domingo, 19 de octubre de 2008

ELLING





Elling (Noruega, 2001) es una comedia sencilla, de poco presupuesto. Director (Setter Naess) y actores (Sven Nordin, Per Christian Ellefsen) son prácticamente desconocidos. Los protagonistas son dos enfermos mentales con algún rasgo autista. La acción se desarrolla en Oslo donde los servicios sociales gozan de una economía y una mentalidad bastante más avanzada que la nuestra, intentan facilitar la integración al medio a dos personajes “con alguna rareza” que han permanecido internados en un psiquiátrico durante dos años.

Aunque parece que la cinta apenas cuenta nada, van surgiendo los típicos problemas de adaptación a la nueva situación. Los protagonistas se encargan de hacer el resto. Su excentricidad, las necesidades diferentes, su actitud para afrontar los problemas, nos van atrapando por la ternura de dos adultos que dominan pocos protocolos sociales y con la inocencia de los niños.

He leído alguna crítica sobre ella catalogándola de sensiblera, creo que no es así. Es una comedia tierna, romántica –algunas veces- y que no es nada tópica ¡faltaría más! Se trata de una película alternativa a las historias previsibles que acostumbramos a ver en el cine comercial. Se va desarrollando sin prisas, simplemente venciendo obstáculos, logrando pequeños avances, quedando atrapados por la ternura de esos dos individuos cuya única obsesión es vivir, con la dificultad que requiere ser distinto para encontrar “su” normalidad. Se trata de intentar hacer un esfuerzo para comprender a los personajes: meternos en su realidad. Algo muy difícil en esta sociedad tan competitiva y cruel.

3 comentarios:

Only dijo...

Parece buena recomendación...seguro que lo es.

Thanks

Hache dijo...

Me has dejado con ganas de verla. Desde luego lo intentaré.

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

Se toma el cine que no viene de los lugares acostumbrados como algo pintoresco...y por desgracia, queda en ese detalle sin ahondar en el mensaje que quiere entregar, por ejemplo, Elling. Lo de los enfermos mentales me recordó "Love, Liza" (con Phillip Seymour Hofmann) o "I Am Sam".

Es la lógica de quienes tienen un lenguaje distinto al nuestro...pero no por ello menos válido, para nada. Saludos afectuosos, de corazón.