lunes, 31 de agosto de 2009

LIVING IS OUR DREAM


La esencia de la vida suele resumirse en pocas palabras. Algunos epitafios así lo indican y, casi siempre, definen o tratan de definir, escrupulosamente, la realidad vital en un sentido metafórico de lo que ya no es. Lo que ya no está existe y, por ese motivo, sigue vivo. Alegorías del existir. La vida y la muerte.

Estoy, en este momento, disfrutando de un instante terrenal, tangible y concreto; alejado de sensaciones poco vitales. Contemplo el mar, sensación irrenunciable de tranquilidad, desde unos cristales recién maquillados para una ocasión tan placentera y, además, por arte de magia, ha descendido, desde el oscuro decorado que marca el cielo, una estrella fugaz. Ha sido ocasional, certera, impredecible y ha logrado poseerme de esa sustancia irreverente que produce un encantamiento espiritual. Han sido décimas de segundo y su halo misterioso ha conseguido emocionarme. Cuando esto sucede, hay que pedir un deseo. No lo he pensado mucho (no se debe, perdería eficacia). Así que, me ha venido a la cabeza la frase que contenía la bandeja en la que servía café en mi terraza (la misma en la que me encuentro ahora), y que me ha acompañado durante todo mi tiempo en Peñíscola pero, debido a su intensa actividad, se descompuso sin poder remediarlo. Decía así: “Living is our dream”. Precisamente, esa es mi petición a la estrella efímera: el sueño de vivir.

Porque para mí, el simple hecho, tantas veces irrelevante, de despertar, con el estricto pretexto de vivir, se asemeja, desde la cotidianidad respetuosa que ello supone, a la felicidad. Contemplar, desde que abro los ojos, la sensación de libertad que produce la compañía del mar, es el objetivo particular de una experiencia incuestionable. Una estrella fugaz, el sonido del mar, disfrutar en buena compañía de la sencillez de poder- y saber- vivir, es mi deseo. Deseo de felicidad, de buenos recuerdos, de poder añorar, en un futuro inmediato - y, ojalá lejano-, instantes que perdurarán en el recuerdo. El recuerdo de la existencia, de lo que pasó y no volverá. Epitafio, con seguridad, de haber perdido momentos placenteros e irrefutables. Momentos de paz y amor bajo unas estrellas que nunca volverán a ser las mismas, ya que el tiempo se niega a volver. Antes ya lo hizo mi bandeja favorita. Pero, al igual que la vida misma, ha sido repuesta por otra mucho más bonita, aunque, sin el contenido de una frase que nunca pasará a mejor vida.

domingo, 30 de agosto de 2009

UNA SIRENA DESNUDA DE CINTURA PARA ABAJO


FOTO: Ángel López Soto.

Mi programa favorito de radio se llama MUNDO BABEL. Lo emiten todos los sábados de 10 a 12 de la mañana en Radio 3. Suelo escucharlo cuando estoy viajando. Lo presenta Juan Pablo Silvestre . Siempre aprendo algo. Por el nombre se puede comprobar que no tiene límites geográficos, conviviendo canciones, historias, entrevistas en un ámbito abierto al mundo artístico proceda de donde proceda.
Hoy, también viajando, tuve la suerte de encontrarme con él. No soporto la radio con publicidad (la radio comercial) y, siempre que puedo, lo intento con Radio 3. Desgraciadamente, desde que su directora es Lara López, ha bajado mucho la calidad y los contenidos de las programaciones. Cada vez hay más programas dirigidos al público más joven. En los dos últimos años han prejubilado a la mayoría de sus mejores profesionales dando paso a otros con pocas tablas y, por consiguiente, con menos sabiduría musical y cultural, acercándose peligrosamente a lo que otras radios privadas ofrecen a su público. Si sintonizo con un programa que no es de mi agrado, algo que pasa cada vez con mayor frecuencia, voy directamente a lo seguro: el cargador de cedés con música de mi propiedad, seleccionada sofisticadamente con variedad de estilos.

viernes, 28 de agosto de 2009

REDES SOCIALES


Las redes sociales en Internet se han consolidado como una gran fuente de intercambio e información. Sin embargo, no acabo de pillar el punto a tan interesante herramienta. Tengo abierto perfil en Facebook pero prácticamente no lo utilizo. Contiene un chat para comunicarte con los contactos y, además, en todo momento sabes quien está conectado.
Pues bien, hace un par de días acababa de llegar de viaje y en mi ordenador de sobremesa abrí Facebook para comprobar los nuevos contenidos personalizados. Llevaba unos minutos leyendo actividades y comentarios cuando alguien me saludó. Me sonaba por la foto. Era una chica (no recuerdo su nombre) y, educadamente, le contesté con un encantado. Ciertamente, como la mayoría de mis “amigos”, no sé de donde había salido. Suelen ser personas que solicitan tu aceptación y si tienen relación con alguno de tus conocidos los confirmas como amigos. Le pregunté de dónde era y me dijo que de Madrid. Yo soy de Santander, respondí. No conozco Santander, me dijo. Pues tienes que conocerlo, es una ciudad muy bella. No importa, conozco ciudades muy bonitas, respondió. Ya, pero Santander y Cantabria, no es que lo diga yo, tienen un encanto especial. Al no interesarle el tema me preguntó si era periodista. Le dije que no. ¿Por qué lo preguntas? He leído algunos artículos en tu blog. Ah, pero todo el mundo tiene un blog ahora. Es que a mi no me gusta hacer lo que hace todo el mundo, me dijo. Entonces ¿qué haces conectada a Internet, algo que hace todo el mundo? Eres muy inseguro, ¿verdad? Hasta ahora nadie me había dicho eso, aunque todos somos algo inseguros dependiendo del instante que vivamos. Estás a la defensiva, ¿porqué?, respondí. Además eres muy aburrido, manifestó. Tampoco nadie me ha dicho antes que soy aburrido, me considero todo lo contrario, puedo hablar de cualquier tema, le dije. Mira, voy a borrarte de mi lista, respondió. Tranquila, chica, creo que tienes un mal día, no pasa nada. Fue lo último que pude escribir, ya me había borrado de sus contactos. En ese momento pensé repasar todos los míos, no quería someterme en un futuro a aburridas e inseguras conversaciones, pero estaba demasiado cansado del viaje.

