miércoles, 29 de agosto de 2012

BOMBONES BELGAS


Haciendo esquina con la calle    Steenstraat       , en plena plaza Markt de Brujas, se encuentra una tienda de chocolate y bombones de la prestigiosa marca Godiva que data de 1926. Cuando estuvimos allí una mañana laborable no se encontraba nadie en la tienda salvo dos dependientas perfectamente ataviadas. Eran muy bellas ambas y por sus atuendos parecían azafatas de una compañía aérea. Pregunté a una de ellas algo sobre los bombones, en inglés, y por su acento pude apreciar que era sudamericana. Le dije que era español y ella me contestó que brasileña, concretamente de Fortaleza, en el noreste del país. Tomé confianza y comencé a gastar bromas ya que ella entraba al trapo. Todo lo que yo decía se lo traducía a su compañera, belga, y ambas carcajeaban con ganas.  Creo que les alegré la mañana.   Cuando retomé mi faceta seria pregunté a la brasileña si, efectivamente, Godiva no sólo era uno de los más famosos chocolates del mundo sino también el mejor. Me contestó que el único que les hacía la competencia por su calidad era Neuhaus. Antes de la visita ya habíamos comprado otro chocolate, no recuerdo ahora la marca, pero hasta ese momento, para mi,  el más famoso de los belgas en España. No compré más bombones hasta que estuvimos en los comercios del interior del aeropuerto de Bruselas para regresar a Barcelona. Ya en España, después de tratar los bombones como quien trata a un bebé, llegaron en perfecto estado de conservación a nuestros familiares y amigos. Después de una cata amplia en lo referente al número (teniendo en cuenta que cada bombón cuesta un euro pueden ustedes suponer que me gasté un pastón) he de decir que mis favoritos, sintiendo ser infiel a mis amigas de Godiva-Brujas, sin lugar a dudas fueron los Neuhaus, aunque los Godiva también son excelentes, claro. También diré que los bombones belgas, desde mi humilde punto de vista, son, sin duda, los mejores del mundo. Nunca he comido, ni creo que comeré, nada igual.
Si tengo tiempo y ganas, en otra entrada hablaré de las cervezas, la otra joya de la corona belga. Por su culpa mi cuerpo ganó algo más de dos kilos, que por suerte y mucho esfuerzo ya se han esfumado.

3 comentarios:

Mariluz Arregui dijo...

Ya se han esfumado ??? : )

Saludos : )

Luis Lópec dijo...

Sí, jajajaja. No conviene que pase mucho tiempo.

Campurriana dijo...

Buenísimos. Aún me quedan en casa...