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OJALÁ ESTUVIERAN




Con todo lo que estamos padeciendo en los últimos meses y debido a una columna que he leído y  se titula “Ojalá estuvieran” de Javier Marías, que habla de sus padres, me han venido a la mente mis abuelos maternos, los únicos que tuve. Hace tres días tuve la grata sorpresa de recibir una llamada de mi primo Rafa que vive en Madrid. Él es el único descendiente de mi abuela Carmen y de mi tío Olegario que lleva su apellido y podrá cedérselo a sus sucesores, desconozco si tiene algún hijo. Hacía muchos años que no sabía nada de mi primo “alemán”. Nació en Frankfurt, pero a los pocos meses, junto a sus emigrantes padres españoles, regresó a Cantabria, su lugar de origen. Sus padres, que ahora son ancianos y padecen esas serias enfermedades que produce la vida, al igual que Carmen y Olegario sufrieron la guerra y sus consecuencias, tuvieron que emigrar a Alemania, aquella tierra desconocida a la que nunca se adaptaron. Nuestra generación padece una crisis sin precedentes, pero no debemos olvidar que muchos de esos ancianos, que todavía viven, sufrieron terribles historias, nada que ver con lo que estamos pasando ahora. Ellos fueron luchadores en todos los sentidos de la vida, sacaron adelante a sus hijos, siempre familias numerosas, con esfuerzo y dedicación, pasando por todo tipo de penalidades. Deben ser un orgullo para nosotros y una referencia que nunca debemos olvidar para seguir en esta triste ruta que nos ha marcado la pandemia. Si pensamos en su sacrificio en los peores momentos estoy seguro de que saldremos adelante con la cabeza siempre alta, a pesar de estos terribles momentos que, ahora, nos absorben y nos agobian. Ellos son y serán siempre mi modelo. 

Comentarios

Leo ha dicho que…
Es momento de difundir los valores que nos han enseñado y sentimos pletóricos para poder crear un mundo más justo. Tienes la obligación de seguir escribiendo porque nos haces sentir que la lucha de nuestro legado cautivará a una nueva revolución honesta.

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