sábado, 26 de mayo de 2012

DÍAS DE TORMENTA

Días pasados comencé a escribir el texto que acompaño a continuación. Quise finalizarlo de la mejor manera posible pero no pudo ser. A veces, comienzas cosas que no puedes acabar… eso me pasó a mi.


"El alborotado mar durante la noche  fue presagiando el día que amaneció triste y oscuro. Las gaviotas sobrevolaban los edificios -como es costumbre en mayo-  aprovechando su defensa al viento de poniente. El mar  gris,  con las olas rompiendo  con más agitación de lo acostumbrado. Había descansado de días extremos, durmiendo poco y estando alerta a sensaciones poco habituales que trastocan el cuerpo interior y exteriormente. Estaba relajado y lo necesitaba, los días desbordantes de tensión agradecen la paz y el sosiego. Sin embargo, precisaba recordar algunos de aquellos momentos, lejanos y cercanos a la vez, para intentar profundizar en el interior del alma y de  las evocaciones que producen los sueños imposibles.

La noche posterior el mar seguía perjudicado, presagiando temporal. A mediodía apareció encima de la sierra una oscuridad desafiante. Pocos minutos después la playa se tiñó de blanco. Grandes granizos se amontonaron por todos los sitios mientras las personas que paseaban corrían desesperadamente a guarecerse bajo cualquier cosa que soportara el aguacero. El paisaje cambió en un momento y yo permanecí tras los ventanales  estremecido por tanta intensidad torrencial que en las zonas levantinas suele producir catástrofes. Por suerte amainó minutos más tarde y con el paso de las horas todo volvió a su cauce. En el informativo televisivo de la noche contemplé el momento pasado que quedaba inmortalizado. Me sentí mejor…"


1 comentario:

Mariluz Arregui dijo...

Bueno,
a veces sucede..

Schubert también dejó una sinfonía..'Inacabada':)