jueves, 12 de enero de 2012

PASQUAL MARAGALL, "PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD"



El otro día cayó en mis manos un documental basado en aspectos de la vida del expresidente de Cataluña Pasqual Maragall. Comencé a verlo con cierto escepticismo debido a la desconfianza que me producen todos los políticos sin excepción. Sin embargo, a los pocos minutos de metraje estaba totalmente enganchado, y, lo más importante, emocionado por el descubrimiento de un personaje con mayúsculas.

“Bicicleta, cullera, poma” es un documental de Carles Bosch sobre la enfermedad del Alzheimer, concretamente sobre el diagnostico que se le hace a Pasqual Maragall en el otoño de 2007. “Bicicleta, cuchara, manzana” (“Bicicleta, cullera, poma”) son las palabras que Maragall tiene que retener y repetir junto a otra serie de preguntas a las que ha de responder en un reconocimiento médico adaptado a su enfermedad, parte de un protocolo para diagnosticar el grado de Alzheimer del paciente.

Cuando en rueda de prensa informa sobre su enfermedad, dice, entre otras cosas, que va a luchar por la consideración social de los enfermos de Alzheimer. “No está escrito que esta enfermedad sea invencible. Comienzo esta nueva etapa con optimismo, junto a una familia y unos amigos, que me reconocen y me hacen feliz. Hicimos los Juegos, hicimos que se aprobará el Estatut y ahora iremos a por el Alzheimer, con la seguridad de que en 10 o 15 años esta enfermedad será vencible”.

Pasados tres meses de dicha rueda de prensa, Pasqual y su familia presentan la Fundación Pasqual Maragall para la lucha contra la enfermedad del Alzheimer con un proyecto importante. Explica que en esos meses han pasado pocas cosas en su nueva vida pero que ahora suele llegar tarde a las citas y se olvida de pagar a la salida (carcajadas de los asistentes a la presentación de la Fundación). “Hace unos días estuve despierto hasta la cuatro de la madrugada esperando los resultados de las elecciones de EE. UU. y yo: “Obama, Obama”, pero resulta que me confundí de día”
Maragall es un paciente modelo, según los médicos que lo atienden, sometiéndose a todos los ensayos clínicos, sabiendo que será una ayuda excepcional para la lucha contra la enfermedad. En una escena, su esposa, verdadero apoyo de Pasqual, dice que la memoria musical es lo último que se pierde y que, por suerte, Maragall está enganchado a la música sabiendo que es un refugio importante. Por lo visto sólo escucha discos antiguos y ha descubierto, nos lo enseña con admiración, unas “Variaciones Goldberg” desde una perspectiva de jazz. Disfruta con la música.

Pasqual quiere ser actor protagonista de su enfermedad mientras pueda, sabiendo que siempre irá a más y que, por desgracia, es irreversible. Por donde va recibe muestras de apoyo sinceras y es reconocido por su activismo a favor de la lucha contra la enfermedad y para que en un futuro otros enfermos puedan beneficiarse de los posibles logros que se vayan consiguiendo con su ayuda y la investigación de los científicos.

Olvidar el nombre de quien no vemos a menudo es normal, pero olvidar el nombre de quien vemos a diario es demencia. Uno de cada tres enfermos diagnosticados con Alzheimer llega a la demencia. Olvidarse de algo en el fuego es normal pero pedir comer después de haber comido eso es demencia… y perderse en un lugar habitual.

9 meses después del anuncio público de la enfermedad, Pasqual reconoce que su memoria remota se mantiene pero olvida las cosas cotidianas, la memoria reciente “¿dónde he dejado las gafas?” En la escena, aparece en su casa de verano escribiendo, en un inglés perfecto, lo que serán sus memorias y presentará, meses más tarde, en un acto lleno de sentimiento y emoción.


Dicen que caminar, bailar, amar, jugar y disfrutar de la vida ayuda a superar las dificultades, y, por lo tanto, pienso seguir haciéndolo” No sé qué será de Pasqual en este momento pero estoy seguro de que seguirá luchando contra las dificultades y ayudando a los demás, como siempre ha hecho en su vida. Su esposa dijo que tiene la manía de llevar a cabo grandes proyectos, realizar utopias. Él nos ha enseñado, esto lo añado yo, que las utopías cada vez están más cerca. Gracias, Pasqual, t´estimo molt.

Cuando un hombre es capaz de reírse de lo que le pasa, nadie tiene poder sobre él”
Albert Cossery

2 comentarios:

Campurriana dijo...

También lo vi hace poco y me conmovió. Bendita fuerza la del ser humano.

Rufi García Nadal dijo...

Aunque como catalán, seguro que no le gustan las corridas de toros,pero que bien viene la frase:
coger al toro por los cuernos y este hombre en ese aspecto dentro de su enfermedad en sus buenos momentos lo ha tenido claro, aunque luego no lo sepa, mis felicitaciones a su familia.
Ojalá que se encuentre pronto una cura