jueves, 15 de julio de 2010

HUMBLE PIE


Al igual que en los “pubs” del Reino Unido, en España nos reunimos alrededor de una cerveza o un vino y hablamos de miles de cosas, casi todas ellas banales. Se platica sobre política, trabajo, actualidad, lo buena que está la tía de al lado o los inmigrantes. Si alguien ajeno grabara cada conversación, con seguridad se nos trataría de “salidos”, racistas, déspotas, ruines o cualquier otro adjetivo merecido. En esos círculos hablamos sin pensar demasiado y nos metemos con cualquiera. No se salva nadie. Con seguridad, en ese mismo ambiente, se comentó que Iker Casillas estaba distraído, cuando perdimos en el mundial con Suiza, con su novia Sara comentando la jugada detrás de su portería. Es comprensible poder pensar eso, ¿no? No es de extrañar que algunos periódicos nacionales pudieran publicarlo. Pero conociendo nuestra sociedad, que hace un chiste de cualquier situación especial, no hay que darle excesiva importancia. Eso, al menos, pienso yo.

Aunque siempre hay alguien, vivimos en una sociedad abierta, tolerante y con ciertas dosis de libertad de expresión, que tiene que hacer bandera de esas situaciones. Recuerdo, en este preciso momento, a Manuel Vicent cuando escribe algo así “no colaboremos a poner nuestra sociedad peor de lo que ya está”. Miriam González Durántez ha salido en defensa de la periodista Sara Carbonero. En un escrito enviado a “The Times”, la española esposa del viceprimer ministro británico, Nick Clegg, acusa de machismo al diario inglés por asegurar en su día que a juicio de la hinchada española Sara, tuvo parte de culpa en la derrota de España ante Suiza por situarse detrás de la portería de su novio Iker, distrayéndolo.
Miriam solicita al rotativo londinense, que tras la victoria española en el mundial, pida disculpas y reconozca su error, comiéndose una “humble pie” (un pastel de humildad). También dice que no hay que culpar a Sara por ese resultado ya que estaba haciendo su trabajo y a las mujeres hay que tratarlas por lo que son no por el trabajo de sus maridos.

James Harding, director del Times, ha contestado en otra carta publicada en su periódico, que niega las acusaciones de machismo y felicita a España por la victoria, aunque no le gusta la “humble pie” y con cierto sarcasmo británico propone a Miriam González, Sara Carbonero e Iker que “si pasan por aquí, vengan a tomar una ración de tortilla”. The Times no sólo publica la carta del director sino que en información sobre el recibimiento de España “a sus héroes” el Times canjea “humble pie” por tortilla de patata, puntualizando, además, que se ha limitado a informar sobre la reacción que hubo en nuestro país tras el partido perdido.

Me imagino a James Harding frotándose las manos ante la carta de González, ¡vaya chollo le ha caído a The Times en tiempos de crisis!
Personalmente, siempre con el respeto a que cada uno escriba lo sea de su interés, la pataleta de la esposa de Nick Clegg me parece exagerada. Bien podría enviar cartas al periódico con un interés más social que el resultado de una conversación de cantina. Si todos escribiéramos cartas al Director sobre asuntos tan banales, cada opinión se convertiría en algo tan surrealista como lo que demuestra la española con cierto poder, eso sí, sobre el resto de los humanos. Ojala, González enviará otro tipo de cartas con un sentido más social y, sobre todo, con asuntos más vitales y preocupantes, que tuvieran un interés más prioritario. Es fácil hacer apología del machismo por situaciones que no tienen excesiva importancia. Se deben hacer por otras más cotidianas, que pasan a diario, y tienen consecuencias mucho más graves.