sábado, 4 de julio de 2009

U2 EN CONCIERTO



Fotos: Luis López y Jesús de Alpandeire.
He de decir que me sobrecogió la primera vista del Camp Nou. He estado en grandes recintos pero nada puede compararse con ese estadio. El primer recinto olímpico moderno, situado en Atenas, igualmente me sobrecogió, pero no por la inmensidad sino por su contenido espiritual. También las Cuevas de Altamira, las auténticas, que visité a los dieciséis años. El Estadio Olímpico de Montjuich, la montaña mágica. El Bernabeu, claro. Aunque nada se puede comparar con esa inmensidad de cemento.
Cuando llegamos estaba finalizando la actuación de Snow Patrol ¡cachis! No pude disfrutar de de sus melodías como era mi intención. Fermín, que no daba con la clave de la cerradura de su habitación nos hizo perder tiempo, y mira que lo advertí. Salimos de la zona de Forum disparados en la furgona de Carlos. Hizo lo imposible para acercarnos a una boca de metro de la misma línea de la correspondiente al Camp Nou. Y, llegamos para, desde el tercer nivel, ver los´dos últimos temas. Antes, una cervecita por su sitio.

La organización ejemplar. En diez minutos ocupamos nuestros sitios. El ambiente espectacular, el de los grandes acontecimientos. Sin darnos cuenta comenzó el concierto. Luces, acción…U 2. Desgranaron lo mejor de su repertorio. Abrumadores en su despedida de Barcelona. La banda irlandesa tocó parte de su último disco: No line en the horizon y los temas más conocidos, Get on your boots, Magnificent, I´ll go crazy… Todo un despliegue de rock agigantado y exhibición de poder tecnológico en un escenario revolucionario. Bono declaró su amor a la ciudad y el montaje brilló en su máximo esplendor. Una noche mágica. U 2 abrió fuego con el ritmo pesado de Breathe. Siguió Beautiful Day , Party girl (invitando a una chica a compartir, junto a él, una copa de cava) y luego interpretaron el histórico Electric Store. Siguió su curso con piezas como City of blinding lights y los himnos Sunday bloody Sunday , Pride y Where the streets have no name.

No paramos de cantar y bailar. Hicimos fotos con el fondo del escenario. Pasamos calor en el graderío. Hicimos amigos. Bailamos. ¿Alguien da más?

U2 se enamoró de Barcelona definitivamente. No al estilo de Coldplay o Bruce. A su estilo. Y yo, quedé prendado de un grupo que siempre me ha entusiasmado. A mis acompañantes ya les advertí que entraba dentro de mi top five personal. Tan sólo adelantan a U2 en la lista: Miles Davis, The Rolling Stones, Leonard Cohen y Lou Reed. Bienvenidos, por tanto, al selecto club y gracias por el concierto.

2 comentarios:

Only dijo...

Tu cara de felicidad lo dice todo, :)))qué envidia !!!

Sortudo, :)))
menudo veranito llevas, chavalote...

besos

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

Lo que habían dicho de la nueva escenografía de la gira de U2 es poco, contemplando las fotos que pones. Espero que las fechas puedan cuadrar para que Bono y compañía estén en un remodelado Estadio Nacional en Marzo próximo.

Toda primera vista de un coliseo deportivo asombra...quizás los culés más fieles ya están acostumbrados a esas maravillas, pero ver bloques y bloques con miles de aposentadurías hacia arriba maravilla, imagino.

¿Y por qué llegaron terminando Snow Patrol...qué les detuvo en el camino? Ya veo...por esas cosas es que planifico las salidas importantes con la debida antelación horaria.

Mi hermano menor estuvo de chofer en la etapa chilena del Vertigo Tour...y pese a no ser música de su agrado, quedó impresionado con todo el aparataje mostrado. Saludos afectuosos, de corazón.