Ayer me ocurrió otra anécdota. Recibí un correo electrónico de una Universidad de Buenos Aires. Contenía información sobre el curso en el que supuestamente estaba matriculado y, además, la nota final que había logrado, un cinco. Se trataba de un curso para actores y actrices, una asignatura sobre “Interpretación”. Estoy seguro que si estudiara Interpretación sería algo vocacional y, con seguridad, lo daría todo. Un cinco, por tanto, se me antojaba escaso. Estuve a punto de escribir a la profesora diciéndole que esa nota me parecía muy poca cosa y que me gustaría ver el examen. No estaba de acuerdo. Sin embargo le contesté con un sencillo: Creo que se ha equivocado de correo, no estoy matriculado en su Universidad. Revise la dirección. Saludos.
Esta mañana, a primera hora, tenía otro correo de la profesora argentina. “Le pido disculpas. Me dieron esa dirección de correo equivocada”.

lunes, 24 de agosto de 2009

DE COMILLAS A LA HABANA, PASANDO POR PECHÓN.



Partimos de Comillas. Es impresionante como ha crecido. En la parte alta, en el barrio Rovacías , se ha formado una urbanización de gran tamaño. Hasta hay un hotel con campo de golf enclavado entre formaciones montañosas. No me cabe duda que muchas de las bolas jugadas acabaran en la parte más baja de esos constantes montículos. Por la tarde, con severos problemas para aparcar, nos acercamos al Palacio de Sobrellano para visitar la exposición de Enrique Gran, pero debido al excesivo tiempo dedicado al aparcamiento llegamos cuando faltaban pocos minutos para cerrar.

Para acceder desde Unquera hasta el pueblecito de Pechón pasamos por Tina Menor. Llovía ¿cómo no? pero pudimos disfrutar de la belleza de las marismas y de ese color verde del mar tan infrecuente por el Cantábrico. Me sorprendieron las numerosas edificaciones de Pechón, aunque es algo cada vez más corriente en los pueblos del litoral montañés. Al atardecer, fotografiamos la playa. La marea estaba bajando y cada vez quedaba más arena al descubierto lo que nos proporcionaba más campo de acción. Nos fuimos cuando ya no llovía y la noche estaba al caer. No obstante, pasamos precipitadamente por el Parque Natural de Oyambre. Mis amigos lo visitarían otro de los días de su estancia en Cantabria. Anteriormente estuvimos, también de paso, en San Vicente de la Barquera. La vista desde el puente (el mismo que intentábamos pasar sin respirar cuando éramos niños. De hacerlo se cumpliría nuestro deseo) ya no es la misma. Se ha perdido, con tanta nueva construcción, aquella panorámica de un pueblo pesquero con personalidad y de abarcables dimensiones.
La jornada, repleta de belleza, finalizó con mis seres queridos, sentados al borde del jardín, como en tantos momentos juntos, hablando de Cuba (mi hermano y mi cuñada acaban de regresar de un viaje por la isla). Todos compartimos pasión por esa joya caribeña, así que estuvimos visitando y repasando, desde el recuerdo, bellos rincones de La Habana, Santiago, Puerto Padre –tan querido para mí-, Holguín, Matanzas, Cayo Largo, Trinidad… Aunque ellos, en su estancia en La Habana, tuvieron la suerte de alojarse en el Hotel Nacional, en el Vedado, uno de los lugares emblemáticos de la “revolución” y ver la actuación de “Buena Vista Social Club”.

UNA SIRENA DESNUDA DE CINTURA PARA ABAJO



Mi programa favorito de radio se llama MUNDO BABEL. Lo emiten todos los sábados de 10 a 12 de la mañana en Radio 3. Suelo escucharlo cuando estoy viajando. Lo presenta Juan Pablo Silvestre . Siempre aprendo algo. Por el nombre se puede comprobar que no tiene límites geográficos, conviviendo canciones, historias, entrevistas en un ámbito abierto al mundo artístico proceda de donde proceda.
Hoy, también viajando, tuve la suerte de encontrarme con él. No soporto la radio con publicidad (la radio comercial) y, siempre que puedo, lo intento con Radio 3. Desgraciadamente, desde que su directora es Lara López, ha bajado mucho la calidad y los contenidos de las programaciones. Cada vez hay más programas dirigidos al público más joven. En los dos últimos años han prejubilado a la mayoría de sus mejores profesionales dando paso a otros con pocas tablas y, por consiguiente, con menos sabiduría musical y cultural, acercándose peligrosamente a lo que otras radios privadas ofrecen a su público. Si sintonizo con un programa que no es de mi agrado, algo que pasa cada vez con mayor frecuencia, voy directamente a lo seguro: el cargador de cedés con música de mi propiedad, seleccionada sofisticadamente con variedad de estilos.

domingo, 23 de agosto de 2009

"El Soplao" y el litoral cántabro.


Aprovechando que unos amigos cartageneros visitaban Cantabria, tuve la oportunidad de adentrarme en la comarca de Saja-Nansa, ya cerca de la vecina Asturias. Visitamos la Cueva de “El Soplao” (uno de los sótanos de la tierra) que no conocíamos. Nos sorprendieron las llamadas formaciones excéntricas (cristalizan en el sistema romboédrico, no presentan aristas vivas y tienen un intenso color blanco debido a la pureza del carbonato cálcico). Son lo mismo que las estalactitas y estalagmitas aunque tienen una característica especifica que las diferencia de otras formaciones. La fuerza de la gravedad queda desplazada, en beneficio de otras acciones, por lo que la forma no tiene un eje determinado. Para un visitante no especializado, como es mi caso, resulta un privilegio acceder y disfrutar de esa cavidad de gran valor ecológico y de la grandiosidad de la cueva que puede visitarse de dos maneras. En ambas se accede por medio de un trenecito. La visita corta dura una hora (la que hicimos) y hay otra de “aventura”, con una duración de más de tres horas.

