lunes, 12 de marzo de 2007

PRIMAVERA



Últimamente los días pasan muy rápido, están vacíos, y no logro centrarme en lo que hago. Creo que tiene que ver con la primavera, la temperatura va aumentando, las tardes se alargan y de los árboles brotan verdes hojas que pronto lo cubrirán todo con su sombra, es como si la naturaleza mudara su ropa aventurando un futuro inmediato más cálido, más provechoso, más activo. Los ciclos vitales discurren a golpe de reloj.

Me encuentro muy fatigado, sin ganas de hacer nada, sin imaginación, sin chispa. Me miro al espejo y tengo más arrugas, más ojeras, estoy más viejo. Espero que pase pronto esta angustiosa etapa y me desperece para seguir haciendo planes, para continuar con mi actividad normal. Es como si mi batería corporal estuviera a punto de descargarse y necesitase recargarla de nuevo. De todas formas mi estado actual no me preocupa en exceso, estoy convencido de que es pasajero y unos días de descanso harán que vuelva a mi habitual forma. Pero hoy es lunes, horror.

Esta última semana he leído y escrito con más asiduidad, prueba de ello es que he publicado cinco posts en mi blog "Escritos en la cresta de una ola" prácticamente consecutivos y dos poesías en "Poesía infrecuente". Considero que para escribir hay que estar inspirado, si tuviera que escribir por necesidad, obligatoriamente, pasaría como con todo lo rutinario, llegaría a ser agobiante, renegaría de escribir.
Por esa razón tengo una admiración especial a los escritores profesionales y a los columnistas de los periódicos, pase lo que pase, tengan el día que tengan han de acometer su oficio sacrificadamente e inventarse su nueva columna ante un papel o una pantalla de ordenador en blanco. Soy asiduo del espacio de José Ángel Barrueco “Escrito en el viento”, un blog en el recoge, de manera exquisita, los artículos que día a día publica en un periódico. Tengo que decir que estoy enganchado a su blog y al margen de los artículos comentados hace referencia a nuevos libros, portadas exquisitas, citas… Ha construido un espacio ejemplar y a la vez divertido, además de ser un espejo donde mirarse y una manera de aprender a manejar las herramientas de la escritura.

Durante el fin de semana he leído en un suplemento semanal algo que escribía Javier Cercas, trataba sobre la eterna pregunta de ¿por qué escribes?, entre varias respuestas se refería a que haciéndolo se encontraba mejor, más relajado y más feliz. He escrito unas palabras, no tan bien redactadas como Cercas, y me encuentro menos angustiado, no puedo decir que me encuentre bien en este instante, estoy padeciendo el cambio estructural del tiempo, las estaciones, pero he realizado algo que tenía necesidad de hacer y de esa curiosa manera, voy tratando de organizarme para que vaya cambiando mi actual estado.

Espero volver pronto con un ánimo más positivo, mientras tanto solo me queda agradecerte tu compañía. Gracias por leerme y por compartir mis momentos bajos. Te lo agradezco.

1 comentario:

mariasoleda dijo...

asfoso, que tal? te dejé un comentario en mi blog a raíz de algo que dijiste y que no entendí.

Y pasando al tema de la primavera..que nostalgia de allá. Yo viví en Salamanca, a veces la odiaba (la españa profunda) y a veces la amaba (casi siempre: la españa profunda)