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WALKING BACK HOME (Un paseo que todavía dura)



Hace unos años, estando en Londres, concretamente en la estación de Paddington, haciendo tiempo para coger un tren para Bath, estuve fisgoneando discos en una tiendecilla ínfima, tenía algún encargo especial de un amigo.  Entre los discos que compré había uno de Deacon Blue, “Walking Back Home” (1999) , que tiene en la portada una foto de un puente sobre el Támesis que no he logrado reconocer, tal vez sea de algún barrio periférico lejos del centro de la ciudad. Durante el fin de semana, colocando algunos cedés, apareció después de varios años sin verlo y, como es lógico, lo escuché de nuevo, retomando, a medida que iba oyéndolo, pasajes de aquel viaje que tanto  me quedó grabado. Recuerdo el gran reloj de la estación y los trenes esperando a salir bajo una gran estructura de cristal y, sobre todo, el precio del billete a la ciudad de Bath, en el condado de Somerset, fundada por los romanos como complejo termal y situada a unos ciento sesenta kilómetros de la capital. La libra estaba entonces muy cara, lástima, tenías que pagar por ella 1,4 euros. Cada billete nos costó 48 euros, eso sí, se trataba de uno de esos trenes de alta velocidad que tardaba en llegar a la ciudad balneario unos 60 o 65 minutos, por lo que hacías el viaje por la mañana contemplando la campiña inglesa y regresabas al anochecer después de pasar un día divertido abstraído por el poderoso arte de la ciudad de los baños y la placentera contemplación del río Avon.
El caso es que estuve todo el fin de semana colgado de la música de Deacon Blue evocando aquel viaje en tren, los campos verdes con vacas y ovejas, el agua por todas partes, incluida la lluvia que nos acompañó todo el día, y varios recuerdos fotográficos.
Las ciudades suelen contener música que hay que encontrar. Por suerte, Deacon Blue me recordará siempre a Londres, como Béla Bartók a Budapest, Smetana a Praga o Elías Ochoa a Santiago de Cuba.
Ahora sigo escuchando a Deacon Blue en otros discos, sin embargo “Walking Back Home” es mi disco favorito por todo lo que entraña. También he indagado sobre el grupo y he descubierto que su nombre lo tomaron de un tema de otro de mis grupos favoritos de siempre, Steely Dan, concretamente el que lleva por título “Deacon Blues”.
El “azul” de Deacon me ayuda a trasladarme, poquito a poco, al azul del mar que me espera, sin más tardar, mañana. Seguiré, mientras tanto, analizando los particularidades de  mi color favorito.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Hola,
Sólo una cosa ... ese puente no es sobre el Támesis, es sobre el Clyde, el río de Glasgow. Y la foto es de Oscar Marzaroli, por si quieres indagar.
Si te gusta el "Walking Back Home", disfrutarás su primer álbum: "Raintown".
Luis Lópec ha dicho que…
GRACIAS. TENGO SU PRIMER ÁLBUM Y TODA SU DISCOGRAFÍA. SALUDOS.

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