sábado, 7 de agosto de 2010

MENINO JESUS DE CARTOLINHA



Miranda do Douro es un pueblo portugués fronterizo con Zamora. Se yergue sobre un desfiladero del Río Duero. Es el típico sitio de compras. Allí se congregan multitud de españoles que se llevan "bolsadas" de productos, entre los que figuran el bacalao, el vino de Oporto, las toallas, los pijamas, la ropa deportiva, los muebles de madera…
Suelo ir a comer a “O Mirandés”, tipico restaurante portugués familiar. La carta es corta pero las especialidades son un espectáculo a muy buen precio. Churrasco, cordero y bacalao, todo a la brasa, son los principales reclamos. Recuerdo que un día fui con mi hermano y alucinó cuando la camarera nos hizo la cuenta sobre el mantel de papel. Muy irónico le pidió la factura y ella rompió el mantel y le entregó la “nota”.
Esta mañana me acerqué a Miranda desde Zamora. Tenía intención de madrugar pero quedé atrapado en la cama más tiempo de lo estimado. Llegué a mediodía y me dirigí a la parte vieja a comprar mi droga favorita: Vinho do Porto “Calem”. Suelo ir a comprarlo a un almacén de un señor que me recuerda, por sus formas y su manera de hablar a Saramago. A pesar de tener más de setenta años ha reformado su antiguo almacén y lo ha convertido en un coqueto delicatessen al estilo portugués. Me recomendó vinos rosados alternativos al Mateus y le hice caso. Hablamos del tiempo, claro, en el exterior el mercurio marcaba 39 grados. El señor Saramago se refirió en la conversación a Rusia y su ola de calor. Se despidió de mí con un muito obrigado y Boa Saúde.
A pesar del calor, o tal vez debido a ello, me acerqué a la Catedral del siglo XVI a hacer una visita a su órgano del XVIII y a la joya de la corona, la pieza más notable y original, una pequeña talla de madera policromada conocida como el Menino Jesus da Cartolinha (Niño Jesús del Sombrero de Copa). Tiene la particularidad de que la que en la vitrina se expone con todo su ajuar: Varios trajes de distintos colores, calcetines, camisas... ¡es un auténtico muñeco digno de cualquier estante de juguetería! Su ajuar son exvotos, ofrendas dejada por fieles que han recibido un don o curación como ofrenda y recuerdo.
Según reza una leyenda, representa a un niño que apareció durante el sitio de los españoles, en 1711, para animar a las tropas portuguesas, cansadas y hambrientas; después de su victoria, los triunfadores decidieron tallar en madera una figura de la criatura, ornamentada con una insignia en el pecho, una pequeña espada de plata a la cintura y el famoso sombrero de copa.


Escapé del calor sofocante de Tras os Montes y en el camino de regreso a Zamora fotografié, a la altura de Moral de Sayago, los campos quemados recientemente. Me gustó el contraste de la naturaleza negra y dorada con el azul intenso del cielo. En la tierra, a esas horas, hacía cuarenta y un grados.

1 comentario:

Marino Baler dijo...

Parece mentira como un pequeño pueblo puede ofrecer tantas sensaciones. No es preciso perderse entre vuelos larguísimos ni playas exóticas para disfrutar de una agradable estancia.

Un saludo.