Nada más terminar la visita, nos dirigimos al pueblo cercano de Celucos. La comarca es maravillosa, todavía existen carreterucas rodeadas de arbolado, ríos de caudal abundante y limpio, paisaje verde, flores, huertos. Toda una explosión de la naturaleza para el disfrute de los sentidos. Cuando éramos niños (algo barruntábamos) teníamos zonas secretas, paraísos cercanos que nadie más debía conocer. Por eso, evitábamos dar pistas sobre lo que a nosotros nos parecía que debíamos preservar para nuestro particular-y egoísta- disfrute . Por aquella época, años setenta, nuestra casa se llenaba, en verano, de amigos de nuestros padres que pasaban una temporada con nosotros. Luego, con el paso del tiempo, las playas de la parte occidental de la capital, Santander, se iban llenando de coches con matriculas de Madrid, Valladolid, Bilbao, Holanda… y nuestros lugares íntimos dejaban de serlo. Estaban desprotegidos y su acceso era previsible por parte de esos desaprensivos. Ahora, en esta crónica personal, he recordado aquellos tiempos para escribir, ya sin cortapisas, lo que todo el mundo conoce por las nuevas tecnologías, lo que se descubre en la telaraña cósmica de Internet mediante un simple “buscador”.

Casa Andrés, es un restaurante de los de siempre. De los que se deberían resguardar para regocije de unos pocos privilegiados. Combina comidas con tienda de comestibles. Cuando llegamos, Celucos estaba lleno de coches aparcados y eso nos dio mala espina. Casi todos disfrutaban de una comida en el restaurante del pueblo. Tuvimos que esperar una hora para sentarnos, pero mereció la pena. Alubias al estilo de nuestras abuelas, carnes de ternera de los prados cercanos, arroz con leche muy cremosa de las vacas recién ordeñadas y, como colofón, un suflé único. Las raciones, excesivamente grandes para los nuevos tiempos, hicieron que al día siguiente nos pasara factura tanta glotonería.

JOHNNY CASH

DÍAS FAMILIARES A AGRADABLE TEMPERATURA



Cuando he estado varios días con la familia, la despedida es amarga. Se me hace un nudo en la garganta y desaparezco lo antes posible para intentar evitar que se note mi desolación. Entonces es cuando hago un breve análisis de ese tiempo pasado y, siempre, han quedado deberes por hacer. Me gustaría retomar esos días para intentar aprovechar el tiempo al máximo. Aunque, lo cierto es que he estado un par de días con problemas estomacales y ese imprevisto ha cambiado algunos de mis objetivos previstos para mi estancia en Cantabria.
Hoy, sábado, acabo de llegar a Soria para pasar, por motivos profesionales, cuatro días y luego continuar mis vacaciones hasta el veintiuno de septiembre. Por tanto, el tiempo corre a mi favor. Al pasar por Reinosa, el tráfico en dirección contraria, por la autovia, era muy fluido. Nunca antes había visto en dirección a Santander tantos vehículos. Con la finalización del último tramo de autovia, Valladolid está a poco más de dos horas, Palencia a menos de dos y Burgos a hora y media. Se nota que mucha gente viaja para pasar un día de playa y regresar a última hora a su destino. Acabo de ver el telediario y ha salido la primera playa del Sardinero a rebosar. Hace un día estupendo. Desgraciadamente, durante la semana que he estado allí he visto muy poco el sol.
Ahora estoy, de nuevo, inmerso en un calor desacostumbrado en Soria –al menos, tanto tiempo persistente-. Recuerdo que en el viaje de ida a Santander, desde Zamora, salí con treinta y nueve grados. Tan sólo bajó el mercurio, escasos tres grados, a mi paso por Aguilar. En Reinosa, la temperatura ya era de veintidós grados. Al llegar a Santander, veinticuatro. Con quince grados de diferencia, entre origen y destino del viaje, tuve que ponerme un jersey al pisar tierra. Mi familia, con muy poca ropa encima, no daba crédito. Al día siguiente, ya estaba aclimatado y disfrutaba de la benévola temperatura. Hacía varias semanas que no dormía tan bien. Esa primera noche descansé bendiciendo la agradable jornada nocturna -habitual en el Cantábrico, por otra parte-. Repentinamente, me di cuenta que de nuevo me encontraba en casa.

sábado, 22 de agosto de 2009

SARA BARAS

ACABO DE VER LA OBRA. ESPECTACULAR.

MÚSICA
https://www.flamenco-world.com/tienda/producto/juana-la-loca.-vivir-por-amor/2143/

WILLY DE VILLE (1953-2009)

El cantante neoyorkino Willy De Ville ha muerto a los 55 años víctima de un cáncer de páncreas fulminante, según ha confirmado la empresa Caramba Spectacles, que organiza sus giras de conciertos. "Willy DeVille se fue para reunirse está noche con Edith Piaf, Jack Nitzsche y Johnny Thunders", señala en un escueto comunicado.


