martes, 4 de junio de 2013

VIVIAN MAIER. STREET PHOTOGRAPHY. EXPOSICIÓN EN VALLADOLID




Siempre he sido seguidor de los fotógrafos de la prestigiosa Agencia Magnum, fundada en 1947 por los reporteros de guerra Robert Capa, David Seymour, Henri Cartier-Bresson, George Rodger, Maria Eisner, Rita y Bill Vandivert.  Por la Agencia han pasado muchos de los mejores fotógrafos de la historia y, en la actualidad, son socios activos alrededor de cien miembros pertenecientes a países de todos los continentes.  Por suerte, he tenido la oportunidad de ver expuestas muchas de sus fotos en salas de exposiciones de Praga, Madrid, Barcelona, Soria, Valladolid… y siempre me han conmovido y me han demostrado que la fotografía es el arte que documenta el paso del tiempo, la vida, la cotidianidad, las escenas que marcan una época.  
He visto, en la Sala San Benito de Valladolid, varias exposiciones sobre fotógrafos de la Agencia Magnum y siempre me han deslumbrado, convirtiéndose en uno de mis favoritos Josef  Koudelka, alguna de sus fotografías han documentado dos o tres  entradas en mi blog. El pasado domingo tuve la suerte de ver en la misma sala vallisoletana la enigmática exposición de Vivian Maier, un selección    de 120 fotografías espontáneas en las que captó las maravillas y peculiaridades de la América urbana de la segunda mitad del siglo XX con su cámara Rolleiflex.
Esta niñera (1926-2009) llenó varios armarios con cosas encontradas en la calle, libros, recortes, pasquines políticos y otras fruslerías, así como miles de negativos sin revelar. Acabó sus días sumida en la pobreza, sin conocérsele amigos o familiares, siendo ayudada únicamente por los hijos Ginsberg que había criado durante 20 años. Para cubrir deudas, los Ginsberg empeñaron sus muebles guardados en un almacén, apareciendo una vez vendidos, esas ingente cantidad de negativos sin revelar que había ocultado ahí durante toda su vida. En 2007, fue descubierta parte de esa obra en una casa de subastas de Chicago. A partir de ese momento, John Maloof recopiló casi todo el material que se había dispersado entre los compradores que habían acudido a la subasta. Por suerte, a día de hoy, se ha recuperado cerca del 90% del archivo fotográfico.
La obra de Vivian se inscribe dentro de la historia de la fotografía y ya figura al lado de los grandes nombres de la Street Photography, junto a Helen Levitt, Lissete Model, Diane Arbus o Walker Evans.
La exposición de Vivian Maier ha sido una de las mejores que he visto sobre fotografía, impacta desde la primera a la última fotografía y por encima de otras tiene a su favor la limpieza de las fotos al estar sus negativos impolutos. Considero que se trata de una de esas sorpresas mágicas que, a veces, nos depara, de manera brillante, la vida. Gracias, Vivian, ha merecido la pena que salga a la luz  tu reservado secreto.