lunes, 21 de septiembre de 2009

TONY GARNIER. LYON. “UN CERTAIN REGARD”- y 3




Tony Garnier (1869-1948) fue un arquitecto comprometido con su ciudad. Nacido en el barrio obrero de la Croix-Rousse de Lyon e hijo de tejedores de la seda, tuvo que hacer frente a las precarias condiciones de vida de las clases más bajas. A través de su pasión, la arquitectura, se interesa por el problema social que supone el alojamiento, luchando por conseguir una vivienda digna para todos. Hacerse arquitecto, en una sociedad cuyo esquema es pasar “los planos” de padres a hijos, además del coste económico que supone realizar estudios superiores, son problemas que afronta con gran motivación llegando a conseguir una beca, durante cuatro años, en la Villa Medicis de Florencia. Pronto comienza a destacar sobre el resto de alumnos. Consagra todo su tiempo a la creación de una nueva ciudad: la ciudad industrial. Se le considera el primer arquitecto urbanista del siglo XX.

Vuelva a su ciudad natal, Lyon, y su alcalde Victor Augagnieur le confía una primera obra en 1904; la realización de la “Lechería-vaquería municipal”. Satisfecho por la realización del proyecto, el sucesor del alcalde, Edouard Herriot, confiará a Garnier la mayoría de las grandes obras de la ciudad: El matadero de la Mosca y mercado de ganado, el hospital de Grange-Blanche, el estadio municipal de Gerland y el barrio de los Estados Unidos.

El Barrio de los “Etats-Unis” se realiza entre 1919 y 1933. Desde su inauguración, en 1934, los inmuebles construidos por Tony Garnier no se reformaron. Como consecuencia de ello, los muros de los inmuebles se ennegrecieron. No había ascensores y la población iba envejeciendo, tampoco cuartos de baño adecuados. En 1983 se formalizó un Comité de Inquilinos para rehabilitar su barrio. Se pusieron en contacto con los artistas de la Cité de la Creation para que realizaran en 24 paredes de los inmuebles, algo insólito hasta entonces, un museo urbano que plasme, mediante pinturas, la obra de Tony Garnier. En la actualidad, y desde 1988, puede contemplarse una verdadera exposición al aire libre sobre el tema “ciudades ideales”. El conjunto de los 49 inmuebles construidos por Garnier es una ilustración de sus concepciones urbanas innovadoras, formando el más hermoso conjunto de pinturas murales de Lyon y, tal vez, del mundo entero. En 1991, el conjunto de murales, recibió el reconocimiento cultural de la UNESCO.

Actualmente, en el barrio viven inmigrantes y jubilados obreros de antaño. Todo está muy cuidado y limpio, aunque varios murales presentan roturas en su parte inferior, como consecuencia de pedradas realizadas por desaprensivos. Algunos de los paneles explicativos de cada obra han desaparecido.

3 comentarios:

farregui dijo...

Así se aprende, contando como lo relatas.

Disfrute vos, Luis.

myself dijo...

No sabes como disfruto leyéndote pues como bien dice farregui, así se aprende.
Gracias y un besin.

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

En un siglo con variados arquitectos urbanistas, ser el primero no es menor. Y por lo que puedo contemplar con un dejo de tristeza, el poco respeto a los Patrimonios de la Humanidad se da en todas las sociedades por los desadaptados de siempre.

Saludos afectuosos, de corazón.