domingo, 7 de noviembre de 2010

SIN MOLESKINE


Aunque poseo una memoria selectiva importante, hay veces que no recuerdo aspectos o noticias cotidianas que desearía mantener. Suele pasarme cuando me pongo a escribir. Soy bastante obstinado, me gusta hacerlo en periodos no excesivamente largos. Hoy quiero escribir sobre algo que he escuchado en la radio durante un viaje a una Comunidad Autónoma vecina. Aunque, sinceramente, he tardado más de lo habitual en recordarlo. Incluso voy a pedir a quien se proponga hacerme un regalo, una Moleskine italiana para escribir esas notas de bolsillo de las que más tarde (o más temprano) quieres echar mano.

Lo cierto es qué durante el viaje fui escuchando, como suele ser habitual, Radio 3 y dialogaban sobre las abejas, un programa de visitas guiadas a un centro apícola. Turismo con abejas y todos los campos que implica, desde la investigación en temas relacionados a la biología de los insectos y el mejoramiento genético, hasta la ingeniería aplicada al procesamiento de miel. Decían que el turismo apícola lo estaban implantando en la Comunidad de Madrid sobre propuestas ya existentes en Chile y Argentina. Fue un programa muy ameno, sobre todo cuando se refirieron a la organización social de las abejas que posee una estructura de roles: la reina, las obreras y los zánganos.
Aunque las abejas tienen una reina, ella no ejerce ninguna autoridad, porque en la colmena nadie ejerce el mando sobre otros. Es el colectivo el que permite el beneficio mutuo al estar conexionado. Las abejas obreras especializadas como nodrizas son las que, administrando un tipo de alimentación, determinan quién será la reina, zánganos u obreras. Sin embargo, esta aparente posición de poder de las abejas nodrizas, a diferencias de los humanos, está absolutamente exenta de cualquier arbitrariedad. Sólo las guía el sentido de cooperación para el interés general.
La reina, a diferencia del resto de abejas que viven alrededor de 40 días, puede llegar hasta los 6 años de vida. Se cría en una celda real. La larva de la reina queda rodeada de jalea real que producen las obreras. Esa alimentación, muy nutritiva, permitirá que nazca una abeja reina.
La reina se dedica exclusivamente a poner huevos alcanzando sobre los 2.500 al día dependiendo del clima y la edad de la reina. De los huevos nacen la mayoría de las abejas obreras y son éstas las que se encargan de alimentar, proteger y limpiar a la reina formando una corte de honor a su alrededor.

Tras esa amena conversación sobre las abejas, cerca ya de mi destino al lado del Ebro, con motivo de la celebración del Festival Internacional de Cine Documental de Guía de Isora, el locutor del programa entrevistó a la cineasta Araceli Santana. 'Blattángelus', la película que ha presentado la directora mexicana, aborda la discriminación hacia las personas homosexuales en México a través de la figura de Jorge Gabriel Sosa Morato, fundador de la Iglesia de la Reconciliación, pionera en dicho país latinoamericano en unir en matrimonio a parejas del mismo sexo.
El largometraje ha acompañado durante tres años al líder religioso Jorge Sosa —fallecido en noviembre de 2009—, para mostrar su actividad eclesial y divulgativa. El argumento recorre el proceso personal del sacerdote que, educado en el catolicismo tradicional, evoluciona hasta fundar una nueva Iglesia, "una religión de vanguardia, que no sólo acepta a la comunidad homosexual, sino que acepta a cualquiera que quiera acercarse", según explicó la directora.

Tras parar un ratito en Cintruénigo, llegamos a Tudela, pero de eso hablaré en otra ocasión. Por suerte, y todavía sin Moleskine, he podido acordarme, más o menos, de lo que quería escribir.

2 comentarios:

Mariluz Arregui dijo...

Qué casualidad, escuché parte del mismo programa...

Por supuesto , pensé que en caso de ser abeja :), hubiera pedido ser reina :))))
Me llamó también la atención el hecho de que todos los descendientes se puedan considerar primos... Una idea totalmente novedosa para mí,
Qué maravilla...

Respecto al otro tema, nunca he entendido la exclusión dentro de ninguna religión; me parece una contradicción de raíz, contra natura, y, contra el pensamiento.


Saluditos

( qué bien se come en la Ribera ...eh ? :))

Luis Lópec dijo...

Sobre religiones prefiero no opinar. Saluditos ribereños.