martes, 22 de septiembre de 2009

REGRESO A LA NORMALIDAD




Aquí finaliza mi narración. Antes de continuar con la despedida, quiero agradecer la gentileza de todas las personas que han dejado sus comentarios y que me manifiestan, día a día, su complicidad. Espero no haber resultado tedioso con los apuntes Personales sobre ese recorrido por Francia y Suiza. Han faltado algunos detalles sobre dos joyas naturales del país vecino (y que recomiendo visitar) como son: Pérouges, pueblo medieval cercano a Lyon y las Gorges de Fier, en los Alpes (acompaño fotos de ambos lugares, así como del portentoso Mont Blanc, con una altitud de 4.810 metros). Mi cuaderno de bitácora quedará impreso junto a unos recuerdos que permanecerán guardados en algún rincón de mi pensamiento. Además de las fotos que acompañan esta última entrada adjunto unas líneas de algo que escribí en una de las etapas y qué, una vez más, demuestran mi amor por Francia:

“Desde mi hotel veo los edificios del boulevard Etats Unis de Lyon mientras escucho en televisión que han cerrado varias clases y dos colegios en Francia por la gripe “A”. Según el presentador, el verano se alargará hasta diciembre. Mi cuerpo necesita descanso. Hoy ha sido un día muy ajetreado y, además, he dormido insuficientemente la noche anterior. Estoy deseando coger la cama. Después de una semana en el país vecino no echo en falta España; tal vez escuchar el idioma, las noticias familiares… En Francia me encuentro bien. Es un país organizado, tranquilo, respetuoso. Se vive en paz. Muchas veces recuerdo a los compatriotas que abandonaron, con precipitación su país, para establecerse aquí en la posguerra y considero que tuvieron suerte en encontrar un lugar tan digno, aunque, sin embargo, la mayoría de combatientes del bando republicano tuvo que conformarse, en su propio país, con una vida menos digna y respetuosa con sus derechos más básicos. Lástima, cosas de las guerras”.

Unos kilómetros antes de la frontera, pasado Perpignan, tengo una sensación agridulce. Ocurre siempre que regreso a España. Tristeza por abandonar días colmados en todos los aspectos y alegría por recuperar esas pequeñas cosas (tan grandes) que sólo pueden ocurrir en España y que marcan tu vida. Una vez en La Junquera compro “El País” y paso apresuradamente las páginas políticas, todo sigue igual, nada ha cambiado. Sin embargo, en los deportes, la selección española de baloncesto ha perdido con Serbia su primer partido y ha ganado en la prorroga a Croacia. Valverde sigue líder en la Vuelta. Regreso a la normalidad.

6 comentarios:

67daniel dijo...

Feliz regreso a la "normalidad", estimado compañero.

Un fuerte abrazo desde Brighton y muchas gracias por haber compartido con nosotros tus notas y fotos de tu periplo estival francófono.

Salud.

La Rata Paleolítica dijo...

Creo que todos los que hemos tenido la suerte de poder leer tu bit'acora hemos viajado.
Excelentes escritos, amenos, muy interesantes, y excelentes fotos tambien.

Imaginate lo que he disfrutado pasando Perpignan desde tan lejos.

Abrazos.

Jes'us.

Marino Baler dijo...

Pues nada, rebienvenido a las Españas.
Muchas veces, lo malo de viajar es tener que volver al lugar de origen.

Un abrazo.

farregui dijo...

Ya te he dicho, es un placer. Y es que detrás está siempre, un gusto personal, individual y franco, que es lo que hace falta ver.

¿Qué maravilla viajar pensando verdad?

leo dijo...

Un viaje muy bonito, sin duda. Ha sido un gusto que nos dejaras disfrutar de él también. (¿Probaste las crepes de mantequilla de Perouges? mmmmmmmm)
Un saludo

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

De todos los apuntes que has realizado acerca de tu periplo, más de una cosa quedará grabada en lo aprendido...a partir de allí, es ganancia.

¿Así que se les alarga el Verano? Bueno...acá se retrasó el Invierno y pareciera que no se quiere ir del todo; quizás se estén corriendo las estaciones.

No me imagino del todo esa sensación tuya al regresar a España...pasa que no he salido nunca de Chile. Pero, guardando las proporciones, cuando pequeño sentía cierto alivio al regresar a la capital de la República donde tenías todo a la mano.

Saludos afectuosos, de corazón.