miércoles, 19 de agosto de 2026

ALMARAZ Y SUS GENTES



Hay personas que te atraen desde el momento en que las conoces. Es química, pura y dura. Se activan sustancias cerebrales como la dopamina, que genera euforia y deseo; la oxitocina, que fomenta la confianza y el apego; además de las feromonas corporales, que detectan de forma inconsciente la compatibilidad biológica genética entre ambos.

Fue un viaje intenso en atracción. Yo hablaba apasionadamente, en esas pocas ocaciones que he narrado experiencias personales y profesionales, creo que me pasé en intervenciones ya que ella permanecía callada y no mostraba excesiva complicidad, pero a mi me parecía que era la persona propicia para saber algo más de mí. 

Hicimos una parada en el área 103 (Almadrones. Guadalajara) y me pareció que  estaba nerviosa y ensimismada, rotundamente no me iba a abrir su corazón en ese viaje a Extremadura. Cuando llegamos a Almaraz tuvimos buenos momentos junto a nuestros compañeros, fue mágico. Pasamos un rato nocturno en el hotel y "ella" fue la primera que se recogió alegando cansancio. Mi habitación era inmensa y "ella" estaba al otro lado del tabique. Me hubiera gustado golpear calmadamente la puerta contigua e invitarla a un zumo de maracuyá, pero no me atreví. La vida siempre tiene momentos de los que  te arrepentirás.

"He tenido la suerte de visitar Extremadura en bastantes ocasiones. La primera vez que lo hice supuso para mí un extraordinario descubrimiento. Paisajes variados, arbolado, abundancia de agua, rincones de innegable belleza, exquisita comida aderezada con productos de la tierra, habitantes sencillos, abiertos y cálidos. Hacía tres años que no regresaba a Extremadura y lo hice, precisamente, el pasado fin de semana. Con motivo del Día Internacional de la Mujer, la Asociación de Arte a la que pertenezco, organizó una exposición y una jornada inaugural con participación de varios artistas. El lugar elegido fue Almaraz, concretamente su moderna y multifuncional Casa de Cultura. Todos los artistas que allí acudimos tuvimos el placer de percibir el calor y la gran acogida que nos dispensó el municipio cacereño. El acto inaugural fue emotivo, sincero y sencillo. Posteriormente, pudimos disfrutar de la compañía de la Alcaldesa de Almaraz, así como de otras personalidades, comprometidas con su pueblo y con la solidaridad generosa y espontánea.

Compartimos con parte del pueblo –todos estaban invitados- un vino español magistralmente dispuesto. Los productos seleccionados eran de la tierra y nos dejamos guiar, de manera inteligente, por nuestros sentidos. Pero si la bebida y la comida eran merecedoras de los mejores elogios, para todos nosotros mucho más importante fue la compañía. Nos hicieron sentir como en nuestra propia casa y eso es algo muy difícil de conseguir. Gente llana, campechana, noble… anfitriones encantadores.


Ya en mi domicilio, en la fría y alta tierra castellana, a orillas del río Duero, recuerdo con placer aquellos instantes y el calor que aportan los amigos, el pueblo blanco, el silencioso y cercano embalse de Valdecañas, los ahora poco pletóricos olivos verdes, la bien custodiada iglesia, las posadas cigüeñas y una exposición que recordará durante todo el mes que hay mujeres que sufren y que necesitan más atención.


Volveré pronto. Quiero disfrutar más intensamente de mi querido amigo Ángel, de sus amistades y familiares. Recorrer junto a él esos paisajes, ahora tan lejanos en la distancia y tan cercanos en mi mente, que merece la pena disfrutar sin la prisa que supone la obligación.


Almaraz, un abrazo agradecido a todos. No cambiéis". 9 de marzo de 2009



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A NIGHTINGALE. STAN GETZ

Dedicada a un ruiseñor que pasó errante por mi vida.