miércoles, 22 de mayo de 2013

PEÑÍSCOLA NO SERÁ LO MISMO SIN TÍ, NATALIA



Calculo muy mal la edad cronológica de algunas personas, se me hace difícil, sobre todo con las que tienen mucha vitalidad, siempre están de buen humor y te facilitan la tarea de vivir, bastantes problemas tenemos ya.  Anoche, a última hora, en el Facebook de una amiga de Peñíscola vi colgada la foto de Natalia. Cuando leí la noticia no podía dar crédito, así que me puse en contacto con dicha amiga y me explicó que había fallecido debido a un aneurisma cerebral.  Poco después, colgaba  su foto en mi Facebook con la siguiente leyenda: “Peñíscola no será lo mismo sin ti, Natalia!”.  Esa fatalidad ha sido la culpable que no haya dormido bien, he dado muchas vueltas en la cama y he tenido sueños extraños, uno de ellos me despertó a las 6,30  y ya no pude conciliar el sueño. Regresaba de un viaje transoceánico y en el autobús que me desplazaba desde el aeropuerto de Barajas a Madrid coincidí con una chica muy joven, más tarde pude enterarme que tenía 21 años y estudiaba una carrera relacionada con las empresas. Estábamos sentados juntos  y hablamos de nuestros respectivos viajes, ella venía de Londres. De repente nos dimos un beso muy pasional, de esos que nunca quisieras  acabara. Yo vivía en un apartamento en el centro de Madrid. Desde la amplia ventana de mi habitación se veía un gran centro comercial justo cruzando la calle. Ambos acabamos en esa habitación haciendo el amor, luego comimos algo y salimos al centro comercial, ella viajaba, esa misma tarde, hacía su ciudad de origen y tenía que hacer unas compras. Desapareció por una de las puertas y pasaba el tiempo y no regresaba. Ella tenía su maleta y sus pertenencias desparramadas por mi cama. Decidí recorrer los pasillos del centro comercial y como no la vi visité los servicios,. Durante ese largo rato que transcurrió desde que desapareció me sentía culpable de lo que había ocurrido, por mi edad bien podía ser su padre. Cuando salí de orinar, sorprendido, me di de bruces con la mujer que compartía conmigo   el apartamento. No  esperaba que volviera tan pronto.  Estaba preciosa, muy bronceada y con un vestido rojo que resaltaba su figura. Le pregunté: ¿cómo has regresado tan pronto?. Me respondió: vengo de casa. De repente hice balance de cómo estaba todo, la habitación revuelta, las cosas de la chica por todos lados. En ese momento desperté asustado y con el corazón muy  agitado. Ya no pude dormir pensando en Natalia.
Me resultó curioso el sueño, podía haber sido un sueño normal y corriente si no fuese porque lo recuerdo como si hubiera ocurrido verdaderamente y, además, por estar relacionado con una muerte. Quiero buscar en Internet las posibles relaciones que puede tener, estoy seguro que
tiene que haber alguna relación entre la muerte y el sexo en los sueños.
El día ha transcurrido pesado, nostálgico, con ganas de que finalice. Es uno de eso días que escarbas en el interior y sólo aparecen sensaciones vitales, en los que agradeces que el sol ilumine el paisaje y sientes que, a pesar de tantas ataduras y dificultades, estás vivo y puedes disfrutar con esas pequeñas cosas cotidianas que te hacen seguir adelante.

2 comentarios:

Nube dijo...

Sin más, nos encanta leerte por tú sencillez, honestidad, valía y creatividad.

Un gran abrazo.

Luis Lópec dijo...

Gracias siempre, nube.