jueves, 8 de mayo de 2008

PRIMAVERA Y MEDITERRÁNEO


Acabó el invierno y últimamente eso supone una buena señal para mí. Con la llegada de la primavera vuelvo a recuperar la forma. Al parecer el frío ataca mis puntos vitales y me aletargo. Con el buen tiempo me encuentro mejor, soy más activo, los días se alargan y mi relación con el entorno es más gratificante. Me siento alegre y revitalizado.

El pasado jueves, uno de mayo, pude darme el primer baño de la temporada en el mar, más tarde de lo previsto. He pasado el puente al lado del Mediterráneo con la suerte favorable de tiempo veraniego. Siempre que puedo voy a contracorriente de la gente y evito las aglomeraciones pero esta vez no he podido eludir el puente coincidiendo, por tanto, con el “mogollón”. No obstante, he podido estar relajado y he regresado con “las pilas recargadas”. Ese era el principal objetivo.

Coger limones olorosos del árbol, pasear con la bici sin prisas, quitar las telarañas a la cámara fotográfica intentando captar el enigma de la sombra, contemplar los peces saltando hacía el exterior oxigenado, las gaviotas revoloteado encima de la playa reivindicando el espacio que les correspondió en invierno y que ahora ocupan las personas, disfrutar viendo deslizarse los veleros beneficiándose de la brisa… son momentos que se aprecian más cuando el buen tiempo reaparece y todavía no existe costumbre.

Disfrutar de una paella con mucho marisco nada más salir fresco del mar, entretenerse con los rayos de un poderoso sol que sorprenden al colarse por cualquier lugar (con fondo musical de Norah Jones) son momentos irrepetibles cuando el invierno ha sido tan persistente y duradero.

Ya estoy de vuelta pero el apacible clima me hace ver el futuro más cercano, las vacaciones más inmediatas y todo eso junto; el regreso de mi disfrute con el mar y el sol así como la proximidad del tiempo estival hacen que me encuentre feliz y, si se me permite, un poquito más libre y menos espeso.

4 comentarios:

JP dijo...

Qué envidia, no sé si sana o no, pero tal y como lo cuentas dan ganas de darse una escapada y dejar la lluvia cántabra unos días, que hasta el domingo no mejora.

Saludos,
JP
http://historias-de-j.blogspot.com

only dijo...

Es un placer leerte y ver la manera en la que te muestras, Parece que al final a veces hay recompensa..no?
Me alegro, y además contagias un poquito, aunque los demás no lo vivamos..
Un beso, calimero

Kalinikta

Mari Carmen dijo...

Algo así me sucede a mí: el invierno me deja tiesa, como a las moscas. Aunque es verdad que ahora poco invierno tenemos, pero da igual, el frío es frío y a mi me aletarga. En cambio, no sé si porque nací casi en el desierto y en agosto, el calor me revitaliza, me llena de vida.

Un abrazo y buen fin de semana.

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

Yo, contento porque el Invierno parece estar tocando a la puerta...días nubosos y con aires de temporal. Meteorológicamente, el llamado fenómeno de La Niña se aleja de las costas chilenas, por lo que implica tener ya un Invierno normal en cuanto a precipitaciones.

Comparto que la Primavera tiene su encanto y todo eso...pero yo soy una persona de clima frío y corazón cálido (el Sol y el calor es el que me aletarga). Aunque claro, la abundancia de luz te permite capturar mejores imágenes.

Saludos cordiales.