lunes, 6 de junio de 2011

FIRMAS



He estado ejerciendo mi trabajo, durante unos días, fuera de mi centro laboral. El día que me reincorporé, estando en clase  con mi compañera de aula,  nos llamó al pasillo la coordinadora técnica. Nos explicó que había encontrado encima de la mesa de su despacho un escrito que nos enseñó en ese instante.  No estaba bien redactado pero se entendía. Al final del escrito figuraban 23 firmas que correspondían a todos nuestros alumnos de mañana y tarde.  Cada nuevo curso escolar todos los educadores vamos rotando de clases. Los firmantes solicitaban a la coordinadora nuestra continuidad en su clase para el próximo curso. Tanto mi compañera como yo  intuíamos algo al respecto, sin embargo, siempre hablaban de hacer una huelga pero nunca de redactar un escrito y firmarlo. Al leerlo nos sentimos orgullosos. Algunos de esos 23 chicos y chicas no sabe escribir, sin embargo, los que sí saben habían firmado con el nombre de los otros. En más de 30 años que llevo en mi puesto de trabajo nunca había pasado nada parecido. El aula que ahora ocupo está compuesta por los más inteligentes  y se defienden mejor que los más indefensos psíquica y físicamente.  Seguro que los que necesitan más apoyos también piensan lo mismo de sus profesores y quieren que se queden a su lado, nuestros chicos no son favorables a los cambios. Nuestro trabajo es duro, muy duro muchos días, sin embargo, esas pequeñas anécdotas hacen que te sientas necesario y querido . Besitos agradecidos a los 23 cuando el curso va finalizando, pero, con todo el dolor de nuestro corazón, el curso venidero  tendremos que emigrar a otra clase. Seguro que a vuestros nuevos profesores les tendréis el mismo afecto que a nosotros.

2 comentarios:

Mariluz Arregui dijo...

Felicidades : )

y me chifla tu foto,
me encanta

Besos con colorines

Campurriana dijo...

Un orgullo, desde luego. Momentos así explican tantas cosas...
Felicidades.

Besos con coletas, como me dedicaron en una ocasión...