lunes, 12 de abril de 2010

NOTICIAS CON J


No esperaba la triste noticia del fallecimiento del periodista deportivo Juan Manuel Gozalo. Ni siquiera sabía que padecía una enfermedad irreversible. Gozalo, paisano y concejal del municipio cántabro de Camargo, dirigió, hasta su jubilación anticipada, los informativos deportivos de Radio Nacional, caracterizándose por sus buenas formas, tan poco usuales en ese ámbito de los servicios informativos del deporte, y el entusiasmo vocacional de estar haciendo un trabajo qué, se notaba, le apasionaba. Coincidí, hace algunos años, con Juan Manuel en una Gala Provincial del Deporte en Soria. Uno de los deportistas galardonados era amigo mío y, curiosamente, tenía su mismo nombre. Gozalo, presentador del evento, hizo alguna broma al respecto. Algo así como que no había ningún Juan Manuel bueno. Cuando coincido con algún paisano famoso siempre me acerco a saludarlo, pero con Juan Manuel no tuve esa suerte, viajó a Madrid sin quedarse a la cena. Además de un buen profesional me pareció, en ese sencillo acto, una persona con gran sentido del humor y muy cercano al público, un hombre tremendamente popular en el más amplio sentido de la palabra. Descansa en paz, paisanuco, y donde quiera que estés sigue demostrando la sencillez y el entusiasmo que nos descubriste en tus sólidas informaciones.

Y, escribiendo sobre los buenos profesionales, me ha venido a la cabeza un gran artículo de la escritora barcelonesa y compañera en la Asociación Ocre y Oro, Julia Herrera de Salas. Julia es colaboradora, desde hace unos días, de “Diario Crítico”, dirigido por el periodista, también santanderino, Fernando Jáuregui . Su artículo se títula “Lo que Natura non da, Salamanca non presta “. Comienza así: “Si el talento no fluye como vocación real, es inútil estudiar aunque lo haga usted en Salamanca”. Me ha parecido una columna muy bien escrita y que te hace pensar (“de pensar”, que diría con mucha gracia, un amigo), reflexionar sobre algunos actos del ser humano. Después de leerlo, he recordado a Gozalo y a todos los profesionales, vengan del gremio que vengan, que hacen su trabajo por vocación. No me cabe duda que algunas profesiones no pueden (o no debieran) realizarse sin esa vocación, sobre todo cuando se trata directamente con personas. Muchas veces, cuando acudimos a una consulta profesional, a una ventanilla de alguna institución o, simplemente, a comprar el pan o el periodico, nos encontramos frente a nosotros a funcionarios o trabajadores amargados y también, en algunas ocasiones, a personas que nos reciben con una sonrisa y nos prestan una atención personalizada y agradable. No todos somos iguales y por eso, en la sociedad que nos ha tocado vivir, no todo el mundo ha encontrado en el trabajo lo que buscaba. En algunas ocasiones la plaza profesional es cubierta por desaprensivos que no tienen el talento necesario ni la vocación adecuada; en otras, no se ha tenido la suerte de conseguir el trabajo por el que siempre se ha luchado. Lo que si es cierto es que dependiendo de la clase social de la que se provenga, las cosas en el mundo laboral serán más o menos dificultosas. Desgraciadamente no tenemos las mismas posibilidades.
Julia, con mucha entrega y gran talento, nos obsequia con un bello y certero texto, el primero de muchos otros que están por llegar y deseoso que sigan a la misma altura, como mínimo, del titulado “ Lo que Natura non da, Salamanca non presta “.
Juan Manuel y Julia, buenos ejemplos a seguir en lo profesional y en lo personal. Gracias por el tiempo dedicado y, supongo, muy bien empleado.

2 comentarios:

CREADORA DE dijo...

Bueno pues, sólo me queda decir que muchas gracias a mi querido ENVIADO ESPECIAL.

Siempre digo que cuando una lee estas opiniones, el subidón de energía que se produce es impresionante.

Muchas gracias amigo mio..

Campurriana dijo...

Luis, me ha encantado esta entrada con tanta reflexión. No conocía mucho a este hombre de la radio...dicen los que le conocían que era un informador neutral...Creí que ya no quedaban...

Uno tu blog a mi saloncito para tenerte más presente. Si hay algún inconveniente, nada más que decirlo...

Un saludo desde Compostela.