sábado, 12 de septiembre de 2009

BRIN DU SUD





Un día caluroso nos recibe en Nimes, la ciudad francesa con más sabor español. Visité Nimes hace algunos años, desde la vecina Arles, en un viaje a la Cote Azur. Entonces, desde allí, me desplacé al majestuoso Pont du Gard, que da nombre al departamento, y a la bella Avignon. Recordaba “Les arénes”, la Maison Carrée –un elegante templo romano del siglo II d. C. con finas columnas corintias y un friso esculpido- y un intrincado laberinto de calles peatonales con tascas, restaurantes, terrazas bien dispuestas y multitud de comercios de moda. Sin embargo ahora, con más tiempo disponible, intento escudriñarla más intensamente. Aparco el coche junto al jardín de la Fontaine. El jardín contiene un manantial que los romanos llamaron Nemausus, en honor a su dios de los ríos. No tiene césped y su suelo de grava no me parece el más adecuado con tanto ornamento y terrazas de piedra alrededor. En lo alto hay una torre octogonal que formaba parte de la ciudad amurallada. Bajo los grandes árboles y los bancos, varios visitantes se resguardan del potente sol. Capturo algunas fotos de los estanques y luego nos dejamos llevar por un canal que conduce al centro. Se agradece que esté arbolado. Uno de los árboles me llama la atención. Está cortado por sus ramas más anchas simulando las piernas de una mujer. Se trata de una obra de arte. Busco el reflejo en el otro margen pero es infructuoso. El agua verdosa tiene una capa superficial que hace que no produzca reflejos. Una lástima.
En Turismo pedí información sobre las Gorges de l´Ardeche pero se alejaba un poco de nuestra ruta hacia los Alpes. Tras un recorrido por los monumentos puntuales de Nimes (incluyendo la Plaza de Toros y la Maison Carrée) enseguida se detecta la falta de zonas de verdes en la ciudad. Atravesando una plaza con varias esculturas y un hotel modernista, con cafetín repleto de afiches taurinos, comenzó a llover con muy poca intensidad. Era el momento de volver al hotel. Había sido una jornada muy tranquila disfrutando del “brin du sud” de una ciudad relajante y muy asequible.

1 comentario:

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

Avignon...aparte de su significado histórico dentro de la Iglesia Católica, tiene la particularidad para los chilenos de que fue el cuartel general de la Selección que participó en el Mundial de Francia 1998.

Dudas. ¿Las corridas de toros están permitidas en Francia? ¿La estuvieron en su tiempo que se ve tanto material relacionado a lo taurino en Nimes? Saludos afectuosos, de corazón.