viernes, 23 de marzo de 2007

POLITICAMENTE INCORRECTO



Me considero liberal, progresista, pacifista y tolerante, valores que me parecen fundamentales y por tanto innegociables. Intento ser respetuoso con todas las opciones y opiniones, siempre y cuando no se quieran imponer mediante la fuerza, el miedo o la presión. Parto de la base de que todas las personas son iguales y tienen los mismos derechos y las mismas obligaciones. Considero que no tiene que haber discriminación por ser de una u otra raza, por tener o no tener creencias, por el sexo... Desde mi punto de vista las personas solo se diferencian, provengan de donde provengan, por su clase social, por ser ricos o ser pobres. Aquí comienzan las discriminaciones y los grandes problemas sociales.

Estamos a pocas fechas de elecciones y todos los partidos políticos preparan su artillería pesada, sacan su caña de pescar, nos prometen lo de siempre: trabajo para todos, contratos indefinidos, buenos salarios y mejores pensiones, protección a los menores, vivienda social, transporte público, reducción del paro, igualdad de género e incorporación de la mujer al mundo del trabajo, mano dura con los maltratadotes, centros sanitarios y reducción de las listas de espera, guarderías, becas y comedores escolares, reducción de impuestos, ayuda a domicilio, agua para todos, ayudas a la familia, educación/formación de calidad, etc. Desgraciadamente cada vez hay menos opciones de voto y casi por inercia nos vamos al bipartidismo en detrimento de otras opciones minoritarias, que en muchas ocasiones tienen grandes aportaciones a la sociedad en sus programas (otro cuento es poder cumplirlas).

Nuestra sociedad progresa en muchos aspectos de manera sorprendente: en lo científico con grandes investigaciones y avances médicos, en lo tecnológico con mejoras digitales, en lo social con avances en medios de comunicación, ciudades más inteligentes… pero sin embargo en otros, como la política, todo está estancado, no interesa mover ficha. La democracia está enferma y prueba de ello es que Estados Unidos la utiliza como panacea para imponerla en cuantos más países mejor. Su bandera es la democracia y con esa excusa los demás seguimos sus pasos como tontos.

Si no se quiere encontrar algo más progresista, más avanzado que la democracia, al menos debería adaptarse a los tiempos modernos, se me ocurre, a bote pronto, listas abiertas a la hora de votar a los candidatos.
Pero no interesa, ¿para qué?, las cosas así funcionan aunque cada vez seamos menos los que nos acerquemos a votar. El ejemplo de las últimas y recientes votaciones en Andalucía es claro, una abstención de más del setenta por ciento, pero los culpables son las causas externas: el buen tiempo, era domingo… no existe la palabra autocrítica en nuestros gobernantes.

Del Partido Popular prefiero no hablar, ya se encargan de descalificarlo Acebes, Rajoy y Zaplana.Del otro partido mayoritario y en la actualidad (seguramente por poco tiempo) en el poder, el PSOE, hay mucho que decir. Me ponen enfermo las ministras (eso sí al cincuenta por ciento por acuerdo marco) socialistas y obreras que llevan encima los últimos modelos de Armani, Prada, D&G, valorados cada uno en más cantidad económica de la que ganamos muchos trabajadores en este país durante un duro semestre de esfuerzo. El PSOE, como viene siendo habitual cuando está o ha estado en el poder, me ha defraudado. El gasto familiar ha subido muy por encima de esas formulas matemáticas que utilizan para demostrarnos que no ha sido tanto. Los sueldos han quedado más congelados que la entrada de la primavera. Las viviendas siguen inasequibles. La cultura ha disparado los precios: cine, museos y libros son artículos de lujo, tanto como los vestidos de las ministras. El ladrillazo ha hecho más ricos a los ricos. Sinceramente sus siglas no corresponden a esta bonanza para las grandes economías del país en las que están incluidas, como no, los banqueros.
Tanto el PP como el PSOE manejan manifiestamente, a su antojo, los medios de comunicación del lugar donde ejercen su poder. La televisión oficial es vomitiva, cada día emite más anuncios y más basura.
Esto huele a putrefacto y nadie se mueve, salvo los miles de manifestantes que con el carné del partido en el bolsillo, y un bocadillo y el billete de regreso a su ciudad de origen en el otro, salen a la calle por lo que el otro partido hace, a su manera de ver, mal.

