viernes, 5 de febrero de 2010

LA TETA ASUSTADA


“La teta asustada” es una película dirigida por Claudia Llosa, sobrina del escritor Mario Vargas Llosa. No sé si por ese motivo es polémica en Perú. Varias opiniones ponen de manifiesto la mirada ajena de Claudia sobre la realidad quechua y andina, que realmente desconoce, y le tildan de hacer un producto pintoresco de costumbrismo fantástico para las clases cultas europeas, falseando esa cultura ancestral que se mantiene, sobre todo, en las zonas rurales. Entre 1980 y 2000, Perú vivió una época sangrienta y oscura que se denominó “el conflicto armado interno”. Grupos terroristas cometieron masacres indiscriminadas que se tradujeron en setenta mil muertos o desaparecidos, en su mayor parte de las zonas quechua-hablantes. Entre esas manifestaciones se cometieron muchas violaciones. De alguna manera de eso trata el film.
Independientemente de las polémicas que ha suscitado “La teta asustada” en su país, desde una visión occidental como es la mía, he de considerar que mantiene cierto ritmo descriptivo, a pesar de tratarse de una película muy lenta en todos los aspectos. Se desarrolla en un espacio geográfico desconocido para la mayoría de los occidentales. Puede tratarse de cualquier paisaje desértico que recuerda a películas realizadas en Irak o Afganistán, pero en realidad la acción se sitúa en un suburbio de la capital, Lima, denominado eufemísticamente “pueblo joven”
La película trata de contrastes entre ricos y pobres, lo festivo y lo siniestro, la vida y la muerte, la felicidad y la tristeza. Todo ello aderezado de una fotografía muy especial y de gran rigor ambiental, así como de una música que realza el costumbrismo que a veces denominamos, sin excesivo rigor, “realismo mágico”
Los protagonistas aportan mucha carga simbólica, basada en las costumbres de sus antepasados quechuas. Según la directora, intenta explorar la recuperación de la autoestima como parte básica para el proceso de curación. Algo siempre delicado cuando se trata de experiencias traumáticas de gente humilde y, casi siempre, marginada y discriminada.
Salí del cine un poco decepcionado, me esperaba más. Sin embargo, al día siguiente, una vez reposado su visionado, he de decir que me ha causado mejor impresión de lo que pensaba. Recomendable para los espectadores que no les ataque el sueño en el cine.

2 comentarios:

julia dijo...

Luis describes estupendamente todo lo que pones en el blog. Es como si viéramos la pelicula o escucharámos musica ect. Gracias por el regalo de tu blog y gracias por tus comentarios.Besos.

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

Se ha generado toda una euforia en Perú por el hecho de que una película de aquel país esté nominada al Oscar como Mejor Película Extranjera...y no menos indignación cuando un periódico español la dio por película chilena.

Hay quienes piensan que, para trascender hacia el Primer Mundo, se debe de hacer una mirada condescendiente con la gente de países menos favorecidos en lo económico; es el caso también de La Nana, película chilena galardonada en varios Festivales.

Esa apuesta da resultados...pero cabe preguntarse qué tan auténtica es. Saludos afectuosos, de corazón.