lunes, 1 de marzo de 2010

EL PARTIDO DEL SIGLO. HOCKEY SOBRE HIELO


Anoche tuve la suerte de ver en televisión la final de hockey sobre hielo correspondiente a los Juegos Olímpicos de invierno que se han celebrado en VANCOUVER Canadá. Bastante raro resulta ver en España un partido de hockey por eso no dejé pasar la ocasión y puedo decir que no me defraudó. Desgraciadamente, el hockey practicado sobre hielo no tiene en nuestro país la misma repercusión que en Canadá, Estados Unidos, Finlandia, Suecia… en donde es un espectáculo similar a lo que en otros países es el fútbol.
Durante mi vida he sido jugador federado de hockey sobre hierba, bádminton, fútbol, fútbol sala y golf, y siempre he intentado seguirlos en directo o en televisión. Obviamente, el fútbol es fácil seguirlo retransmitido en directo. Incluso, me atrevería a decir, que los aficionados pueden verlo todos los días del año. El problema es que a mi me aburre, no soporto ver ni media parte de un partido. Suele ser aburridísimo. El fútbol sala suele ser más entretenido de ver pero no deja de ser más de lo mismo. El golf resulta muy divertido pero tiene el handicap que hay que dominar el reglamento y su técnica para poder disfrutarlo. Un partido de Hockey, en un campo de hierba, suele mantenerte motivado si los equipos que lo disputan son similares en nivel. Sin embargo, desde mi punto de vista, no hay nada más divertido que un partido de hockey hielo con las particularidades del que pude ver ayer. Disputaron la final EE.UU. y el anfitrión Canadá. El ambiente en el campo era incomparable. Estaba el graderio a rebosar. Las últimas entradas se habían vendido a mil euros. Para poner en antecedente al lector, el hockey sobre hielo es un deporte que se juega entre dos equipos de seis jugadores con patines de cuchillas deslizantes. Los patinadores deben dirigir un disco de caucho (puck) con un bastón largo (stick), para tratar de anotar en la portería del rival. Cada partido tiene una duración de tres tiempos de 20 minutos cada uno.
Durante los primeros minutos (y hasta que me acostumbré) disfruté a carcajada limpia con las cargas que realizaban los jugadores a sus oponentes. Al tratarse de un juego muy rápido que requiere una coordinación y agilidad extraordinarias me costaba ver el disco negro que golpean. Se me hacía muy difícil ver las evoluciones de los jugadores sobre el hielo y, también, comprobar el dorsal de cada uno. En la grada, una pancarta en inglés recordaba que el deporte se había inventado en Canadá (ya se sabe, los yankis tienden a apropiarse de todo).
El partido fue muy igualado aunque en todo momento dominado por Canadá. Faltando poco más de veinte segundos para la finalización, EE.UU. pudo empatar a dos goles forzando la prórroga. En la prórroga, Canadá anotó lo que se llama gol de oro que sirve para dar por finalizado el partido, proclamándose, por tanto, campeón olímpico 2010.
Como dato curioso, para darnos cuenta de la importancia del deporte, vieron el partido por televisión cerca de 23 millones de canadienses sobre una población total de alrededor de 33 millones de habitantes.

2 comentarios:

Hache dijo...

Mi hijo lo vio, ahora juega al jockey (en pista, no sobre hielo) y le gusta especialmente. Y yo, voy aprendiendo algo.

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

El hockey sobre hielo apenas se sigue...uno, porque no hay tradición en Chile y, dos, porque tras la huelga que hubo hace unos años en la NHL estadounidense, la TV por cable le restó importancia a su cobertura.

A juzgar por tus palabras, te gustan los deportes más dinámicos y en espacios más reducidos. Lo curioso del hockey sobre hielo en la NHL es que se permite la agresión entre dos rivales hasta que uno caiga al suelo.

Saludos afectuosos, de corazón.