Como ciudadano reivindico otra manera de hacer política en donde la cultura sea moneda de cambio, la educación más igualitaria y aperturista (educar es dar oportunidades), la televisión más educativa y se equilibre el nivel social y económico de los habitantes. Ya sé que es difícil pero hay que intentarlo. Yo seguiré sin votar ya que la política es algo demasiado importante como para dejarlo en manos (muchas veces corruptas) de los políticos.

6 comentarios:

ANA RODRÍGUEZ DE LA ROBLA dijo...

Bravo!!

Rukaegos dijo...

Una vez que uno ha realizado una clara apuesta política, con todos los riesgos que ello conlleva, me cuesta intervenir ante escritos como el que has planteado, más que nada porque entiendo que puede ser difícil conciliar la propia opinión y la lealtad a una opción o unas siglas. Como siempre me he prentendido crítico y no me he caracterizado precisamente por morderme la lengua (decidí hacerme así inmune al veneno) osaré escribir algunas reflexiones que humildemente pretenden enfrentar un punto de vista ligeramente diferente al tuyo.

Las manos blancas han existido siempre.Quiero decir que desde la Antigüedad podemos encontrarnos posturas, perfectamente razonadas, que se mantienen al margen del debate público o lo limitan a la pura subjetividad. Nada que objetar, es una postura legítima y puede que haya muchos datos para compartirla. Pero de contrapunto añado que siempre es mucho más fácil el "todos son iguales", y permite un cierto divismo que, en cualquier caso, no va a evitar que los asuntos públicos tengan que ser gestionados por unos o por otros, mejor o peor, siempre a disgusto de todos y siempre ensuciándose las manos en el trabajo. No justifico con esto corrupciones, delitos, desviaciones de poder ni mierdas varias. Simplemente, reconozco la necesidad de que se gestione la polis. Y la polis no es habitada ni gestionada por ángeles. Afortunadamente.

Aprovechas para defender las listas abiertas. Sí ... pero. Lo siento, pero me parece una postura tópica que nada solucionaría. En un sistema de democracia de partidos (insisto en que ahora no quiero entrar a ciertos debates de fondo, pero estoy abierto) son los partidos quienes proponen las candidaturas. Por supuesto, las listas abiertas podrían excepcionalmente permitir al electorado expresar su malestar con uno o varios candidatos pero ... lo haría eligiendo a otros iguales, del aparato del mismo partido. Recuerda que elegimos a los senadores por listas abiertas. ¿Resultado? El orden de votos coincide invariablemente con el orden alfabético, y dado que creo que no sea intención de los electores considerar más capacitados a los políticos cuyos apellidos empiecen por "A", no parece que la seriedad del electorado sea mayor que otras. Me atrevería a lanzar como propuesta el sistema británico: distritos uninominales en los que el parlamentario responde directamente ante sus electores, y no ante el partido. Eso sí, el político estaría más cerca de sus votantes pero fomentaríamos otros monstruos como el de la demagogia, la desarticulación de posibles pactos y coaliciones, reforzando las peligrosas mayorías absolutas, etc. Nobody is perfect.

Creo que has sido injusto o parcial en tu valoración de la gestión del PSOE. Apuntas sólo un lado de la esfera, el más oscuro, y te olvidas de muchas otras cosas. En cuanto a la foto de las ministras en Elle ... fue un error, una frivolidad, una estupidez o todo ello junto. Pero a nadie parece preocuparle que los trajes que visten los ministros sean de Boss o de otra megamarca. Creo que debemos juzgarlas por lo que hacen y no por cómo visten o dónde se fotografían: La lucidez de María Teresa Fernández de la Vega me parece ir bastante más allá de que vista mejor o peor.

Sea como fuere, y como te dije abierto a diálogos más tensos e intensos, se te ha olvidado poner en tu lista de actuaciones del gobierno socialista la reforma del código civil para permitir el matrimonio entre personas del mismo sexo y para facilitar los trámites del divorcio, la ley de identidad de género, la ley integral contra la violencia de género, la regularización de inmigrantes que permitió sacar a cerca de un millón de personas del limbo legal, la retirada de las tropas españolas de Irak, la ley de dependencia, la ley de igualdad -con todos los peros que le quieras poner a cualquiera de estas iniciativas-. Y creo que el intento de cerrar el problema de ETA por la vía pacífica fue tal vez inocente, tal vez precipitado, pero necesario y es probable que valiente.