Siempre seguirás en mi compañía.

lunes, 17 de agosto de 2009

ESTER ANDÚJAR


Ayer leí en la prensa local, en la que escribe José Ángel Barrueco, un comentario suyo sobre un blog de un zamorano que se llama “Esta ciudad es una ruina”, en referencia a la comedia de los ochenta “Esta casa es una ruina”. El blog tiene un enlace directo al mapa de Zamora que la web municipal mantiene en la red. El mapa, nada actualizado, es del año 96. Casi nada, con lo que ha cambiado todo en la ciudad. Precisamente, la columna a la que me refiero, dentro de la página denominada “Opiniones de aquí”, en el diario “La opinión de Zamora”, ha sido la causante de que en el periódico de hoy, 16 de agosto, se vuelva a hablar de la polémica en torno al caducado mapa.
Pero, al margen de polémicas, en el mismo diario leí una entrevista a Ester Andújar, que esa misma noche clausuraría el festival de jazz de Zamora. No había oído hablar de la cantante valenciana, así que, aprovechando que a la hora de su actuación en la Plaza Viriato, estaría a la altura de “El rincón de Antonio”, degustando una de sus exquisitas tapas, me acerqué a oírla. . Batería, guitarra, bajo, piano, saxo y dos percusionistas, acompañaban a Ester. Pronto les presentó, sorprendiéndome que entre ellos estuviera el guitarrista de fusión, Ximo Tébar. Le había visto tocar en dos ocasiones, ambas en la Sala Boulevard de Soria. La primera de ellas junto a Jorge Pardo y Carles Benavent, y la segunda en solitario, presentando su primer disco. Han pasado cerca de quince años desde entonces y Ximo se ha convertido en uno de los mejores guitarristas de jazz nacional. Qué gozada coincidir de nuevo con él.
Ester -voz de calidad demostrada- y su grupo, coquetearon con el público que llenaba la plaza. En las dos horas de actuación, todos ellos demostraron una gran compenetración y disposición. Entre los temas que interpretaron, bossa, suave funky y jazz, destacaron también las canciones de su último trabajo “Páginas preciosas”, un disco ecléctico y distinto, coproducido por Ximo. Disfruté mucho del concierto y, al finalizar, me acerqué a saludar a Ximo. Le pregunté qué hacía en ese proyecto y me respondió que Ester era su mujer. Aluciné con esa unión tan inesperada para mí. Luego hablé unas palabras en valenciano con la cantante y compré “Páginas preciosas” y el último disco de Ximo, titulado “Steps” . Ambos me firmaron sus discos y Ester utilizó el valenciano para su dedicación, algo que me fascinó. En este preciso momento los escucho.

miércoles, 12 de agosto de 2009

CAMPS


Foto montaje publicado en la web de Herick Campos Arteseros (Juventudes Socialistas. Comunidad Valenciana)

CONRAD Y EL MAR.


Tras unos días junto al mar paso otros tantos tierra adentro. Circunstancia transitoria, debido a que, pasado mañana, regreso, tras unos meses sin hacerlo, a mi tierra: Santander.
Mientras, echo en falta las salidas en el catamarán de mi amigo Pep y la vista del mar, pero combato su ausencia leyendo. Se trata del libro “Entre la tierra y el mar” del polaco Joseph Conrad, admirado por Henry James y André Gide. Es una “novela con novelas” en un ambiente situado en mares extremos, con su carga de emoción, sugestión, exotismo y, sobre todo, personajes memorables. Trata de historias ocurridas en la costa de Borneo y una experiencia personal del autor durante un viaje que hizo a isla Mauricio en 1888. Historias de amor referentes a su vida de marinero, antes de convertirse en escritor. De esta manera, escuchando de fondo la programación de Radio Clásica de RNE, trato de paliar, momentáneamente, mi alejamiento del mar, de ese espacio vacío en mi interior que ninguna otra entidad puede ocupar.

Me ha resultado curioso leer en la página anterior al prólogo de la novela, lo siguiente: LA FOTOCOPIA MATA AL LIBRO. Nunca lo había visto antes. Tal vez no me haya dado cuenta. Lo cierto es que me ha hecho gracia. Personalmente, soy de los que opina que no es la fotocopia la que realmente mata a los libros, sino su precio. Pero ya he hablado anteriormente, en este mismo lugar, de lo que pienso del precio que tiene la cultura en un país gobernado por ¿socialistas? En una sociedad que progresa al tiempo de los avances tecnológicos pienso que el libro siempre permanecerá. Lo único que puede hacerlo desaparecer -que no creo-, no es la fotocopia (lleva demasiado tiempo entre nosotros y todo sigue, más o menos, igual) sino el e-book (libros electrónicos) Considero que los derechos sobre la propiedad intelectual de los autores tiene que estar salvaguardada, pero también creo que la cultura no ha de ser privilegio único de las clases sociales más pudientes. Se debe llegar a una solución lógica y sensata, pero cómo siempre están los políticos por el medio, esa solución, con total seguridad, se hará esperar. Hay demasiados intereses creados difíciles de desacoplar.

Me van a perdonar pero he de seguir con la lectura. Tal vez, cuando lean este texto, esté contemplando el arisco Cantábrico y mi libro, ahora tan interesante, haya entrado en un receso obligado

lunes, 10 de agosto de 2009

¿EL DESNUDO ES BELLO?



ME LLAMÓ LA ATENCIÓN LA PORTADA DE "EL MUNDO" MAGAZINE DEL PASADO DOMINGO, 9 DE AGOSTO DE 2009. TAMBIÉN, LAS FOTOS DE LA MÓDELO DESNUDA. BELLISIMAS.


Cuando el desnudo es bello...
... y cuando molesta a la vista


Vestimos a una modelo con los complementos que van a marcar tendencia esta temporada y... nada más. Su desfile por el centro de Madrid se convierte en el mayor acontecimiento desde la Pasarela Cibeles. Álbum: Cuando el desnudo es bello...

¿Debe regularse la ausencia de vestido en los espacios públicos? Mientras hay quien piensa que eso sería atentar contra un derecho individual, otros consideran que nadie puede obligar al resto de la ciudadanía a contemplar sus imperfectas carnes?
Por MARIBEL GONZÁLEZ. Fotografías de ÁLVARO VILLARRUBIA



La polémica surgió un caluroso día de principios del mes de julio en el que ni los termómetros más optimistas y sombreados bajaban de los 30 grados en Barcelona. Jordi Clos, el presidente de los hoteleros de la Ciudad Codal, alarmado por el número de personas que esa jornada –y las anteriores– paseaban descamisadas La Rambla, instó públicamente al Ayuntamiento barcelonés a que prohibiera el desfile de torsos desnudos por la urbe. «No es represión. El incivismo ha aumentado mucho y ver a hombres sin camiseta o mujeres en biquini por la calle perjudica la imagen de la ciudad», aseguraba.

