder el ritmo en el que “el tiempo alrededor del vino se detiene”. Y ese
instante se detiene para siempre en mi interior porque es íntimo, real, atormentadamente real y, en cualquier caso,
es mi vida que comparte unas horas con esa niña que ya es mujer y ha vivido mil historias, algunas de amor que nunca comenta. Come, bebe, baila y, mientras tanto, yo, algo descarado, contemplo sus bellas piernas. Fuera las estrellas parecen seguir titilando. Es curioso, hay cosas que son reales y parecen ficción y otras que son engaños (ópticos en este caso) y nos parecen verdad. Así somos los humanos.
lunes, 16 de julio de 2012
PECULIAR CATA
Realizar
una cata a la una de la tarde no es muy
habitual. Máxime si es verano y
entresemana. Sin embargo, mi amigo Manolo, especialista en buenos caldos
riojanos de la zona de Haro, Rioja Baja, trajo de su Miranda natal varias
botellas, entre ellas un Viña Tondonia reserva. Mano a mano, en su terraza con
vistas al mar, nos bebimos casi la botella entera. He de decir que no soy muy
amigo de los reservas de Rioja, prefiero los crianzas, sin embargo el Tondonia,
demasiado frío al principio y sin oxigenar, una vez conseguida la temperatura
correcta, estaba estupendo.
Al
día siguiente, quedamos en mi apartamento, a la misma hora, para hacer lo
propio con un Caro Dorum –Issios- de Toro. Poco antes de la una me encontraba
en la piscina hablando con una pareja de amigos y cuando iba a despedirme
pregunté a Pepe -¿te gusta el vino? explicándole, además, de qué se trataba el
asunto. Una vez aceptada la invitación me acerqué a mi casa a decantar el vino.
A la una en punto Pepe y Manolo estaban sentados en mi terraza hablando de lo
humano y lo divino mientras dábamos buena cuenta de un quesuco de cabra de mi
tierra, Cantabria, chorizo de Soria y otro queso Idiazábal. Bebimos, con ese maridaje perfecto, dos
botellas de Caro Dorum y, a decir verdad, tanto Manolo como Pepe abandonaron mi
casa un poquito, solo un poquito, perjudicados.
Cuando
ya se les había (se nos había) pasado el efecto etílico, ambos me comentaron
que se trataba de un vino extraordinario. Pepe, me comentó que era de tal
calidad que lo podría comparar con el Valbuena de la Ribera del Duero, segundo
vino de la prestigiosa bodega Vega Sicilia. Todo un honor para mí.
La
tercera cata íbamos a realizarla en el apartamento de Pepe pero tuvo que
abandonar Peñíscola, por razones personales, antes de poder hacerla. Ha quedado
pendiente para otra fecha en la que coincidamos los tres. No obstante, tuvo la
generosidad, antes de irse, de regalarme un Cariñena reserva que era el elegido
para la cata.
domingo, 15 de julio de 2012
LIGHTSHIPS
Los escoceses Teenage Fanclub estan en el subconsciente de muchos de nosotros por ser los creadores de algunas de las melodías más exultantes y disfrutables que se han publicado en los últimos veinte años.
El pasado 2011 uno de sus cabecillas, Norman Blake, se emancipó temporalmente de la banda "madre" para poner en el mercado, junto al ex Gorky's Cygotic Mynci Euros Childs, el debut de su nuevo proyecto llamado Jonny.
Este 2012 es el turno de Gerard Love, que ha juntado para la ocasión a sus compañeros en TFC: Dave McGowan y Brendan O´Hare, a Tom Crossley de los Pastels y a Bob Kildea de Belle & Sebastian. Ese proyecto paralelo de Love se apoda Lightships, es el disco de su presentación, se titula "Electric Cables" y lo ha puesto a nuestra disposición el sello británico Domino Records. Un disco precioso, aderezado con guitarras cristalinas y que no se aleja en exceso de los parámetros sonoros que pueblan el universo de las últimas entregas de TFC (para ser más exactos las que van desde "Howdy" hasta "Shadows"), quizá con una pátina más relajante y suave que los últimos discos de los de Glalgow, pero igualmente adictivo y disfrutable. El álbum emana una apacible belleza, capaz de transportarte a lugares donde la placidez se respira tumbado en una hamaca, saboreando un jugoso y dulce cocktail de frutal silvestres y en el que el escocés (por el resultado que se escucha) ha vertido buena parte de su enorme talento, lo que hace presagiar nuevas entregas de este experimento sofistipop y (esperemos) lo aleja de un divertimento pasajero.
VACACIONES INTERRUMPIDAS
Retomo
algunas notas sobre mis ajetreadas vacaciones que inicié el pasado 30 de junio
y que he interrumpido hoy. Cuando comencé estos escritos ni mucho menos preveía
la sarracina que ha provocado el gobierno con sus nuevas medidas económicas.
