sábado, 19 de abril de 2008

MEMORIAS DE QUEENS



“A guide to recognizing your saints” (USA 2006), cuyo título original nada tiene que ver con el anodino “Memorias de Queens”, es una historia del barrio de un director que consiguió salir de allí, Dito Montiel.

El guión de la película, su debut, está basado en un capitulo de la novela de su creación, autobiográfica, “A guide to recognizing your saints”. Trata de su vida, la pandilla, la delincuencia juvenil, la marginalidad… una historia poderosa y cruel sobre la época que le toco vivir, así como una necesidad por escapar de la sensación agobiante y destructora de Astoria en el distrito neoyorquino de Queens.
Dito escapó de todo esto cuando perdió a dos amigos de la pandilla, uno muerto por disparo de arma y otro autodestrozado en una vía de tren. Después de esto dejó tirados a sus padres, ya mayores, a su novia, con la que soñaba irse lejos de allí y a su amigo Antonio, en la cárcel por defenderlo de sus enemigos pandilleros.
Pasó cerca de 20 años en California sin contacto con el mundo que dejó atrás. Formó parte de varias bandas de rock, se relacionó con el entorno de Andy Warhol e incluso llegó a ser modelo de Calvin Klein. En 2003 publicó su novela autobiográfica. Curiosamente, a la vuelta al hogar –su padre estaba en las últimas- comprende que nada de aquello le ha abandonado.

Alternando presente y pasado el relato se centra en Astoria en el caluroso verano de 1986. Su padre es una leyenda del boxeo y su novia una chica de color. La historia es contada con soltura. Se basa tanto en los actores principales (genial Robert Downey Jr.) como en los secundarios (chicos del bario). Ha logrado captar el espíritu del libro. La relación (o no) padre-hijo. Mejorando los recursos formales nos recuerda al primer Scorsese en “Malas calles”.

Los que consiguieron huir del barrio son los que pueden contar la historia de su barrio. En este sentido Dino Montiel lo borda.

1 comentario:

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

Es que aún en barrios y momentos donde la marginalidad parece hacer nata, es posible reconocer a esos santos que hacen la vida más vivible pese al tugurio donde pudieran encontrarse. Y hay que decir que a pocos actores les hubiese calzado mejor el papel que a Robert Downey Jr.

Saludos cordiales.