Las reacciones no se hicieron esperar. De un lado, alzaron su voz quienes alertan de la peligrosidad de que el Estado se meta a regular, hasta el punto del vestir, las libertades individuales de sus ciudadanos. En su opinión, ése sería el principio de una regresión a las épocas cavernícolas en que la Guardia Civil multaba, por ejemplo, a las mujeres que osaban usar el dos piezas en la playa. De otro lado, se pronunciaron con igual vehemencia quienes creen que es necesario mantener un cierto decoro en los espacios públicos y, por ejemplo, utilizar unos códigos de vestimenta diferentes en la calle de los que se usan en el ámbito de lo privado, en la playa o mientras se hace deporte. También hay quien se aferra a una cuestión estética, ya que no todos los desnudos son igual de bellos, como demuestran las fotografías de este reportaje.

El debate, así, derivó a unos términos mucho más serios de lo que en principio podía suponerse. Porque aquí no se discute únicamente si descamisarse o vestir media manga es una manera de sobrellevar el calor con mejor o peor gusto. Lo que está sobre la mesa es cómo debemos comportarnos para compartir unos espacios que son de todos, atendiendo a unos principios de civismo básico y sin que eso coarte la libertad de cada uno para vestirse (o no) como le venga en gana. O, lo que es lo mismo, se trata de decidir donde está el límite de lo tolerable: ¿mujeres con la parte superior de biquini no, pero con un mini top sí?; ¿hombres sin camiseta no, pero con prendas que dejen la axila al aire sí?; ¿desnudos no, pero con burka tampoco?

SITUACIÓN LEGAL. Para conseguir resolver esta cuadratura del círculo, los establecimientos privados, como hoteles, tiendas y restaurantes, guardan bajo la manga la opción de reservarse el derecho de admisión en sus locales. Y así, imitando el más puro estilo catedralicio, en la puerta de acceso de muchos de ellos existen carteles donde un aspa, generalmente roja, delimita con qué tipo de vestimenta no se permite la entrada. «He visto utilizarlos en zonas de costa; así impiden los atuendos playeros y los clientes saben a qué atenerse. Aquí no son necesarios, porque hay pocos descamisados. Como mucho, algún turista en la terraza que suele cubrirse cuando se lo decimos», explica Antonio, camarero en un bar en la calle Fuencarral de Madrid.

Sin embargo, fuera de los límites del local de Antonio, nadie podría pedirle a ese turista (o a cualquiera que quisiera combatir los rigores veraniegos quitándose la camiseta) que se cubriera, porque en los espacios públicos no existe la capacidad de veto. «En España no hay ley que prohíba ir parcialmente desnudo por la calle. Es más, no existe ningún impedimento legal contra el desnudo integral», afirma tajante Pedro López Anadón, abogado, sociólogo y autor del libro El desnudo al desnudo (Ediciones Librería Argentina), además de nudista desde hace más de 30 años.

«Desde que, en 1989, se suprimieron del Código Penal todas las consideraciones de índole moral, que eran inconstitucionales, el nudismo pasó a ser legal en cualquier espacio público. Algo que refrendó el nuevo Código Penal de 1995 al eliminar de su articulado el delito de escándalo público», explica Anadón. Luego la mera exhibición de los genitales o del torso no está penalizada, aunque hay mucha gente, autoridades del orden público incluidas, que no lo tienen tan claro. «Creen que al existir playas o piscinas donde el nudismo está autorizado, en el resto de los lugares está prohibido, y no es cierto», sentencia.

Según Ismael Rodrigo, presidente de la Federación Española de Naturismo, «quienes pretenden seguir discriminado el desnudo, se amparan en la vigencia del delito de exhibicionismo, pero la ley es muy clara al definir cuándo se incurre en él: hay que cometer ‘actos lúbricos o de exhibición obscena ante menores o deficientes mentales’, es decir, realizar actos sexuales ante determinadas personas (los cuales, por otro lado, se pueden realizar con o sin ropa). Es evidente que hablamos de algo que no hace una persona que toma el sol desnuda en una playa».

SILENCIO ADMINISTRATIVO. Con esta realidad legal, por tanto, cualquiera puede dejarse toda la ropa en casa, o parte de ella, y pasear tranquilamente, al grito de «¡voy desnudo, y qué!», por las ciudades españolas, siempre que no haga una exhibición obscena de sus atributos. Para evitar que las masas se lancen a ello, Jordi Clos, entre otros, claman por la modificación de las ordenanzas de civismo para regular el vestuario en la vía pública. Por el momento, el Ayuntamiento de Barcelona ha comunicado que no tiene intención de cambiar su normativa para prohibir el uso del biquini o la ausencia de camiseta en zonas comunes. Y respecto al desnudo total, la Guardia Urbana sólo puede recurrir a un ambiguo artículo de la normativa para multar a quienes «menosprecien los derechos de las otras personas o atenten contra su dignidad».

La cosa es tan subjetiva que la mayoría de las sanciones no han prosperado porque el desnudo per se no es delito, hay que demostrar el exhibicionismo. Y agarrándose a esto, Esteban sigue recorriendo desnudo La Rambla casi a diario. Asegura que «es su derecho» y, de momento, sólo le han multado una vez con 80 euros porque el juez consideró que «los demás también tienen derecho a no verle sin ropa».

