jueves, 11 de noviembre de 2010

EL NUEVO ANTHONY HOPKINS (Antes "boxeador")




El sábado tenía pensado ir a ver las grullas, los mirlos y otras aves anátidas y treparriscos a la laguna aragonesa de Gallocanta, pero he decidido, por razones de enfermedad, no ir. Dejo pendiente hasta última hora, eso sí, mi participación en un maratón fotográfico que va a celebrarse el próximo domingo en Zaragoza. La caída que comenté en este espacio ayer, así como una tos seca que no me deja dormir, son las causas de esa decisión.
Es curioso, cuando estaba adquiriendo la forma física perdida en los meses veraniegos llega esta adversidad totalmente inesperada, así qué, durante el fin de semana, una vez canceladas todas mis citas, lo dedicaré a descansar e intentar recuperarme.

Muchas veces, cuando salgo de casa para ir al trabajo, en estos inestables días de frío y lluvia, pienso en lo feliz que sería en mi calentito hogar viendo por los cristales del salón los campos otoñales y los árboles sacudidos por el intenso viento. Me desquitaré, por tanto, de ese pensamiento que se volverá realidad durante el fin de semana. Lo ven ustedes, no hay mal que por bien no venga. Me levantaré todo lo tarde que pueda, aunque no soy de quedarme mucho tiempo en la cama una vez despierto. Me ocuparé de las noticias en los diarios de Internet; revisaré los blogs de mis amigos y si se da la circunstancia publicaré algún comentario personal; leeré el libro que tengo entre manos sobre música; ordenaré alguna de mis fotos; buscaré mis libros de inglés para retomar su estudio; veré alguna película; escucharé música; prepararé alguna comidilla y…lo que vaya surgiendo. Aunque no en estas circunstancias, me gusta pasar algún día encerrado en casa. Son muchas jornadas las que paso conduciendo al cabo del año y cuando, casi siempre por agotamiento, me decido a pasar algún fin de semana en casa lo disfruto intensamente.

Para finalizar, anotar algo que me ronda por la cabeza. Hace unas semanas escribía sobre un encuentro en un bar de Soria con una persona que comentaba que parecía un boxeador, ¡por dios! Pues bien, ahora otra persona, que pensaba era amiga, me decía el otro día en un correo electrónico que le recordaba a Anthony Hopkins. Resulta que he publicado una foto actual como imagen de un conocido portal para subir fotografías y comentarlas y, según ella, tengo cierto parecido con el anciano actor. ¡Qué horror! la gente se ha vuelto loca o qué. ¿Todos tenemos que tener parecido con algún famoso? Desde ese día esta persona que me escribe habitualmente, se despide de mí con un ¡hasta luego, Hannibal Lecter !. Increíble lo que da de sí el género humano.

7 comentarios:

Palmira Oliván dijo...

Luis, cuídate y recuperate pronto. Ah, no te pareces nada a Anthony, tú eres muchíiiiiiisimo más mejor ;)

Luis Lópec dijo...

Gracias, Palmira.Ya sabs, el discreto encanto dfe las pequeñas cosas. Besos.

RITMO RANCIO dijo...

ESTIMADO LUIS:

Esperamos que no sea nada tu caída y tu catarro y que te recuperes lo antes posible.

Desde luego la insolidaridad es cada vez mas "rampante". Algo similar me contaba hace poco un amigo. En fin...

Que te mejores
Un abrazo

Luis Lópec dijo...

Gracias, queridos amigos de Ritmo Rancio. Saludos.

Mariluz Arregui dijo...

jajajaa...Válgame Dios:))) mira que compararte con un 'anciano' ....quién ha podido osar !!

Pero, por cierto, discrepo con Palmira, porque yo sí qu e te encuentro similitudes...-con pedmizo, zeñó-
Pero claro,
entre el caníbal y tú, me quedo contigo!! Es cuestión de supervivencia....si ir más lejos..jaaj

Qué guay lo de Gallocanta, sobre todo por los treparriscos :))),
En serio, tiene que ser una gozada en esta época, qué penita..

Cuída ese body, Hannibal, digo Luis,
reposo, caldo y quietud :)

Un beso para ayudar :)

La Rata Paleolítica dijo...

Está todo lleno de invisibles, salvo para soltar insultos de ventanilla a ventanilla cuando se conduce: Pena.
Uno o dos días "mantudo" hacen maravillas. Cuídate.
Abrazos.

Jesús.

Luis Lópec dijo...

Jesús y Mariluz, gracias por vuestros consejos, Saludos.