Hoy, día 15 de julio, estoy mucho más afectado y, por tanto, indignado del
todo. España va a la deriva.
DÍA
3
No
hubo cata de vino. Al final, por cuestiones de intendencia, tuvimos que
cambiarla por un par de gin tonics con mucho hielo para combatir el agobiante
calor.
La
noche fue febril y cuando no aguanté más
en mi sudadas sábanas tuve que bañarme en
un mar a buena temperatura. El día permaneció con una calidez y humedad extenuante,
incluso Irta apareció brumoso, mezcla de nubes y humo oscuro proveniente de un
incendio del sur de la provincia que el incipiente viento había trasladado a
muchos kilómetros de allí. Ya por la tarde, desde el mar en dirección a
poniente, se formó en el cielo una lóbrega nube
de grandes dimensiones que junto
al sol de últimas horas daban al paisaje un aspecto misterioso. Disfruté
bañándome y observando el panorama desde una
perspectiva diferente.
Ahora,
después de vestirme, voy a “Mandarina” y allí puede pasar cualquier cosa.
DÍA
4
Comienzo
el día en un centro de salud, algo totalmente inédito en más de diez años que visito Peñíscola. Aquí
tengo que hacer una critica constructiva, no me queda más remedio. Tras llegar
en una ambulancia, acompañando a un familiar nonagenario, espero en el hall las pruebas de rigor por una
desdichada caída en el baño. No me
aburro, doy fe. Frente a mí, sentado en una fila de asientos del tipo a los de
los polideportivos, incomodísimos para ver partidos y para esperar a un
enfermo, veo frente a mí un letrero, escrito a mano, debajo de los pictogramas
del baño para mujeres y hombres, común para ambos géneros, que dice algo así
como: “Esto no es un W.C. el baño está en la salida que da a la playa”. Digo yo
¿no sería más fácil eliminar los pictogramas para que no hubiera confusión? La puerta principal que da acceso al recinto
del Centro de Salud se abre mediante apreciación inteligente, pero sólo
funciona desde dentro, así que cada vez que se acerca alguien un profesional situado
detrás del mostrador, a unos veinte metros, sale de allí y acciona, a la altura de la puerta, el dispositivo para que puedan entrar los usuarios. No puedo escribir nada más
al respecto ya que atentaría contra los profesionales y no deseo echar más leña
al fuego…
Peñíscola,
siglo XXI, con hoteles, restaurantes y otros servicios de calidad incuestionable, donde los clientes
dejan los dineros y sus impuestos correspondientes , cada vez más gravosos, ¿no
podría adaptar sus centros de salud a
esa calidad que ofrecen otros servicios? Ahora, con esa maravillosa propuesta del
gobierno que supone el copago de medicamentos ¿no debería mejorar el
servicio?
Si
van a Peñíscola no se pierdan hacer una visita, si es que pueden abrir las
puertas, claro, a esos servicios de primera necesidad que supone la salud y
que en la “Ciudad en el Mar” es tan precaria. “Que mal está el servicioooooo,
señoríttooooo”.
martes, 10 de julio de 2012
NADIA SHEIKH
Nadia
Sheikh me ha fascinado. A pesar de recordarme constantemente a Norah Jones –no
es mala referencia, por cierto- me parece una niña, 16 añitos, adorable en
todos los sentidos, en su actuación de algo más de una hora no ha tenido fallo
alguno y eso suele agradecerse cuando escuchas cantantes nacionales, no suele
pasar, siempre suele haber algún desafino caprichoso. El escenario, dentro del Festival de Jazz de Peñíscola, ha sido novedoso, pero para nada fuera de
contexto, más bien el Festival se ha aprovechado del que puede ser icono de referencia para
este tipo de actividades con cada vez
más seguidores. Mandarina, sin duda es,
a partir de ahora, el referente de los grupos cercanos, de los que desean darse a conocer. Nadia, al igual que Norah, de
padre indio, tuvo varios protagonistas
añadidos, en primer lugar el trio que le acompañaban, músicos trillados en mil combates que
estuvieron a la altura de la “niña”, que es mucho decir. Luego el emblemático
lugar de actuación; Mandarina, que, por suerte, todo lo que toca lo convierte
en marchamo de calidad. Pero, claro, detrás, Antonio y todo su equipo han
pasado muchas horas para que nada se les escape. Las bonitas baladas de temas conocidos estuvieron aderezadas por
el clima adecuado, el lugar perfecto y la profesionalidad de la empresa
Mandarina, un genuino que ahora se embarca en la nueva faceta del jazz de calidad. Enhorabuena y esperemos
haya continuidad.
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