Como en la Ciudad Condal, vestir sin camiseta no acarrea sanción en ningún municipio español porque, según Ismael Rodrigo, «un ayuntamiento carece de potestad para regular la moral y la vestimenta de sus ciudadanos y, si lo pretende, se puede recurrir». De la misma opinión es el abogado Anadón: «Para la mayoría de la gente no es normal ir desnudo o semidesnudo por la calle. Casi todos nos ponemos una camiseta para salir de casa o nos cubrimos al abandonar una playa nudista por costumbre. Pero las costumbres no son la ley, y si se sancionara, creo que se estaría cometiendo un acto inconstitucional».

Claro que no todo el mundo está de acuerdo. En San Sebastián, por ejemplo, los concejales del Partido Popular quieren modificar el artículo de la Ordenanza de Civismo que impide las «actitudes exhibicionistas de los genitales». El debate sobre el nudismo en la vía pública se ha reabierto por dos sentencias que afectaban a un ciclista francés que suele circular desnudo por la ciudad: una acaba de condenarlo a un año de cárcel por un delito de exhibicionismo («mostró su cuerpo desnudo, realzando las nalgas y los genitales, con conocimiento de que estaba siendo observado por menores», según la sentencia), mientras que la otra archivaba la denuncia porque no consideraba probado que ningún menor lo viera en cueros. Para evitar confusiones, el concejal popular José Luis Arrúe cree necesario revisar la normativa municipal: «¿Tiene un ánimo exhibicionista quien pasea sin ropa por la ciudad? No podemos entrar en la intención de esa persona, pero sí sabemos que atenta contra las pautas de comportamiento social admitidas por la mayoría».

PROTOCOLO NO ESCRITO. Dejando a un lado la dimensión puramente legal de la cruzada antibañador, lo cierto es que una parte de la sociedad es de la opinión de que no llevar camiseta es una actitud que cuadra mal con la ciudad y con lo que está socialmente aceptado. No digamos ya pasearse como uno vino al mundo...

Paloma Bermejo, profesora de Educación Social de la Escuela Internacional de Protocolo, considera que está bien que en verano se flexibilicen los códigos, pero aboga porque se establezcan unos límites: «Se trata de aplicar el sentido común para saber cómo debemos vestir en función de quiénes somos, dónde nos encontramos y con quién estamos. Nos hemos relajado mucho en este aspecto y hay looks playeros que contradicen las reglas básicas de la buena educación, la estética y el respeto por los demás».

Para Bermejo, se trata de tener claro los contextos donde nos movemos y de concienciar a todos de que la calle no es un territorio sin ley: «Las chanclas de piscina, son, como su nombre indica, para ir a la piscina, no para salir de paseo. Y llevar el torso descubierto como en la playa es irrespetuoso en un transporte público para quienes comparten ese espacio. Los desnudos afectan a la imagen de las ciudades».

A propósito de la necesidad de reflexionar sobre las normas de urbanidad, el filósofo Juan Antonio Marina cree que hacerlo es un imprescindible ejercicio ciudadano: «Para convivir, hay que saber distinguir lo tolerable de lo intolerable. Y en este campo entran los ruidos excesivos, la suciedad, la falta de higiene, las agresiones al descanso o a la intimidad. No los trajes de baño. Pero que se haya planteado el tema me parece estupendo».

Por su parte, Rafael Argullol, catedrático de la Universidad Pompeu Fabra, cree que urge reconducir la situación porque vivimos tiempos en que el decoro y la libertad colectiva de los ciudadanos son atropellados sin pudor: «Lo ideal sería que pudiera existir un equilibrio entre la libertad de poder ir vestido como uno quiera y el respeto a los demás. Pero en los últimos años se ha producido un desequilibrio en la balanza, y en la sociedad española, en general, y en Barcelona, en particular, se está pasando de un modelo de convivencia ciudadana a un modelo de vida mercantil, progresivamente cutre, donde todo vale».

En su opinión, no debe permitirse que «el nuevo bárbaro vea la ciudad como un lugar donde puede ir como quiera porque aporta cuatro perras a las arcas municipales», y para impedirlo «sería partidario de que existieran normas muy claras que protegieran la libertad que tiene la totalidad de la ciudadanía de ser respetada frente a las libertades individuales».

EN PRIMERA PERSONA. ¿Y qué opina la calle de todo esto? Pues es mucho más tolerante con el desnudo y con el semidesnudo de lo que pudiera parecer, al menos si nos ceñimos a los resultados de la encuesta que realizamos –conste, sin pretensión científica–, el día en que la modelo Natalia Rocha desfilo como Dios la trajo al mundo, para Magazine, por el centro de Madrid. Ninguno de nuestros 20 entrevistados se sintió ofendido por la desnudez de la modelo y ninguno consideró que perjudicara la imagen de la ciudad.

Faltaban 20 minutos para las seis de la tarde. La calle Valverde estaba desierta cuando Natalia, 23 años, brasileña, se despoja de su ropa y comienza a pasear sus esculturales 95-65-95. Al llegar a la Plaza de Chueca, Carlos, repartidor de fruta de 23 años, se vuelve a su paso. ¿Se siente molesto? «¿Yo? Para nada. Ojalá fuéramos todos así. ¿Qué hay más natural que ir desnudo?». Pilar, que trabaja en el barrio y es madre de un niño de 4 años, pone algún reparo: «Me parecería perfecto si estuviera en la playa, pero esto es un barrio, hay menores, y a estas horas, impresiona».

Álvaro, estudiante ecuatoriano de 22, sale del metro de Gran Vía a la vez que Natalia, pero su presencia no parece inquietarlo. «Estamos en el siglo XXI... ¿Prohibir ir sin camiseta? Qué antiguo. Cada uno puede hacer lo que quiera». Daniel, 40 años, observa, sin quitar ojo, cómo la modelo sube las escaleras. «A mí no me molesta y si fuera un hombre desnudo, tampoco». ¿Y si fuera un anciano o un obeso? «Pues tampoco. Hombre, mejor esta chica tan maja, pero mi señora tampoco está mal», contesta Juan, 65 años, mientras se repone del tropezón que le provoca mirar a Natalia más que el final del paso de cebra… Fermina, de 77 años, es de la misma opinión: «El desnudo siempre es bello, si pudiera yo, y ponerme minifalda…».

