viernes, 22 de marzo de 2013

¡CUIDADO CON LOS HELICÓPTEROS Y CON LOS CADILLACS!


Estos días todos estamos pensando en la carretera. Son cuatro días que saben a gloria teniendo en cuenta que acaba de comenzar la primavera, los días son ya algo más largos y  el invierno, con tanta crisis y poco presupuesto, ha sido excesivamente duro. Aprovechando el éxodo que se produce siempre por Semana Santa, la DGT estrena un helicóptero con radar para cazar infractores. El seguimiento del vehículo se realiza mediante un telémetro láser que puede detectar velocidades de hasta 360 km/h. Es curioso, o tal vez no tanto, pero la cifra que calcula  Tráfico es de trece millones de desplazamientos, trescientos mil más que en la misma fecha del año anterior. Yo creo que la crisis hace que se concentren más, durante los mismos días, los viajeros que se desplazan, sin embargo,  he notado que los desplazamientos en fines de semana normales han descendido.
Y, teniendo en cuenta que hablamos de automóviles,  esa noticia del helicóptero coincide con otra que llega de Jerusalén. Pero no se trata de un carro normal, se trata del sofisticado Cadillac de Obama, que está reforzado hasta contra ataques bioquímicos y tiene sistema de visión nocturna. La noticia es que se averió al repostar con diésel en lugar de gasolina. Pasa cada cosa… y es que parece mentira que una limusina que lleva en el maletero hasta tanques de oxigeno y reserva de sangre compatibles con la del presidente, pueda tener una avería por un descuido de un empleado. Pero no se preocupen, el problema técnico fue reparado de manera fulminante, no se vaya a pensar que un país tan unido sentimentalmente al yanqui no tenga las garantías técnicas que  EE.UU.  se merece.
Esta misma tarde viajo a Zamora, intentaré ver las primeras procesiones, aunque, como escribe mi amigo Boris en el Facebook, “vi las procesiones de pequeño y es algo que no cambia, ni para bien ni para mal. Vistas todas , lo único que me gusta ahora es ver a los amigos de fuera y las sopas de ajo, el resto…” Y, aunque, para mi tampoco las procesiones sean suficiente reclamo, lo siguen siendo por aquellas tierras, los callos del Tupinamba, las exquisiteces del Hispano, los pinchos del Viriato, los morunos del Lobo  maridados  con cualquiera de los vinos de la provincia: Toro, Tierra del vino, Benavente o  los Arribes. Semana Santa también es buena época para pecar… en Zamora te lo ponen fácil. Feliz Semana Santa, amigos y cuidado con la carretera y los helicópteros.

1 comentario:

Marino Baler dijo...

La Semana Santa castellana me parece espectacular. He vivido la andaluza, en Sevilla, y, sin duda, me quedo con la de Castilla.

Buen viaje.