lunes, 20 de abril de 2009

TODO ES (UN POCO) MENTIRA


Foto: "Homenaje a Picasso". Luis López


Hace unos años estuve apasionado con un portal fotográfico de Estados Unidos en el que colgabas tus fotos y los usuarios, todos ellos fotógrafos aficionados o profesionales, comentaban cada una de las instantáneas y daban puntuación. Durante cerca de tres años era asiduo a la web colgando, semanalmente, del orden de tres o cuatro fotografías. Cuanto más participaba, con comentarios y puntuaciones a otros colegas, más reconocimiento recibían mis fotos. En ese periodo recibí cerca de setenta premios. En dicha página estábamos dados de alta alrededor de cincuenta mil usuarios de todo el mundo. En aquel momento (hablo de hace tres o cuatro años) los españoles participantes éramos alrededor de trescientos. Poco antes de abandonar (no lo he hecho definitivamente) ese periodo tan productivo, estaba colocado en segundo lugar nacional, en materia de fotos premiadas. Con inalcanzables premios por delante de mi se encontraba mi buen amigo Ismart . Él también, por razones que desconozco, llegó un momento que se apartó de esa espiral. Pasado el tiempo, ambos desconectados prácticamente de votaciones y comentarios puntuales, esporádicamente colgamos alguna de nuestras fotos, con el agravante de qué ya nadie se fija en nosotros. Hemos perdido el hilo conductor, la secuencia, la continuidad.

El mundo de Internet tiene esas cosas. Has de ser constante. Tan constante que, a veces, no disfrutas de tu tiempo sino que estás obligado a seguir alimentando las necesidades de otros usuarios (y las tuyas propias). Si fallas en esa retroalimentación todo se desmorona.

En mi blog “Escritos en la cresta de una ola” sucede lo mismo. Las visitas siguen siendo prácticamente las mismas, no suelen variar considerablemente. En los últimos meses, el tiempo dedicado al blog ha disminuido por culpa de otras obligaciones, no he podido dedicar alabanzas a mis compañeros más afines, constantes y fieles. Curiosamente, también han descendido, consecuentemente, los comentarios a mis entradas en el blog.

En realidad todo es como la vida misma. Si no das señales de vida tampoco te las dan a ti. Pero, en mi caso, no pasa nada, estoy acostumbrado y no quiero cambiar mi manera de actuar. Sigo visitando mis blogs favoritos. Sigo agradeciendo los comentarios de los asiduos, que siguen estando al pie del cañón animándome a que mi humilde espacio sirva para entretener, establecer cauces de intercambio y relacionarnos de manera amistosa y tolerante. Gracias a todos por la compañía.

14 comentarios:

Mª Gemma dijo...

Luis gracias a ti, por compartir este espacio, sea el tiempo que sea que dediques a escribir tus post, todos tenemos otras ocupaciones, continua, no es cuestión de cantidad, sino de calidad y en tu blog se respira a mares.

Un abrazo

Only dijo...

Estoy de acuerdo en lo que dices, la espiral es así. Te envuelve, como tu imagen.

Respecto al nlog, no cambies... si no, yo dejaré de hacer comentarios ...:)))

De todas formas, creo que una vez que uno ha conectado, no es nada fácil olvidarse de los demás. Lo malo es cuando uno cree que el otro ha desaparecido...auqneu no sea así.
Y que esa sensación desaparezca sólo se consigue escribiendo ,claro! :)
Jó que lista soy..jaja

En fin, seguro que me has entendido :)

A mares, como dice Gemma, eso

Besos

isobel dijo...

Buenas noches, no vengo en mi nombre, mas bien para dejarte un recadito, del amigo gugu: ¡podrías decirle a mi buen contertulio Luis López Cortés que no puedo postearle todavía? Es inútil, ¡ni siquiera echándole agua al teclado!.
Besos y me quedo disfrutando del texto

Marino Baler dijo...

Lo importante es no perder la ilusión por lo que se hace y en este caso por mantener el blog. Mientras sigas motivado sigue escribiendo.
Creo que este blog es de obligada visita para aquellos que disfrutan con lecturas diferentes, al menos ese es mi caso.
La cantidad de premios y reconocimientos que tienes no es por casualidad.

Un saludo.

Marcelo dijo...

Y sin embargo, a pesar de darte todísima la razón, aparece un paracaidista como yo, que no sabe si se puso bien el paracaídas, y viene a ver tu trabajo sin el menor interés de reciprocidad...
Internet también puede ser una botella al mar.
Sin ánimo de alabanzas, tu pensamiento es acertado!

Only dijo...

Ayer dejé aquí un comentario, Sr Lópec...

lo ha moderado Ud? :)( lo dudo ),
o ha disparu en la inmensidad de la red?

Por una vez que paso de los dos folios en un comentario...!

Sir John More dijo...

Más razón que un santo. Y además dicho como ha de decirse, no en tono de queja sino en el de constatación de un hecho: así es este mundo, así lo hacemos, y de vez en cuando uno ha de pararse y repetirse que, aquí entre estos cables microscópicos, lo mejor de todo es disfrutar uno escribiendo, leyendo, haciendo clic, sonriendo, llorando con rima... En fin, eso.

Un abrazo.

myself dijo...

Hola Luis, suscribo todo lo que dices aunque a veces es difícil ponerse al día con todos, depende de tantas cosas que pensamos que nos olvidamos de los que diariamente nos leen y pierden un segundo para visitar nuestra casa.
Se nota que estás más atareado, pero sigues aquí que es lo importante. Yo me conformo con seguir leyéndote.
Un beso.

Ángel González González dijo...

Así es mejor. Cuantos menos seamos, más interesante se vuelve.

Luis Lópec dijo...

Creo que pocas veces había tenido tantos comentarios una de mis entradas. Me habéis emocionado, queridos amigos. Gracias a todos.

Luis Lópec dijo...

Only, tu extenso comentario no me ha llegado. Lo siento.

Gugu, no sé porqué existen problemas para dejar comentarios por parte de algunas personas. ¿Alguién sabe a qué es debido? Gracias.

Only dijo...

Luis,
ya llegó el extenso, era el de arriba del todo.:).

Esto parece un poco ahora el camarote de los hermanos Marx ahora..jaja
pero es guay del paraguay.

Guay
guay



Ale, ya no pongo más comentarios, que ya me he pasado :)

http://nochesdealhambra.blogspot.com dijo...

Que no sea dicho, que mi pequeña parcela de saludos, expira.

Yo también sigo aunque no suelo comentar.

Caramba Ángel, no sabia que, cuantos menos, mejor!

Un abrazo para todos

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

Me he planteado el tema recientemente...hace casi dos años llegué a tener más de 250 comentarios mensuales; hoy, andaré bordeando los 100. Y en eso, también contribuyeron mis propios desajustes de tiempo que me hicieron descuidar las visitas...y eso se paga, en cierto modo. Es como la confianza, ya que cuesta años ganarla y segundos perderla.

Pero después del cuestionamiento inicial (porque inevitablemente te preguntas por qué bajan los comentarios), te das cuenta que es un fenómeno más global acrecentado por plataformas que buscan optimizar el tiempo, como Facebook y Twitter.

Lo que se tiene que hacer es seguir entregando calidad y honestidad con uno mismo...eso es lo que se recibe de vuelta. Saludos afectuosos, de corazón.