lunes, 19 de noviembre de 2012

¿PREDICCIONES?




Vivimos últimamente en un estado de desolación, angustia, desamparo, ruina social... y lo percibimos en todos las situaciones de nuestra vida: en el trabajo; en el bar; en la calle y, cómo no, en las redes sociales. Sin ir más lejos, ayer mi sobrina publicaba (posteaba) en Facebook “Te das cuenta de cómo está de jodida la cosa cuando pides comida china a domicilio y te la trae un español”. Cierto, la cosa está así de malita. Incluso me atrevo a decir que ese muchacho español, con gorrita roja y motocicleta antediluviana, tiene suerte de tener ese trabajo en los días que corren.
Leo hoy, también en la misma red social, un poema escrito por Vicente Muñoz Álvarez que tiene por título, no podía ser de otra manera,  “Canciones de la gran deriva”. Todo lo referente a la creación suele tener buena momento en las épocas de  crisis. Los escritores, los artistas, los creativos, parece que estrujan más las ideas. “El tiempo es vida” que diría José Luis Sampedro (“El tiempo no es oro, el oro no vale nada. El tiempo es vida”) y no queda más remedio que vivir en el momento que nos ha tocado, por ello hay que exprimir al máximo todas las opciones y seguir adelante. No queda otra.
Maxi de la Peña, periodista del Diario Montañés, se hace eco del vídeo que corre  por Internet de dos abuelos del pueblo soriano de Valdegeña. Curiosamente, ayer falleció Moisés, uno de los dos ancianos que protagonizan el vídeo. Maxi es de la opinión que no ha sido difundido por casualidad y, posiblemente, no le falte razón. –Según Maxi, el vídeo trata de ser un instrumento propagandístico en el que se pretende lobotomizar aun más a muchas personas que se han tragado el mantra repetido por los medios de la derecha y el entorno próximo al gobierno de que la mal llamada crisis es responsabilidad de las clases medias  y trabajadoras por vivir por encima de sus posibilidades… “se veía venir”, “la economía no hay que estudiarla” y es tan sencillo como “si ganas cinco duros te gastas uno; si ganas cinco duros y te gastas seis, ya se ha jodido la economía”, son comentarios de gente mayor que vive en un mundo aislado y que se pretende obtener un rédito populista. “Esto va a terminar mal. Muy mal. La gente joven no hace más que derrochar. Piden 40 millones para un piso y se creen que salen de la gorra. Y luego, no lo pagan, y al embargo”. Lo que no predijeron es que los bancos, que otorgaban esas hipotecas, timaban a familias que no tenían un trabajo estable o que la troika iba a exigir una reforma laboral con despidos baratos y un incremento espectacular de la tasa de parados. Que los bancos ya sabían en 2007 que la burbuja inmobiliaria iba a explotar con las hipotecas basura de los bancos americanos. Este vídeo, que no vaticina nada, (esas cosas las he escuchado a otros ancianos estigmatizados por haber vivido en la pobreza durante la guerra civil y el franquismo) es una buena herramienta para fomentar la tontuna de mucha gente, para conseguir audiencias en programas basura y para fomentar el discurso de populistas baratos. Y no tengo nada contra esos entrañables abuelos, utilizados miserablemente.
Acompaño el vídeo para que puedan tomar sus propias conclusiones.
Cada vez que doy una vuelta por las redes sociales, saco en conclusión que la realidad que vivimos es una constante situación angustiosa y con pocas miras de futuro esperanzador. Esperemos que dure algo menos de lo que pensamos casi todos.