lunes, 11 de agosto de 2008

JÓVENES CON INQUIETUDES


El otro día estuve en Mandarina con Vanessa Roso, responsable comercial de la empresa “naranja”. Ella, a pesar de su juventud -20 añitos- es también la directora de la publicación mensual “Mandarina News” que ya lleva cinco números editados. Vanessa es estudiante de publicidad en Castellón y tiene grandes inquietudes profesionales. Conoce mi trayectoria artística y me preguntó sobre mis últimas exposiciones. Al terminar la conversación me encargó un artículo sobre el arte. En el segundo número escribí mi primera colaboración y, al parecer, gustó bastante. Hice saber a Vanessa que escribir sobre arte es algo demasiado técnico y especializado aunque me comprometí a intentarlo. Esa misma noche le envíe un correo electrónico con mi artículo. Resultó ser más sencillo de lo que preveía y, al menos a ella, le gustó.
Vanessa se va dentro de unos días a Nueva York, creo que gracias a una beca de la facultad. Estará allí tres semanas. Seguro que aprovechará el tiempo al máximo. Como he dicho tiene inquietudes, grandes expectativas y muchas ganas de aprender. Además le encanta viajar. Curiosamente otro amigo, ya he hablado alguna vez aquí sobre él, ha abierto Macondo, su segundo restaurante en la Gran Manzana. Le hablé de Héctor y quedó encantada. Más tarde me preguntó si era guapo. ¡Mujeres¡ Precisamente ayer el “Heraldo de Soria” dedicaba las páginas dos y tres al emprendedor soriano -intentaré conseguir la publicación para Vanessa- El nuevo restaurante se llama Macondo y es fiel al estilo español de las tapas. Se encuentra en E. Houston St.(entre las calles Allen y Eldridge) en el exclusivo Manhattan.
Héctor y Vanessa tienen algo común: son jóvenes. El primero ha logrado lo que soñaba y la segunda persevera en hacerse un hueco en el difícil mundo de la publicidad. Dos ejemplos de la realidad actual. Dos pequeñas entidades en un mundo que parece, o nos dan a entender, se dirige hacía el caos. Juventud casi siempre se relaciona con litronas, drogas, paro, delincuencia, fracaso escolar... pero por suerte, en nuestra sociedad, hay otra parte de la juventud, de la que no interesa hablar tanto -no es noticia impactante- que se esfuerzan en hacerse, poco a poco, a sí mismos. Personas sencillas que ocupan u ocuparán un lugar del que se sentirán (y sus amigos nos sentiremos) orgullosos.

11 comentarios:

Irene de San Juan dijo...

Tus concisas palabras me han asustado, de veras me intimidaron, todo pudo cambiar al conocer tu sonrisa, pero asi y todo caminaré con cuidado, para que puedas seguir de cerca mis pasos.
Saludos

Luis López-Cortés dijo...

No pretendo asustar Irene :-))))))))

angela dijo...

Tienes toda la razón, son dos casos distintos de ver la realidad y el futuro, unos lo tienen muy claro, otros hacen como las cigarras años y años sin querer madurar la realidad que les ha tocado vivir. Gracias por tus comentarios y te deseo muchos éxitos .Un saludo Angela

Luis López-Cortés dijo...

Gracias Angela. Los mismos éxitos para tí. un beso.

PEGASA dijo...

