martes, 13 de julio de 2010

SÓLO SOMOS CAMPEONES DE FÚTBOL


A estas aturas todo el mundo se ha enterado que la Selección de fútbol de nuestro país ha ganado el tan ansiado campeonato del mundo. Por desgracia, los telediarios sólo nos muestran imágenes de esos chicos millonarios (que ahora lo serán más todavía) vestidos con una camiseta, poco discreta y menos glamorosa, que no dejan de moverse encima de un avión, un autobús o una tarima, alentados por cientos de miles de patriotas, mostrándonos a todos, como en la antigüedad, la veneración hacía los guerreros que, al parecer, representan a nuestra nación. Con sus vuvuzelas, sus cláxones y sus ruidosos voceríos han intentado dejar a un lado la crisis, los atentados suicidas y toda la realidad que el mundo sufre día a día. No es que me moleste que España haya ganado en fútbol, aunque no es algo que me preocupe en exceso. El problema es que nada ha cambiado por un gol de Iniesta, Por desgracia, la educación, los valores humanos, que deberían estar por encima de la virtualidad futbolera, siguen en caída libre hacía terrenos preocupantes y nadie hace absolutamente nada. Nos unimos para celebrar un mundial, para aplaudir y celebrar un ardiente beso entre Casillas y Carbonero. Sin embargo, casi nadie se ha enterado de un atentado en un país sin importancia, Uganda, donde ha habido setenta y cuatro victimas, precisamente viendo la final de ese campeonato. Nadie se ha puesto el brazalete negro que debiera recordar que algo está fallando. Somos victimas de nosotros mismos mientras celebramos un éxito que sólo tiene que ver con la demostración de que somos superiores en el rey de los deportes. Sofía, Felipe, Leticia, Villar, Nadal, Gasol y otras autoridades de diversas nacionalidades, se abrazan en el palco de las vanidades, el mismo que olvida que millones de personas mueren todos los días sin llevarse un trozo de pan a la boca. Qué disfruten todos ellos de su millones mientras los que los vemos por la tele tenemos que conformarnos, y gracias, con muy poco dinero ganado en toda nuestra larga vida laboral, tal vez el mismo que todos los nombrados ganan en pocas semanas. Sigamos disfrutando con todos esos potentados señores multimillonarios. Salud, no nos queda otra. La sociedad está perdidamente loca y, desgraciadamente, nadie hace nada por cambiarla.

4 comentarios:

Marino Baler dijo...

Hay que estar orgullosos de esta selección, aún a pesar de tener que pagar a toda la casa real (y su seguridad), la entrada de la final. Me encanta pagar a mi selección un pastón, cuando en África se mueren de hambre un monton de africanos en la puerta del mismo estadio. Aunque mi país esté en la cola de la educación en Europa, etc., etc.

¡¡VIVA ESPAÑA, COÑO, que somos campeones!!

Mariluz Arregui dijo...

Suscribo todas tus palabras, hoy comentábamos aquí exactamente lo mismo, pero no lo habría expresado mejor. Perfecto.


Yo, de todo, me quedo con el beso, sin duda! Perfecto ! :)


Saludos,
y besos, por cierto :)

Campurriana dijo...

Luis, he de decir que me ha gustado ver como España ha subido a lo más alto del deporte. Hasta aquí bien y todo lo demás que se ha visto me parece ya demasié. Mañana volverán los problemas a nuestras casas, a nuestras vidas. Igual de meritorios son otros muchos o incluso más que estos chicos de la camiseta roja. Es difícil para ellos, por su edad y por su bolsillo, no creerse dioses ante tal baño de multitudes. Reconocimiento sí, por el esfuerzo y resultados obtenidos, y todo demás ya es otra historia...

farregui dijo...

Esto es un blog, de verdadera pasta. Donde no se habla fácil. Al ciento por ciento estoy con tu pensamiento.

Lo demás es la tradicional felicidad idiota.

Gracias.