lunes, 21 de enero de 2008

HACIENDA ZORITA




La Hacienda Zorita se encuentra entre Salamanca y Ledesma, concretamente en el pueblo de Valverdón a 9 kilómetros de la capital. Zorita es una antigua Hacienda fundada en 1366, convertida en hotel con 29 habitaciones y suites, bautizadas con nombres de dominicos con Santo Tomás a la cabeza, todas con vistas al Tormes. En este lugar se alojó Cristóbal Colón durante las Conferencias de Valcuevo, advirtiendo la espiritualidad de estos muros en su escala salmantina rumbo a las Américas. Según leí en la documentación que se encontraba en la habitación, el lugar perteneció, en sus orígenes, a los Dominicos (convento del siglo XIV). Estaba destinada al cultivo de viñedos. Luego vendieron la Hacienda y se convirtió en una harinera. La aceña sobre el río Tormes, ahora restaurada, se construyó en el año 750. Una de las crecidas del río destruyó parte de la Hacienda. Se reconstruyó de nuevo y la dedicaron a un lugar de reposo para los profesores de la Universidad de Salamanca. En el año 2001 compró la Hacienda el Marqués de Griñón y la destinó de nuevo al cultivo de viñedos. La reforma fue encargada al arquitecto José María Pérez “Peridis” y se inauguró como hotel en 2003 (Fue la primera del proyecto Haciendas de España, simbiosis turística y vitivinícola). En la actualidad pertenece a la empresa vinícola Durius que además es dueña de la Haciendas Unamuno (Fermoselle) y Abascal (Quintanilla de Arriba), entre otras.

Forma parte del recinto, además del hotel y del restaurante (antiguo refectorio) de la Casa Grande, la bodega DURIUS (1.500 barricas), cuya arquitectura hace alusión a la carabela Santa María (quilla invertida). Las antiguas casas de los trabajadores son ahora oficinas y tienda delicatessen. Hay también una capilla, con un alto campanario donde anida una pareja de cigüeñas. Junto a ella cuatro sequoias sempervirens centenarias que Vázquez Coronado trajo de América para los frailes en 1580 -según dicen son las más antiguas de Europa en su especie-. El vetusto molino árabe es ahora un wine spa y en otro edificio hay piscina.

Es relajante pasear por el interior de la finca, hay una colección de arces, cipreses y castaños de indias junto al río, visitar la isla que forma el Tormes y disfrutar con los colores del atardecer y del amanecer reflejados sobre la zona del río, canalizado, que fluye bajo sus cimientos, a modo de molino.

El lugar forma parte del exclusivo club europeo de wine hotels y está recomendado por las revistas más prestigiosas del gremio. Otro aliciente es que se encuentra a escasos diez minutos en coche de Salamanca, lo que permite visitar la ciudad monumental y descansar en un alojamiento privilegiado de cinco estrellas.

Tuve la suerte de dormir en la primera planta. Desde esa situación contemplaba el canal y la aceña. Durante la noche se escuchaba el sonido del agua discurriendo bajo el hotel. A las ocho en punto una cigüeña golpeando su pico me despertó. Nunca me había pasado algo parecido. Al asomarme a la ventana estaba amaneciendo, la vista era espectacular. Será difícil olvidar mi estancia.

6 comentarios:

u minúscula dijo...

me gustaría vivir siempre donde se escuchara agua..

ANA DE LA ROBLA dijo...

Qué preciosidad. El sonido del agua en Castilla es un milagro de paz y quietud.
Gracias por traer hasta aquí ese descubrimiento. Quién sabe si habrá oportunidad de explorar...
Un beso.

Luis López-Cortés dijo...

u minús, intento vivir la mayor parte de mi tiempo libre con el sonido del agua de fondo. Algún día formará parte absoluta.

Ana, siempre hay posibilidades de explorar la belleza. Gracias por tus comentarios.

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

Te has vuelto prolífico con tus escritos en esta semana...vamos por partes desde el comienzo.

Interesante reseña que haces de la Hacienda Zorita...lo de las sequoias es un verdadero lujo botánico. Por cierto, ¿qué se hace en un wine spa?

Saludos cordiales.

Luis López-Cortés dijo...

Amigo Candidato: Yo en un wine hotel hago lo mismo que en cualquier hotel. Te explicó, no obstante, de qué va:
La vinoterapia consiste en utilizar el vino junto con otros derivados de la uva, para hacer diferentes tratamientos cosméticos. Hay tratamiento relajantes, rejuvenecedores, reductores, reafirmantes o tonificantes, circulatorios (piernas cansadas, couperosis…)
Nos aporta muchos beneficios los cuales podemos destacar los siguientes:
Es rico en polifenoles, procianidoles y antocianosidos. Tiene propiedades antioxidantes que ayudan a las células ha regenerarse, liberan la piel de las células muertas, desintoxican la piel y ayudan a la circulación protegiendo el sistema circulatorio y reforzando las paredes capilares de venas y arterias, favoreciendo la microcirculación y el sistema cardiovascular.
Los antioxidantes neutralizan los radicales libres que son los responsables de la oxidación de las células, previniendo el envejecimiento cutáneo (mantiene la piel joven e incluso difumina las arrugas ya existentes) y protegiendo la piel del agresiones del medio ambiente.
Los polifenoles previenen la rotura de las fibras de elastina y colágeno manteniendo la piel elástica y protegiéndola de los radicales libres. Tonifican músculos, senos, afirman glúteos, reducen abdomen y rejuvenecen músculos y piel. Tiene vitaminas B1, B2 que contribuyen a, la nutrición de la piel y aportan elasticidad y firmeza.
Obtendremos un aspecto saludable, renovado, fresco y mas luminosidad. Ayudan al funcionamiento del organismo en general proporcionando bienestar y relajamiento.

Espero que sea de tu interés.

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

Extensísima explicación la tuya...ya sabía de los beneficios del vino en cuanto a la circulación sanguínea, pero no imaginaba que tuvieran otras aplicaciones.

Saludos cordiales.