La historia que cuentas me resulta familiar. Yo he vivido apenas 2 meses una gran decepción. Te diré que yo tenía un puesto laboral estable y dada la experiencia que ya tenía en la Materia (subvenciones) ya tenía ganado prestigio y fama. En esto, la empresa decidió realizar unos cambios y en esos cambios me propuso un "amigo mio" gerente de otra empresa igual, que me fuera con él, me prometió el oro y el moro, sabiendo él que si aceptaba me costaria quedar mal con la antigua empresa. Yo como era mi amigo acepte cambiarme a la suya y a consecuencia de esto, los clientes que se enteraron que me habian cambiado de empresa se fueron detrás de mi para que yo le siguiera gestionando sus ayudas. Se pasaron casi 200 personas y éste "amigo mío" este año a los 9 meses de estar trabajando con él, cuando se terminó el plazo y se hubo dejado todo hecho no tuvo otra que despedirme y enviarme al paro. Claro pero los socios que yo le dejé se los quedó. Está claro que he hecho el canelo y lo he pasado mal y encima me encuentro en el paro, algo que yo nunca había experimentado, pero como bien dices los jóvenes no somos todos lo que aparece en las pantallas de la caja tonta. Somos personas que hacemos lo imposible para ser competentes y luchadores en nuestro puesto de trabajo y a pesar de los hachazos que nos dan, seguiremos hacía el frente para conseguir hacernos un hueco y hechar raices. Aunque haya personas que se interpongan y actuen de mala fé. Con que Luis estoy totalmente deacuerdo contigo. Todos los que somos jóvenes no somos unos bainas. Y gracias a hombres como tú siempre nos da más ánimos a seguir a pesar de los tropezones.

Luis López-Cortés dijo...

Pegasa, sólo puedo darte ánimo y desearte suerte. Con seguridad encontrarás un puesto de trabajo a tu medida. Es mi deseo.
Gracias por contar tu experiencia. Besos.

C.C.Buxter dijo...

¿Litronas, drogas, paro, delincuencia, fracaso escolar? No cuentes mis intimidades, Luis, que me ruborizo ;P

El día que aprendamos a no tener prejuicios habremos ganado mucho.

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

Lo importante de tus colaboraciones es que despierten la curiosidad...podrá ser técnico en parte, pero el hambre de conocimiento hará que los interesados vayan a por más.

Notamos a una juventud que parece estar más interesada en lo que pasa...pero a veces no canalizan esa inquietud por completo; acá, por ejemplo, muchos se marginan de participar en procesos electorales y aunque en eso tenga, en parte, culpa la clase política, los jóvenes no se dan cuenta de que tienen la llave para cambiarlo. Siempre vende más lo negativo (es lo que escribí hace unas horas)...pero destacar lo positivo, al final, ayuda más a la sociedad.

¿Un restaurante en Manhattan? No es poca cosa...espero que a Héctor le vaya muy bien. Saludos afectuosos, de corazón.

Vanessa Roso dijo...

Luis!!! Por dios! Casi me haces llorar! Me siento muy alhagada por todo lo que explicas, fuí tonta por no visitar a Héctor, que seguro que me podría enseñar muchísimo... La verdad, creo que aún tengo mucho que mejorar, pero sin el apoyo de la gente como tú que sabe valorar y dar palmaditas en la espalda, no sería posible...
Si quieres que te diga un secreto, desde que te conocí siento admiración por ti. La razón de que haya jóvenes inquietos como nosotros es que tengamos unos modelos a seguir, y sin duda, tú eres uno. ¡¡Muchas gracias!!

Luis López-Cortés dijo...

Gracias a ti Vanessa por ser como eres.

Vanessa Roso dijo...

Después de 4 años vuelvo a leer el artículo y me doy cuenta de lo orgullosa que me siento por haber seguido el camino difícil, porque sin duda es el más reconfortante. Es importante mirar atrás y ver que has aprovechado el tiempo; y poder seguir mirando al futuro y tener fuerza y entusiasmo para seguir aprendiendo, conociendo, descubriendo y pasar a la acción ante cada reto, aunque hasta ahora haya encontrado obstáculos en el camino que me han hecho caer unas cuantas docenas de cientos de veces... Y sigo pensando igual, la admiración que he sentido por esas personas especiales que se han cruzado en mi camino, como tú -y no más de diez-, me han dado fuerzas para no desistir. Ya no se trata de inquietudes, sino de valores. Y te doy las gracias por haber sido para mí un espejo en ese sentido.

Ya sabes... no hay victoria sin lucha. Sigo esforzándome, sigo siendo pobre, pero eso cambiará y no me preocupa. Porque soy feliz.

P.D.: Al hilo del artículo: En septiembre lanzo mi propia empresa, un proyecto web prometedor. :)