domingo, 13 de septiembre de 2009

ÁRBOLES DE NIMES



En Nimes me llamaron la atención dos cosas. Ambas relacionadas con los árboles. Había un parque en obras y todos los árboles estaban preservados con maderas para que no sufrieran golpes por parte de las máquinas. Recordé, entonces, la apasionada lucha en el madrileño Paseo del Pardo por parte de Tita Cervera hacía los árboles que el Ayuntamiento quería talar. Sin embargo aquí, en una ciudad del sur francés, no sólo los cuidan para que no sufran daños sino qué, fijándome bien, todos están numerados como si fueran un artículo único. Me fascinó el trato hacía la naturaleza. A mi vuelta en un paseo por Nimes pude comprobar, además, que servían como lugar de exposición de escritos de sus habitantes. Uno de ellos, exhibía una poesía colocada cuidadosamente en un pliego sujeto por dos chinchetas del mismo color. Unos metros más adelante, otro árbol contenía un segundo texto. Nunca lo había visto antes y me pareció un recurso impecable para dar a conocer la obra de incipientes escritores.
Estos eran los textos:

Vos omoplates se déboitent,
O mes amourrs !
Une étoile á vos reins qui boitent
Tournez vos tours.
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AGE D´OR
Un besu matin, chez un peuple fort deux un home et une femme superbes criaent sur la place publique : « Mes amis je veux qu´elle soit reine ! » « Je veux ètre reine ! » Elle riait et temblait. Il parlait auxamis de révelation, d´epreuve terminée. Ils se pámaient l´un contre l´autre.

En effet, ils furent reis toute une matinée, oú les tentures carminées se relevérent sur les maisons, et toute l´après midi, oú ils sávancérent du cóte des jardins de palmes.

1 comentario:

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

Hay diferentes formas de cuidar la vida arbórea de las ciudades...e imagino que no hay un método aprobado de forma unánime.

Por ejemplo, en la ruta a casa están construyendo una ampliación del Subterráneo (que en rigor, en un tramo es viaducto y pasa sobre un bandejón de áreas verdes); entonces, lo que hace la empresa es comprometerse a restituir por cuatro el número de árboles desplazados una vez que concluyan las obras.

Buen gesto de que los troncos se usen para exhibir manifiestos o pensamientos que aporten a todo aquel que quiera verlos...es parte de una cultura más respetuosa, también. No sin vergüenza, me pregunto cuánto durarían esos papeles en algún rincón de mi ciudad.

Saludos afectuosos, de corazón.