Seguramente, la ciudadanía hubiera reaccionado de forma menos entusiasta si hubiéramos realizado la sesión de fotos en un barrio menos cosmopolita o en una ciudad más pequeña. Pero en cualquier caso, ninguno de los entrevistados cree que en un futuro cercano el común de los mortales nos entregaremos al nuditismo, corriente que promueve la incorporación del desnudo en la vida ordinaria. Héctor, barrendero de 45 años sentencia: «Una cosa es quitarse la camiseta y otra desnudarse. No todos tenemos el cuerpo de la zagala y hay cosas que es mejor no enseñar».

domingo, 9 de agosto de 2009

MOBY. DIVISION

DE DUERO Y ORO (Exposición de José María Herrero Gómez)


Conozco a José María Herrero Gómez desde que llegué a Soria, hace ya treinta años. Su pintura me cautivó desde el primer momento que la vi. Fue todo un descubrimiento. Entonces eran obras cimentadas en símbolos de la civilización celtibérica soriana, en tonalidades ocres, tostadas, pardas, tierra. Luego, animales (toros, ranas, peces…) imbuidos, empapados, de colores vivos, chillones, fogosos. Más tarde, paisajes cotidianos (para él) del océano, playas, desiertos de arena y mar. .. basados en la isla donde vive desde hace algunos años. Pero sobre todo, en su obra, siempre hay agua. Asombrosos reflejos, vegetación muerta resurgida en el río, ramas oscuras con luces del atardecer. Aplastante realidad de su perseverancia artística. (“En el agua, la muerte es vencida”, escribe el crítico Enrique Andrés Ruiz en el catálogo de su nueva exposición Soriana. “En el agua, en el reflejo del agua, la realidad ha sido depurada y limada de aristas que hieren, que muerden, que matan. Las cosas reflejadas en el agua, acogidas al dulce, materno seno del agua, ahí en su lisa superficie del espejo, ya no tienen bulto ni materia ni carne en las que el olvido, la fugacidad o la muerte puedan morder o el tiempo, en fin, dejar marcadas sus cicatrices”).

Y, es que, Herrero, vive para su pintura. Constantemente está creando, aunque no tenga los pinceles cerca. Cuando visito su desván –menos de lo me gustaría-, siempre me sorprendo con sus nuevas creaciones. Producciones de su mente lúcida y abierta. Plasma siempre lo que ha visto, lo que siempre queda en su retina infatigable. Orhan Pamuk, premio Nobel de literatura, dice que "una exposición no debe ser algo que se abra sólo a nuestras sensaciones visuales, sino a todo nuestros centros de recepción". En la visita a la exposición de Herrero Gómez debemos ir con todos los sentidos activados.
La exposición, compuesta por dieciocho obras de gran formato, se inauguró el pasado viernes, día siete, y se clausurará el cuatro de septiembre. Conocía la mayoría de las pinturas expuestas pero, con los focos de la sala, el color adquiere matices que antes no había experimentado. Desde mi humilde punto de vista, está muy bien montada (aunque no me gusta mucho la altura elegida, quedan un poco bajas las obras). En la inauguración, tuve el placer de hablar con Enrique, crítico de ABC cultural y, como dije antes, autor de la introducción del catálogo, titulada “La espiral infinita”. Bello texto.

sábado, 8 de agosto de 2009

TAN LEJOS Y TAN CERCA


Ahora, en este preciso momento, disfruto viendo caer la lluvia desde mi habitación. Suenan constantemente las sirenas. Pienso que son los bomberos que intervienen en posibles inundaciones en la ciudad. La tormenta ya ha pasado, aunque quedan reminiscencias que van disipándose poco a poco. Pero, ciertamente, he vivido dos tormentas hoy, qué con seguridad, será el mismo aguacero que se ha movido de lugar. Estaba jugando a Golf en Pedrajas, un pueblecito cercano a Soria. Nos encontrábamos practicando en el Putting Green e hice un comentario: dentro de muy poco va a llover. Nadie se lo tomó en serio. A los pocos minutos granizaba con consistencia. Nos refugiamos en el driving range (espacio para realizar tiros de practica) pero el agua caía por todos los lados del tejado. Decidí, una vez calado hasta los corvejones, atravesar todo el espacio que me separaba de mi querido coche. Cuando llegué parecía salido de la piscina. La temperatura era de doce grados, así que puse “a toda mecha” la calefacción. Increíble. Hacía varias semanas que no caía ni gota y la temperatura, en días pasados, a esa misma hora, no bajaba de los treinta y dos grados.
Cuando llegué a casa –tiritando-, me quité las pocas prendas que llevaba y me dí una ducha de agua caliente. Poco más tarde, la tormenta (exactamente la misma intensidad de granizo que en Pedrajas) llegaba a Soria.
Jesús, un amigo navarro de una amiga mía, me deja un comentario en el blog que leo hace escasos minutos. Es un apasionado de África y vive en un país con nombre ingenioso y muy gracioso: Suazilandia. Podéis visitar su Lodge aquí. Ambos coincidimos en lo de la ducha caliente en esta jornada. La diferencia es que Jesús, en vez de golf ha estado de safari con tres viajeras, enseñando lo que bien conoce: África. Aparte de la ducha, nos une en esta jornada, por lo que escribe, la música de Lisa Ekdahl que acompaña mi, ahora, penúltima entrada.
Nuevamente, el apasionante mundo de la red informática de comunicación internacional nos permite este intercambio tan interesante, desde países situados a algunos miles de kilómetros.
Gracias por el comentario, Jesús, deseándote la mejor de las suertes en un destino tan salvaje y exótico. Nos leemos.

