sábado, 29 de noviembre de 2008

Nothing is impossible



Ayer, dentro de las proyecciones a concurso del X CERTAMEN INTERNACIONAL DE CORTOS “CIUDAD DE SORIA” tuve la suerte de ver “Héroes. No hacen falta alas para volar” de Ángel Loza.

Ángel concedió, antes del comienzo de su corto, unas palabras al público. Comenzó diciendo que si alguien busca en su film morbo ya puede salirse del recinto. Relata la historia de un joven que nació sin brazos debido a una droga -la talidomida-( se empezó a utilizar en los años 50 para tratar a las mujeres embarazadas y que provocó malformaciones en los fetos) que tomó su madre durante el embarazo. Sin embargo, eso no le ha impedido al francés Pascal Kleiman convertirse en uno de los DJ más prestigiosos del sonido techno.

Pascal nació sin brazos y por esa razón empezó a desarrollar una gran capacidad en sus pies y a utilizarlos en su vida diaria. “Lo hacia de forma natural e innata”, afirma Kleiman.

Estudió derecho en Toulouse, aunque pronto se dio cuenta de que aquello no era lo suyo. “Lo único que hace que me exprese es la música”, señala el famoso DJ. Corría el año 1989 cuando empezó a pinchar y desde entonces ha conseguido llenar las pistas de baile de las discotecas más renombradas del mundo. En la actualidad es DJ “residente’ en discotecas de Valencia y Toulouse. Sus giras recorren todo el mundo.

Hace varios años Ángel Loza acudió con unos amigos a una discoteca de Madrid, donde esa noche Pascal pinchaba. El director de cine quedó maravillado con las habilidades del DJ. “Sus ojos me transmitieron que era alguien muy especial”, “a los 15 minutos le dije: tú y yo vamos a hacer una buena película”. Desde ese momento son buenos amigos.

El documental narra la vida del pinchadisco francés y los obstáculos que ha tenido que superar a lo largo de ella. “Creo que todo el mundo debería ver mi película, sobre todo los políticos, para que oberserven que es en la enseñanza donde se cambia el mundo”, afirma el cineasta. “No hay nada imposible en esta vida, todos podemos hacer lo que queremos. Lo importante es hacer aquello con lo que disfrutemos”, añade.
En este sentido, Pascal se siente satisfecho porque ha conseguido su sueño: “Vivimos en una sociedad que no está hecha para nosotros, por lo que hay que adaptarse a ella. A veces se pasan las cosas por no hacerlo a tiempo. Yo siempre he tenido una buena capacidad de adaptación, por lo que he conseguido muchas cosas”. “Eso sí, no me considero ningún héroe”.

Un ejemplo más que hace constatar que la voluntad humana está por encima de cualquier impedimento, sea del nivel que sea.

Pascal pinchó anoche, dentro de los actos del Certamen, en la Sala Avalon de Soria.

2 comentarios:

Only dijo...

That's true. La voluntad es fundamental.

And I suscribe totalmente lo de la educación, claro, esa es la peor arma en contra de las personas.

Good post, dear friend, good post

:)

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

Claramente que no hacen falta alas para volar...pregúntale al loquito que quiso hacer los castillos en el aire (Alberto Cortez).

Ayer, a propósito de la Teletón que se hace casi todos los años en Chile para los niños discapacitados físicamente, debatimos en casa (pregunta morbosa, lo reconozco) si hubiésemos preferido nacer sin brazos o sin piernas...pero aún así, cuando falta una parte del cuerpo las otras tratan de suplir las funciones y, con perseverancia, se logra en gran parte.

Es lo que se quiere mostrar con Pascal Kleiman...querer es poder, lisa y llanamente. Inyectar y desarrollar potencialidades en vez de orientar por determinados caminos...es la misión clave de la educación.

Saludos afectuosos, de corazón.