sábado, 29 de diciembre de 2012

NÚMERO 2: TWO WOUNDED BIRDS “Two Wounded Birds”




Johnny Danger y sus Two Wounded Birds son ingleses de nacimiento, pero llevan las soleadas playas californianas en el alma. Ya desde el inicio con la inyección anímica ramonesca Together Forever podremos proyectarnos corriendo por las costas con una tabla de surf y algún traje de baño ridículamente pequeño. La letra cursi, las guitarras reverberadas, los coritos “ooh pah, ooh-ooh” conforman un combo irresistible. Y, con el correr del disco, la historia se va poniendo cada vez más interesante; pasando desde el misterio de las tarantinescas My Lonesome y Night Patrol, el espíritu de Jerry Lee Lewis en Daddy’s Junk oThe Last Supper, que tiene la fórmula Morricone que tan bien alimentó a artistas como Alex Turner o Danger Mouse.
Las bellas I’m No Saviour y No Goodbyes nos llevan directamente al salón escolar donde se está llevando a cabo el baile de graduación. En fin, se trata de música que ya hemos escuchado antes, cierto, pero ejecutada con maestría y devoción, prueba de que no estamos en presencia de una nueva bandita de posers retro. Establecería un paralelismo entre Best Coast y Two Wounded Birds en esto de ser vintage y auténtico al mismo tiempo. Si necesitan referencias, The Drums los llevaron de gira y un fascinado Jacob Graham les editó el disco en su sello. Y si eso no fue suficiente, dicen por ahí que el que levantó el tubo para felicitar a Danger fue un tal Brian Wilson. Lo de estos chicos va en serio.
(Rocktails)