miércoles, 27 de febrero de 2013

MANUEL VIOLA EN LA GALERÍA CORTABITARTE DE SORIA


 He tenido el placer de recibir de la  "Galería de Arte Cortabitarte" de Soria invitación para la inauguración de una exposición muy esperada. VIOLA “Universos de luz”. Tendrá lugar el próximo viernes, día 1 de marzo, a las 8 de la tarde.



Manuel Viola

Zaragoza, 1919 - El Escorial, Madrid, 1987
Cuadro blanco y negro, 1960
Cuadro blanco y negro, 1960
Fue en los años cincuenta cuando su pintura se «fijó»; fijándose, al fin, su nombre artístico: Manuel Viola. Cuadros como La Saeta (1958) le condujeron a El Paso.
Por aquel entonces él era, formalmente, el más vehemente de nuestros expresionistas abstractos. El trasfondo, sin embargo, seguía siendo el mismo de antes. Han sido frecuentes en la pintura de este pintor culto —más culto de lo que daban a entender sus apariencias broncas o su afición al folclore— los homenajes a poetas y pensadores de la tradición en la que se inscribía, incluidos —en eso se diferenciaba de la mayoría de sus ex–compañeros del período francés— nuestros místicos. Aunque su propia pintura parece más cercana a la de un Vedova, en 1959 pintó un Homenaje a Rothko: a Rothko, el más místico de los pintores norteamericanos.
Viola, que era un tipo formidable, no fue amigo de encerrarse siempre
 en el «castillo interior», y la prueba son sus incursiones en temas con los que otros pintores no se atrevieron, como los toros, el flamenco, las peleas de gallos o la revolución cubana. En eso fue muy español, pero lo fue todavía más en su afición a cierta gama colorista. Su pintura, dijo Moreno Galván, «es el fantasma del tenebrismo o, mejor dicho, el del realismo español del siglo XVII». En este cuadro fulgurante, donde se contraponen un fondo negro y una suerte de hoguera blanca, algo de eso hay.
Juan Manuel Bonet



Catálogo del Museo de Arte Abstracto Español (Fundación Juan March), Cuenca.

2 comentarios:

Nube dijo...

Es precioso el cuadro sobre "Universos de Luz", a mi me transmite vida y según desde donde se mire y el momento vivido, vienen a mi mente diferentes pensamientos. Sin embargo el "Cuadro blanco y negro" es triste y oscuro,como si no hubiese escapatoria alguna ante tanta crueldad.
Me gusta observar los cuadros abstractos y llevar mi mente a distintos lugares. En mi opinión estos cuadros desarrollan mucho la imaginación y la creatividad y te ayudan incluso a ver la vida desde diferentes puntos de vista.
Me gusta mucho tu blog. Te felicito.

Luis Lópec dijo...

Muchas gracias, Nube.
Excelente reflexión. Beso.