domingo, 11 de octubre de 2009

CORRUPCIÓN


Esta pasada noche ha habido mucho trajín dentro y fuera de mi edificio. Hasta las cinco de la madrugada se oyeron voces de los trasnochadores que regresaban a casa. Antes de las seis, comenzaban a salir los madrugadores a recoger setas a los bosques sorianos. Entre unas cosas y otras, mis sueños, algo confusos y extraños, no concluían debido a ese jaleo constante. En uno de esos sueños, estaba sentado en el hall muy moderno de una estación o aeropuerto. Un familiar llegaba extenuado donde yo me encontraba. Me traía un sobre que contenía una carta de un socio africano que llegaba ese mismo día a Valencia. Intentaba llamarle por teléfono para decirle que no me encontraría con él debido a que me iba de España en ese preciso momento. Antes de proceder a realizar la llamada, dos chicas voceaban en la calle con evidentes síntomas de haber ingerido alcohol en cantidades inadecuadas.

Antes de leer un capitulo del libro, recién reeditado, de José Ángel Barrueco, “Recuerdos de un cine de barrio” e intentar luego dormir, estuve viendo un programa de televisión sobre el Caso Gürtel (correa, en alemán). Trataba de politicos corruptos implicados en ese desaguisado. El protagonista era un ex concejal del Ayuntamiento de Majadahonda que, por lo visto, había sido el culpable de la investigación policial sobre la trama y el posterior descubrimiento de la cloaca pepera. Defendiendo la causa, nada más y nada menos que Miguel Ángel Rodríguez (MAR), durante años -pocos- vocero oficial del gobierno Aznar. Sus intervenciones fueron lastimosas, perdiendo las maneras (si es que las tiene), en todo momento. El caso Gürtel inspira terror pero conviene no olvidar que antes la corrupción vino de aquel gobierno formalizado en el 82 por los ¿socialistas? Felipe González, Alfonso Guerra y todos aquellos descamisados que luego vistieron las mejores marcas de moda.
El problema es que pronto vendrán elecciones y los españoles olvidaremos en las urnas todas estas cantinelas legitimando a esos mismos politicos con el invento de la democracia. Yo no votaré ni a unos ni a otros, dan miedo. Al único que me gustaría “votar”, como en su día dijo Fidel Castro (que tampoco es Santo de mi devoción), es al rey Juan Carlos. Con la visión de esos programas no me extraña que sueñe tanto, de manera real (con perdón), y tenga pesadillas. Comparto lo que dice Carlos Boyero en su sección dominical de El País “Cosa de dos”: el único alivio contra esos politicos legitimados en las urnas y corruptos ante la sociedad es el vómito.

6 comentarios:

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

He visto algunas notas respecto del llamado Caso Gürtel...no me puedo alegrar por estos hechos; más bien hay una mezcla de risa y pena.

Risa por el hecho de que, quienes tanto cacarearon acerca de la corrupción de los socialistas y la usan como cabaliito de batalla electoral ahora estén metidos en menudos líos.

Y pena porque, vengan de donde vengan, estos hechos desacreditan la Política como actividad en vez de fijar el blanco en quienes son los elementos corruptos...o sea, unas pocas manzanas pudren toda la caja.

Cuando entre dos se arreglan las cosas en secreto aunque se dan para las cámaras, la solución es modificar los sistemas electorales y/o políticos...hay quienes dirán que el parlamentarismo en extremo es malo, con Gobiernos que van siendo cesados a los meses de constituírse, pero es materia de análisis.

Saludos afectuosos, de corazón.

raùl junquera dijo...

El caso Gürtel no es ni más ni menos lo que ocurre en todas las comunidades de España y sobre todo en todos los Ayuntamientos, pocos se salvan de la quema.

Creo que tanta investigación en la comunidad valenciana se debe al peso específico político que tiene sobre nuestro país.

Yo que soy votante del PP creo que se debe investigar y castigar a todos aquellos imputados a los cuales se demuestre que han actuado de forma corrupta en esa trama, pero creo sinceramente que todo esto ha sido una trama política por parte del PSOE que pone todos sus medios de forma partidaria para hundir al PP valenciano.

Por supuesto que no pongo objección ninguna a que así se haga, pero si fueran igual de eficaces en todas las comunidades ya en Andalucía hace años que el PSOE hubiese dejado de existir y esto sólo por poner un ejemplo.

Después de vivir varios años en Venezuela cuando regresé a España lo hice a la Isla de Fuerteventura y en las primeras elecciones municipales que hubieron aquí el voto se compraba a ocho mil pesetas a pie de urna por parte de Coalición Canaria, municipios con pocos votantes pero con gran proyección económica y urbanística, invertir unos millones de pesetas en comprar unos votos no tenía más que cuando lograran las alcaldias pertinetes enriquecerse a costilla de la especulación y la corrupción.

Aquí donde vivo los millones de euros que se han movido de mano en mano entre políticos y empresarios asustaría a cualquiera, pero el peso específico de setenta mil habitantes en el panorama político español no lo hace rentable a la hora de denunciar casos o llegar hasta la profundidad a la cual se ha llegado en Valencia con el compinchamiento habitual que utiliza el PSOE con las fuerzas de seguridad del estado y los fiscales a su servicio que qué casualidad siempre son compensados prospere sus sumarios o no.

SALUDOS!!!

Luis Lópec dijo...

Luis Alejandro y Raúl, muchas gracias por vuestros testimonios, sintomáticos de compromiso ineludible. Saludos y, de nuevo, gracias.

Tercera Opinión dijo...

Con respecto a todo esto de la trama Gürtel y de los sinvergüenzas de nuestros políticos (sean del partido que sean) me gustaría invitarte a leer mi último artículo:
"NO ES PAÍS PARA HONRADOS"

http://www.terceraopinion.net/2009/10/11/no-es-pais-para-honrados/

Un saludo.

Marino Baler dijo...

¿Qué voy a contar yo del Caso Gürtel? Al Capone es un aficionado comparado con esta gente. Espero que se haga ¿justicia? y caigan desde el primero hasta el último.

Un saludo.

La Rata Paleolítica dijo...

Y mientras ellos se comen todo, propio y ajeno, y sus únicas miras y objetivos son ver qué nuevas formas encuentran de chupar del bote y robar, una niña llamada Sihawukele (avergonzada) cuelga de un árbolo porque no podía pagar la escuela.

Ellos, desde luego, no la tienen.

Jesús.