sábado, 22 de diciembre de 2007

A SARTENAZOS CON EL DIRECTOR DEL BANCO


Una compañera me cuenta una anécdota sobre su banco. Habitualmente recibe la correspondencia de la entidad a nombre de su marido. Ayer, cosa extraña, recibió una carta a su nombre. Cuando la abrió descubrió que su contenido era el ofrecimiento de un juego de sartenes tras la imposición de una cantidad económica. Algo normal, últimamente las entidades bancarias parecen bazares. La contrariedad era que, curiosamente, se lo ofrecían directamente a ella y no a su marido.
Así que ni corta ni perezosa se presentó en el banco y solicitó hablar con el director. Le explicó que en su casa era el marido el que se encargaba de la cocina -mentira cochina- y que era tremendamente selectivo y arrogante enviarle ese correo a ella cuando todos los demás van dirigidos a su marido. Realmente estoy de acuerdo con mi compañera ¿cómo no estarlo? vivimos en una sociedad tremendamente machista y debemos entrar en acción. Ella no se quedó parada, actúo y se hizo oír, es la única manera racional de cambiar las cosas.
Ahora cuando nos cruzamos por los pasillos me obsequia con una sonrisa cómplice, conozco su secreto y lo más importante para ella: sabe que comparto su reacción.

5 comentarios:

Miguelo dijo...

jajaja una mujer con caracter. me gusta :) y ademas tiene toda la razon.

abrazos navideños

ANA DE LA ROBLA dijo...

No es el único caso, conozco más. En efecto, todavía hay quien sigue pensando que una plancha le interesa más a una mujer que a un hombre.
Yo protagonicé otra semejante en Bancaja. Ni siquiera era cliente, pero entré a realizar una gestión ajena y me encontré con un poster de un niño desnutrido y tal -ya sabes, el reclamo universal- y debajo el lema, de destinataria femenina: "¿Serías capaz ahora de gastarte cien euros en cremas de belleza?". Me sentó como una patada, oye. Qué poco gusto, qué poco tacto, qué recochineo en obviedades estúpidas. Así que monté una curiosa en el banco... Me da que no debí de ser la única, porque al poco volví por allí y los carteles habían desaparecido.
Besito.

Luis López-Cortés dijo...

Ana, LA FUERZA DE LA RAZÓN. Seguro que los mandos de BANCAIXA fuman y se desplazan en coche a su oficina pudiéndolo hacer andando.¿Serían capaces de...?

Miguelo, a mi también me gustan las mujeres con caracter, siempre y cuando no sean aries o tauro. -:D.

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

Tiene muchísimo sentido el reclamo...¿por qué asumir a priori que las mujeres son las encargadas de la cocina y esos menesteres? Saludos cordiales.

ANA DE LA ROBLA dijo...

Luis, majete, ¿quieres guerra? ¿o prefieres una corná? :-D
Besote.