lunes, 14 de junio de 2010

PREPARATIVOS DE UN VIAJE A AQUITANIA


Estoy preparando, con tiempo, un viaje a Aquitania. Me gusta curiosear por la red para intentar hacer algún descubrimiento que me aporte algo. Casi siempre lo logro, aunque he de decir que empleo mucho tiempo en la tarea. La gente escribe multitud de anécdotas que no suelen tener importancia para otros usuarios, al tratarse de situaciones muy personales que aportan muy poco, o más bien nada. Lo que hago es copiar y pegar más o menos todo lo que encuentro, en una carpeta especificando el nombre de la zona a visitar. Acumulo cantidad de páginas con esos datos, una especie de "síndrome de Diógenes" de información. Luego, dedicándole mucho tiempo, voy haciendo limpieza hasta convertirlo en la mínima expresión. Ayer, sin ir más lejos, releí todo lo concerniente a “restaurantes en Burdeos”. Dejé ese apartado reducido a catorce restaurantes que, según situación, carta y precio, pueden ser los más adecuados a mi perfil. Hay un poco de todo: Bistrots, comida de otros países, especialidades de Cerdeña, marisquerías, comida local, creperías, y hasta un bar de degustación de vinos, que solamente sirve vinos producidos por mujeres.
Durante esos paseos reveladores me topo con información muy variada y poco depurada, casi siempre con consejos poco recurrentes o, simplemente, faltos de objetividad. Hace unos días, encontré un documento escrito que se titulaba algo así como: “Viaje de 4 amigos, sin conocimiento de francés, por el sur de Francia”. Era muy extenso y capitulado jornada a jornada. Tras leerlo, pude comprobar que su objetivo era visitar bodegas de la zona de Saint Emilion y Medoc. Me reí con la primera anécdota de su viaje: su primera comida en el país vecino. Me impresionó el poco conocimiento que tenían sobre la idiosincrasia francesa, queriendo comparar nuestros restaurantes españoles, nuestra manera de alimentarnos, con la de allá, haciendo especial hincapié en los precios. Su manera de resumirlo no tenía desperdicio. Disfruté mucho con el capitulo dedicado a los vinos. Visitaron las bodegas más famosas del mundo y luego dedicaban gran parte de su escrito a analizar los precios de los vinos. Obviamente -por lo visto no lo sabían- los más caros del mercado. Decidieron no comprar vino en las bodegas haciéndolo más tarde en el hipermercado de turno ¿qué pensaban que el mejor vino lo comprarían a precio de “cosechero” de Cariñena? Se quejaban también de los precios de las Chambres d’Hotes. Recuerdo que se referían a ellas como pensiones con un nombre muy elegante. He de decir que en muchos momentos de la lectura me recordaron a las películas del gran Paco Martínez Soria.
Precisamente, mi segunda síntesis para un nuevo capitulo-recopilación de mi futuro viaje, versará sobre las bodegas de la zona, y, fíjense, quiero hacer el mismo recorrido que hicieron “Los 4 amigos sin conocimiento de francés”. Tengo que romper una lanza a su favor diciendo que visitaron las tres o cuatro bodegas más famosas de La Gironde. Seguiré sus pasos, pero eso sí, sin asustarme de los precios de los vinos. Por suerte (o por desgracia) los conozco antes de desplazarme hasta su lugar de producción.

3 comentarios:

RITMO RANCIO dijo...

Buen viaje y bon vin
Un abrazo

Mariluz Arregui dijo...

Si le ves,
dile al DJ de Radio Escritos que la música de esta semana me encanta..:)

Saludos

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

No son muchas las ocasiones en las que podemos planificar con detalle un viaje...incluso yo mismo, con lo ordenado que trato de ser, no sería tan meticuloso y me preocuparía de lo general (sobre todo si es un lugar que no conozco...tratando que no me pase lo de los cuatro amigos citados).

Lo del bar de degustación de vinos producidos por mujeres no está nada de mal...tendría que ser un "must see" de tu periplo. Saludos afectuosos, de corazón.