lunes, 10 de octubre de 2011

PAISANUCA

Leía ansioso la última entrada de Mariluz, más Chaves que nunca, en su blog de título digno de Boris Rodolfo Izaguirre, que era acompañada de fotos con la personalidad de maluzarreguicopyright. El día anterior, creo, le envíe una misiva diciéndole: Alucinaría si no viera fotos de tus días en Cantabria ni ninguna entrada al respecto”.Y, mira tú por dónde, publica su entrada más enraizada con sus orígenes maternos; sin duda, digno de los sentimientos más primarios, los que tienen lugar en lo más profundo del corazón. Habla de felicidad en su disfrute con sus paisanos, de raíces profundas y de su sueño eterno de vivir allí. Escribe, también, de lejanía, cuando eso no existe en sus sentimientos. Ella es de allí, como lo es Pepe Hierro, cuya poesía irrumpe en el inicio de su pequeño librito de apuntes apasionantes. Mariluz es cántabra hasta la médula, lo heredó de su madre, uno de sus mejores legados: su siempre ansiado reencuentro con lo que perdió algún día y sigue vivo en el pensamiento, en los paisajes y en la querencia de ese sueño persistente de vivir algún día en su querida tierruca. Cuando eso ocurra, sus raíces más profundas podrán convertirse en lo que siempre ha sido: cántabruca hasta la médula ¿Verdad? 

3 comentarios:

Mariluz Arregui dijo...

Ay, paisanuco ..:), qué bien me entiendes...

Te invito:
qué voy pidiendo...algo de picar? unas rabas?
Elige tú el sitio..

Un beso grande, y gracias :)

Luis Lópec dijo...

Pues mira (alargando la última a)te va a costar una ración de almejas en La Tucho, unas rabucas en Casa Sampedro y unos mejillones en la Conchita :-)))))))) (los vermús los pago yo).

Mariluz Arregui dijo...

La Tucho y Sampedro controlo, pero la Conchita no..))

A ver si es verdad lo de los vermús, chavaluco:)

Lo verán mis ojos? jajaa