¿Todos esos problemas que comentas? Ahí están, y no se han solucionado. Pero hasta en esos problemas podríamos hacer valoraciones que no serían coincidentes. Por ejemplo el brutal incremento de viviendas de protección oficial que se están tramitando. Pero no olvides que cuando un gobierno, como fue el del PP, excluye toda política de vivienda pública, los procesos son lentos. Me voy a Santander ... No veremos en esta legislatura los pisos de La Remonta, pero se ha gestionado la cesión del suelo, se ha acordado el proyecto y las condiciones y se ha asfaltado todo el camino para que en ese espacio Santander cuente con tantas viviendas públicas como en todo el resto de su historia democrática. ¿Bajará por eso el precio de la vivienda? Supongo que no. Pero muchas personas podrán acceder a una fuera del desmán especulatorio.

Supongo que hace mucho que dejé de ver el mundo en blanco o en negro y por pura forma de ser, deambulo por un mundo de grises. ¿Debes del Gobierno del PSOE? Muchos. ¿Aciertos? Algunos. Pero también es justo recordarlos.

Un saludo, y perdón por el rollo macabeo. Pero como estamos en Semana Santa os vendrá bien un poco de sacrificio ;-)

ASFOSO dijo...

Gracias por dedicar tu tiempo a defender lo que crees.
Me gusta tu escrito, el problema es que yo estoy en contra del matrimonio y en contra de que un partido como el PSOE mantenga en sus siglas la S de socialista y la O de obrero. Aunque como diría Javier Krahe ni siquiera español al cien por cien, américano también (por lo de la OTAN).
El problema es que en este país los sindicatos están vendidos al oro del poder y nuestros salarios siguen estando congelados mientras el euro sigue subiendo.
Bueno... saludos y nuevamente gracias por colaborar en la causa de leer, escribir.

Rukaegos dijo...

Hombre, sobre la cuestión del matrimonio,hay dos cuestiones diferentes. Una de ellas es la propia existencia de la institución matrimonial: un debate interesante que evidentemente tiene datos a favor y en contra. Pero hay otra bien distante, y es la de la igualdad de todos los ciudadanos o al menos la de la inexistencia de leyes discriminatorias: Si hay matrimonio, que lo haya para todos. Si no lo hay, que no lo haya para nadie. Y la ley a la que me refería es parte del segundo debate. El primero, te confesaré que me queda más bien lejano, estoy pensando que se me pasó el arroz, como vulgarmente se dice, así que me tocará pasar una madurez feliz criando gatos.

En cuanto a lo de los nombres ... Igualmente existen problemas diferenciados. Pero uno de ellos de cierto calado filosófico que no deja de tener su interés (aunque evidentemente no dé yo el nivel para mantenerlo). Y es el de la vieja polémica nominalismo / esencialismo en la existencia de las palabras. El hecho de que un partido se autotitule obrero y socialista responde hoy más a una historia, una tradición y en cierto modo una actitud que a un contenido real. Contenido real que, por otro lado, sería imposible en una sociedad que ha cambiado tanto. De la misma manera que el que un partido se apellide popular no lo convierte en el favorito de la gente, o el que haya una izquierda que se diga unida no va a evitar que se rompa un poco todos los días.

Quiero decir que la cuestión de los nombres me parece lateral. Y como te dije, por supuesto que me parece que tienes razón en algunas de las cosas que apuntaste (o en muchas), y que respeto (claro) tu postura de no votar y mantenerte al margen del debate partidario. Pero como pasa con casi todo, sigo pensando que la realidad es mucho más rica de lo que nos parece cuando nos empeñamos en reducirla a unas cuantas categorías.

El mundo ha avanzado, y avanza, en no poca medida gracias a quienes la plantean en clave de utopía, que marcan los objetivos, las ideas, los sueños. Pero también, con curvas, recovecos, errores y torpezas, gracias a los que se manchan las manos y tratan de avanzar removiendo la realidad hacia esos sueños.

Un saludo

ASFOSO dijo...

Enhorabuena por tu comentario, es sensato, sensible e incluso humanista, pero por favor no sigas... vas a acabar convenciéndome y NO QUIEROOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO. Socorroooooooooo, ayudenme. Sigamos buscando la utopía, merece la pena.

Rukaegos dijo...

Jajajajajajaja, corto y cambio. En ningún momento he tratado de convecerte de nada, que conste. Sólo de plantear otro punto de vista.

Aunque soy tan cabezón y tan pesado (perdón por los dos larguíiiiiiiiiiiiiiiiisimos comentarios) que tiendo a dejar k.o. al contrincante por puro aburrimiento en plan "sí, sí, lo que tú digas, pero por dios CÁLLATE" (cosas de ser Tauro, supongo).

A por las utopías, siempre. Sea por el camino que sea.

Un saludo