viernes, 2 de marzo de 2012

SE ESCUDRIÑA LA PRIMAVERA


Ya se vislumbra la primavera. Buena noticia si no fuera por la falta de lluvia que hace que todo esté tan extremadamente seco. Regreso de una visita al Mediterráneo, un compañero algo más tranquilo que mi verdadero mar, el Cantábrico, tan provocador y violento, a veces. Por aquellas tierras la primavera ya está afianzada, se nota en las ramas de los árboles plagadas de flores rosas y blancas; en sus gentes rezumantes de paz; en los cada vez más largos atardeceres y en los madrugadores amaneceres llenos de luz y calor.

He aprovechado para gozar con el silencio nocturno, reservando tan sólo algo de sonido a la magia que produce el mar acunándote. He dormido mucho y he leído otro tanto, acompañado siempre por mis últimas adquisiciones musicales, que se escuchan mejor junto al mar y en la armonía que origina estar relajado a todo lo que te rodea. He estado leyendo -y sigo en ello- un libro muy extenso, tanto en páginas como en contenido. Trata del paso del tiempo en un grupo de personas, unidos por la amistad, el trabajo y la familia. Situaciones cotidianas que se acercan a la realidad de cualquier persona. El amor en la universidad, los hijos, la distancia que establece en las relaciones el discurrir de los años, los trastornos de la separación… He bebido buenos vinos junto a los amigos, descubriendo nuevas zonas emergentes donde se están elaborando caldos excelentes, y, sobre todo, he dejado que el tiempo pasará sin yo proponer la medida, sin horarios ni condiciones. La soledad y el aislamiento también sirven para innovar pensando y para intentar olvidar esa ola imperante de pesimismo que han producido los políticos.

A mi regreso, he agradecido que el frío haya desparecido en la tierra soriana y he regresado al Duero, con sus márgenes más regeneradas, para poder contemplar la belleza del río a su paso por el este de la ciudad. Regreso renovado, con mi interior calmado y muchas ganas de disfrutar de la alegría y libertad que produce un tiempo ahora más templado y reconfortante.   

1 comentario:

Mariluz Arregui dijo...

Un placer leerte así.
Que dure mucho tiempo este espíritu...


besos