REGINA SPEKTOR

LISA EKDAHL

OTOÑO MUSICAL SORIANO 2009


El pianista dominicano Michel Camilo y la soprano española María Bayo serán los principales protagonistas de la XVII edición del 'Otoño Musical Soriano', que se celebrará del 10 al 24 de septiembre en el Centro Cultural Palacio de la Audiencia de la capital.

El alcalde de Soria, Carlos Martínez, y los responsables del Otoño Musical, Odón Alonso y José Manuel Aceña, presentaron un programa "divertido por la variedad" en las actuaciones y con "precios asequibles" en conciertos de música clásica.

De este modo, Camilo actuará el día 12 de septiembre al piano con obras de Piazzola, Gershwin y Lecuona mientras Bayo, que vuelve a Soria a petición del público, lo hará el día 22 con la interpretación de piezas de Beethoven o Albéniz, entre otros.

El presupuesto del Otoño Musical Soriano asciende a 190.000 euros y también pretende servir de trampolín para músicos jóvenes. Así, está prevista la presencia de la Joven Orquesta Sinfónica Soriana, una de los "grandes atractivos locales" que se verá 'reforzada' con la presencia del violinista Ara Malikian.

El festival de música clásica incluye también en su cartel a la Orquesta Filarmonía y el Orfeón Filarmónico, precisamente los encargados de abrir el cartel del Otoño Musical con una gala de zarzuela.

A ellos se suman Lira Numantina, la Orquesta Sinfónica de Castilla y León, Camerata del Prado, Zarabanda y Banda de Música del Ateneo Musical de Cullera.

miércoles, 5 de agosto de 2009

LA EXPERIENCIA DE VIVIR

Nunca las desgracias vienen solas. A finales de junio, falleció un ex compañero de trabajo de mí misma edad. En su tiempo libre se dedicaba a volar. Globo aerostático, parapente…La última vez que hablé con él venia de grabar un programa concurso de televisión. Con el dinero embolsado en el programa había pedido un mes libre en el trabajo. Probablemente para disfrutar volando. Durante las fiestas de Soria de este año, saltando por una terraza, a una altura de escasos tres metros, resbaló y cayó. Al parecer murió debido al golpe. Curiosamente, una persona que se jugaba el tipo muchos días volando muy alto, aprovechando las favorables térmicas, falleció en un accidente tan estúpido. La vida tiene esos contrasentidos. Cuando menos lo esperas el destino te la juega de esas maneras.
Hace escasos días, cuando llegué a Peñíscola, llamé a un amigo de Miranda de Ebro para saber si podía utilizar su plaza de garaje ya que no se encontraba allí y, previsiblemente, no iba a utilizarla. Me contestó diciendo que, días atrás, se había roto la tibia y el peroné en una caída. Se encontraba en el hospital. Ayer pasó por quirófano. Llamé a su mujer para saber cómo se había desarrollado la operación. Cuando mi amigo despertó de la anestesia le explicaron que, durante la (supuesta) intervención, se había estropeado el equipo. Tiene que esperar otra semana.
Al poco de colgar esta llamada, una amiga me telefoneó para darme dos malas noticias. La primera, que un amigo común, algo más joven que yo, había sufrido un infarto, falleciendo en el acto. La segunda, que otro amigo llevaba una semana hospitalizado por problemas digestivos. Todavía sigue en el hospital.
Después de algunos días fuera, ayer me pasé por mi centro de trabajo. Al sacar un café de la máquina, vi en el tablón de anuncios un folio con varios nombres de trabajadores. Se trataba de recaudar fondos para comprar una corona de flores a una compañera que había fallecido de cáncer.
Estas últimas jornadas he disfrutado más de la cuenta de los atardeceres. Los días han sido más intensos. Me he alegrado más de la cuenta de abrir los ojos y comprobar que la mañana era soleada. En definitiva, me he sentido más dinámico, más libre y extraordinariamente satisfecho de asumir la responsabilidad de estar vivo. Intentaré seguir en ello.

-Cuando había escrito todo esto me entero que la señora que plancha en mi casa (encantadora mujer) ha salido hoy del hospital. Tiene leucemia.

MÚSICA DE VERDAD

MI SUECA FAVORITA

martes, 4 de agosto de 2009

ÁNGEL GONZÁLEZ GONZÁLEZ (Poeta)


El mero hecho de tener sentido del humor puede ser suficiente motivo para relacionarme con las personas. Si, además de eso, añadimos un aderezo de inteligencia y un mohín de sensibilidad, la amistad está forjada. Eso me ha ocurrido con mi amigo Ángel. Trasgresor y bohemio. Todo un torrente de generosidad
Todavía estoy riéndome del contenido de la última entrada de su blog. Se trata de un relato corto tan divertido como casi todo lo que escribe. Ya el título es para echarse a reír: “Patricia Conde le puede cambiar la vida a cualquiera”. Trata de un personaje que se basa en si mismo. Es surrealista a más no poder. Conoce a la poetisa Patricia Conde e intenta ligársela por todos los medios. Para ello, hasta declina (o, mejor dicho, declama) en el Bukowski Club. Además, tampoco necesita bajarle las prendas a “Patri”, con toda la inteligencia que tiene, sabe por dónde abrir otras vías de inmersión en su albor sísmico, en los letales trazos de sus ondeantes bucles.
Aparte de reírme, y mucho, pensaba que tan sólo hemos coincido Ángel y un servidor en cuatro ocasiones. A saber, Soria –un par de días que dieron para mucho-, Madrid (con motivo del último ARCO), Almaraz –otro par de días muy intensos- y, de nuevo, Madrid (con motivo de una reunión de fotografía). Sin embargo, tengo la sensación que nos conocemos desde siempre. Es una de esas personas optimistas, amenas y que disfrutan de cada momento. Del tipo de gente que siempre me gustaría tener a mi lado. Desgraciadamente no le tengo a mano pero si la suerte de contar con su amistad. No cambies.